martes, 28 de agosto de 2012

La caída del Sha de Irán.



LA CAÍDA DEL SHA DE IRÁN.








por Tomás Vera Ziccardi.





Aclaraciones del Autor.





En este trabajo me encargaré de analizar la caída de Su Majestad Imperial el Sha Mohammad Reza Pahlevi, último Sha de Irán, quien supo ser una de las personalidades más importantes de la historia del Irán Moderno. Como veremos en el trabajo, la caída del Sha implicó la caída de todo un régimen, un sistema político, social, un modelo de Nación e incluso generó cambios estructurales en Irán. Es por esto que debemos tener en cuenta la importancia de este acontecimiento histórico, que marca un antes y un después en la historia de Irán.
Mi principal objetivo va a ser demostrarle a los señores lectores que en la caída de Su Majestad Imperial coexistieron tanto causas internas como externas que llevaron a la mundialmente famosa Revolución Islámica y posteriormente a la instauración de la República Islámica a comienzos del año 1979. Esta subdivisión de causas tiene una gran correlación con la figura del Sha, Mohammad Reza Pahlevi había impulsado varios años antes la Revolución Blanca, buscando reformar y bajo sus palabras "modernizar" por completo a Irán, algo que no sería muy bien recibido por los sectores corporativistas y tradicionales de la antigua Persia, de la misma forma varias de sus reformas implicaron consecuencias para las potencias extranjeras, varias de las cuales tuvieron históricamente intereses de primer orden sobre Irán. A todo esto debemos sumarle el contexto, que para el Autor va a ser determinante, comprender el período histórico por el cual atravesaba el Sistema Internacional va a permitir tener una concepción más acertada sobre la caída del régimen del Sha.
Finalmente, en las conclusiones del trabajo combinaremos ambos tipos de causas, añadiremos la coyuntura de los años '70s del siglo pasado y podremos arribar a la comprensión de uno de los cambios más abruptos experimentados durante la Guerra Fría en lo que respecta a la región del Medio Oriente.





  
Antecedentes históricos.





Los persas han sabido ser una de las civilizaciones más importantes de todos los tiempos. Dinastías como la Arquemenida, reyes de la talla de Ciro, Darío y Jerjes, los persas que rechazaron al sunismo para elaborar la doctrina chiíta, Abbas el Grande, el Sha Nadir, y tantas otras personalidades a lo largo de los siglos han logrado generar cambios de gran importancia en Oriente Medio. Es justamente esta zona la cual ayudó a caracterizar a los persas. El actual Irán se encuentra en una región que conecta a dos mundos, que antiguamente fue uno de los puentes entre Oriente y Occidente, es por esto que fue a lo largo de la historia vulnerable a todo tipo de influencias externas, algo que nos permite comprender también la expansión del Islam o las conquistas de Gengis Khan.
Durante la era del Expansionismo Europeo, Persia también estuvo sujeta al rol de las potencias europeas. Es aquí donde los británicos tendrán un accionar central sobre dicho territorio.
La coyuntura también modificó no solo a Persia si no a toda la región. Con la modernización de las maquinarias y los combustibles el carbón comenzó a ser dejado de lado por otro bien que determinaría al futuro siglo XX, estamos hablando del petróleo. Aquí fue central el rol de los petroleros británicos y principalmente de un australiano, William Knox D´Arcy, quien articulaba desde Londres las prestaciones de dinero necesarias para las exploraciones petrolíferas en el Irán. Rápidamente los británicos se vieron beneficiados por el petróleo iraní, sus corporaciones se expandieron a lo largo de los principales pozos petrolíferos iraníes.
Debemos señalar que Irán estuvo controlada desde la segunda mitad del Siglo XIX hasta la segunda década del Siglo XX por británicos y rusos. Ya hemos explicado los intereses británicos, que además se conjuraban con el control de las rutas hacia las Indias, piedra fundamental de sus posesiones territoriales durante el período colonial. Ahora bien, debemos aclarar los intereses rusos sobre Persia. La Rusia Zarista se comportó como un legítimo Imperio durante este período, la expansión imperialista sobre Medio Oriente y Europa del Este le sirvió para neutralizar la influencia de las demás potencias expansionistas de Europa, por lo cual controlar Persia sería central para impedir la avanzada de los británicos. Es cierto que durante el mencionado período las decisiones que guiaban a Persia se tomaban tanto en la Embajada del Reino Unido como en la de Rusia. La Revolución Rusa no alteró la visión geopolítica rusa de acuerdo a este territorio que ocupa un amplio sector de sus fronteras. Ejercer control indirecto sobre Persia era vital para los intereses soviéticos.
Durante estos años Persia atravesaba una dura realidad política, social y económica. El control de las autoridades persas era prácticamente inexistente en determinados sectores de su territorio, el Estado no se hacía presente en las provincias del interior, el ejército, las fuerzas armadas en su totalidad, los cuerpos policiales y demás fuerzas del orden eran prácticamente inexistentes, la agricultura, pieza fundamental de la economía persa (tengamos en cuenta que los beneficios del petróleo eran prácticamente en su totalidad repartidos entre británicos y rusos, por lo cual el pueblo iraní no veía ganancia alguna proveniente de dicho bien), se organizaba mediante métodos medievales, algo que a su vez configuraba las relaciones entre terratenientes y campesinos, la economía era desastrosa, solo un reducido número de la población lograba tener acceso a bienes de consumo, electricidad, servicios de transporte, entre otros, en cuanto a educación más de la mitad de la población era analfabeta, las mujeres no acudían a las escuelas y los niños nacidos en áreas rurales jamás pisaban un establecimiento educacional debiendo dedicarse al cultivo de las tierras, la situación remitida a la higiene era pésima, había hospitales tan solo en las principales ciudades del país, en las regiones más alejadas de Teherán dichos establecimientos eran desconocidos, Persia era para dicho momento histórico otro de los tantos sectores del mundo sumido en la pobreza interna y despedazado por las potencias coloniales que extraían sus recursos naturales y a su vez controlaban la vida política y económica.







La Anglo Persian Oil Company fue fundada en el año 1908. El gran nombre detrás del petróleo iraní durante estos primeros años fue sin lugar a dudas el de William Knox D'Arcy.





La influencia de rusos y británicos quedó demostrada en el Tratado Anglo Ruso celebrado en 1907. En dicho acuerdo las partes se repartieron diversos territorios de Oriente, delimitando las áreas de influencia y principalmente los recursos vitales presentes en los mismos. Este tratado tendría consecuencias en la Primera Guerra Mundial, de todas formas debemos tener en cuenta al nivel que llegaba el poderío de Rusia y Gran Bretaña sobre Persia, territorio dividido a forma de tablero de ajedrez y repartido entre las partes.
Los rusos controlaron tradicionalmente las región del Noreste de Persia, los británicos la Noroeste.
Durante la Primera Guerra Mundial Persia también fue territorio bajo disputa. Alemania, el Imperio Británico, el Imperio Otomano (para este momento principalmente los turcos) y el Imperio Ruso disputaron sucesivas batallas sobre tierras persas. Recordemos que Persia no formó parte del conflicto bélico, su ejército era inexistente y las esferas de poder local eran satélites de las grandes potencias mundiales.
Con la firma del Tratado de Versalles, Persia pasó a estar bajo control británico, aunque las regiones del Norte y Noreste continuaron estando bajo influencia soviética.
Las presiones internas y la influencia externa exigían una mayor presencia del Estado sobre el Imperio Persa.
La figura de un general que había liderado campañas en el Norte y centro del Imperio, Reza Khan comenzaba a cobrar mayor poder. El para aquel entonces Sha Ahmad era una figura débil, con poco control sobre el clero y las instituciones políticas del Estado. En contraposición Khan comenzó a ganar apoyo por parte del clero, de comerciantes extranjeros y del Parlamento persa, principalmente luego de haber sitiado Teherán en 1921 y haber obligado al Sha Ahmad a cambiar de régimen. En cuestión de años y con luchas de poder internas en Persia, el alto clero chiíta, las principales figuras políticas, los fuertes comerciantes locales y extranjeros y el Parlamento, coronó en 1925 a Reza Khan en el nuevo Sha Reza Pahlevi, destituyendo a la monarquía de los Khadjars, e inaugurando la línea dinástica de los Pahlevi.
Hemos visto la posición de Persia en la Primera Guerra Mundial y como las potencias europeas libraron batallas en territorio persa. Durante la Segunda Guerra Mundial, Persia volvió a convertirse en un lugar estratégico. No debemos caer en las falsas premisas que sitúan al Sha como aliado y seguidor de Hitler, Persia se había mantenido neutral a lo largo de los primeros años del conflicto, de todas formas en 1941 rusos y británicos realizaron una doble invasión sobre Persia, ya que el Norte de esta nación representaba una ruta clara para que los aliados pudieran acudir en defensa de Rusia ante la ofensiva alemana.
Persia permanecería ocupada por británicos y rusos; durante estos años de la Segunda Guerra el Sha abdicaría, al conocer que los aliados estaban cercanos a capturar la capital, Teherán. Sería su hijo, Mohammad Reza Pahlevi, quien accedería al trono el 16 de Septiembre de 1941, a pesar de la oposición de los británicos.







En la imagen podemos apreciar a Reza Khan. El Sha de Persia buscó delimitar el rol de las potencias hegemónicas sobre Persia durante la Segunda Guerra Mundial. Varios historiadores lo han ubicado dentro del bando de los simpatizantes de Hitler, algo que posiblemente pueda estar vinculado a la presente imagen, donde se observan los uniformes del Ejército Persa, los cuales presentan similitudes con los  uniformes alemanes de la época.





El Sha permanecería dentro del bando de los aliados, de todas formas su principal interés pasaba por buscar la Independencia de Irán una vez terminada la guerra y asegurar la supervivencia de la nación.
Durante los años de la guerra e incluso varios después, el joven Sha debería afrontar una serie de conflictos internos, oposición hacia su figura, revoluciones internas, movimientos secesionistas al interior de país, entre otras cuestiones que alteraban el orden del estado nación. Estos años como máximo mandatario de Irán serían una continuación de las acciones llevadas a cabo por su padre, continuar con la reforma del sistema judicial de la nación, mejorar las comunicaciones del país, ampliar el rol de las instituciones hacia todo el territorio nacional y perfeccionar a las fuerzas armadas. La histórica influencia de británicos y soviéticos continuaría, aunque con el paso de los años los primeros perderían poder sobre Irán, al tiempo que un nuevo actor comenzaba a tener mayor influencia sobre el Sha y a su vez en Irán, estamos hablando de los Estados Unidos de América.
Dejaremos de lado el mandato del Primer Ministro iraní Mosadegh y las luchas de poder internas experimentada durante los siguientes años para poder adentrarnos en la siguiente Unidad en la Revolución Blanca impulsada por el Sha de Irán.





Conclusiones parciales de la Unidad.





Hemos analizado la transición de Persia a Irán explicando los cambios a nivel interno no solo en la lucha de poder si no también en cuanto a los cambios de régimen. En la presente Unidad hemos desarrollado la influencia histórica de Gran Bretaña y Rusia, el descubrimiento de los primeros yacimientos petrolíferos en Persia y como las potencias europeas controlaron Persia durante el Siglo XIX y una parte del XX. La Primera Guerra Mundial añadió a Persia al mapa bélico del momento, como hemos explicado las potencias del momento libraron batallas en suelo persa para buscar la victoria en la Gran Guerra. Una vez finalizado el conflicto, las presiones internas y externas favorecieron al surgimiento de nuevos actores en Persia, entre ellos resaltó la figura del militar Reza Khan, quien logró aumentar su poder tejiendo alianzas con poderosos actores que lo llevarían a ser consagrado como nuevo Sha de Persia, derrocando a la dinastía de los Khadjars. El Sha buscaría modernizar Persia y reformar cuestiones estructurales de la nación, sin embargo el estallido de la Segunda Guerra Mundial solo le permitió alcanzar objetivos parciales. La afirmada neutralidad de Persia sería inoperante a la hora de la doble invasión por parte de Rusia y Gran Bretaña, demostrando la vital importancia del territorio persa para el conflicto librado durante los años '40s. A su vez queda nuevamente demostrada la influencia histórica de rusos y británicos, patentada en la ocupación que llevaron a cabo sobre Persia a lo largo del conflicto mundial.






El joven Mohammad, hijo del Sha Reza Khan, comenzaba a perfilarse como uno de los posibles sucesores al trono. Durante un período de suma convulsión interna y externa, el joven monarca debería asumir la mayor responsabilidad de la nación.





Hemos analizado la abdicación del Sha en favor de su hijo Mohammad Reza, quien buscaría limitar la influencia de las potencias extranjeras sobre Irán, algo que sería complejo de alcanzar hasta luego de la guerra. El nuevo Sha buscó continuar con las reformas de su padre, de todas formas las naciones extranjeras continuaron influyendo en Irán, sea tanto a través de las compañías petroleras o de los partidos políticos comunistas. Esto último llevó a que el Sha tenga que librar una batalla interna para consolidar al Estado nacional e impedir movimientos secesionistas. A medida que Rusia afianzaba su influencia en las provincias del Norte y Noreste, Gran Bretaña limitó su accionar a las corporaciones petroleras que poseía en territorio iraní, sin embargo el gran acontecimiento parece ser el acercamiento entre el Sha y los Estados Unidos, actor internacional que se perfilaba a jugar un papel primario durante la Guerra Fría.




  
El Sha y su Revolución Blanca.





Uno de los pilares financieros de la aclamada Revolución Blanca del Sha fue el ingreso proveniente del petróleo.
Tomaremos como fecha inicial de la "Revolución" el mismo año que utilizó el Sha en su libro "Réponse a l'histoire", el cual es el mismo que toman los principales historiadores, estamos hablando de 1962. ¿Por qué mencionamos esto? Recordemos que durante el año 1951 se nacionaliza el petróleo en Irán. Este será un acontecimiento fundamental para la vida económica de la nación al mismo tiempo que le proveerá notables ingresos al Sha. Los 11 años que pasaron entre la nacionalización del petróleo y el inicio de la Revolución Blanca permitieron que las arcas de la nación se expandieran de acuerdo a los ingresos del petróleo. En parte, los planes de infraestructura, modernización e industrialización fueron sustentados por los ingresos provenientes del petróleo. Esta redistribución sería favorable para Irán, pero a su vez le produciría grandes problemas, principalmente en lo que respecta a quienes compraban el petróleo iraní, que ante las fluctuaciones del precio, varias realizadas por el propio Sha, comenzaron a idear planes para eliminar al Sha del poder.
Uno de los principales sectores hacia los cuales se dirigió la Revolución fue el campo. Gran parte de la población iraní vivía del cultivo y de las tierras. La Reforma Agraria permitió que los peones de campo accedieran a las tierras, pudiéndolas comprar en varios casos, y obteniendo las regalías del sector que eran distribuidas por los patrones, mediante regulación del Estado.
La nacionalización de las tierras de pastoreo y los bosques fue el segundo eje de las reformas. Antiguamente estas se encontraban en manos de la oligarquía terrateniente, quienes se adueñaban de las mismas. Luego de la reforma, la tierra pasó a ser propiedad del Estado, impidiendo que sean monopolizadas por pocas familias poderosas.
Varios trabajadores rurales pudieron acceder a comprar pequeñas parcelas donde vivían y trabajaban.
Con respecto a la fuerza laboral, se buscó la repartición de ganancias de las empresas entre los trabajadores, estimando límites de repartición de ganancias de acuerdo al sector de cada empresa.







La Revolución Blanca trajo consigo un plan estructural de reformas en lo que respecta a la infraestructura nacional. Los ingresos provenientes del petróleo eran redistribuidos en los diversos sectores hacia los cuales estaba dirigida la Revolución.





Por otro lado la reforma también exigía cambio en los métodos para la elección de funcionarios públicos. A tales efectos la Reforma de la ley electoral se llevó a cabo. Todos los ciudadanos mayores de edad, incluyendo a las mujeres tenían el derecho y la obligación de acceder a votar.
Al mismo tiempo que se reformaba el sistema electoral se buscó mejorar el sistema judicial. Antiguamente en Irán ante una disputa en una aldea alejada de las ciudades centrales, se acudía ante la autoridad religiosa local quien dictaba un fallo de acuerdo a sus propias percepciones. Esto se cambió, la reforma judicial instauró las llamadas "casas de equidad", creando tribunales de aldeas que analizaban las disputas entre ciudadanos.
Las reformas alcanzaron también al sistema educativo. Se buscó proveer una educación primaria gratuita y obligatoria garantizada por el Estado.
Tomó lugar en Irán una reforma administrativa. Los empleados públicos pasaron a obtener una mayor distribución a lo largo de todo el territorio, en lugar de encontrarse aglomerados en Teherán. Se proveyó de un salario mínimo para los trabajadores estatales y de beneficios tales como vacaciones.
Para todas estas reformas también fue necesario mejorar la infraestructura de la nación. Una gran cantidad de rutas, vías férreas, hospitales, centros administrativos públicos, industrias, escuelas y hospitales debían ser creados con el fin de favorecer los cambios hacia los cuales apuntaba la Revolución Blanca.
La Reforma Agraria buscó romper con el monopolio de control de tierras por parte de un pequeño número de familias y de jefes tribales. Hacia inicios de los años '60s cerca del 65% de la población iraní vivía en zonas rurales, la mitad de las tierras cultivables estaban bajo control de un número cercano a las 30 familias y jefes locales.
Varios de los hombres que tenían en su poder las tierras no vivían en ellas, si no que se encontraban en Teherán o el extranjero.
El Estado pasó a poseer estas tierras, luego buscó venderlas  limitando el porcentaje de las mismas que se podía comprar por persona. Como hemos mencionado, el control monopólico se vio reducido. Ahora bien, se crearon casas de créditos para que los campesinos pudieran acceder a los mismos y comprar sus propias tierras. A lo mejor pasaban 20 años de sus vidas trabajando para poder pagar la totalidad del crédito y una vez finalizado el mismo eran propietarios de las mismas. Con el paso de los años la Reforma Agraria arrojó las siguientes cifras: más de dos millones de campesinos jefes de familias pasaron a obtener sus propias tierras, se crearon cerca de 3000 cooperativas de créditos a lo largo y ancho de todo Irán para que los campesinos puedan acceder a los créditos y se duplicó la producción agrícola en menos de 5 años desde que fue instaurada la reforma.
Hemos hablado también de la nacionalización de los bosques, esto se llevó a cabo para controlar los cambios que el sector forestal estaba generando, donde importantes compañías internacionales extraían árboles para la producción de papel y otros de sus derivados, sin dejar ganancia alguna en Irán. También se buscó nacionalizar el agua para poder construir represas eléctricas y mejorar el acceso al agua para la población local. Un modelo de nación como el cual se buscaba impulsar necesitaba energía, además de la eléctrica y la proveniente por los derivados de petróleo se buscó crear un sistema de represas hidroeléctricas, principalmente en el Norte del país, para proveer de energía a bastas regiones.
El plan de industrialización también presentó ciertas cuestiones importantes. La industria del petróleo fue hacia la cual se buscó apuntalar con mayor énfasis, a esta le siguieron la siderúrgica, la mecánica, la de textiles y la automotriz.







En la imagen se pueden observar las calles de Teherán durante la década del '50 del siglo pasado. De las mismas se evidencian edificios modernos en infraestructura, automóviles con un estilo clásico y la utilización de vestimentas occidentales tanto por parte de hombres como de mujeres. 





Era preciso que el Estado creara sociedades anónimas en diversas regiones para fomentar la industrialización de la nación, al mismo tiempo que permitía la entrada de corporaciones extranjeras para que se desarrollaran en los diversos rubros. De todas formas con el aumento del modelo industrial aumentaron los puestos de trabajo, algo que llevó al traslado de trabajadores hacia distintas regiones, las cuales, en la mayoría de los casos, no estaban preparadas a nivel de infraestructura para alojarlos. De esta forma se ejecutó un plan de renovación edilicia, urbanismo y reconstrucción para que se ampliaran las ciudades y pudieran dar acogida a los trabajadores que se desarrollaban en las industrias.
En cuanto a la distribución de las ganancias debemos tener en cuenta que en lo que remite a la legislación laboral se había estipulado en Irán que cada año se enunciara el salario mínimo a nivel nacional, es decir el mínimo que los trabajadores debían cobrar de acuerdo a las funciones que realizaban. Este valor era otorgado por los índices de costo de vida, los precios, y la situación de cada sector económico.
De acuerdo a la legislación instaurada desde 1975, las empresas privadas debían, luego de 5 años de existencia, vender el 49% de sus acciones a los propios obreros y trabajadores de la misma. De acuerdo a las palabras expresadas por el propio Sha, este accionar a nivel empresarial y de valores le otorgó mayor productividad a las empresas privadas instaladas en Irán.
Pasemos a analizar a continuación la Revolución Blanca en lo que respecta a la educación. Durante la Dinastía de los Khadjars tan solo el 1% de la población sabía leer y escribir, es decir era encuadrada dentro del sector de población alfabeta. Este número es otorgado por los informes oficiales remitidos a educación publicados en el libro "Réponse à l' histoire" por el Sha de Irán. Hacia el año 1956 el 16% de la población iraní se encontraba alfabetizada. Hacia el año 1978 más de 10 millones de iraníes se encontraban cumpliendo alguno de los niveles educativos del país, una cifra que es ampliamente mayor que los 1,5 millones que lo hacían para el año 1955.
En 15 años el número de  alumnos de escuelas primarias aumentó en un 560%, los de la enseñanza secundaria 331%, enseñanza técnica y superior 1551% y finalmente se registraron cerca de 300.000 estudiantes universitarios iraníes tanto en universidades nacionales como en universidades del extranjero.
El propio Sha ha mencionado en reiteradas ocasiones la "emancipación de la mujer" en Irán. Veremos como varió la condición de la mujer antes y durante la Revolución Blanca. Previo a la misma en Irán las mujeres no podían votar ni tampoco acceder a puestos públicos y cargos. Con la Revolución se permitió que la mujer participara del sufragio universal, que ocupara cargos administrativos, educativos y trabajara en empresas e incluso para el propio Estado. La Revolución le permitió conducir autos, caminar por las calles sin el velo, vestirse de acuerdo a sus gustos, sin ninguna restricción, poder hacer deporte en público, vestir trajes de baños en público y acceder a la educación universitaria.
De acuerdo a las cifras oficiales de las Naciones Unidas, desde que comenzó la Revolución Blanca, Irán ha tenido una tasa de crecimiento anual del 13%. La Renta Anual por habitante el 1955 era de unos US $ 160, hacia comienzos de 1978 la misma alcanzaba los US $ 2280. Las Naciones Unidas también destacaron el aumento de la población debido a las mejoras en el país, hacia 1968 Irán contaba con 27 millones de habitantes, 10 años más tarde, en 1978 la cifra era de unos 37 millones.
Las Naciones Unidas también estableció que el Irán fue uno de los estados que creció a un mayor ritmo a lo largo de la década del '70, siendo el principal en la región del Medio Oriente.





Conclusiones parciales de la Unidad.





Hemos visto a lo largo de la Unidad los principales sectores en los cuales la reforma proveniente de la Revolución Blanca tomó lugar. Mencionamos el caso de las tierras, las reformas agrarias, las reformas administrativas en relación a los empleados del Estado, la reforma del sistema educativo, los cambios introducidos en las empresas beneficiando a los trabajadores y también desarrollamos las reformas en cuanto a la actividad comercial en Irán. A comienzos de la Unidad mencionamos el pilar fundamental de la Revolución Blanca, que fue nada más y nada menos que el petróleo. Los ingresos experimentados
en Irán fueron enormes, lo cual le permitió al Estado beneficiarse enormemente y disponer de mayor dinero para redistribuir en la economía nacional. Como podemos comprender la Revolución Blanca introdujo importantes cambios en los principales sectores de Irán, reformando en algunos casos a nivel estructural el país, en otros no alcanzó con las medidas ya que como veremos más adelante los cambios que buscó introducir el Sha le generaron una fuerte oposición a nivel interno.







Propaganda emitida por el Estado iraní durante los años de la Revolución Blanca. La misma es representativa de los proyectos que buscaba alcanzar el Sha, consolidación de las Fuerzas Armadas, desarrollo en infraestructura, modernización del sistema educativo, planes estructurales de abastecimiento energético propio, entre otros. 




   
La Caída: Causas internas y externas.





Como hemos visto a lo largo del presente trabajo el Sha de Irán llevó a cabo varios cambios de carácter estructural en Irán. Por supuesto si tenemos en cuenta que estos cambios afectaron diversas áreas vamos a poder comprender que a su vez afectaron a los actores y sectores corporativistas de Irán. Esto le valió de una gran oposición. Observemos, con respecto a los cambios en educación, salud, defensa, cultura, política y orden judicial, es decir en los sectores internos de Irán.
Los cambios en cuanto a la reforma agraria y con respecto a la venta y posesión de tierras claramente afecto a los antiguos terratenientes y a las familias ricas de Irán que controlaban las tierras. Estas familias habían mantenido su poder mediante el antiguo sistema a lo largo de siglos, por lo cual habían acumulado un gran poder. A pesar de su oposición a las reformas, no pudieron ir en contra de los planes del Sha, por lo cual fue un sector poderoso, con poder económico, que se vio perjudicado y que dicho esto se centró dentro del sector opositor al Sha. Varios antiguos terratenientes y señores de la tierra como se los denominaba en Irán, incluso tuvieron que dejar el país, de todas formas operaron desde el exterior, principalmente Europa, para derrocar al Sha.
Las reformas llevadas a cabo por la Revolución Blanca en lo que refiere a legislación laboral y la repartición de las ganancias para los trabajadores en las empresas también tuvo grandes sectores perjudicados. Los grandes empresarios iraníes vieron afectadas sus ganancias, muchos perdieron sus propias empresas, dejaron de poseer acciones, debieron aumentar sus pagos hacia el Estado en forma de impuestos y también vieron como el Estado se apropió de varias de sus empresas. Debemos tener en cuenta que para dichas décadas el empresariado iraní no era de la envergadura del empresariado francés, británico o neerlandés, de todas formas era uno de los sectores más poderosos, muchos de estos hombres también formaban parte y mantenían lazos con las familias más tradicionales y poderosas de Irán, la aristocracia alejada de la corona que se vio perjudicada por la reforma agraria. El empresariado que se mantuvo en Irán debió sufrir un duro momento durante los años del Sha, otro sector, al igual que en las reformas mencionadas anteriormente, se exilió en el exterior.
El partido único creado por el Sha también le generó una gran oposición. Era claro que el Sha aumentaba su poder en torno a un grupo muy reducido de consejeros políticos y militares, durante sus años no existió en Irán un sistema de partidos pluralista, que le otorgara la posibilidad de participar en comicios electorales a otras fuerzas, se oprimió a las voces que opinaban diferente, no se otorgó participación en la toma de decisiones, algo que claramente comenzó a jugarle en contra al propio Sha. Gran parte de los estudiantes iraníes, incluso varios que se encontraban en el exterior, reclamaban mayor participación, algo que jamás se les otorgó en tiempos de la monarquía Pahlevi. Esto generó un gran recelo, tanto en los sectores políticos distintos a los del gobierno como también en los estudiantes universitarios.
Las reformas introducidas por los Pahlevi en lo referente al sistema y poder judicial también afectaron enormemente a grupos tradicionales de poder. Antiguamente todo tipo de disputa legal y jurídica, principalmente en las regiones rurales, que ocupaban cerca del 75% del país, se resolvían de acuerdo a miembros del clero o en su defecto por personas designadas por el clero. Al implementarse el nuevo sistema judicial y las casas de justicia, dichas personas se vieron desplazados de las funciones que realizaron durante décadas. Incluso el cambio afecto de tal forma al clero, en lo referente al sistema judicial, que las personas dejaron de acudir ante una autoridad religiosa para resolver disputas, y comenzaron a hacerlo ante las casas de equidad y justicia, esto fue un cambio abrupto en la sociedad iraní, algo que el clero no dejó pasar. Por otro lado desde un temprano momento un sector del clero comenzó a oponerse al Sha y a sus medidas reformadoras, señalando que estaban destruyendo la cultura y tradición de Irán. Como podrán tener en cuenta estamos hablando del sector conservador.







El sufragio universal fue la base de la reforma electoral impulsada por el Sha de Irán. La inclusión del voto femenino molestó a los sectores más conservadores de la sociedad, históricamente vinculados con el alto clero chiita. 





Las reformas electorales también implicaron grandes problemas para el Sha. Los miembros del clero habían jugado un importante rol en la vida política de Irán, varios de ellos formaban parte en la toma de decisiones, eran los históricos consejeros del monarca y los líderes políticos. Al mismo tiempo eran ellos quienes defendían que el hombre solo tenía derecho a votar y elegir sus representantes, en cambio la mujer no. Claramente podemos observar que el Sha, al introducir la reforma electoral y proclamando el sufragio universal, ingresó en una área donde la palabra del clero unido al de la oligarquía tradicional era demasiado fuerte. Esto generó gran recelo en dichos sectores, los cuales se sumaban a los demás miembros y grupos de poder de la sociedad iraní que perdían poder a causa de las reformas del Sha y su revolución.
La igualdad de género, tanto para votar, como así también las libertades de la mujer no fueron bien vistas por el clero y por gran parte de la sociedad. El hecho que la mujer iraní pudiera salir a la calle sin su velo, que manejara autos, que atendiera a hombres en los hospitales, que formara parte de la administración pública, que pudiera trabajar sin el consentimiento de su marido, sumado a todos los cambios previamente mencionados, claramente fueron demasiado abruptos para el Irán de aquellos años. El Sha llevó a cabo reformas sociales y culturales de  forma demasiado rápida, lo cual enfatizó sus medidas y los efectos en la sociedad iraní. Acontecimientos como la irrupción de la televisión, la practica de deportes occidentales, la apertura de clubes nocturnos y casas de juego en todo el territorio iraní afectó profundamente a los sectores más conservadores de Irán. Sectores sumamente poderosos. El estilo de vida occidental que intentó implementar el Sha en Irán, debemos señalar, distaba bastante de la realidad iraní. A pesar que las ciudades más pobladas y modernas tenían una gran similitud con ciudades occidentales, en el interior del país, territorio mayoritariamente conservador y apegado a la tradición, observó estos cambios como un atropello a su historia y forma de vida. Las personas de las ciudades estaban más acostumbradas al estilo de vida occidental e incluso tenían conocimiento de como vivían en otros países desarrollados, algo que no ocurría al interior de Irán, donde observar que una mujer conducía su auto sin su marido de acompañante, sin su velo y que llevaba a los niños a la escuela, fue un choque cultural enorme y un profundo dolor en los iraníes más tradicionales, que a lo mejor de tener la opción de elegir entre una forma de vida y otra hubieran optado por continuar con los estilos de vida que habían mantenido hasta aquel entonces.
El sistema educativo iraní era bastante deplorable antes de la llegada del Sha Reza al poder. Había en Irán un gran número de analfabetos. Los maestros tendían a no cumplir con sus tareas, y la educación era correcta solo en Teherán y otras ciudades importantes. En general al interior del país la educación también estaba en manos del clero. Los religiosos iraníes eran quienes daban las clases en las áreas rurales y por supuesto su educación eran de acuerdo a lo profesado por su religión. Con la llegada del nuevo sistema educativo el clero se vio nuevamente despojado de una de sus principales funciones, pero por sobre todas las cosas el gran cambio fue ver como dejaron de enseñarse en las escuelas la palabra del profeta y conceptos del Irán tradicional, por temáticas referidas a otras naciones, la forma de vida de las sociedades más avanzadas del mundo y demás. La Reforma también llevó consigo una importante bajada de línea, de acuerdo a la sociedad que el Sha quería formar, extremadamente occidentalizada y desligada del Irán tradicional, no de su historia, pero si de un gran número de cuestiones que el Sha consideraba arcaicas.







El clero chiita fue uno de los grupos de poder más importantes de todo Irán. Su influencia se extendía desde la política hasta la educación. Las reformas llevadas a cabo por el Sha delimitaron su accionar e influencia, algo que molestaría enormemente a dicho sector. Con el tiempo su postura radical hacia el modelo occidental de nación impulsado por el monarca Pahlevi aumentaría.





El Sha también le quito poder al clero chiíta, de a poco los religiosos dejaron de forma parte en el consejo real iraní, sus funciones se vieron reducidas a las formales y protocolares de la religión, su participación en la toma de decisiones desapareció. Todo esto claramente generó un gran recelo hacia el Sha y el grupo de personas que conformaban su gobierno.
Para el ala más conservadora del Islam chiíta se percibía que el Sha estaba aborreciendo la historia y la cultura iraní y que deseaba convertir a Irán en un país de estilo Occidental, es por esto que la lógica imperante durante su mandato fue la de dos partes completamente opuestas, que observaban en el accionar del otro una derrota total de sus propósitos, esto no solo va referido al clero si no que también a la oligarquía terrateniente, al empresariado iraní, a las elites iraníes conservadoras y a los sectores que apoyaban al clero conservador. Pronto esta lógica llevó a que en Irán cada movimiento del Sha sea visto como una derrota total por parte de los sectores opositores, quienes veían en el Sha a un traidor a la cultura persa y a la palabra del Imán Alí. Por parte del Sha, modernizar Irán parecía ser el mejor camino a seguir, de todas formas no se percató de la gran rapidez con las cuales llevó a cabo sus reformas, las cuales en otras culturas llevó décadas, al mismo tiempo que no advirtió al gran número de grupos de poder que estaba desfavoreciendo, y llegada la hora, estos grupos encontraron un punto en común, estamos hablando del punto en común que los había llevado a su debacle, Su Majestad el Sha de Irán.
Como último punto de las causas internas de la caída del Sha vamos a mencionar a los estudiantes universitarios.
Si bien la educación superior y universitaria iraní conservaba puntos fuertes en la cultura iraní, los jóvenes observaron como se cambiaba a gran escala la dirección de la educación en Irán. El clero, que poseía una fuerte influencia en la educación universitaria se vio rotundamente perjudicado, al tiempo que buscó aliarse con los jóvenes universitarios, señalando los crímenes a la cultura persa que estaba llevando a cabo el Sha. El espíritu revolucionario de la juventud iraní, sumado a su frustración para acceder a la toma de decisiones, la vida política y cargos políticos generó un gran sector opositor al Sha, que pronto se organizó en las universidades de todo Irán.
La juventud fue clave para llevar a cabo la Revolución Islámica. El propio Sha lo mencionó en reiteradas ocasiones, como los jóvenes iraníes se vieron tentados por los sectores más conservadores del país. Debemos concluir que la movilización de la juventud formada y con ambición también provoco resquebrajamientos internos en el Irán del Sha, algo que le generaría consecuencias trágicas al gobierno monárquico.
Analizamos a continuación las causas externas de la caída del Sha de Irán. Como hemos mencionado anteriormente el Sha buscó obtener una mayor autonomía para Irán en cuanto a sus relaciones con el resto del mundo. Esto significó ir en contra de los intereses británicos y soviéticos, que tradicionalmente manipularon a las elites políticas de Irán durante los años previos. El avance interno en determinados aspectos iba en contra de los intereses de los empresarios británicos y los políticos rusos. En especial en lo referido al petróleo.







El petróleo iraní fue objeto de puja por diversos grupos de poder durante el reinado del Sha. La relevancia de los actores en pugna alcanzaba a las naciones más importantes del sistema internacional durante este período.





La anglo-iranian, las compañías británicas petroleras radicadas en Irán y los empresarios petrolíferos rusos perdieron gran parte de sus ganancias con la nacionalización del petróleo y la llegada al poder por parte del Sha. Por lo cual vamos a observar que tanto británicos como soviéticos fueron a lo largo del reinado del Sha dos férreos opositores, que en cuanto tuvieron la posibilidad confabularon para derrocarlo.
El control por parte del Estado iraní de las reservas petrolíferas fue otro punto álgido. Antiguamente las compañías extranjeras solían explorar, retirar y refinar el petróleo iraní otorgándole menos del 5% de las ganancias al gobierno iraní. Este era un gran negocio, ya que les permitía a las grandes corporaciones petrolíferas abastecer a los países de Occidente con petróleo iraní sin costos tan altos. Las restricciones impuestas por el Sha y su control del petróleo en Irán cambio rotundamente el comercio petrolífero de esta nación. El Sha controló el petróleo mediante las compañías estatales, él mismo fijaba el precio al cual se comercializaba este bien con otras naciones, e incluso elevaba los precios constantemente. Principalmente luego de la Guerra del Yom Kippur y la Crisis del Petróleo, los precios del barril de crudo se dispararon, y el abastecimiento por parte de las potencias occidentales fue sumamente golpeado. El Sha no se movió de su posición y continuó fijando altas tarifas para las naciones europeas y los Estados Unidos. Claramente las ganancias del petróleo favorecían al Irán, pero al mismo tiempo generaban cierto recelo por parte de importantes grupos de poder extranjeros. También debemos mencionar que era una gran tentación apoderarse del petróleo iraní, varias compañías petroleras buscaron derrocar al Sha en reiteradas ocasiones para poder controlar el crudo iraní y las enormes reservas de este bien existentes en territorio iraní. A medida que el valor del crudo aumentaba la tensión existente entre el gobierno iraní y varias naciones, grupos de poder y empresarios extranjeros crecía. Pronto el Sha divisó que su política petrolífera le estaba otorgando una gran cantidad de enemigos en el extranjero.
Los grupos políticos y las familias tradicionales iraníes que se vieron perjudicadas por la llegada al poder del Sha, en su mayoría exiliados en el exterior, comenzaron a entrar en contacto a medida que la situación en Irán iba cambiando.
Ellos jugaron un papel fundamental para derrocar al Sha, ya que gran parte de estas personas influían en los grupos políticos y religiosos más radicales de Irán. Las familias tradicionales, recordemos, aquellas que habían perdido el monopolio en el control de la tierra y demás sectores económicos, tenían un gran recelo hacia el Sha, era un grupo que observaba como su poder había desaparecido a manos del monarca Pahlevi. Su resentimiento era enorme, no se oponían a Irán, si no al Sha, y como Irán en ese momento estaba fuertemente controlado por el Sha, también atacaron a Irán.
Varios exiliados en el exterior eran miembros religiosos iraníes. Pronto buscaron generar tensión dentro de la sociedad iraní, fundamentando que el Sha estaba destruyendo la sociedad tradicional persa para instaurar en Irán una sociedad occidental. Los religiosos exiliados en el exterior fueron otro de los grupos de poder opositores al Sha más importantes en la caída del régimen monárquico iraní.
Señalaremos el caso particular de la Unión Soviética a continuación. Los soviéticos siempre mantuvieron una política exterior ofensiva dirigida hacia la región del Medio Oriente. Su interés por las rutas que conectaban Oriente con Europa siempre fue un ideal supremo de los rusos, al mismo tiempo su interés por adherir a su esfera de influencia a Irán estuvo constantemente en las mentes de los políticos del Kremlin. Por otro lado, un Irán poderoso, tanto económicamente como militarmente era un peligro latente para Moscú. Al mismo tiempo esto significaba tener en sus fronteras a un aliado central de los Estados Unidos, y esto siempre le molestó a la URSS.
Se ha mencionado en reiteradas ocasiones que la Unión Soviética no deseaba apoderarse de Irán, en términos de control político e ideológico, si no que más bien su interés era el de derrocar al Sha, alejar a Estados Unidos de Irán y finalmente apoyar cualquier tipo de movimiento opositor al Sha. La influencia comunista a partir de 1975 en Irán fue en aumento, la URSS mantenía contacto con los grupos políticos clandestinos de corte comunista. Siempre incentivaron a derrocar al Sha. Por otro lado y como ya mencionamos, un nuevo régimen pro soviético significaría poder acceder al crudo iraní a un menor precio.
Finalmente, en cuanto a lo que concierne a las causas externas, debemos mencionar a los Estados Unidos de América.







Las mujeres formaron parte de los Ejércitos de Salubridad e  Higiene y cada vez más comenzaron a tener un rol fundamental dentro de la sociedad iraní. Esto fue objeto de constantes críticas por los fundamentalistas conservadores.





Para los Estados Unidos el Sha siempre fue una figura bastante particular. No era el tradicional aliado, pero tampoco se lo podía dejar solo por momentos. Si ponemos en la balanza, para los Estados Unidos, luego de un tiempo, el Sha comenzó a ser más una molestia que un aliado. La política petrolífera del Sha era una gran traba para el abastecimiento de petróleo dirigido hacia los Estados Unidos. El Sha era un arma de doble filo, que con el tiempo podía arrastrar a los Estados Unidos hacia una situación límite, en una región que durante la Guerra Fría tendió a ser conflictiva.
Es por esto que Washington tenía bien en claro que el Sha les podía traer mayores problemas en el futuro. Recordemos que Estados Unidos se encontraba durante la década de los '70s en la recta final de su estrategia en el Sudeste Asiático, principalmente en lo que refiere a Vietnam. Luego de 1975 la política exterior norteamericana se replanteó fuertemente hasta donde apoyar a sus aliados, quienes eran aliados importantes, quienes podían ser dejados de lado y por último también recibieron críticas por parte del resto de la comunidad internacional, que observaba con la caída de Saigón como Estados Unidos perdía uno de los aliados a los cuales más había apoyado durante cerca de 15 años.
¿Por qué iba Estados Unidos a empantanarse en Medio Oriente para defender al Sha? Una vez iniciados y expandidos los movimientos opositores en Irán ¿que podía hacer Estados Unidos? Claramente la mejor opción era no intrometerse.
Es cierto que la Crisis de los rehenes y la toma del personal diplomático norteamericano en Teherán produjeron acciones por parte de Estados Unidos. El intercambio de material bélico por los rehenes norteamericanos fue un tema central de agenda. Por otro lado el gobierno de Carter se vio enormemente afectado por la crisis, el accionar llevado a cabo por los demócratas en el poder no pudo controlar una toma de rehenes que terminó en el primer encuentro norteamericano con el Islam Radical. Pero las consecuencias de la Revolución Iraní para Estados Unidos no es nuestro tópico, es por esto que regresaremos a nuestro tema central.
Teniendo en cuenta los intereses, los costos y el petróleo, Estados Unidos se volcó por dejar en manos del Sha la situación de su país. Esto significó un golpe moral para el Sha, quien hasta el último momento creyó que Estados Unidos iba a acudir en su ayuda en caso que la situación se le desbordara de las manos. Estados Unidos no estaba dispuesto a esto, incluso sus grupos de poder económico se verían favorecidos por la caída del Sha, ya que esto significaría acceder al petróleo iraní a un menor precio.
La coyuntura internacional también tuvo incidencias en Irán. Luego del Mayo Francés y el activismo juvenil en diversos estados, como puede ser en el caso de los Estados Unidos en contra de la Guerra de Vietnam, incrementó. No solo su pedido por ser escuchados, si no que también ahora los jóvenes comienzan a involucrarse en la política. Del desencanto a las esperanzas de poder cambiar la realidad su nación, los estudiantes universitarios comienzan a ser un actor a tener en cuenta. En el caso de Irán, la juventud, principalmente universitaria, va a ser central, como ya hemos visto. Su involucramiento estuvo relacionado a causas internas, pero podemos agregar que la coyuntura exterior también generó que estos movimientos sean más proclives a la participación de grupos de manifestantes.







La Familia Imperial Iraní durante el mandato del Sha Reza Pahlevi. El lujo bajo el cual vivía la monarquía iraní generó el recelo de vastos sectores sociales. Por su parte el clero señalaba que la ostentación y el lujo iban en contra de los preceptos expresados por el Islam, algo que con el tiempo conllevo a que la Familia Imperial iraní sea vista como una monarquía que imitaba a sus homólogas de Occidente.





Desde el punto de vista geopolítico, la salida de los Estados Unidos de América del Sudeste Asiático, no solo en 1975 con el fin de la Guerra en Vietnam, si no también con su posterior retiro de acciones en Camboya (que para este momento se encontraría el la fase final del accionar de los Khmer Rouge), condicionó su posicionamiento en las diversas áreas de influencia. Vietnam dejó heridas abiertas que tardarían en cerrar, sería bajo todo punto de vista, inconcebible un nuevo involucramiento en otra región, en especial una región tan álgida como lo ha sido durante la Guerra Fría el Medio Oriente. Este replanteo por parte de Washington sepultaría todo tipo de posibilidades de ayuda hacia el régimen del Sha de Irán. Por otro lado, vamos a observar que la Unión Soviética, quién durante los ‘70s realizó un gran apoyo hacia los partidos de izquierda en Irán, mantiene una posición pasiva frente a los acontecimientos que se desarrollaban en Irán. Para Moscú no era un beneficio adentrarse en Irán, su táctica de apoyo hacia los grupos disidentes desde las sombras parecía ser la mejor salida en su estrategia por derrocar al Sha. Ahora bien, ¿qué hay del resto de los estados centrales? Tanto Francia como el Reino Unido tenían conocimiento del accionar que llevaban a cabo la URSS, Estados Unidos, los grupos fundamentalistas locales y quienes apoyaban a estos últimos. En parte no podían intrometerse como lo hacían en siglos pasados, pero también debemos señalar que para ellos la caída del Sha era un beneficio, puesto que esto significaría negociar el precio del barril de crudo con nuevos actores poco experimentados en políticas petrolíferas. Sacar al Sha significaba quitarle a Irán el poder de establecer límites a los países occidentales en su abastecimiento de petróleo. Los días del Sha estaban contados, habían quedado encerrado en la lógica de su propio juego. El petróleo, bien que le había otorgado importantes beneficios a su dinastía y nación ahora lo traicionaba, ya que quienes él creía que eran sus aliados, eran en verdad naciones que perseguían sus propios intereses, primordialmente aquellos que giraban en torno al petróleo.





Conclusiones parciales de la Unidad.





Como hemos analizado en la presente Unidad, las reformas agrarias introducidas por el Sha perjudicaron a la aristocracia terrateniente tradicional de Irán. Las reformas fueron radicales y le generó una rápida pérdida de poder a estos grupos, quienes no tuvieron posibilidad de negociar. Como también hemos mencionado, varias de estas familias debieron exiliarse en el exterior.
La legislación laboral afectó al empresariado iraní. La repartición de las ganancias con los empleados, fomentada desde el Estado a través de diversas leyes, provocó el recelo de este sector corporativista.
Centrándonos en lo que refiere al sistema político hemos visto que el sistema de partido único del Sha le terminó generando fuertes cuestionamientos. La oposición a nivel interno tenía un justificativo para estar aliada en contra de la figura del Sha, la poca participación política y principalmente en lo que refiere a participación en la toma de decisiones fueron algunos de los puntos centrales del malestar político en Irán hacia los últimos años del Sha en el poder.
Como ya hemos analizado, tanto las reformas en el poder judicial como en el sistema electoral perjudicaron al clero iraní, sector que tradicionalmente ejerció una importante influencia en estas áreas, ahora se veía desplazado de sus funciones por un estado centralizado que les recortaba su accionar.
La igualdad de género, con inclinaciones occidentales, impulsada por el Sha fue llevada a cabo de forma ligera. Esto provocó tensiones dentro de la sociedad iraní. Hemos analizado las problemáticas a nivel interno y como en áreas rurales y más tradicionales esto fue un aspecto negativo de la Revolución Blanca. Podemos concluir que esta medida impulsada por el Sha fue otro condicionante que gestó el malestar social que luego lo terminaría derrocando.
Las reformas en el sistema educativo trajeron innumerables beneficios para la nación, pero lo cierto es que generaron la misma lógica de suma cero que las demás reformas. Todo lo que ganaba el Sha era en detrimento de un sector tradicional de poder, en este caso del clero chiíta, quienes históricamente se habían ocupado de la educación en Persia y posteriormente en Irán. Como podemos observar, el clero iraní fue uno de los sectores tradicionales más golpeados por las reformas del Sha Pahlevi, y no es un dato menor el mencionar que es este grupo de poder quien fuera el más poderoso de la nación durante siglos.
Las restricciones al poder del clero chiíta también empeoraron la situación interna. Para el Sha cualquier tipo de participación en la toma de decisiones era inconcebible, es por esto que limitó el accionar del clero en la vida política de Irán. Algo que le costaría caro hacia fines de los años ‘70s.
Finalmente observamos dentro de las características internas de la caída del Sha el accionar de los estudiantes universitarios. Este importante sector que crecía cada vez más vislumbró en las políticas del Sha el asesinato de su cultura, algo que los llevó a terminar dentro del mismo bando que los sectores más conservadores de la nación, entre los cuales se destacan el clero chiíta.
Al analizar las características externas de la caída del Sha mencionamos su política petrolera. Esta iba en clara contraposición con los intereses de corporaciones petroleras extranjeras y de las principales naciones industrializadas que se beneficiaban del petróleo iraní.
Las familias exiliadas en el exterior, las cuales habían perdido poder a manos del Sha, fueron otro actor sumamente relevante para comprender la caída del Sha. Su articulación desde el extranjero para poder generar tensiones internas en Irán, pero por sobre todo, su rol de enlace entre los grupos de poder opositores al Sha que se encontraban en Irán y los opositores al Sha en el extranjero, fueron fundamentales.







El Sha consideraba a los Estados Unidos como un aliado de primer orden, que siempre acudiría en su apoyo. Con el tiempo, esta nación demostró que sus intereses en Irán estaban más enfocados al petróleo que al apoyo a un monarca que profesaba ideales muy divergentes a los norteamericanos. Las grandes corporaciones petroleras y automotrices, sumadas al gobierno, comenzaron a dejar de lado al Sha, quién para fines de los '70s era más un estorbo que un beneficio.





Explicamos el accionar de la URSS, nación que históricamente tuvo intereses de primer orden en Irán. Su apoyo a los grupos subversivos internos y al clero iraní fueron importantes, pero como mencionamos, su accionar fue sigiloso y se llevó a cabo en las sombras.
Por parte de los Estados Unidos observamos clivajes internos en cuanto a la posición de apoyo hacia Irán. Los grupos de poder norteamericanos y las grandes petroleras eran férreos opositores al Sha, pero por otro lado el poder político estadounidense comenzó a ver en el Sha un aliado que los arrastraría hacia otra crisis, algo que la nación buscó evitar a toda costa.
Finalmente desarrollamos la coyuntura internacional. Un momento de importantes cambios, donde las manifestaciones y los cuestionamientos a los regimenes políticos se acentuó. Irán no fue una excepción, pronto los grupos de poder comenzaron a reunirse para llevar a cabo una estrategia de derrocamiento al poder monárquico de los Pahlevi.
Podemos concluir luego del análisis llevado a cabo en la presente Unidad, que el Sha de Irán llevo a cabo reformas rápidas y radicales, las cuales afectaron tanto a grupos de poder internos como externos. La visión hegemónica de este monarca persa configuró un sistema totalitario donde los actores históricos y también los modernos quedaron excluidos de cualquier tipo de participación en los proyectos de nación que se habían desarrollado para Irán. El recelo generado por estos grupos sumamente poderosos culminó en la construcción de un camino hacia una única salida, la unión generalizada en oposición al Sha. Los grupos que hemos analizado a lo largo de este trabajo tenían en común su pérdida de poder y funciones a manos del Sha, por lo cual entendieron que al aliarse podrían derrocarlo y posteriormente regresar al control de sus centros de poder. Los iraníes opositores al Sha buscaron por todos los medios generar alianzas con naciones y grupos corporativistas extranjeros, los cuales también tenían en el Sha a un férreo enemigo. Pronto el Sha terminó encerrado por sus propias reformas, las cuales eran unilaterales y unidimensionales, es decir estaban dirigidas a destruir a los grupos de poder que durante siglos habían controlado y ejercido influencia sobre su nación. Al aliarse tantos sectores poderosos, los días del Sha en el poder estaban por llegar a su fin.







La otra superpotencia de la Guerra Fría también tuvo sus intereses sobre Irán. La Unión Soviética vislumbraba en el Sha un obstáculo para los mismos. Su accionar "teóricamente" pasivo yacía en el apoyo financiero, ideológico y táctico a los partidos y grupos comunistas al interior de Irán.





La Revolución Islámica.





Hacia fines de los años ‘70s las manifestaciones populares en contra del régimen monárquico aumentaron considerablemente. Tomando las herramientas obtenidas en la pasada Unidad podemos apuntar que la lógica de suma cero en el Irán continuó. Es decir, no se buscaba que el Sha impulsara cambios, si no que se buscaba la renuncia del Sha y la instauración de un nuevo sistema en esta nación. Podemos visualizar que la oposición fomentaba estas manifestaciones, pero también cabe señalar que una gran cantidad de personas acudía debido a los serios problemas en los cuales se encontraba sumergida la sociedad iraní. La convulsión social iba en aumento, y las reformas impulsadas por el Sha hacia estos últimos meses no tuvieron ningún tipo de efecto positivo, solo fueron funcionales para que la oposición aumentara sus críticas hacia la figura del Sha.
Al ver que sus medidas no surtían efecto, el Sha radicalizó su postura. La represión generalizada en Irán fue una variable que perduraría hasta 1979. Destacamos en este proceso a la Agencia de Inteligencia Iraní, la cual se ocupó de perseguir tanto a los opositores al Sha como a intelectuales iraníes, quienes se veían acusados de incentivar estas manifestaciones. Los métodos empleados por las agencias de espionaje del Sha fueron terribles, en varios casos llevando a cabo sustanciales violaciones a los Derechos Humanos, tales como la tortura, secuestro de personas, privación de la libertad sin juicio justo, entre tantas otras.
Al aumentar cada vez más la tensión interna, el accionar de las agencias de inteligencia no fue suficiente. El Sha no pudo esconder más en las sombras las persecuciones a la oposición, por lo cual la utilización de las fuerzas policiales y de las fuerzas armadas iraníes se implementó. La represión ahora se encontraba en su etapa cumbre.
Debemos añadir a toda esta situación, el accionar generado por el clero chiíta. Desde Francia, el Ayatola Jomeini fue uno de los líderes que impulsaba las manifestaciones. Sus seguidores en Irán gestaban actividades opositoras al Sha, el reclutamiento de personas y el incentivo de protestas en diversas regiones del país fueron claves para que este grupo de poder lograra derrocar al Sha. Jomeini se encontraba en Francia ya que disponía de exilio, con la imposibilidad de regresar a Irán.







El Ayatolá Seyyed Ruhollah Musavi Jomeini fue uno de los principales líderes de la Revolución Islámica. En la imagen lo podemos observar a su regreso a Teherán, luego del exilio que debió experimentar durante los años del Sha Reza. Jomeini supo ser uno de los líderes religiosos más importantes de Irán, vinculado al sector más conservador del clero chiita. 





La laxa postura de los Estados Unidos de América la vemos representada en el pedido del presidente Carter para que el Sha impulsara cambios políticos. Lo cierto es que era muy tarde, y lo que menos necesitaba el Sha era generar cambios a último momento, él se encontraba convencido que iba a ser capaz de reprimir las manifestaciones. Pronto la situación en Irán empeoró. Los sectores religiosos ganaron fuerza junto a los comunistas iraníes, acallados durante décadas. Exigían la renuncia del Sha y la instauración de un nuevo régimen. Los grupos de poder extranjeros miraron hacia otro lado durante todo este proceso, sabiendo que la caída del Sha era prácticamente un hecho consolidado. El Sha de Irán terminó acorralado. Los fundamentalistas islámicos dominaban para fines de 1978 la situación en Irán. Las manifestaciones habían llegado a Teherán. Las últimas imágenes públicas del Sha mostraban a un hombre sumamente temeroso frente a la situación por la cual atravesaba su nación. Sabía que el fin había llegado y por más que buscara mostrarse ante las cámaras de televisión de emisoras extranjeras con gran calma, en el fondo demostraba inquietud por saber cuando llegaría su fin.
Los últimos bastiones de poder leales al Sha, entre los cuales se destacaba el ejército, continuaron peleando hasta el final, pero lo cierto es que las cifras de muertos aumentaba de a cientos cada día, y las manifestaciones se habían establecido en toda la nación. A tales efecto, para la segunda mitad de Enero del año 1979 el Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlevi debió afrontar la situación critica por la cual atravesaba su nación, y sabiendo que era él a quienes buscaban los revolucionarios dimitió de su cargo y se exilió en el extranjero. El 16 de Enero sería la fecha en la cual el Sha abandonaría Irán para no volver jamás, pero quien sí regresaría sería Jomeini, que lo haría para comienzos de Febrero. El líder religioso llega a Teherán para cuando la revolución ya estaba consolidad. La instauración de la República Islámica, comandada y dirigida bajo los principios de la ley eclesiástica musulmana tomaría lugar en los siguientes meses. La misma fue llevada a cabo luego del famoso referéndum, donde se ha señalado que más del 99% de los iraníes votaron a favor de dichas medidas. Lo cierto es que la República Islámica se comprende por la revolución, y ¿por qué se llevó a cabo una revolución? Justamente por la lógica que había instaurado el modelo de nación de los Pahlevi. Era inconcebible continuar, para los grupos de poder que participaron de la Revolución, con las premisas del Sha, o con una monarquía. La única salida para ellos era destruir cualquier vestigio del reinado del Sha y comenzar bajo el marco legal de un nuevo sistema político, más aferrado al fundamentalista islámico y consagrado a destruir la occidentalización generada en las últimas dos décadas. Esto solo se podía llevar a cabo mediante un estado conservador islámico regido por la Sharia al Islamiya.
Los meses por venir traerían consigo la designación de un nuevo sistema legal y jurídico en Irán, las elecciones de gobierno, la consolidación de los fundamentalistas religiosos en el poder y finalmente la posterior guerra entre Irak e Irán. Podemos mencionar por otro lado que la Revolución también trajo consigo elementos que condicionarían la Segunda Crisis del Petróleo. Esto es importante ya que nos demuestra la fuerte correlación del poder político con el petróleo en Irán.
Luego de pasar por los Estados Unidos, México, Marruecos, entre otros, Mohammad Reza terminaría estableciéndose en Egipto para su exilio, donde fallecería hacia el años 1980. El último Sha de Irán pasaba a la historia. Una historia que configuró la vida de Irán a lo largo de la Guerra Fría, tanto durante sus años en el poder como luego de la Revolución Islámica.





Conclusiones parciales de la Unidad.





Hemos visto como el reinado del Sha de Irán llegó a su fin con la Revolución Islámica y la posterior instauración de la República Islámica de Irán. Los acontecimientos que tomaron lugar durante los últimos años de la década del ’70 claramente son una representación de la situación generada durante todos los años que el Sha se consolidó en el poder. Era comprensible que una revolución de dichas proporciones tomara lugar, Irán era una nación sumergida en una profunda crisis interna, con la lucha de dos sectores completamente antagónicos, y que comprendían que la única salida a la crisis era la destrucción total del otro. El Sha perdió tiempo creyendo que sofocaría las manifestaciones con medidas, para cuando llamó a la represión, las principales ciudades de Irán se encontraban en una profunda crisis social, y por otro lado, la prensa internacional ya transmitía los métodos utilizados por el Sha para reprimir, a todo el mundo. El Sha Reza confió en aliados que estaban más a favor de su petróleo que de su monarquía, pronto los fundamentalistas islámicos deslizaron por Irán su propuesta de gobierno, la cual para muchos sectores era el mejor camino para derrocar al Sha. Jomeini, el clero chiíta, los grupos políticos de la izquierda, los estudiantes universitarios y los exiliados iraníes durante los años del Sha fueron los principales actores de la Revolución Islámica. Una revolución que sería distinta a las vislumbradas previamente, ya que sería la primera de corte radical fundamentalista en la región del Medio Oriente, con una seria oposición a la postura y cultura occidental, y que terminaría dirigiendo al Irán hacia el extremo opuesto en el cual se había desarrollado durante los años de la dinastía Pahlevi.







Las manifestaciones populares en contra del Sha y su régimen fueron una constante durante todo el transcurso de la Revolución Islámica.




  
Conclusiones finales del trabajo.




  
Hemos desarrollado a lo largo del presente trabajo la historia moderna del Irán. Analizamos los cambios políticos, económicos, sociales, de régimen y los remitidos a su política exterior. Todo esto se ha realizados a fin de poder explicar la caída del Sha de Irán. Creemos que es indispensable conocer la historia de esta nación y como la monarquía de los Pahlevi llega al poder en un momento crítico de la historia persa. Hemos explicado el mandato del Sha Reza y todas las reformas que llevó a cabo. De la misma forma desarrollamos el posicionamiento en el sistema internacional por parte de Irán al mismo tiempo que analizamos el accionar de las principales potencias a lo largo de todo el trayecto histórico comprendido en esta obra, remitidas a Irán. Luego del desarrollo llevado a cabo hemos arribado a las siguientes conclusiones.
Históricamente Irán tuvo una gran influencia por parte de Rusia y de Gran Bretaña. Esto condicionó su situación interna. Al mismo tiempo, ambas potencias desarrollaron objetivos específicos en Irán, varios de los cuales perdurarían en el tiempo.
Con el descubrimiento del petróleo, Persia vislumbra un nuevo futuro. Durante las primeras décadas el petróleo sería un objetivo central de naciones y corporaciones extranjeras, las cuales tomarían el control del mismo. La lógica y la importancia del petróleo, al igual que su vinculación con el poder político y los clivajes dentro del mismo, continuarían hasta la instauración de la República Islámica (continúan incluso hoy día), y se expandirían por todos los reinados de la dinastía Pahlevi.
La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento que claramente influyó en Persia. Otra vez observamos como los clivajes externos condicionaron luchas internas de poder. Dentro de estas, la figura de Reza Khan va a ser central, llevando al posterior derrocamiento de la Dinastía Khadjars e iniciando el reinado de los Pahlevi.
La Segunda Guerra Mundial también tuvo correlación en Irán. A pesar de la neutralidad buscada por el Estado iraní, la nación era un punto estratégico en el conflicto mundial desarrollado durante los años ‘40s. Comprendemos dicha importancia al tener en cuenta la doble invasión sufrida por Persia.
Mohammad Reza surge como nuevo monarca en Persia. El Sha Reza va a buscar mantener una línea en cuanto a la continuación de medidas impulsadas por su padre.
El Sha Reza llevó a cabo importantes medidas en lo que respecta a tierras, impulsó a su vez la reforma agraria, la reforma del Estado y la reforma administrativa, bajo un nuevo rol del Estado en la vida pública iraní se buscó llevar a acabo estas reformas. El pilar y sostén fundamental de las mismas fue, como hemos visto, el petróleo.







La Torre Azadi (centro de la imagen) fue durante la Revolución Islámica de 1979 uno de los puntos de encuentro para los manifestantes opositores al Sha. Si bien esta obra arquitectónica fue construida durante los años del Sha, la misma se preservó como un símbolo del triunfo de la Revolución y la posterior instauración de la República Islámica. 





La Revolución Blanca se llevó cabo por Su Majestad el Sha con el fin de reformar Irán y poder insertar a su estado dentro del concierto de naciones modernas.
De acuerdo a lo expuesto en la Unidad 3 se han desarrollado las causas internas y externas de la caída del Sha. Aquí observamos como cada reforma llevada a cabo rompió con la lógica tradicional de poder establecida en Irán desde hacía más de dos siglos, condicionando a los grupos de poder aferrados a las mismas. Los clivajes entre el Sha y los grupos tradicionales de poder serían un factor central en la posterior caída de la monarquía iraní. Observamos también, a la hora de analizar las causas externas, el rol jugado por corporaciones extranjeras, iraníes exiliados en Europa y Oriente, y de las grandes potencias de la Guerra Fría. El accionar de dichos actores configuró una profunda crisis en el mandato del Sha, quién observó como sus enemigos y detractores se expandían por fuera de sus fronteras, siendo varios de estos, Estados nacionales sumamente poderosos.
Desarrollamos la llegada de la Revolución Islámica, y los cambios impulsados por nuevos viejos actores que durante décadas habían sufrido exclusión por parte de poder dinástico de los Pahlevi. La Revolución tuvo una profunda índole en Irán y generó cambios estructurales que también repercutirían en el sistema internacional.
El Fundamentalismo Islámico llegaría al poder el Irán, instaurando un nuevo tipo de régimen estrechamente vinculado con la religión chiíta.
El fin del Sha en Irán se comprende a través del análisis del proceso histórico atravesado por dicha nación desde fines del siglo XIX, los cambios impulsados en Irán y como los actores internos y externos lucharon por controlar sectores estratégicos en todas las dimensiones. Su lógica de juego vinculada a un control absoluto conllevaron a la posterior revolución que radicalizó a la nación. Los cambios abruptos impulsados por el Sha a mediados de los ‘40s y ‘50s serían suplantados por otros cambios revolucionarios a fines de los ‘70s y comienzos de los ‘80s. Esto nos demuestra que la lógica de suma cero imperante en el Irán de la post guerra fue demasiado rígida, al punto que solo permitió generar cambios de forma no consensuada y radical, en términos de suplantación de proyectos nacionales, los unos destruyendo totalmente a los otros.





Tomás Vera Ziccardi.





* La totalidad de la presente obra "La caída del Sha de Irán", tiene sus Derechos Reservados al Señor Tomás Vera Ziccardi, autor material e intelectual de la misma.











sábado, 30 de junio de 2012

El Protocolo de Kyōto.






El Protocolo de Kyōto.







Autor: Tomás Vera Ziccardi.





En el presente trabajo me encargo de analizar el texto original del Protocolo de Kyōto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Dicho análisis permitirá comprender la estructura del Protocolo y a su vez identificar los puntos focales de los distintos artículos que lo componen. 





El Protocolo de Kyōto se encuentra compuesto por 28 artículos y dos anexos. Los mismos difieren en relación a su composición y propósito. Tomaremos en cuenta las cuestiones de mayor relevancia de cada artículo. 

Debemos tener en cuenta en primer lugar que las partes que conformaron el Protocolo se encuentran dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Las mismas resolvieron mediante el Artículo 2 del Protocolo promover el desarrollo sostenible y cumplir los compromisos de limitación y reducción de la emisión de gases. Aquí las partes tienen la obligación y responsabilidad de impulsar políticas de eficiencia energética, ampliar los depósitos de gases de efecto invernadero, investigar sobre el uso de nuevas formas de utilización de energías renovables, tomar medidas relativas al Protocolo de Montreal y coordinar políticas y medidas para tales efectos. Si bien en dicho artículo se hace referencia a la emisión de gases de efecto invernadero, la especificidad de políticas y medidas para reducirlo es relativa. Esto se entiende al ver que dicho artículo es abarcativo e introductorio al acuerdo. 

El Artículo 3 realiza una mejoría en relación a lo mencionado en el párrafo anterior. El inciso 1 de dicho artículo señala la  necesidad de reducir las emisiones antropógenas agregadas expresadas en los equivalentes a dióxido de carbono tomando en cuenta el Anexo primero, para poder alcanzar la meta de un nivel inferior en no menos del 5%. El inciso 2 apunta que para el año 2005 las partes deberán haber podido demostrar un avance concreto en cuanto al cumplimiento de lo estipulado en el artículo. Aquí se plantea desde un comienzo una cuestión de suma relevancia, estamos hablando de la proyección temporal del Protocolo. Otro punto relevante del artículo lo encontramos en el inciso 4, donde se especifica la relación que las partes deben mantener con el órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico a fin de establecer el nivel de carbono en 1990 y tener proyecciones reales sobre sus posibilidades de reducción para años futuros. 

A lo largo del Artículo 4 se hace evidente la necesidad de corroborar la labor de las partes en cuanto a reducción de gases refiere. Tomando en cuenta el listado de gases citados en el anexo primero, sus equivalente en dióxido de carbono deberán haber sido reducidos luego del plan temporal de reducción que cada estado independiente haya adoptado. Se presenta la posibilidad de acuerdos entre las partes y trabajo en conjunto, incluso el inciso 4 del presente artículo estipula que también se puede realizar esto dentro del marco de una organización regional.

Podrá preguntarse uno de qué forma los estados podrán verificar las emisiones de gases que realizan. En el artículo 5 se menciona la necesidad de disponer de un sistema nacional que permita medir las emisiones de gases.

De acuerdo a lo expuesto en el Protocolo es necesario presentar información relevante a la reducción de emisión de gases, la cual será evaluada por expertos coordinados desde la Secretaría. Al mismo tiempo se dispondrá de un período de examen para que los expertos puedan registrar si las partes del Protocolo cumplen con el mismo. La comisión técnica  entregará informes a la Secretaría y ésta se encargará de distribuirlos a todas las partes de la Convención. Todo lo mencionado en el presente párrafo corresponde a los incisos 1, 2, 3, 4 y 5 del Artículo 8. 

Las partes que conforman el Protocolo se encargan de formular medidas tales como programas nacionales y regionales para mejorar la calidad de los factores de emisión, actualizar dichos programas para proveer a la Convención de información actualizada, cooperar en investigaciones científicas y tendrán en cuenta las repercusiones del cambio climático. Las responsabilidades que asumen aquí los estados y organismos internacionales quedan enmarcadas dentro del Artículo 10.

Al comenzar el Artículo 11 se menciona de forma relevante la cuestión del financiamiento y la administración de recursos. Observemos el inciso 2- a) de dicho artículo. "[...] Las partes proporcionarán recursos financieros nuevos y adicionales para cubrir la totalidad de los gastos convenidos en que incurran las Partes que son países en desarrollo al llevar adelante el cumplimiento de los compromisos [...]". El Protocolo de Kyōto remarca en diversas ocasiones la distinción entre naciones desarrolladas o industrializadas y aquellas en vías de desarrollo. Claro está que en este caso la cuestión de los recursos financieros produce una asimetría entre las políticas que podrán tomar las distintas naciones. El inciso 2- b) señala: "[...] Facilitarán también los recursos financieros, entre ellos recursos para la transferencia de tecnología, que necesiten las Partes que son países en desarrollo para sufragar la totalidad de los gastos adicionales convenidos [...]". Al igual que en otras cuestiones que engloba a naciones desarrolladas y naciones en vías de desarrollo el traspaso de fondos financieros queda opacado por las asimetrías tecnológicas entre las partes. En dicho inciso el Protocolo busca una relación entre partes que permita la transferencia de tecnologías hacia las naciones en desarrollo. Finalmente cabe aclarar en relación al inciso 3 que la transmisión de recursos financieros y tecnológicos puede ser mediante conductos bilaterales, regionales o multilaterales. 

A partir del Artículo 13 se promueven las atribuciones de la Conferencia. Mencionamos que la misma es el órgano supremo de la Convención. Al mismo tiempo se le permite la participación en calidad de observadores a quienes no sean parte del Protocolo. A su vez la Conferencia se encarga de examinar la aplicación del Protocolo, de acuerdo a lo mencionado en el inciso 4. 
La Conferencia juega un rol fundamental en otras dos cuestiones. Por un lado reúne a las partes y por la otra se compromete a otorgar información a las mismas sobre las actividades que se llevan a cabo en relación al Protocolo. También se encarga de formular recomendaciones para la aplicación del Protocolo. Al ser el órgano central establece sus respectivos órganos subsidiarios. Como podemos observar las responsabilidades y atribuciones de dicho órgano quedan remarcadas en el presente artículo. 
Debemos evidenciar que la Convención Marco tuvo como principal objetivo la inclusión y participación de gran parte de las naciones, organismos y sujetos internacionales. La importancia del cambio climático y las emisiones de gases competen a gran parte, por no decir la totalidad del Sistema Internacional. Esto lo vemos evidenciado en el inciso 8 del Artículo 13. Citaremos parte del mismo. "[...] Las Naciones Unidas, sus organismos especializados y el Organismo Internacional de Energía Atómica, así como todo estado miembro de esas organizaciones u observador ante ellas que no sea parte en la Convención, podrán estar representados como observadores en los períodos de sesiones de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el presente Protocolo [...]". Hemos hablado en el trabajo sobre la posibilidad de participar como observadores, aquí queda nuevamente detallado. 

El Artículo 14 profesa sobre la Secretaría y sus atribuciones. Mientras tanto el Artículo 15 remite al órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico y al Órgano Subsidiario de Ejecución. Se estipulan las reuniones y el tiempo de las mismas. 









Con motivo de limitar la emisión de gases de efecto invernadero y sus efectos en relación al cambio climático, las principales naciones y organismos regionales del Sistema Internacional se reunieron el 11 de Diciembre de 1997 en Kyōto, Japón.





Centrándonos en lo que refiere a los instrumentos del Protocolo, el Artículo 20 señala que cualquiera de las partes podrá proponer enmiendas al Protocolo. Las mismas deben ser adoptadas durante el período ordinario de sesiones, tomando la referencia del inciso 2. Posiblemente la cuestión que más nos interese sobre las enmiendas es aquello que se estipula en el inciso 3: "[...] Las Partes pondrán el máximo empeño en llegar a un acuerdo por consenso sobre cualquier proyecto de enmienda al Protocolo. Si se agotan todas las posibilidades de obtener el consenso sin llegar a un acuerdo, la enmienda será aprobada, como último recurso, por mayoría de tres cuartos de las partes presentes y votantes en la reunión [...]".  Queda sumamente claro, tan solo acotaremos que dicho inciso busca que las partes, al ser un número considerable y al tener la responsabilidad de una cuestión fundamental como lo es el medio ambiente, deben buscar consenso a la hora de formular y presentar enmiendas al Protocolo, algo que también añade complejidad para la aplicación de dicho instrumento jurídico, de todas formas si no se logra el consenso, el último recurso será una votación en la cual se deberán alcanzar tres cuartos de los votos afirmativos de los miembros presentes. 

Los anexos del Protocolo, tanto de gases como de estados, quedan contemplados en el Artículo 21, donde se menciona que los mismos forman parte integrante del mismo. 

Los artículo 22 y 23 hacen referencia a los votos de los miembros y al depositario del presente instrumento jurídico respectivamente. Por un lado el Artículo 22 señala que cada parte del Protocolo dispondrá de un voto, de todas formas en el inciso 2 del presente artículo se señala que las organizaciones regionales ejercen un voto igual al número de estados miembros que posean sus estados miembros Parte del Protocolo. Sin embargo, dicha posibilidad queda anulada en caso que uno de los estados miembros de la organización ejerza su voto. Esto sirve para realizar un voto mediante bloque regional y económico, añadiendo un mayor peso a la votación, donde las organizaciones podrán expresar unanimidad en determinadas cuestiones.
Por otro lado el Artículo 23 señala al Secretario General de las Naciones Unidas como Depositario del Protocolo.

Tomando en cuenta la importancia de la firma y ratificación del Protocolo, en el Artículo 24 se estipula: "[..]
El presente Protocolo estará abierto a la firma y sujeto a la ratificación, aceptación o aprobación de los estados y de las organizaciones regionales de integración económica que sean Partes en la Convención [...]". Es interesante observar el inciso 2 del mismo artículo, donde se aclara que las organizaciones regionales que sean partes del Protocolo sin que ninguno de sus estados miembros sean parte del mismo, quedarán sujetas a las obligaciones que menciona el Protocolo. Es decir no pueden excusarse
a futuro argumentando que no asumen las obligaciones que menciona el Protocolo porque ninguno de sus estados miembros forma parte de este.
En cuanto a la entrada en vigor del Protocolo, el Artículo 25 aclara que la misma se realiza a los noventa días desde el momento en el cual se depositaron los instrumentos de ratificación, aprobación, aceptación y adhesión de no menos de 55 partes de la Convención. Entre las mismas deben estar las partes del anexo, cuyas emisiones representan en 55% de las emisiones de dióxido de carbono remitido al año 1990. 

Finalizamos el análisis de los artículos señalando que el Protocolo no permite la formulación de reservas (Artículo 26), sin embargo avala la posibilidad de las partes de denunciar el Protocolo luego que hayan transcurrido tres años desde la entrada en vigor del mismo (Artículo 27). El artículo final del Protocolo enuncia la publicación en diversos idiomas con respecto al texto original, la fecha de elaboración y la ciudad en la cual fue adoptado. 

El primer anexo corresponde a los Gases de Efecto Invernadero. Entre ellos el Protocolo enumera: 

- Dióxido de Carbono (CO2).
- Metano (CH4).
- Oxido Nitroso (N2O).
- Hidrofluorocarbonos (HFC).
- Perfluorocarbonos (PFC).
- Hexafluoruro de azufre (SF6).

En cuanto a los sectores y categorías de fuentes enumera:

- Quema de combustible.
- Industrias de energía.
- Industria manufacturera y construcción.
- Transporte.
- Otros sectores.

Remitido a las emisiones fugitivas de combustible señala a los combustibles sólidos, el petróleo y el gas natural. 
Los procesos industriales abarcan: productos minerales, industrias químicas, la producción de metales, halocarbonos y hexafluoruro de azufre. 

Tomando en cuenta la importancia de la agricultura señala la fermentación entérica, el aprovechamiento del estiércol, cultivo de arroz y la quema prescrita de sabanas. 
Finalmente apunta hacia los desechos, especificando la eliminación de desechos sólidos en la tierra, el tratamiento de las aguas residuales y la incineración de desechos. 

El segundo y último anexo del Protocolo señala a estados parte y su compromiso cuantificado de limitación de emisiones, entre los cuales se encuentran aquellos que superan el 55% de la emisión de gases en 1990. Los mismos son:

Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá  Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Estonia, Federación Rusa, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Mónaco  Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia, Ucrania y Suiza. 





                                                                                     Tomás Vera Ziccardi.





Bibliografía consultada. 


- Alterini Jorge (dirección); Compendio de Normas Internacionales de Derecho Internacional Público, LA LEY, Buenos Aires, 2010.



Fuentes utilizadas.


- Protocolo de Kyōto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ., en Alterini Jorge (dirección); Compendio de Normas Internacionales de Derecho Internacional Público, LA LEY, Buenos Aires, 2010.





* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos de dicha obra quedan reservados a TVZC© por expreso pedido del Autor. 




lunes, 30 de abril de 2012

Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon.



Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon.






Autor: Tomás Vera Ziccardi.




Breve Introducción.





La Guerra del Vietnam ha sido sin lugar a dudas uno de los acontecimientos más importantes de la Guerra Fría. A lo largo de la historia se ha escrito demasiado en lo que refiere a dicha temática. Dentro de la extensa literatura encontramos un libro elaborado por uno de los principales referentes de dicho conflicto. No More Vietnams nos permite comprender a través del juicio histórico realizado por el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América gran parte de los acontecimientos de la Segunda Guerra de Indochina. El californiano Richard Nixon lleva a cabo una notable labor en dicho libro, expresando sus opiniones personales, analizando acontecimientos históricos y como no podía ser de otro forma, justificando parte del accionar llevado a cabo por su Administración en la guerra. 

El presente trabajo no busca reproducir las palabras del líder republicano en No More Vietnams sino que más bien desea analizar de forma crítica lo que presenta Nixon en otro de los tantos relatos que se han llevado a cabo sobre la guerra. Para tales fines describiremos la composición de su obra, analizaremos los capítulos, refutaremos parte de los acontecimientos que presenta Nixon (varios de los cuales deben ser analizados particularmente ya que Nixon utiliza varios para justificar su accionar como presidente) y finalmente analizaremos 20 frases que hemos considerados como las más relevantes que se exponen en la obra. Gran parte del trabajo se enmarca en los parámetros de las citas que tomamos del libro. Creemos que es preciso tomar en cuenta las propias palabras del líder para poder entender su postura. Las citas se encuentran a lo largo de todo el trabajo y son testificadas como corresponde, mediante su traducción al idioma español y señalando en qué capítulo se encuentran y cuáles son las páginas del libro en las que se hallan (remitido a la edición que señalaremos en la bibliografía utilizada). 

Concluimos esta breve introducción apuntando que analizar la presente obra les permitirá a los señores lectores comprender uno de los acontecimientos más controvertidos de la historia estadounidense bajo el mismísimo relato de uno de sus principales protagonistas.





Capítulo 1.





Durante 1985 Richard Milhous Nixon elaboró un libro titulado No More Vietnams. En el mismo expresa desde su perspectiva cuáles fueron las causas de la Guerra de Vietnam, las respuestas que dieron las distintas administraciones a la misma, el accionar en la guerra, los errores, los aciertos, las consecuencias, la derrota estadounidense y lo que significó para el accionar de los Estados Unidos en el Tercer Mundo la capitulación de Saigón en 1975. El trabajo de Nixon, desde un punto de vista estructural es sumamente destacable. Se encuentra dividido en 6 capítulos: Los Mitos del Vietnam, Cómo empezó la Guerra del Vietnam, Por qué y de qué manera intervenimos en el Vietnam, Cómo ganamos la Guerra, Cómo perdimos la Paz y La Guerra del Tercer Mundo. Como podrán observar a simple vista, recorre gran parte de la historia norteamericana en Vietnam. 

Tengamos en cuenta que el libro se finalizó 10 años luego de la conclusión de la guerra. El Escándalo de Watergate, los errores finales de la Administración Nixon y la imagen negativa del mandatario habían quedado en el pasado, pero no sucedió lo mismo con la guerra. El propio Nixon se encarga de sostener esto, algo que postulan diversos académicos que se han explayado en la temática, el conocido "Síndrome de Vietnam" continuó presente dentro de la sociedad norteamericana, aún varias décadas luego de la guerra. El libro también nos permite comprender cómo ciertos funcionarios destacados de los Estados Unidos comprendían el futuro de su nación ante el mundo, tomando en cuenta lo que había sido la guerra en Indochina. Claro está que el fantasma de Vietnam merodeó por la Casa Blanca durante los años de Ford, Carter, Reagan y hasta podríamos tomarnos el atrevimiento de adherir a Bush. Un acontecimiento de dicha envergadura adquiere aun más valor cuando un presidente lo analiza. La postura de Nixon puede ser acertada como también puede ser errada. Podemos encontrarnos dentro del mismo arco ideológico que el mandatario republicano o podemos ser ideológicamente opuestos al mismo. Lo cierto es que no se puede negar que Nixon fue uno de los principales líderes que se vieron involucrados en la contienda. Durante sus años como US Senator observó de cerca el accionar que su nación llevaba en el Sudeste Asiático, principalmente en relación a Francia. Ya como vicepresidente mantuvo en línea con la Administración Eisenhower en el accionar que se buscaba emplear en dicha región para prevenir la penetración del comunismo. Durante su campaña presidencial debatió con John Fitzgerald Kennedy los lineamientos a seguir por los Estados Unidos en materia de política exterior. A lo largo de las Administraciones Kennedy y Johnson no se vio ajeno a lo que estaba llevando a cabo su nación en Asia. Finalmente, al llegar a la presidencia hacia fines de los '60s, Nixon impulsaría nuevas políticas para la labor que se desarrollaba en toda la región. Desde su visita oficial a Saigón en los '50s hasta sus esfuerzos en las Negociaciones de Paris en los '70s, Nixon sería un referente de los Estados Unidos en la cuestión ya señalada. ¿Cómo lo ha juzgado la historia? No podemos responder de forma apresurada a dicha pregunta, porque en gran parte debemos comprender que los errores ejecutados por su Administración fueron de una amplitud trascendental. De todas formas, en este trabajo buscamos comprender cual fue la respuesta y el legado de Nixon con la historia, no lo que la historia responde sobre Nixon. A continuación analizaremos los capítulos del libro y nos abocaremos a puntualizar las ideas y el accionar de Nixon con respecto al Vietnam. 





Capítulo 2.





Richard Nixon comienza su libro sosteniendo que existen una serie de mitos sobre Vietnam que han impedido a la gente poder comprender la importancia del mismo, perjudicando de esta forma el accionar del estado norteamericano en el Sudeste Asiático desde los años '50s hasta los '70s. Los mitos se encuentran articulados en el capítulo 1- Los Mitos del Vietnam. Para el autor los mismos son 4. El primero es "La Guerra de Vietnam fue inicua". De acuerdo a Nixon la falta de equidad derivó de la visión que se gestó en el pueblo americano sobre la contienda bélica. Esto ha sido mantenido por diversos analistas y políticos, quienes apuntan el rol de los medios de comunicación y la victimización de los norvietnamitas. En parte es cierto, pero Nixon lo justifica diciendo que "todas las guerras son injustas". La postura del líder republicano responde a lo que mantuvo durante su Administración y algo que profundiza en el libro, el rol que jugó la prensa americana en Vietnam. No solo por las críticas hacia el accionar del gobierno estadounidense, sino también por la falta de información certera sobre como era el enemigo. 

El segundo mito es "La Guerra del Vietnam no se podía ganar". Es cierto este pensamiento por parte del pueblo norteamericano, pero se puede poner en duda la veracidad de dicha fundamentación. La Guerra de Vietnam presentó una serie de complejidades que no solo modificaron el modus operandi sino también el arte de la guerra como había sido conocida hasta aquel entonces. La limitación que poseía los Estados Unidos para actuar también debe ser entendida dentro del contexto de la bipolaridad. El uso de armas nucleares estaba sumamente delimitado por diversas cuestiones (carrera armamentística nuclear USA-URSS, el "exterminio nuclear", uso exclusivo como elemento de disuasión, entre otros) y en esta contienda, los Estados Unidos, si bien contaron con aliados tales como Tailandia y Australia, no pudieron disponer de un apoyo bélico en territorio asiático por parte de las principales potencias centrales que la habían apoyado en la Segunda Guerra Mundial. 

En tercer lugar se encuentra el mito que sostiene "La diplomacia en lugar de la fuerza es la mejor respuesta a las guerras de liberación nacional comunistas". Nixon va a hacer un fuerte hincapié en esta cuestión a lo largo de todo el libro. Debemos tener en cuenta que él mismo fue uno de los principales representantes del uso de la fuerza para la solución de conflictos, postura cercana al realismo clásico y a conceptos tales como maximización de poder, uso de la fuerza y la subordinación de la diplomacia a las armas. Para el autor fue erróneo el planteo esgrimido por ciudadanos, políticos y medios estadounidenses que sostenía que en Vietnam la diplomacia era la mejor solución a los conflictos emergentes. Nixon crítica con ansias este postulado, reivindicando su "política del bombardeo" que básicamente giraba en torno a utilizar bombarderos tácticos sobre puntos estratégicos del enemigo para forzarlo a negociar y alcanzar de esta forma un acuerdo. Podemos observar como ya desde un primer momento nos encontramos dentro del clivaje que Nixon enfrentó a lo largo de toda su administración, la lucha contra sus detractores (a quienes denomina halcones y palomas) y dos posturas totalmente opuestas e irreconciliables. 

Finalmente el autor enumera el cuarto mito. El mismo es "En el Vietnam nos situamos en el lado equivocado de la historia". Este mito fue sostenido por parte de la población americana que criticaba el accionar de su nación en el Sudeste Asiático. Para varios, Estados Unidos jamás debería haber apoyado a Francia en Indochina. El mismo Kissinger sostiene algo similar en su libro "La Diplomacia" cuando critica la política de Truman con respecto a la ayuda hacia una potencia colonial. Claramente Estados Unidos, una nación que ondeaba a nivel mundial la bandera de la libertad y el fin del colonialismo, ahora se encontraba en el lado equivocado de la historia. Desde un comienzo Estados Unidos se involucraria en una posición que no era acorde a sus principios, algo que le terminaría costando más de lo esperado a futuro. Esto es lo que sostienen los defensores del cuarto mito. 

Como podemos observar los cuatro mitos no son otra cosa que algunos de los puntos focales de quienes se opusieron a la guerra desde un principio. Al enunciarlos, Nixon demuestra que el factor ideológico condicionó la moral norteamericana y por ende minaría las posibilidades de su nación de obtener un triunfo en la contienda asiática. Al mismo tiempo el presidente traza una línea divisoria entre los dos bandos opuestos que se enfrentaron internamente a lo largo de la odisea americana en Vietnam. Claramente, para el autor, los defensores de los mitos enunciados se hallaban en la posición equivocada, mientras que él era partidario de los verdaderos triunfadores, en sus propios términos. 

En el segundo capítulo del libro, Cómo empezó la Guerra del Vietnam, Nixon realiza una interesante revisión histórica de la guerra donde atribuye las causas de la misma y en cierta forma explícita la culpabilidad y responsabilidad del inicio de la misma a la Administración Truman. Luego realiza un puente, al justificar ciertas medidas del presidente Eisenhower, pero retoma su ataque contra los líderes que esgrimieron el slogan "Leadership for the '60s", estamos hablando de JFK y Lyndon Baines Johnson. Como buen estadista y estratega Nixon evade desde temprano parte de las responsabilidades y trágicas decisiones que adoptó durante su mandato justificando los errores cometidos por sus antecesores. Esto es algo común por parte de Nixon, quien supo apuntar en su momento que él terminó "peleando la guerra de Kennedy".

A lo largo del capítulo tercero, Nixon continúa con los ataque hacia el accionar de sus antecesores, focalizándose exclusivamente en las decisiones tomadas por Kennedy y LBJ. "Por qué y de qué manera intervenimos en Vietnam" representa la crítica del mandatario republicano hacia el involucramiento cada vez mayor que llevó a cabo JFK en Indochina y a las respuestas que dio Johnson a partir del Incidente del Golfo de Tonkin en 1964.

El capítulo cuarto sintetiza los logros que se atribuye Nixon a sí mismo en respuesta a la forma en la cual condujo la guerra. Enmarcó al mismo bajo el nombre de "Cómo ganamos la Guerra". Frecuente retórica del californiano, que siempre sostuvo que con él se ganó la guerra pero se perdió la paz. En dicho capitulo Nixon puntualiza cada uno de sus planes y consiguientes ejecuciones en Vietnam. Desde el bombardeo a Laos hasta los acuerdos de paz con Hanoi. Para el líder no hay un amplio margen de error en lo que compete a su accionar en el Sudeste Asiático, menciona cuestiones que no son de fondo, dentro de las cuales mencionamos por ejemplo la necesidad de haber intervenido con mayor antelación en Laos y Camboya. En ningún momento critica las consecuencias que sufrió Camboya luego de los bombardeos norteamericanos. Finalmente, es interesante señalar que en dicho capítulo se fundamenta algo que Nixon mantiene a lo largo de todo el libro. Para el autor la "Ruta de Ho Chi Minh" fue uno de los motivos por los cuales se perdió en Vietnam. Él consideraba necesario bombardear, atacar, sabotear y destruir la ruta que conectaba Vietnam del Norte con los líderes del movimiento subversivo en Vietnam del Sur, entre los cuales podemos mencionar al Vietcong. Esto debería haber sido emprendido desde un primer momento, aquí Nixon critica al gobierno de Johnson quién teniendo conocimiento de la ruta no la destruyó en el momento oportuno. 

En "Cómo perdimos la Paz" (capítulo quinto) el autor argumenta los errores que se cometieron a nivel interno y que repercutieron en el proceso de paz logrado con Vietnam del Norte. Nixon sostiene como principio central que la falta de apoyo por parte del Congreso a su política y al Vietnam del Sur terminó repercutiendo en el Sudeste Asiático destruyendo a Vietnam del Sur, cediendo Laos y convirtiendo a Camboya en un infierno viviente. Es interesante leer este capítulo ya que para Richard Nixon Vietnam del Sur, luego de la Vietnamización estaba preparado para mantenerse como una nación libre. De todos modos precisaba del apoyo logístico, armamentístico y económico de los Estados Unidos de América. El autor enumera el proceso de crisis que comenzó a sufrir Saigón a partir de 1973, con los recortes graduales que abarcarían y se extenderían durante los dos años siguientes. Esto terminaría condenando a la nación que Estados Unidos había apoyado por más de 20 años y otorgándole una fácil victoria a los sucesores de Ho Chi Minh. 

El sexto y último capítulo del libro remarca lo que podríamos llamar el legado dejado por Vietnam y sus consecuencias en la política exterior de los Estados Unidos. En "La Guerra del Tercer Mundo" Nixon esgrime la necesidad de superar el Síndrome de Vietnam y reivindicar una política de mayor tenacidad frente a la Unión Soviética. Estados Unidos se encuentra guiado a comandar al mundo libre contras las tiranías comunistas, de acuerdo a lo que sostiene Nixon, y para dicho designio es fundamental superar la derrota en Vietnam. Este capítulo representa el ideal del líder norteamericano de cerrar su obra con un mensaje esperanzador y alentador hacia quienes conducirían la política exterior estadounidense en la segunda mitad de la década de los años '80s. Para Nixon Vietnam debe ser comprendido desde otra dimensión para que Estados Unidos aprenda la lección del pasado y no cometa errores a futuro, esto es algo que lo remarca a lo largo de la totalidad del capítulo. 






Capítulo 3.





La totalidad del presente capítulo atañe exclusivamente a la enumeración y posterior evaluación de las frases que hemos considerado más relevantes y significativas en la obra de Nixon. Como remarcamos con anterioridad, se han elegido 20 frases pronunciadas por el propio 37th President of the United States. Serán enumeradas y pronunciadas literalmente como se encuentran en el libro otorgándonos la posibilidad de analizarlas particularmente. Cabe remarcar dos cuestiones. En primer lugar la lógica operativa se implementará al aplicar el principio de ceteris paribus, dejando todos los factores constantes para no desviarnos del análisis y obtener mayores beneficios del mismo. En segundo lugar buscaremos no descontextualizar las frases ni tampoco nuestra labor, ya que hoy día es común observar acontecimientos del pasado con la mirada del presente, nos abocaremos netamente a mantenernos dentro de los parámetros históricos en los cuales se desenvuelven las citas nixonianas. Habiendo aclarado dichas cuestiones, a continuación comenzamos con el análisis propiamente dicho.

Frase primera: "En Dien Bien Phu, el Viet Minh sufrió tres veces más bajas que los franceses, pero la voluntad francesa de resistir quedó destrozada. Al final la guerra se perdió en el frente de la propia Francia más que en los campos de batalla del Vietnam. Nadie podía soñar entonces que una cosa parecida les iba a suceder a los Estados Unidos veinte años después" (1). La frase de Nixon hace referencia a un acontecimiento de la Primera Guerra de Indochina. La Batalla de Dien Bien Phu tomó lugar durante los primeros meses del año 1954 y enfrentó a las tropas coloniales francesas frente al Viet Minh. Fue una batalla clave en la guerra ya que le permitió a los vietnamitas acorralar a su enemigo en un punto estratégicamente difícil de defender a pesar del poderío francés y el apoyo recibido por parte de Estados Unidos. Dien Bien Phu ha sido utilizado históricamente para representar lo que fue el accionar francés en la Primera Guerra de Indochina y el americano en la Segunda Guerra de Indochina. El enemigo logró aislar a los franceses dejándolos en una posición sumamente desventajosa. La derrota en dicha contienda significó un fuerte golpe a la moral francesa frente a la retención de su posesión colonial en Indochina. El propio gobierno francés, la tutela colonial francesa en Indochina y el pueblo francés vieron sus esperanzas frustradas, comenzando de esta forma el repliegue total de sus tropas en la región. El incidente, como Nixon desea representarlo es principalmente demarcativo. Para el autor la batalla, desde una perspectiva estratégico-militar, fue un duro revés para el agresor local, quién perdió gran parte de sus batallones para atacar a los franceses. De todas formas el resultado final de la contienda fue la derrota moral de los franceses al ver que el enemigo jamás podría ser vencido. Nixon utiliza esta frase para distinguir lo que sería la posterior situación de los Estados Unidos en Vietnam, y más que nada buscar demostrar que algo que le sucedió a Francia también le podría suceder incluso al mayor poder global. En parte simplificar la contienda que libraron los franceses en Indochina y establecer paralelismos de forma apresurada con la Guerra del Vietnam no es algo acertado, de todas formas la frase de Nixon hace sentido al demostrar que el poderío militar y los reveses sufridos por el enemigo no le permitirían a cualquier poder (sea Francia o los Estados Unidos) minar la moral de los vietnamitas, todo lo contrario, a largo plazo golpearía la moral de los Estados Unidos, tal como sucedió con la Batalla de Dien Bien Phu para los franceses, obligándolo a aceptar resultados adversos en una contienda que como varios señalaron para el período en cuestión (cercano a los Acuerdos de Ginebra) "encontraba de lejos a los Estados Unidos" (SIC). A pesar de esto último, la situación con la cual se enfrentraría Estados Unidos unos años más tarde, de acuerdo al autor (RMN), sería similar a la vivida por los franceses luego de Dien Bien Phu.

La frase segunda sostiene "Nuestro primer error grave en el Vietnam fue no haber intervenido en la Batalla de Dien Bien Phu con nuestro potencial aéreo" (2). En alegato de Nixon es sumamente verídico si tenemos en cuenta que la gran complicación que tuvieron los franceses en dicha batalla fue carecer de rutas de comunicación terrestres para su reaprovicionamiento. Esto significó que tanto el combustible, armamento, medicamentos y demás bienes para la guerra debieron ser derivados de forma aérea. Al tener en cuenta la posición geográfica de Dien Bien Phu observamos que se encuentra rodeada de flancos por los cuales se podía atacar a las tropas francesas. Su complejidad dependía de un fuerte apoyo aéreo para replegar al enemigo a zonas lejanas. La cuestión del apoyo aéreo en ambos sentidos, es decir para reaprovisionar y para atacar, fue tomada en cuenta seriamente por los franceses. Lo cierto es que la guerra se encontraba en su punto final y el alto comando francés en Indochina había decidido hacer una defensa cuyo talón fuerte sería primordialmente terrestre. Con el paso de los días y a medida que Dien Bien Phu quedó incomunicada, fue preciso contar con apoyo aéreo pesado. El aliado de Francia, Estados Unidos, evaluó la posibilidad de realizar un apoyo otorgando provisiones a los franceses y bombardeando las inmediaciones donde se encontraban los vietnamitas. La medida efectiva no llegó a respaldarse como los franceses esperaban, los estadounidenses apenas pudieron otorgarle provisiones a la guarnición colonial mientras que los aviones franceses no pudieron destruir al enemigo. Debemos tener en cuenta que por otro lado los Estados Unidos habían librado durante los tres años previos una guerra de proporciones considerables en la Península de Corea. No solo la Administración de turno sino también el Congreso precisaron que no se podía atacar de forma directa con apoyo aéreo a los vietnamitas, más teniendo en cuenta la Guerra Fría, la participación de China y la URSS en apoyo a los vietnamitas y la realidad aún latente que dejaba Corea (1950-1953). Nixon no cuenta con esto. Si bien un bombardeo hubiera sido positivo para los franceses y el apoyo que la nación americana realizaba hacia ellos, los costos hubieran sido altos y al mismo tiempo no aseguraba la certeza de un triunfo francés, que a dicha altura estaba cercana a capitular y retirarse del Sudeste Asiático. Esto es algo que más tarde el propio Nixon demuestra al señalar "[...] Si hubieramos salvado Dien Bien Phu, probablemente los franceses habrían acabado retirándose de todas formas, y concediendo la independencia a sus colonias [...]". El republicano demuestra elocuencia al observar que las ganancias hubieran sido levemente momentáneas y que por otro lado el costo de la maniobra norteamericana hubiera sido elevado a nivel internacional. 

Tomamos como tercera frase la siguiente "El presidente Kennedy realizó la primera de las grandes escaladas en nuestra intervención. Aumentó el número del personal americano en Vietnam a más de 16.000 soldados y les permitió entrar en combate" (3). Tengamos en cuenta lo siguiente, Nixon es un gran crítico del accionar de sus antecesores en lo que respecta a la Guerra de Vietnam. Él mismo aseguró "[...] Las sucesivas administraciones norteamericanas incrementaron nuestra intervención: primero ayuda, luego consejeros no militares y finalmente tropas de combate [...]". Similar al planteo de Kissinger que sostiene que Truman marcó el territorio y Kennedy entró en el pantano, Nixon le otorga responsabilidad a quién le ganó una elección presidencial; la relación de la Administración Kennedy para con Vietnam es bastante compleja. Por un lado el líder demócrata incrementó el número de personal americano en Vietnam del Sur, envió más consejeros y les posibilitó intervenir junto a las tropas sudvienamitas en determinados casos. Lo cierto es que el propio Kennedy dudó en su momento de continuar en Vietnam. En cierta forma, él deseaba retirarse de Vietnam, algo que explicaría entre otras tantas cosas el motivo por el cual lo asesinaron en 1963, y tan solo unos meses más tarde, al producirse el Incidente del Golfo de Tonkin en el '64, Johnson declara la entrada formal en la guerra. Kennedy tenía en cuenta los intereses del sector industrial militar en el Vietnam, la guerra era un negocio, y para él representaría un costo político enorme, más teniendo en cuenta su mirada a futuro para una reelección en 1964. Los ataques a Kennedy en cuanto a Vietnam tienden a ser poco sustanciales, y se enfocan en algo que si bien fue su decisión, estuvo condicionada por la Administración Eisenhower, que fue la encargada de tomar lugar en los Acuerdos de Ginebra de 1954, donde los Estados Unidos comenzarían a posicionarse dentro de Vietnam del Sur una vez creada dicha nación. Por lo cual ¿puede Nixon culpar a la Administración Kennedy cuando en verdad el oriundo de Massachusetts tomó decisiones que estaban estrechamente vinculadas con la posición del propio Eisenhower antes, durante y después de Ginebra? Creemos que Nixon, al realizar este testimonio, otorga una postura más política que estratégica, vinculada a la relación demócratas - republicanos durante dichos años en lugar de hacerlo a la relación Estados Unidos - Vietnam.

La cuarta frase que extraemos para nuestro análisis es "Nuestro fallo -impedir a los norvietnamitas el establecimiento de la Ruta de Ho Chi Minh- tuvo consecuencias fatales. Hanoi no habría librado en el sur la clase de guerra que allí se desarrolló, de no haber dispuesto de libertad de acción a lo largo del pasillo de Laos. Si los comunistas no hubieran podido usar Laos y Camboya como bases desde las que organizar su invasión habrían tenido que atacar por una frontera de 65 kilómetros en la zona desmilitarizada" (4). Lo primero que el lector pensará, y está en lo correcto, es que no tomamos una frase sino más bien un extracto amplio de un párrafo del libro. Sí, pero se debe a que la totalidad incumbe al mensaje que Nixon busca transmitir. Él conecta a la Ruta de Ho Chi Minh con la avanzada comunista realizada desde Vietnam del Norte. Claro está que los norvietnamitas violaron sistemáticamente el Acuerdo de Ginebra al incursionar en territorio de Vietnam del Sur directa e indirectamente. Por un lado las tropas del ejército norvietnamita expedisionaron constantemente en el sur. Por el otro el apoyo de Vietnam del Norte hacia los grupos guerrilleros en el sur contó con la viabilidad que otorgaba la conexión a través de la Ruta de Ho Chi Minh. La misma atravesaba por el territorio laosiano y camboyano, violando nuevamente los Acuerdos de Ginebra, donde se establecía cierto grado de neutralidad para ambas naciones en el conflicto entre los dos vietnams. No solo el apoyo logístico, sino que también humano, fue una de las tácticas que Vietnam del Norte utilizó desde un primer momento. Los norvietnamitas entrenaban y capacitaban a personal en guerra de subversión para ser enviados al sur y encarnizar la lucha contra el gobierno de Ngo Dinh Diem. La táctica de sabotaje fue una de las claves de los norvietnamitas en sus tantas incursiones hacia el sur. Por otro lado desestabilizar la situación en Laos y Camboya era favorable a ellos, ya que con el paso de los años Estados Unidos terminaría involucrándose en dichas naciones. Claro está que regionalizar la guerra fue beneficiario para Hanoi, algo que hubiera sido imposible de cumplir si no se hubiese contado con la Ruta de Ho Chi Minh. Podemos observar una elocuencia en el discurso de Nixon, pero cerramos el análisis de dicha frase preguntándonos, ¿no tomó en cuenta el líder norteamericano que para Hanoi los acuerdos no establecían ninguna paz y que ellos se encontraban en guerra? En la guerra todo es valido, y para los comunistas del norte toda táctica era positiva para triunfar sobre el sur, tácticas que en la mayoría de los casos contaron con la vitalidad de la Ruta de Ho Chi Minh. 

Quinta frase: "Consideramos el destino de Laos como de importancia secundaria con respecto al del Vietnam del Sur. Pero los dos estaban inextricablemente unidos" (5). Como ya hemos señalado desde el comienzo del trabajo, para Nixon la Ruta de Ho Chi Minh, Camboya y Laos fueron centrales desde un principio en la contienda. El líder republicano apunta hacia las dos naciones vecinas de los vietnams ya que para él los vietnamitas del norte estaban infiltrando tropas, armamento e incluso la propia ideología en ella. El sabotaje comunista procuraba desestabilizar a toda la región y complicar a Vietnam del Sur y sus aliados. Lo cierto es que Estados Unidos desde un momento no tomó en cuenta la relevancia de ambas naciones y pensó que el conflicto latente entre Vietnam del Sur y Vietnam del Norte era el único existente. La realidad histórica demostró que los vietnamitas tuvieron una gran influencia sobre sus vecinos khmer y laosianos. Al mismo tiempo la propia Ruta de Ho Chi Minh y la relación de China y la URSS con estas naciones ampliaba el margen de posibilidad para que la guerra también tomara lugar, en cierta forma, con estas naciones de por medio. Tengamos en cuenta también el contexto histórico. La bipolaridad llevó la lucha ideológica a la periferia, generando divisiones internas entre naciones. El involucramiento de Estados Unidos y la URSS y sus respectivas relaciones bilaterales con las cuatro naciones en cuestión también configuraba el conflicto Vietnam del Sur - Vietnam del Norte. Las tácticas americanas en Laos habían sido analizadas por las Administraciones Eisenhower y Kennedy correspondientemente. ¿Por qué Nixon no sugirió una mayor intromisión en Laos para dicho momento, teniendo en cuenta que era vicepresidente de Eisenhower? ¿Acaso será que Nixon critica la posición de pasadas administraciones en Laos para salvaguardarse de los bombardeos que realizó en dicha nación años más tarde? Siendo Nixon quien apunta dichas cuestiones, todo puede llegar a ser posible. Esconde en su retórica cierto tipo de respaldo para justificar lo que realizó en los '70s en Camboya y Vietnam, pero también es cierto que Estados Unidos debió haber tomado en cuenta con mayor relevancia la posición de Laos y Camboya en la contienda. De todas formas y como hemos señalado anteriormente, no deseamos realizar revisionismo histórico, y no quitaremos de contexto la frase de Nixon. Tan solo señalamos que debemos tener en cuenta que utiliza ciertos acontecimientos históricos para justificar su accionar como presidente. Recordemos que No More Vietnams es un libro en el cual el californiano respalda su política como presidente en cuanto a Vietnam compete. Es una forma de responderle al pueblo americano por las decisiones que tomó durante la contienda, por lo cual no podemos quedar desprovistos de la utilización de mensajes políticos y con finalidades justificativas que Richard Milhous hará. 

Sexta frase: "Las democracias no están bien preparadas para librar guerras largas. Un poder totalitario puede obligar a su pueblo a luchar indefinidamente, pero una democracia solo combate bien mientras la opinión pública apoye la guerra" (6). Con respecto a esto debemos señalar que nos encontramos en total acuerdo con la frase. Es cierto que no podemos quitar de contexto la misma, porque se encuentra enmarcada en las palabras de Nixon con respecto a la Guerra de Vietnam, pero por otro lado si aplicamos el principio de ceteris paribus podemos comprenderla a la luz de lo que expone. La guerra se libró para el Vietnam de Norte bajo las diyuntivas de un gobierno que se mantuvo a lo largo de todos sus años sin alteraciones, a pesar de la muerte de Ho Chi Minh en 1969. Mientras tanto los Estados Unidos, desde Truman hasta Ford vieron el paso de seis administraciones diferentes y de dos partidos políticos distintos. Vietnam del Norte ejercía un poder totalitario y central sobre los medios de comunicación, mientras que Estados Unidos, una nación que se ha caracterizado históricamente por la libertad de prensa, sufrió una fuerte influencia en su sociedad por parte de medios de comunicación que estaban tanto en apoyo como opuestos a la guerra. Esto es un factor que no se puede dejar de lado para comprender la simil comparación que desea establecer Nixon entre regímenes democráticos y totalitario. Debemos traer a la mesa de análisis diversas variables más para poder dar un punto objetivo sobre esto, de todas formas varias de ellas poco atañen a la guerra y nos desviarían de nuestro análisis. De todas formas entendemos que los Estados Unidos, en un análisis netamente relacionado a la comparación nixoniana entre democracias - totalitarismos, atravesaron por mayores complicaciones internas que las que afrontó Vietnam del Norte. Esto no inclinó la balanza, tan solo le agregó un mayor grado de complejidad a las partes intervinientes. 

La séptima frase que analizaremos corresponde al capítulo cuarto del libro. La misma apunta exclusivamente la palabra "vietnamización" (7). Dicho termino remite a la política impulsada por la Administración Nixon que buscó alejar la posición directa de Estados Unidos en la contienda para incluir a la sociedad, gobierno y  fuerzas armadas sudvietnamitas de forma total en la contienda. De ahí proviene el término, vietnamizar la guerra era alejar a los Estados Unidos y dejar a los propios vietnamitas con su conflicto. Podríamos hablar demasiado sobre esta política, denotar sus logros y criticar sus fracasos, pero al tomar dicha frase de Nixon buscamos explicarle a los lectores la postura que toma el presidente en la guerra al buscar nuevas políticas para salir de la misma, para ello la vietnamización era central. 

Analizamos la octava frase. Nixon sostiene "Pero muchos de los jefes más activos del movimiento antibélico eran militantes extremistas de la nueva izquierda que odiaban a los Estados Unidos y deseaban ver a nuestro país humillado en el Vietnam" (8). Aquí el autor sostiene que el movimiento opositor a la Guerra de Vietnam estaba encabezado por varios líderes que reivindicaban al comunismo y se oponían a los Estados Unidos. Para ellos la derrota americana en Vietnam sería vista como un triunfo. Debemos tener en cuenta que durante los largos años de la guerra la conmoción y los clivajes internos en la nación fueron amplios. Al mismo tiempo el movimiento opositor no era homogéneo, estaba integrado por diversos sectores de la sociedad entre los cuales podemos mencionar por ejemplo, veteranos de guerra, estudiantes, partidos de izquierda, movimientos sociales, agrupaciones y la juventud arraigada bajo el hippismo. Dentro de estos sectores había quienes se oponían a la participación americana, quienes atacaban el uso de la fuerza en Indochina, quienes buscaban nuevas políticas, quienes lo hacían por vinculación hacia un partido de turno, quienes señalaban los intereses económicos, quienes atacaban a las corporaciones detrás de la guerra, entre otros. Como podemos ver, la guerra poseía importantes opositores, muchos de los cuales atacaban cuestiones particulares, argumentaban distintas posiciones y no se identificaban con otros manifestantes. La frase de Nixon busca reunirlos a todos bajo la etiqueta de comunistas, un rótulo demasiado fuerte para la época en la cual atravesaba la guerra, más que nada en los Estados Unidos. La realidad es que no es del todo acertado la postura que adopta Nixon con dicha frase.

Analicemos la novena frase: "La Guerra del Vietnam inicio la tradición de ese periodismo antagonista que aún sigue envenenando la atmósfera política de nuestra nación" (9). Tengamos en cuenta que los medios de comunicación fueron uno de los sectores que criticaron con fuerza las medidas de Nixon no solo en lo que compete a Vietnam sino también que a lo largo de toda su administración. El propio presidente tuvo una relación bastante particular durante su gobierno con los medios. No fue así durante su rol como vicepresidente, pero una vez como máximo líder de la Casa Blanca las críticas a Nixon por parte de los principales medios de comunicación aumentaron considerablemente. La relación con la prensa también la podemos tener presente en lo que fue Watergate, momento sumamente álgido para el republicano, más observando que fueron los medios quienes impulsaron parte de la investigación remitida a dicha cuestión. Las críticas del presidente hacia los medios no escapan a lo que realiza en No More Vietnams. Aquí justifica que la guerra le permitió al periodismo norteamericano confrontar con los intereses de su nación. Debemos también tener presente que Estados Unidos es una nación donde los medios juegan un rol fundamental, más que nada en lo que es informar a la sociedad. De no haber contado con la prensa posiblemente Nixon hubiera mantenido encubierto varias de las acciones militares que desplegó en Vietnam y Camboya, de la misma forma que escondió sus negocios durante la presidencia y que solo salieron a la luz con Watergate. La libertad de prensa en dicha nación es una cuestión que pocos presidentes se han animado a modificar, en parte porque los medios se encuentran amalgamados a lo largo de todo el arco ideológico y político, así como el New York Times criticó durante toda su presidencia las acciones que Nixon tomaba en Vietnam, otros tantos medios radiales y televisivos apoyaron sus políticos en el Sudeste Asiático. Lo que Nixon realiza con esta frase es culpabilizar a los medios por la relación estrecha y primordial que tuvieron en Vietnam. Sí, es válido decir que varios de los medios tenían intereses en particular y mostraban solo lo que les convenía, pero también es concreto y real que de no haber sido por ciertos medios el gobierno de los Estados Unidos de América solo hubiera informado de forma parcial y hasta podríamos decir tendenciosa a su población sobre lo que hacia en Vietnam.
La última frase que tomamos del capítulo cuarto es la siguiente: "¿Había valido la pena todo aquello? Nuestra intervención consiguió salvar a 19 millones de personas de la tiranía totalitaria durante 18 años, entre 1954 y 1972. Nuestra tenacidad logró que en dicho período se evitaran guerras similares, al disuadir a quienes las hubieran iniciado y al ganar tiempo para que naciones como Indonesia, Tailandia y las Filipinas erigieran su fortaleza interna para resistir cualquier tentativa de convertirlas en otros tantos Vietnam" (10). Para el autor la participación americana también debió haber sido medida en términos de logros concretos y no tanto de pérdidas humanas estadounidense en territorio asiático. A lo largo de todos los años que Estados Unidos combatieron en Asia lograron mantener vivo a Vietnam del Sur, a pesar de las agresiones de su vecino del norte. Por otro lado el apoyo económico y estratégico hacia otras naciones que posiblemente Nixon considere de características similares al Vietnam, tales como Indonesia, Tailandia y Filipinas, habían permitido que ellas no sufrieran las penas del pueblo vietnamita. A pesar de su ubicación regional próxima, las diferencias sociales, políticas y culturales distanciaron a estas naciones, en términos de realidades divergentes, con el Vietnam. Finalmente podemos concluir identificando la necesidad de Nixon por argumentar, en sus propios términos, que la actividad emprendida por su nación en Vietnam valió la pena no solo para salvar vidas, sino también para evitar que el efecto dominó se desencadenara en Asia. Por supuesto, Nixon convalida lo llevado a cabo, y lo realizado mediante una retórica que fue común por parte de los gobiernos estadounidenses durante los años 50's, 60's, 70's y 80's a la hora de justificar su participación en conflictos a lo largo y ancho de todo el mundo. 

Frase décimo primera: "Ganamos la Guerra del Vietnam, pero perdimos la paz. Todo lo conseguido en veinte años de lucha fue arrojado por la borda en un arrebato de irresponsabilidad del Congreso " (11). Habrá sido elocuente mencionar en capítulos anteriores de nuestro trabajo los mitos que Nixon sostiene en cuanto a Vietnam. Esta frase se involucra directamente con los que mencionamos en cuanto a los mitos. Nixon tuvo grandes opositores en Vietnam. Los medios le jugaron momentos duros a lo largo de su gestión. De todas formas en cuanto a política remite, el Congreso también se ocupó de bloquear parte de las necesidades que Nixon tenía. Una vez logradas las negociaciones de paz con los vietnamitas del norte Estados Unidos buscó alejarse lo más posible del conflicto en Asia. No solo la situación social en dicha nación sino que también la crisis económica y lo que comenzaba a ser Watergate golpeaban fuertemente su administración. A pesar de esto el presidente y su gabinete buscaron que la nación continuara enviando dinero, armamento, combustible y provisiones a Vietnam del Sur. Esto no fue del todo alcanzado porque el Congreso, desde 1973 en adelante redujo el envío de dinero a Vietnam y complicó la política del presidente Nixon en el Sudeste Asiático. Lo mismo le sucedería a Gerald Ford durante su mandato. El Congreso respondía de acuerdo a lo que la propia sociedad americana sentía, los largos años de la guerra habían cansado al pueblo. Todo lo que fuera Vietnam agotaba a los Estados Unidos. En parte el envió de dinero y armas a Saigon era positivo porque le permitía a la nación hacerle frente a Vietnam del Norte, estado que poco cumplió con lo alcanzado en los Acuerdos de Paris de 1973, y que violaba sistemáticamente el alto al fuego y realizaba incursiones en territorio sudvietnamita. Estados Unidos, a su vez, apoyaba económicamente a naciones como Tailandia, Malasia, Corea del Sur, la República de China y el Japón. Sin embargo Vietnam quería ser borrado por los Estados Unidos con suma rapidez  La frase que tenemos ante nosotros posiblemente sea una de las más recordadas en cuanto a Nixon remite. Él siempre sostuvo que su administración logró ganar la guerra, es decir al firmar los acuerdos de paz, pero que la paz alcanzada desde 1973 se perdió porque Vietnam del Sur terminaría desapareciendo con la invasión de Hanoi y la posterior reunificación de todo el territorio vietnamita. El debate puede ser arduo, de todas formas hemos detallado la fundamentación de Nixon para dicha frase y hemos explicado porque para el autor el Congreso terminaría cediendo los triunfos alcanzados a los líderes comunistas de Vietnam del Norte.
Analicemos la décimo segunda frase. Nixon remarca al comienzo del quinto capítulo, Cómo perdimos la Paz, que "Las reducciones presupuestarias del Congreso se traducían en drásticos recortes en el suministro de municiones y combustible" (12). Convalidamos dicha frase por parte de Richard Nixon, si tenemos en cuenta que gradualmente el Congreso envió cada vez menos fondos a Saigon. Esto complicó la situación de la nación sudvietnamita, de todas formas tengamos en cuenta lo que explicamos en la frase anterior y también la Crisis del Petróleo que repercutía en el acceso al combustible que los barcos, aviones y maquinas de Vietnam del Sur precisaban. Los precios del petróleo complicaron el suministro hacia Vietnam y con el paso del tiempo el propio Congreso de los Estados Unidos consideró inviable el apoyo a Vietnam del Sur en los términos que Nixon presenta. 

A continuación analizaremos la décimo tercera frase que tomamos del libro No More Vietnams. La misma reza "Todas las fichas del dominó habían caído una tras otra en Indochina" (13). Lo que sostiene Nixon es que al caer Saigón en 1975 el efecto Dominó fue alcanzado. La situación en Camboya y Laos era preocupante, de todas formas el resto de las naciones del Sudeste Asiático, varias de las cuales la Secretaría de Estado consideraba relevantes desde los años 50's, no habían caído bajo la zona de influencia comunista. Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, Filipinas, Burma y Brunei tenían otras realidades. En términos concretos el dominó no había destruido todas las fichas, de hecho varias de ellas habían reforzado su relación con Washington. Lo cierto es que la caída de Vietnam del Sur repercutió enormemente en la región y si bien no derrumbó las fichas del dominó, las sacudió notablemente. 

Frase décimo cuarta: "Nuestra derrota en el Vietnam paralizó la voluntad americana para actuar en otros lugares conflictivos del Tercer Mundo" (14). El autor comienza a preparar lo que será el capítulo sexto de su libro. Para Nixon, Vietnam repercutió en los tomadores de decisiones norteamericanos, configurando su involucramiento en el resto del mundo. Tengamos en cuenta que parte de esto se encuentra vinculado a lo que es el Síndrome de Vietnam, del cual ya hemos hablado. Vietnam no solo repercutió en la sociedad americana sino que también lo hizo en la elite política de los Estados Unidos. La derrota representó el replanteo de la actividad que uno de los dos grandes poderes de la época ejercía a nivel mundial. Varios suscitaron las banderas del aislacionismo y volver a décadas pasadas cuando Estados Unidos observaba desde lejos los conflictos ajenos, otros proseguían con la retorica que mantuvieron a lo largo de Vietnam, la necesidad de defender a nivel mundial los valores que esgrimía Estados Unidos. La puja entre estas cuestiones paralizó las intervenciones en el exterior, a partir de Vietnam, Estados Unidos adoptó posturas más precavidas frente a lo que fue su relación con otras naciones, principalmente el Tercer Mundo, que es hacia donde Nixon hace referencia. 

Frase décimo quinta: "La diplomacia se verá impotente a menos que se combine con una presión militar directa" (15). Ya hemos hablado en los primeros capítulos del trabajo sobre la posición de Nixon y Kissinger en cuanto al uso de la fuerza y su vinculación con la diplomacia. Dos grandes exponentes de dicha postura, que la respaldan no solo desde el discurso sino también desde el accionar. En los años previos a la llegada a un acuerdo con los vietnamitas las negociaciones fueron acompañadas de los bombarderos B-52 y la ya mencionada Política del Bombardeo. Nixon llevó a cabo una estrategia de sentar a negociar por la fuerza a los vietnamitas, quienes tendieron a acudir a los llamados de Washington luego de ver sus puertos y ciudades arder bajo el fuego de los bombarderos estadounidenses. Es congruente ver como Nixon, en este caso afirma lo que emprendió con acciones, a la hora de hablar de la diplomacia norteamericana luego de su mandato. 

Gran parte del contenido de la frase décimo sexta ya lo hemos analizado en citas pasadas, de todas formas es preciso enunciarla, "El Congreso volvió la espalda a una causa noble y a un pueblo valeroso. El Vietnam del Sur deseaba tener la posibilidad de combatir por su supervivencia como país independiente" (16). Para Nixon el apoyo del Congreso era necesario al fin de sostener el abastecimiento en diversos aspectos con Vietnam del Sur. Al no disponer de este apoyo, Vietnam del Sur, de acuerdo a lo que expone Nixon, terminaría luchando una guerra asimétrica en términos de poder frente a un enemigo que al no tener lugar los bombardeos norteamericanos dispuso de mayores medios y recursos para rearmarse y emprender la ofensiva hacia el sur, de esta forma Vietnam de Norte atentó contra la independencia de su vecino y terminó tomando su capital y derrocando al gobierno de turno. 

La última frase que tomaremos de la unidad quinta compondrá la décimo séptima del trabajo, esta señala "Una lección que debimos haber aprendido nosotros del Vietnam es que si no ejercemos el poder en favor del bien, muchos seres como Ho Chi Minh, Le Duan, Khieu Samphan y Pol Pot lo ejercerán con mucho gusto en pro de la maldad" (17). Lo que desea apuntar el autor es que el uso de la fuerza puede ser utilizado en determinadas cuestiones para combatir las tiranías que cuentan con la conducción de un líder en particular. Nixon deja de lado las cuestiones internas de cada nación que llevan a que un líder totalitario se erija y comande a sus compatriotas. No queda del todo claro si ese uso de la fuerza debe ser antes o luego de la llegada del líder al poder. De la misma forma podemos argumentar que en relación a cómo comienza la frase, no sería tanto una lección dejada por Vietnam, sino más bien los Estados Unidos deberían haberla aprendido luego de la Segunda Guerra Mundial, donde estuvieron presentes figuras como Hitler y Mussolini. 

Frase décimo octava "Debemos liberarnos del paralizante Síndrome del Vietnam si queremos evitar otras derrotas en las batallas de la Guerra del Tercer Mundo" (18). La presente cita corresponde a las primeras páginas de la unidad seis del libro. En parte sostiene conceptos que hemos analizado previamente en otras frases. El Síndrome del Vietnam repercutió enormemente en la sociedad americana y el accionar de su nación a nivel mundial. Aquí Nixon encuadra dichas cuestiones con el uso de la fuerza y el Tercer Mundo. Tengamos en cuenta que para 1985 cuando se publica el libro, Estados Unidos atravesaba por momentos particulares a nivel mundial y en varios se precisó el uso de la fuerza, de todas formas no lo tomamos como una directriz del californiano hacia los líderes de Washington durante aquel momento, sino más bien como el ideal que sostuvo Nixon a lo largo de toda su vida política, ahora expresado a través de sus propias palabras. 

La décimo novena frase que tomamos en consideración es "La ayuda de gobierno a gobierno debe ser utilizada como fertilizante para preparar el terreno a las inversiones privadas y, en consecuencia, al crecimiento económico" (19). Posiblemente dicha frase este poco relacionada con Vietnam, más que nada porque Richard Nixon la utiliza en el capítulo sexto, La Guerra del Tercer Mundo, donde ya se encontraba más relajado y no precisaba excusarse sobre su accionar político en Vietnam. De todas formas la elegimos porque presente una faceta ciertamente contradictoria por parte de Nixon. Durante los 60's atacó rotundamente a la Administración Kennedy por el plan de ayuda económico conocido como Alianza para el Progreso, destinado hacia América Latina. Dicho plan poseía un componente privado pero también estatal, que era lo que varias naciones latinoamericanas habían reclamado en años previos. Richard Milhous fue un opositor a dicho plan, sin embargo dos décadas más tarde reclama que su nación precisa ayudar económicamente para ablandar el terreno a las inversiones privadas. La política económica, principalmente en lo que remite a prestamos supo ser bastante diferente en su administración, llama la atención que ahora empujara una postura distinta. 

Nuestra última frase, la vigésima, es la que consideramos expresamente importante. Es la que directamente se vincula con el libro, el título y posiblemente sea la que más representa la forma de pensar pura del autor. Aclaramos que es la frase final, aquella con la cual Richard Milhous Nixon concluye su libro. Tengámosla en consideración: "Decir No Más Vietnams puede referirse a que no lo intentemos de nuevo. Pero debería significar que no fracasaremos otra vez" (20). Al considerar dicha frase de una envergadura notable, al ser sumamente expresiva y al tomar en cuenta que los señores lectores, luego de todo el análisis que hemos llevado a cabo, poseen un conocimiento adecuado sobre la temática, poco es lo que podemos analizar, y mucho lo que aportamos si la dejamos a consideración final de cada uno.

Vietnam nos ha enseñado una gran cantidad de cosas, las cuales perdurarán en la memoria de todos, en esta nueva oportunidad hemos intentado aportar una perspectiva desde las propias palabras de uno de sus máximos referentes, el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América Richard Milhous Nixon. 





                                                                                             Tomás Vera Ziccardi.





Bibiografía consultada.





- Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

- Kissinger, Henry., La Diplomacia. Editorial Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 1995.





Citas bibliográficas.





(1) - Página 31, Capítulo 2., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(2) - Página 33, Capítulo 2., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(3) Página 49, Capítulo 3., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(4) Página 63, Capítulo 3., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(5) Página 64, Capítulo 3., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(6) Páginas 81 y 82, Capítulo 3., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(7) Página 106, Capítulo 4., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986. 

(8) Páginas 127 y 128, Capítulo 4., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(9) Página 163, Capítulo 4., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(10) Página 165, Capítulo 4., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(11) Página 166, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(12) Página 166, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(13) Página 167, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(14) Página 167, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(15) Página 180, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(16) Página 203, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(17) Página 211, Capítulo 5., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(18) Página 212, Capítulo 6., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(19) Página 231, Capítulo 6., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.

(20) Página 238, Capítulo 6., en Nixon, Richard Milhous., No Más Vietnams. Editorial Sudamericana Planeta, Buenos Aires, 1986.





Fuentes consultadas.





- Vera Ziccardi, Tomás., Pasos previos a la Guerra de Vietnam. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=blZTtW16a2c .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part I. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=XCoeRMNcssw .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part II. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=tkdeKAcuBcs .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part III. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=5MrFEXLGkVQ .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part IV. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=-HE33bB3FaM .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part V. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=p-ohMBPZSkk .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part VI. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=hyxBQ--6PnM .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part VII. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=WX5jK3YNWEA .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Part VIII. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=1hZEvmo2oms .

- Vera Ziccardi, Tomás., Vietnam War Final Considerations and Personal Comments. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=cfyhYF8eR6M .

- Vera Ziccardi, Tomás., Conclusiones Finales y Comentarios Personales sobre la Guerra de Vietnam. Fuente: Youtube, Canal Oficial de Tomás Vera Ziccardi. Link: http://www.youtube.com/watch?v=jZE23utaPBY&list=UUs-2OcyGmX1D-BCQnk6jR0g&index=12 .

- Sitio Web de Nixon Presidential Library and Museum. Link: http://www.nixonlibrary.gov/





* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos del mismo quedan resevados a TVZC por expreso pedido del Autor.