viernes, 29 de julio de 2011
La Década Democrática en Brasil.
Gobiernos democráticos y Desarrollismo.
Es innegable el legado que Getúlio Vargas dejó en el Brasil. Incluso luego de su muerte muchos de los partidos que él había creado y varios de sus seguidores intentaron continuar con una política parecida a la del gran líder brasileño. Lo cierto es que luego de su muerte Brasil atravesaría por un período democrático que iría desde 1954 hasta 1964, pasando por el máximo cargo nacional 7 presidentes de diversos partidos políticos, y culminando este período con la llegada de los gobiernos autoritarios al poder y una etapa nefasta para Brasil, a pesar que como analizaré en el próximo capítulo comenzarían en los últimos años la apertura democrática del país. Pero en esta Unidad me dedicaré pura y exclusivamente al período de 10 años que transcurren desde la muerte de Vargas hasta la llegada al poder de los regímenes militares.
Luego de la muerte de Vargas, Brasil quedó conmocionado, paralizado, sin saber hacia donde dirigirse y sin saber que hacer debido al adiós del máximo líder.
Vargas fue sucedido por su vicepresidente João Café Filho, quién intento mantenerse en el poder a pesar de las revueltas sociales en el país y al accionar de los militares, que comenzaban a apuntarse como actores fuertes en la política brasilera. Así es como el movimiento del 11 de Noviembre intentó desplazar al por entonces presidente de la Nación de su cargo, ya que las confrontaciones entre militares y políticos como también las alianzas para posicionarse en el poder fueron características de la época.
Las elecciones presidenciales se acercaban y el interés por saber quién iba a ocupar el cargo aumentaba, más aún en la situación social bajo la cual se encontraba el Brasil.
La precipitada renuncia, en parte obligada por los militares, de Café Filho, colocó a Carlos Luz en el cargo, pero la mencionada con anterioridad revuelta o movilización militar lo depuso del cargo impidiéndole completar una semana de mandato. Como podemos observar la situación era crítica en aquellos momentos.
En la arena política, la procedencia de los candidatos no tenía gran importancia, ya que la mayoría de los partidos habían sido un legado Varguista y no presentaban serias diferencias; los partidos parecían encontrarse en un callejón sin salida y frente a la oposición militar la salida hacia un futuro más viable parecía complicada.
Durante los siguientes 2 meses la presidencia la ocuparía Nereu de Oliveira Ramos, sin cambios sustanciales y sin un proyecto por encarar. No hay importantes puntos a destacar en su corto mandato. Ahora bien, lo importante es centrarnos en el siguiente presidente. Alguien que llevaría a cabo políticas muy diferentes a las cuales se venían tomando, mejor dicho intentaría mejorar el sector industrial del país, y se lo conocería como uno de los grandes representantes del Desarrollismo en América Latina.
Habiendo ganado las elecciones de 1955, Juscelino Kubitschek asumió la Presidencia de Brasil el 31 de Enero de 1956. Perteneciente al Partido Social Democrático y siendo médico de carrera, rápidamente comenzó una carrera política que lo llevaría a la Presidencia. Su mandato duró hasta 1961, e introdujo severos cambios para el crecimiento de Brasil.
Cuando comencé a realizar una breve introducción, mencioné su relación con el Desarrollismo. Claramente con su ideal de otorgarle crecimiento y prosperidad a Brasil, un progreso calculable a 50 años de avance, pero en tan solo 5 años, fomentó el crecimiento industrial, principalmente en la industria pesada, la metalúrgica, la industria química y la hidroeléctrica. Este modelo intentaba dar el segundo paso en la industrialización del Brasil que había comenzado Vargas. Claramente su mandato se caracterizó por la estabilidad política, sin importantes confrontaciones con partidos y sectores opositores, a pesar de leves revueltas militares que fueron rápidamente sofocadas.
Partidario de la democracia y del desarrollo industrial, su vínculo con los Estados Unidos de América fue clave. Focalizó su política exterior hacia los Estados Unidos. Por un lado lo entendemos como un estrecho lazo y sostén para su proyecto de segunda industrialización de Brasil y por otro lado se señala que ya desde esa época Estados Unidos intentaba frenar el avance del Comunismo en Brasil (al igual que en toda la región como veremos mas adelante).
En los primeros años de mandato la construcción de carreteras sería preponderante, al igual que el crecimiento económico que Brasil atravesaría en líneas generales. Es común escuchar que durante sus primeros años los trabajadores consiguieron aumento de los salarios, beneficios en el sector de la salud y los precios se mantuvieron bajos. Pero lo cierto es que lo mismo no se puede decir ya para el final de su mandato.
Kubitschek fomentaría la creación e instauración de fábricas automotrices en Brasil. Focalizando varias industrias en diversas regiones del territorio brasileño. Algunas corporaciones extranjeras verían con buenos ojos está decisión del presidente y rápidamente se instalarían en Sao Paulo. A su vez, las construcciones a nivel de infraestructura aumentaron. Por todo Brasil se intentó promover el desarrollo industrial. Parecía que su mandato era bastante satisfactorio, en parte la visión positiva era en base a la estabilidad política por la cual atravesó su mandato presidencial, por otro lado el crecimiento industrial y los avances en diversos sectores de la industria aumentaron su popularidad.
Sin embargo el líder brasilero, muy comparado con su par argentino Arturo Frondizi, sería criticado por severos sectores que lo habían acompañado durante sus primeros años. Estos sectores se habían visto beneficiados con Vargas, eran los sectores populistas. Juscelino fue criticado por haberle restado apoyo a los trabajadores, la clase que Getúlio Vargas había conformado y aglutinado.
Es de mi interés comunicarle a los lectores que pueden leer mi trabajo: “La política exterior argentina en tiempos de Frondizi: El camino hacia la Alianza para el Progreso”, ya que podrán establecer varios vínculos y a su vez podrán encontrar similitudes entre ambos presidentes sudamericanos, lo cual les permitirá observar el lineamiento político que estos notorios mandatarios poseían. El mismo trabajo lo pueden encontrar en mi blog dentro del archivo del mes de Junio con el título ya mencionado.
Volviendo al trabajo, durante el mandato de Kubitschek podemos observar un fuerte crecimiento de la clase media brasilera, sin embargo no podemos decir lo mismo de las masas populares.
El líder brasileño, a su vez, fue criticado por su acercamiento con los Estados Unidos. Un amplio sector de la izquierda brasilera se oponía al posicionamiento en materia de política exterior que poseía la administración Kubitschek. Los mismo atacaban al presidente diciendo que estaba llevando al Brasil hacia una fuerte dependencia con Estados Unidos para sostener el modelo Desarrollista, de todas formas podemos observar que los principales partidos de izquierda de la región mantuvieron una actitud similar en cuanto al acercamiento que realizaban sus países para con los Estados Unidos.
De todas formas la tensión con las elites tradicionales brasileras no sería tan fuerte, al igual que aquellos poderosos industriales que habían acrecentado su poder con el modelo de crecimiento a puertas adentro de Vargas, continuarían con un crecimiento durante el mandato de Kubitschek. Algo que se le puede atribuir como un logro al modelo Desarrollista, ya que si bien no fue emprendido para sustentar a las elites industriales brasileras, las benefició, al mismo tiempo que trajo cambios positivos para la economía brasilera en su conjunto.
En la logística y transporte también se producirían cambios positivos. Las rutas se mejorarían, los medios de transporte aumentarían y los vínculos entre los distintos estados y ciudades del país crecerían, propiciando la unión entre las diversas regiones del país.
Creo importante mencionar que si bien esta idea ya se había venido proyectando desde hacia varios años, fue durante el mandato de Kubitschek que se produciría el traslado de la capital. Pasaría de Rio de Janeiro a Brasilia. Una ciudad que sería construida con rapidez y cuya arquitectura demostraría el slogan industrial de la época y los avances en infraestructura. Para muchos fue un símbolo del urbanismo y de la modernización por la cual atravesaba el país, pero lo cierto es que la intención era descentralizar el poder que ostentaba en sus manos Rio de Janeiro.
Desde los créditos fomentando la inversión y el desarrollo hasta el avance en la industria automotriz, la presidencia de Kubitschek fue un punto importante a tener en cuenta para comprender el desarrollo de Brasil en los próximos años. Principalmente por un tema que sería totalmente catastrófico durante los gobiernos de facto. Estamos hablando del aumento de la deuda externa y de la devaluación. Durante el mandato de Juscelino, podemos observar un fuerte aumento de la inflación, lo que contrajo una devaluación del cruzeiro (la moneda nacional de Brasil por aquel entonces) y mientras se intentaba hacerle frente a la deuda externa, esta aumentaba notoriamente, no de manera tan prominente como durante la década del ’70, pero si es un punto a tener en cuenta.
Principalmente además de los ya mencionados puntos, poca inclusión a las clases bajas y la relación con Estados Unidos, el discurso de la oposición se centraría también en la inflación. No solo se atacaría el aumento de los precios ya para el final de su mandato si no que se le cuestionaría el modelo que había mantenido, sugiriendo que el beneficio que había traído no saldaba la fuerte inflación por la cual atravesaba la economía brasilera.
Jânio Quadros alcanzaría la presidencia luego de imponerse en las elecciones de 1960. Sin embargo su mandato no alcanzaría el año. Su ascenso al poder provocó un giro total tanto en la política interna como externa de Brasil. Por empezar, no se continuó con el modelo de su antecesor e incluso se lo culpaba al ex presidente Kubitschek de todos los males por los cuales atravesaba el país. Podemos observar que no hubo una continuidad de modelo ni tampoco de pensamiento, por lo cual aquí se produce el fuerte cambio que luego culminaría con la interrupción de los gobiernos democráticos en Brasil. Si bien el discurso de Quadros era crítico con respecto al presidente anterior, se intentaba subrayar los problemas en materia económica y debido a la fuerte inflación y al aumento de los precios. Pero a su vez como mencioné más arriba, el cambio se produjo a nivel internacional. Ya no primordiaban las relaciones con Estados Unidos, ahora podemos visualizar un fuerte acercamiento hacia la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y Cuba. Lo cual no era algo menor, recordemos que en este momento histórico, en el contexto internacional había fuertes tensiones entre las dos grandes potencias. En parte debido al cambio en la administración norteamericana. El ascenso de los demócratas al poder de la mano de John Fitzgerald Kennedy fue visto como una nueva postura, más laxa con respecto a la URSS y al bloque comunista. La administración Eisenhower había mantenido una postura más dura y rígida, por así decirlo, mas propia de los republicanos. Este cambio lo podemos evidenciar en el debate político a la presidencia llevado a cabo en 1960 entre Richard Nixon, por aquel entonces vicepresidente de la Nación quien proponía continuar con los avances que el mandato de Eisenhower había introducido en los Estados Unidos, y del otro lado se encontraba el joven intelectual Kennedy, que sugería un modelo en el cual el Estado tenga mayor intervención en la economía y otorgara mayores beneficios sociales, principalmente al sector de la salud y donde haya un acercamiento con las diversas regiones del mundo. Este giro le otorgaría a la administración Kennedy severos incidentes con los soviéticos, como por ejemplo el fracaso en Bahía de Cochinos y la posterior Crisis de los Misiles. Por lo cual podemos observar que el cambio en la política internacional brasilera fue drástico en un periodo de extrema tensión.
Hay quienes van a sugerir que la renuncia de Quadros y la presión de los militares fue debido a las charlas y encuentros que mantuvo con Ernesto Guevara. Es importante mencionar que un sector muy amplio de las fuerzas armadas se encontraba en la derecha y en oposición al comunismo. De todas formas como explicaré más adelante, Quadros termina cayendo por sus propios movimientos, creo que la mejor analogía es señalar la caída de Quadros como una imposibilidad de continuar moviéndose debido a los erróneos movimientos que realizó durante su corto periodo, lo cual lo proyecto al ajedrez, donde el Rey (en este caso el Presidente) queda encerrado debido a la falla táctica del resto de sus piezas y a los erróneos movimientos que él mismo realizó.
El sector militar perteneciente a la derecha y los sectores conservadores de la sociedad, de entre los cuales podemos encontrar a muchos que habían apoyado a Janio para la presidencia, ahora comenzaban a oponerse al presidente, viendo las condecoraciones hacia Guevara y las buenas palabras que el presidente brasilero le ofrecía a la URSS como una postura totalmente incorrecta para el futuro de Brasil, siempre viendo en el comunismo un enemigo que arrasaría con su status social y económico, como también en el caso de los militares, político.
Pero su incapacidad para controlar al sector mencionado anteriormente, lo llevó a adoptar tendencias de corte conservador, a pesar de su relación con el comunismo. Intentó frenar a la oposición con restricciones a los créditos, a la inversión, poniéndole límites financieros a los bancos e incluso a determinados sectores de la industria. Claramente, estas medidas no le cayeron muy bien a la izquierda brasilera y a los sectores trabajadores que hasta el momento veían con buenos ojos al máximo mandatario de la república. Por lo cual, como bien expliqué con la analogía del ajedrez, Quadros terminó encerrado, con viejos aliados que ahora eran opositores y sin un sector fuerte en donde apoyarse, a pesar de su convicción en que el pueblo lo apoyaría, motivo por el cual podemos explicar su maniobra política presentando su renuncia al Congreso.
Jânio Quadros creía que el pueblo le pediría la vuelta al poder, como a su vez que la izquierda lo apoyaría, pero no llegó a vislumbrar que tenía los días contados, más aun con un sector militar que según él lo había amenazado para presentar la renuncia.
Lo cierto es que no solo con el modelo o proyecto de Quadros se inició la decadencia política brasilera, si no que la convulsión social retornaría y el golpe de Estado parecía aproximarse.
Joao Goulart, quien era vicepresidente de Quadros, asumiría el poder, pero anteriormente Ranieri Mazzilli sería presidente, encontrándose previamente como diputado del Congreso Nacional representando al Partido Social Democrático.
El rol de Mazzilli sería el de mantener la situación por dos semanas hasta el regreso del vicepresidente mientas este se encontraba en el exterior, luego tendría un segundo mandato a fines del '64, pero no hay importantes puntos a mencionar salvo el rol transitorio que ocupó en ambas oportunidades como máximo jefe de Brasil.
Un hombre que había desarrollado una amplia carrera política, desde sus comienzos en Rio Grande do Sul, pasando por su importante rol como Ministro de Trabajo durante el gobierno de Vargas (que influiría fuertemente en Goulart, principalmente en su apoyo a los sectores más bajo de la sociedad brasilera así como su ideal de apoyo a la industria, la construcción de carreteras y una mayor intervención del Estado), su papel como Presidente del Partido Trabalhista que funcionó como un instrumento para acaparar a los trabajadores durante el mandato de Getúlio Vargas, y su rol como vicepresidente, en dos ocasiones, la primera junto a Kubitschek y luego en conjunto con Quadros. La carrera política de Goulart era bastante amplia, por lo cual desde las épocas de Vargas hasta los últimos años de la democracia en la década de los ‘60s jugó un papel considerable en la política brasilera.
Volviendo a su presidencia, João debió hacer frente a un escenario político fuertemente polarizado y a una rotunda crisis social, legado de su antiguo compañero de formula. Tal es así que debió mantener acuerdos con los militares para ejercer su rol de presidente sometido bajo las decisiones del Congreso, en un presidencialismo restringido y con el control de la derecha conservadora y las Fuerzas Armadas. De todas formas, demostró ser bastante astuto a la hora de relacionarse con la oposición ya que luego de unos años adquiriría los poderes correspondientes a su cargo. Aunque la astucia caracterizaba a este líder político, sus medidas sociales, económicas y con respecto a las relaciones internacionales le trajeron serios problemas, ya que las mismas disgustaban a la oposición.
Sus medidas, tildadas de corte comunista, le valieron severas críticas a su gestión. Sin embargo no cesó su postura favorable a las reformas sociales.
Intentó generar reformas agrarias, cambios en la industria, fomentando una mayor intervención del Estado y a su vez intentó aplicar su política interna al plano internacional. Mejor dicho, intentó llevar sus instrumentos para captar a los opositores haciéndoles creer que estaba de su lado, cuando estaba llevando a cabo movimientos completamente contrarios. Tal es así que desde un principio señaló que iba a producir un acercamiento a Estados Unidos y de esta forma cambiar las relaciones exteriores que Quadros había impulsado. Sin embargo continuó con las relaciones para con la URSS y Cuba. Motivo por el cual tanto Estados Unidos como la derecha y el resto de la oposición demostraron su descontento.
En el año 1964, frente a una fuerte inestabilidad social y una profunda crisis económica debido al déficit que provocó la intervención estatal en la economía y el amplio gasto que poseía el Estado, como también la fuga de capitales extranjeros debido a las políticas económicas del gobierno de Goulart y la inestabilidad política, el golpe de Estado sería llevado a cabo por las Fuerzas Armadas, con apoyo de una amplia mayoría del Congreso, de la derecha, del sector conservador brasilero y de Estados Unidos.
El golpe militar sería rápido y a pesar de buscar apoyo en el Congreso y en el sector izquierdista, Goulart se encontró frente a una situación caótica, debido a la cautela con la cual fue preparado el golpe (principalmente debido a la insurgencia en diversos sectores del país, el momento para el cual fue planeado y la rápida movilización de tropas) que lo destituiría del poder espontáneamente.
Como ya se mencionó, se nombró como Presidente de la Nación a quien ocupara el cargo con anterioridad, Mazzilli, y de esta forma ya a partir del mes de Abril de 1964 comenzaría un gobierno militar de facto, que presentaría similitudes con otros movimientos de la región, para muchos propiciado desde Estados Unidos debido al temor frente al avance y expansión del comunismo, para otros fue una forma de controlar la situación interna del país y asegurar la estabilidad para luego poder generar el regreso de la democracia. Lo cierto es que como veremos en la siguiente Unidad los regimenes autoritarios traerían severas consecuencias para la economía brasilera, así como generarían un duro momento social cuando muchos perdían la esperanza del retorno de la democracia.
Brasil pasó por cambios constantes a lo largo de estos 10 años, no solo a nivel local si no que también a nivel internacional. Desde los diferentes líderes, hasta el papel de la derecha conservadora y las Fuerzas Armadas, Brasil iniciaría un largo camino para restablecer la estabilidad en el país, los gobiernos militares no ayudarían mucho para beneficiar al pueblo brasilero, sin embargo este momento de la historia brasilera no puede ser dejado de lado, debido que nos ejemplifica la situación mundial durante los '50 y '60 y como esta repercutió en uno de los países más importantes del Cono Sur.
Tomás Vera Ziccardi.
* Todos los derechos quedan reservados a TVZC.
Es innegable el legado que Getúlio Vargas dejó en el Brasil. Incluso luego de su muerte muchos de los partidos que él había creado y varios de sus seguidores intentaron continuar con una política parecida a la del gran líder brasileño. Lo cierto es que luego de su muerte Brasil atravesaría por un período democrático que iría desde 1954 hasta 1964, pasando por el máximo cargo nacional 7 presidentes de diversos partidos políticos, y culminando este período con la llegada de los gobiernos autoritarios al poder y una etapa nefasta para Brasil, a pesar que como analizaré en el próximo capítulo comenzarían en los últimos años la apertura democrática del país. Pero en esta Unidad me dedicaré pura y exclusivamente al período de 10 años que transcurren desde la muerte de Vargas hasta la llegada al poder de los regímenes militares.
Luego de la muerte de Vargas, Brasil quedó conmocionado, paralizado, sin saber hacia donde dirigirse y sin saber que hacer debido al adiós del máximo líder.
Getúlio Vargas dejó un legado que perdura hasta nuestros días en la historia moderna de Brasil. Luego de su muerte, el sistema de partidos políticos, la economía, la sociedad y los grupos de poder brasileros conservaron varias características adquiridas durante los largos años de sus diversos mandatos.
Vargas fue sucedido por su vicepresidente João Café Filho, quién intento mantenerse en el poder a pesar de las revueltas sociales en el país y al accionar de los militares, que comenzaban a apuntarse como actores fuertes en la política brasilera. Así es como el movimiento del 11 de Noviembre intentó desplazar al por entonces presidente de la Nación de su cargo, ya que las confrontaciones entre militares y políticos como también las alianzas para posicionarse en el poder fueron características de la época.
Las elecciones presidenciales se acercaban y el interés por saber quién iba a ocupar el cargo aumentaba, más aún en la situación social bajo la cual se encontraba el Brasil.
La precipitada renuncia, en parte obligada por los militares, de Café Filho, colocó a Carlos Luz en el cargo, pero la mencionada con anterioridad revuelta o movilización militar lo depuso del cargo impidiéndole completar una semana de mandato. Como podemos observar la situación era crítica en aquellos momentos.
En la arena política, la procedencia de los candidatos no tenía gran importancia, ya que la mayoría de los partidos habían sido un legado Varguista y no presentaban serias diferencias; los partidos parecían encontrarse en un callejón sin salida y frente a la oposición militar la salida hacia un futuro más viable parecía complicada.
João Café Filho, vicepresidente de Vargas, debió acceder al poder en medio de una fuerte convulsión social tras la muerte de su antecesor. Durante su mandato debió convivir con el creciente poder que habían adquirido las Fuerzas Armadas, que comenzaban a tener una importante injerencia en la política brasilera.
Durante los siguientes 2 meses la presidencia la ocuparía Nereu de Oliveira Ramos, sin cambios sustanciales y sin un proyecto por encarar. No hay importantes puntos a destacar en su corto mandato. Ahora bien, lo importante es centrarnos en el siguiente presidente. Alguien que llevaría a cabo políticas muy diferentes a las cuales se venían tomando, mejor dicho intentaría mejorar el sector industrial del país, y se lo conocería como uno de los grandes representantes del Desarrollismo en América Latina.
Habiendo ganado las elecciones de 1955, Juscelino Kubitschek asumió la Presidencia de Brasil el 31 de Enero de 1956. Perteneciente al Partido Social Democrático y siendo médico de carrera, rápidamente comenzó una carrera política que lo llevaría a la Presidencia. Su mandato duró hasta 1961, e introdujo severos cambios para el crecimiento de Brasil.
Cuando comencé a realizar una breve introducción, mencioné su relación con el Desarrollismo. Claramente con su ideal de otorgarle crecimiento y prosperidad a Brasil, un progreso calculable a 50 años de avance, pero en tan solo 5 años, fomentó el crecimiento industrial, principalmente en la industria pesada, la metalúrgica, la industria química y la hidroeléctrica. Este modelo intentaba dar el segundo paso en la industrialización del Brasil que había comenzado Vargas. Claramente su mandato se caracterizó por la estabilidad política, sin importantes confrontaciones con partidos y sectores opositores, a pesar de leves revueltas militares que fueron rápidamente sofocadas.
Partidario de la democracia y del desarrollo industrial, su vínculo con los Estados Unidos de América fue clave. Focalizó su política exterior hacia los Estados Unidos. Por un lado lo entendemos como un estrecho lazo y sostén para su proyecto de segunda industrialización de Brasil y por otro lado se señala que ya desde esa época Estados Unidos intentaba frenar el avance del Comunismo en Brasil (al igual que en toda la región como veremos mas adelante).
En los primeros años de mandato la construcción de carreteras sería preponderante, al igual que el crecimiento económico que Brasil atravesaría en líneas generales. Es común escuchar que durante sus primeros años los trabajadores consiguieron aumento de los salarios, beneficios en el sector de la salud y los precios se mantuvieron bajos. Pero lo cierto es que lo mismo no se puede decir ya para el final de su mandato.
Kubitschek fomentaría la creación e instauración de fábricas automotrices en Brasil. Focalizando varias industrias en diversas regiones del territorio brasileño. Algunas corporaciones extranjeras verían con buenos ojos está decisión del presidente y rápidamente se instalarían en Sao Paulo. A su vez, las construcciones a nivel de infraestructura aumentaron. Por todo Brasil se intentó promover el desarrollo industrial. Parecía que su mandato era bastante satisfactorio, en parte la visión positiva era en base a la estabilidad política por la cual atravesó su mandato presidencial, por otro lado el crecimiento industrial y los avances en diversos sectores de la industria aumentaron su popularidad.
En la imagen se puede apreciar a Juscelino Kubitschek. Ocupó la presidencia de Brasil en 1956 y supo ser uno de los máximos exponentes del Desarrollismo en América Latina, junto a su par argentino Arturo Frondizi. A pesar de las críticas que recibió y de la situación económica durante los últimos años de su mandato, es recordado como uno de los más destacados presidentes del Brasil.
Sin embargo el líder brasilero, muy comparado con su par argentino Arturo Frondizi, sería criticado por severos sectores que lo habían acompañado durante sus primeros años. Estos sectores se habían visto beneficiados con Vargas, eran los sectores populistas. Juscelino fue criticado por haberle restado apoyo a los trabajadores, la clase que Getúlio Vargas había conformado y aglutinado.
Es de mi interés comunicarle a los lectores que pueden leer mi trabajo: “La política exterior argentina en tiempos de Frondizi: El camino hacia la Alianza para el Progreso”, ya que podrán establecer varios vínculos y a su vez podrán encontrar similitudes entre ambos presidentes sudamericanos, lo cual les permitirá observar el lineamiento político que estos notorios mandatarios poseían. El mismo trabajo lo pueden encontrar en mi blog dentro del archivo del mes de Junio con el título ya mencionado.
Volviendo al trabajo, durante el mandato de Kubitschek podemos observar un fuerte crecimiento de la clase media brasilera, sin embargo no podemos decir lo mismo de las masas populares.
El líder brasileño, a su vez, fue criticado por su acercamiento con los Estados Unidos. Un amplio sector de la izquierda brasilera se oponía al posicionamiento en materia de política exterior que poseía la administración Kubitschek. Los mismo atacaban al presidente diciendo que estaba llevando al Brasil hacia una fuerte dependencia con Estados Unidos para sostener el modelo Desarrollista, de todas formas podemos observar que los principales partidos de izquierda de la región mantuvieron una actitud similar en cuanto al acercamiento que realizaban sus países para con los Estados Unidos.
De todas formas la tensión con las elites tradicionales brasileras no sería tan fuerte, al igual que aquellos poderosos industriales que habían acrecentado su poder con el modelo de crecimiento a puertas adentro de Vargas, continuarían con un crecimiento durante el mandato de Kubitschek. Algo que se le puede atribuir como un logro al modelo Desarrollista, ya que si bien no fue emprendido para sustentar a las elites industriales brasileras, las benefició, al mismo tiempo que trajo cambios positivos para la economía brasilera en su conjunto.
Podemos apreciar en la imagen a Juscelino Kubitschek (primero comenzando desde la izquierda) y John Fitzgerald Kennedy (centro), presidentes de Brasil y los Estados Unidos respectivamente, durante un encuentro en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Las similitudes políticas y los lineamientos ideológicos permitieron que los proyectos de ambos se cruzaran. El Desarrollismo y la Alianza para el Progreso favorecieron al fuerte vínculo bilateral entre ambos países.
En la logística y transporte también se producirían cambios positivos. Las rutas se mejorarían, los medios de transporte aumentarían y los vínculos entre los distintos estados y ciudades del país crecerían, propiciando la unión entre las diversas regiones del país.
Creo importante mencionar que si bien esta idea ya se había venido proyectando desde hacia varios años, fue durante el mandato de Kubitschek que se produciría el traslado de la capital. Pasaría de Rio de Janeiro a Brasilia. Una ciudad que sería construida con rapidez y cuya arquitectura demostraría el slogan industrial de la época y los avances en infraestructura. Para muchos fue un símbolo del urbanismo y de la modernización por la cual atravesaba el país, pero lo cierto es que la intención era descentralizar el poder que ostentaba en sus manos Rio de Janeiro.
Desde los créditos fomentando la inversión y el desarrollo hasta el avance en la industria automotriz, la presidencia de Kubitschek fue un punto importante a tener en cuenta para comprender el desarrollo de Brasil en los próximos años. Principalmente por un tema que sería totalmente catastrófico durante los gobiernos de facto. Estamos hablando del aumento de la deuda externa y de la devaluación. Durante el mandato de Juscelino, podemos observar un fuerte aumento de la inflación, lo que contrajo una devaluación del cruzeiro (la moneda nacional de Brasil por aquel entonces) y mientras se intentaba hacerle frente a la deuda externa, esta aumentaba notoriamente, no de manera tan prominente como durante la década del ’70, pero si es un punto a tener en cuenta.
Principalmente además de los ya mencionados puntos, poca inclusión a las clases bajas y la relación con Estados Unidos, el discurso de la oposición se centraría también en la inflación. No solo se atacaría el aumento de los precios ya para el final de su mandato si no que se le cuestionaría el modelo que había mantenido, sugiriendo que el beneficio que había traído no saldaba la fuerte inflación por la cual atravesaba la economía brasilera.
Jânio Quadros alcanzaría la presidencia luego de imponerse en las elecciones de 1960. Sin embargo su mandato no alcanzaría el año. Su ascenso al poder provocó un giro total tanto en la política interna como externa de Brasil. Por empezar, no se continuó con el modelo de su antecesor e incluso se lo culpaba al ex presidente Kubitschek de todos los males por los cuales atravesaba el país. Podemos observar que no hubo una continuidad de modelo ni tampoco de pensamiento, por lo cual aquí se produce el fuerte cambio que luego culminaría con la interrupción de los gobiernos democráticos en Brasil. Si bien el discurso de Quadros era crítico con respecto al presidente anterior, se intentaba subrayar los problemas en materia económica y debido a la fuerte inflación y al aumento de los precios. Pero a su vez como mencioné más arriba, el cambio se produjo a nivel internacional. Ya no primordiaban las relaciones con Estados Unidos, ahora podemos visualizar un fuerte acercamiento hacia la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y Cuba. Lo cual no era algo menor, recordemos que en este momento histórico, en el contexto internacional había fuertes tensiones entre las dos grandes potencias. En parte debido al cambio en la administración norteamericana. El ascenso de los demócratas al poder de la mano de John Fitzgerald Kennedy fue visto como una nueva postura, más laxa con respecto a la URSS y al bloque comunista. La administración Eisenhower había mantenido una postura más dura y rígida, por así decirlo, mas propia de los republicanos. Este cambio lo podemos evidenciar en el debate político a la presidencia llevado a cabo en 1960 entre Richard Nixon, por aquel entonces vicepresidente de la Nación quien proponía continuar con los avances que el mandato de Eisenhower había introducido en los Estados Unidos, y del otro lado se encontraba el joven intelectual Kennedy, que sugería un modelo en el cual el Estado tenga mayor intervención en la economía y otorgara mayores beneficios sociales, principalmente al sector de la salud y donde haya un acercamiento con las diversas regiones del mundo. Este giro le otorgaría a la administración Kennedy severos incidentes con los soviéticos, como por ejemplo el fracaso en Bahía de Cochinos y la posterior Crisis de los Misiles. Por lo cual podemos observar que el cambio en la política internacional brasilera fue drástico en un periodo de extrema tensión.
Jânio Quadros fue el sucesor de Kubitschek en la presidencia. Criticó fuertemente a su antecesor y adoptó políticas diferentes. Entre ellas se destaca el nuevo giro en materia de política exterior, intentando alejarse de los Estados Unidos para fortalecer las relaciones con países comunistas de la talla de la Unión Soviética y Cuba.
Hay quienes van a sugerir que la renuncia de Quadros y la presión de los militares fue debido a las charlas y encuentros que mantuvo con Ernesto Guevara. Es importante mencionar que un sector muy amplio de las fuerzas armadas se encontraba en la derecha y en oposición al comunismo. De todas formas como explicaré más adelante, Quadros termina cayendo por sus propios movimientos, creo que la mejor analogía es señalar la caída de Quadros como una imposibilidad de continuar moviéndose debido a los erróneos movimientos que realizó durante su corto periodo, lo cual lo proyecto al ajedrez, donde el Rey (en este caso el Presidente) queda encerrado debido a la falla táctica del resto de sus piezas y a los erróneos movimientos que él mismo realizó.
El sector militar perteneciente a la derecha y los sectores conservadores de la sociedad, de entre los cuales podemos encontrar a muchos que habían apoyado a Janio para la presidencia, ahora comenzaban a oponerse al presidente, viendo las condecoraciones hacia Guevara y las buenas palabras que el presidente brasilero le ofrecía a la URSS como una postura totalmente incorrecta para el futuro de Brasil, siempre viendo en el comunismo un enemigo que arrasaría con su status social y económico, como también en el caso de los militares, político.
Pero su incapacidad para controlar al sector mencionado anteriormente, lo llevó a adoptar tendencias de corte conservador, a pesar de su relación con el comunismo. Intentó frenar a la oposición con restricciones a los créditos, a la inversión, poniéndole límites financieros a los bancos e incluso a determinados sectores de la industria. Claramente, estas medidas no le cayeron muy bien a la izquierda brasilera y a los sectores trabajadores que hasta el momento veían con buenos ojos al máximo mandatario de la república. Por lo cual, como bien expliqué con la analogía del ajedrez, Quadros terminó encerrado, con viejos aliados que ahora eran opositores y sin un sector fuerte en donde apoyarse, a pesar de su convicción en que el pueblo lo apoyaría, motivo por el cual podemos explicar su maniobra política presentando su renuncia al Congreso.
Jânio Quadros creía que el pueblo le pediría la vuelta al poder, como a su vez que la izquierda lo apoyaría, pero no llegó a vislumbrar que tenía los días contados, más aun con un sector militar que según él lo había amenazado para presentar la renuncia.
Lo cierto es que no solo con el modelo o proyecto de Quadros se inició la decadencia política brasilera, si no que la convulsión social retornaría y el golpe de Estado parecía aproximarse.
Joao Goulart, quien era vicepresidente de Quadros, asumiría el poder, pero anteriormente Ranieri Mazzilli sería presidente, encontrándose previamente como diputado del Congreso Nacional representando al Partido Social Democrático.
El rol de Mazzilli sería el de mantener la situación por dos semanas hasta el regreso del vicepresidente mientas este se encontraba en el exterior, luego tendría un segundo mandato a fines del '64, pero no hay importantes puntos a mencionar salvo el rol transitorio que ocupó en ambas oportunidades como máximo jefe de Brasil.
Un hombre que había desarrollado una amplia carrera política, desde sus comienzos en Rio Grande do Sul, pasando por su importante rol como Ministro de Trabajo durante el gobierno de Vargas (que influiría fuertemente en Goulart, principalmente en su apoyo a los sectores más bajo de la sociedad brasilera así como su ideal de apoyo a la industria, la construcción de carreteras y una mayor intervención del Estado), su papel como Presidente del Partido Trabalhista que funcionó como un instrumento para acaparar a los trabajadores durante el mandato de Getúlio Vargas, y su rol como vicepresidente, en dos ocasiones, la primera junto a Kubitschek y luego en conjunto con Quadros. La carrera política de Goulart era bastante amplia, por lo cual desde las épocas de Vargas hasta los últimos años de la democracia en la década de los ‘60s jugó un papel considerable en la política brasilera.
Oriundo de Rio Grande do Sul y con una extensa carrera política, João Goulart ocuparía la presidencia de Brasil desde 1961 hasta 1964. Advirtiendo las consecuencias que sufrió Quadros, buscó mantener buenas relaciones con Estados Unidos como también con la Unión Soviética. En materia de política interna llevó a cabo importantes reformas, entre las cuales se destaca la reforma agraria.
Volviendo a su presidencia, João debió hacer frente a un escenario político fuertemente polarizado y a una rotunda crisis social, legado de su antiguo compañero de formula. Tal es así que debió mantener acuerdos con los militares para ejercer su rol de presidente sometido bajo las decisiones del Congreso, en un presidencialismo restringido y con el control de la derecha conservadora y las Fuerzas Armadas. De todas formas, demostró ser bastante astuto a la hora de relacionarse con la oposición ya que luego de unos años adquiriría los poderes correspondientes a su cargo. Aunque la astucia caracterizaba a este líder político, sus medidas sociales, económicas y con respecto a las relaciones internacionales le trajeron serios problemas, ya que las mismas disgustaban a la oposición.
Sus medidas, tildadas de corte comunista, le valieron severas críticas a su gestión. Sin embargo no cesó su postura favorable a las reformas sociales.
Intentó generar reformas agrarias, cambios en la industria, fomentando una mayor intervención del Estado y a su vez intentó aplicar su política interna al plano internacional. Mejor dicho, intentó llevar sus instrumentos para captar a los opositores haciéndoles creer que estaba de su lado, cuando estaba llevando a cabo movimientos completamente contrarios. Tal es así que desde un principio señaló que iba a producir un acercamiento a Estados Unidos y de esta forma cambiar las relaciones exteriores que Quadros había impulsado. Sin embargo continuó con las relaciones para con la URSS y Cuba. Motivo por el cual tanto Estados Unidos como la derecha y el resto de la oposición demostraron su descontento.
En el año 1964, frente a una fuerte inestabilidad social y una profunda crisis económica debido al déficit que provocó la intervención estatal en la economía y el amplio gasto que poseía el Estado, como también la fuga de capitales extranjeros debido a las políticas económicas del gobierno de Goulart y la inestabilidad política, el golpe de Estado sería llevado a cabo por las Fuerzas Armadas, con apoyo de una amplia mayoría del Congreso, de la derecha, del sector conservador brasilero y de Estados Unidos.
El golpe militar sería rápido y a pesar de buscar apoyo en el Congreso y en el sector izquierdista, Goulart se encontró frente a una situación caótica, debido a la cautela con la cual fue preparado el golpe (principalmente debido a la insurgencia en diversos sectores del país, el momento para el cual fue planeado y la rápida movilización de tropas) que lo destituiría del poder espontáneamente.
Ranieri Mazzilli ocupó la presidencia de Brasil en dos oportunidades. Llama la atención que en ambos casos accediera luego de haber sido designado por el Congreso de Brasil (de donde era miembro y representante del Partido Social Demócrata). Fue el último presidente democrático del Brasil durante este período. A partir de 1964 la vida política de Brasil cambiaría rotundamente, dando inicio a una serie de gobiernos militares.
Como ya se mencionó, se nombró como Presidente de la Nación a quien ocupara el cargo con anterioridad, Mazzilli, y de esta forma ya a partir del mes de Abril de 1964 comenzaría un gobierno militar de facto, que presentaría similitudes con otros movimientos de la región, para muchos propiciado desde Estados Unidos debido al temor frente al avance y expansión del comunismo, para otros fue una forma de controlar la situación interna del país y asegurar la estabilidad para luego poder generar el regreso de la democracia. Lo cierto es que como veremos en la siguiente Unidad los regimenes autoritarios traerían severas consecuencias para la economía brasilera, así como generarían un duro momento social cuando muchos perdían la esperanza del retorno de la democracia.
Brasil pasó por cambios constantes a lo largo de estos 10 años, no solo a nivel local si no que también a nivel internacional. Desde los diferentes líderes, hasta el papel de la derecha conservadora y las Fuerzas Armadas, Brasil iniciaría un largo camino para restablecer la estabilidad en el país, los gobiernos militares no ayudarían mucho para beneficiar al pueblo brasilero, sin embargo este momento de la historia brasilera no puede ser dejado de lado, debido que nos ejemplifica la situación mundial durante los '50 y '60 y como esta repercutió en uno de los países más importantes del Cono Sur.
Tomás Vera Ziccardi.
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sábado, 25 de junio de 2011
La política exterior argentina en tiempos de Frondizi: El camino hacia la Alianza para el Progreso.
LA POLÍTICA EXTERIOR ARGENTINA EN TIEMPOS DE FRONDIZI: EL CAMINO HACIA LA ALIANZA PARA EL PROGRESO.
por Tomás Vera Ziccardi.
en colaboración con TVZC.
En este trabajo me voy a ocupar de analizar dos variables sumamente complejas, pero que a la hora de realizar el cruce de las mismas vamos a poder observar como ambas están fuertemente relacionadas y tuvieron implicancias en la política exterior de dos estados independientes de suma trascendencia para nuestro continente. Quiero dejar en claro que no voy a analizar la política exterior de la administración Kennedy principalmente dirigida hacia América Latina, si no que mediante una de las principales propuestas de su política exterior (la principal dirigida hacia la región), voy a demostrar cual fue la respuesta y la aplicabilidad que la política exterior de la administración Frondizi tomó en la República Argentina con respecto a "La Alianza para el Progreso".
Para poder entender la estructura del trabajo es necesario que el lector logre comprender tanto la propuesta norteamericana como la dirección que tomó Frondizi para llevar a cabo la misma, teniendo en cuenta a lo largo del trabajo la problematización que planteo para estas medidas. Esta gira en torno a la verdadera aplicabilidad de la Alianza para el Progreso, sus repercusiones en Argentina, la mirada de Frondizi con respecto a la visión que poseían los demócratas de la región y si verdaderamente buscaban el progreso de América Latina o tenían otros intereses como impedir la entrada del comunismo en la región.
Finalmente, y teniendo en cuenta lo expuesto con anterioridad, me gustaría mencionar que la intención de este trabajo es analizar la política exterior argentina durante los últimos años del mandato de Arturo Frondizi en relación a la propuesta norteamericana para el desarrollo de América Latina, y ver si verdaderamente desde Argentina se buscó implementar las medidas provenientes de Washington, si el Desarrollismo de Frondizi respondía en términos de política exterior a la Alianza para el Progreso y por último cuales fueron las repercusiones de nuestra política exterior a nivel interno.
Para 1960-1961 Estados Unidos va a atravesar un fuerte cambio en su política doméstica, lo cual claramente presentaba un cambio en su relación con el resto del mundo, algo sumamente trascendente si comprendemos que estamos atravesando por los complejos años de la Guerra Fría. Este cambio está relacionado con la llegada al poder de los demócratas de la mano de John Fitzgerald Kennedy, un joven católico proveniente de una de las familias más influyentes para la época. A pesar de su inclinación partidaria, las divergencias con la administración saliente van a ser contundentes, no solo por la culminación de una serie de políticas llevadas a cabo por el Presidente Dwight Eisenhower, si no porque a nivel de política exterior Estados Unidos va a cambiar su estrategia. Pero como la intención de este trabajo es otra, vamos a centrarnos en el cambio de política hacia América Latina.
En la imagen se puede apreciar a John Fitzgerald Kennedy (segundo comenzando desde la derecha) y Arturo Frondizi (tercero comenzando desde la derecha) presidentes de los Estados Unidos de América y la República Argentina respectivamente. Ambos serían de vital importancia para la Alianza para el Progreso.
Es cierto que los progresistas también tenían temor a la expansión del comunismo en la región, América Latina, desde la Doctrina Monroe hasta la Política del Buen Vecino implementada por el Presidente Franklin Delano Roosevelt, Estados Unidos había tenido gran injerencia en la región, a pesar de algunos reveces que provocaban altibajos en su vinculación con Latinoamérica. A pesar de esto, Kennedy comprendió que no se podía dejar de lado a la región, mas teniendo en cuenta la cercanía con su país y las consecuencias que podría llegar a traer la expansión comunista. Para esto vamos a proceder con el análisis de la Revolución Cubana. Para la línea liberal norteamericana, ahora en el poder, este acontecimiento había provocado serias dudas de acuerdo a cual debía ser la postura norteamericana en Latinoamérica. Creían que el triunfo de una dictadura en un país subdesarrollado que tradicionalmente había estado fuertemente influenciado por Estados Unidos significaba un golpe para los intereses norteamericanos de todo tipo. Sí Kennedy deseaba continuar aplicando la Respuesta Asimétrica a la expansión del comunismo encabezada por el New Look de la administración Eisenhower, la escalada nuclear podría ser devastadora, algo que llegó a ratificarse posteriormente con la Crisis de los Misiles en el año 1962. Más allá de la especial relación que presentaba Cuba para Estados Unidos y de la respuesta de Kennedy (la cual le traería serios problemas principalmente luego de Bahía de Cochinos y del fracaso al apoyar a los exiliados cubanos en Norteamérica) ante los acontecimientos en este país, Kennedy vislumbró que era preciso promover el bienestar de los pueblos latinoamericanos para crear una barrera ante el comunismo.
En lo que respecta a este idea de apoyo al desarrollo y al bienestar de los países latinos, Estados Unidos tenía como principal herramienta la ayuda económica, algo que también fue planteado desde la región y dirigido hacia Estados Unidos. Tanto en la Organización de Estados Americanos (OEA) como en Naciones Unidas (UN), los líderes regionales buscaron el apoyo norteamericano en materia económica. Aquí podemos encontrar al Plan Dillon, los ideales de Kubitschek, presidente brasilero, para realizar una ayuda económica general por parte de Estados Unidos, los ideales de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la Fundación Panamericana para el Desarrollo y finalmente las propuestas económicas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Todos estos ideales y postulados de diversos organismos regionales y económicos se centraban en la ayuda económica por parte de Estados Unidos hacia América Latina. De todas formas esto pudo darse debido a las políticas e ideologías preponderantes en la región.
Es aquí cuando pasamos a observar cual era el ideal del Presidente Arturo Frondizi, el cual se aplicaba tanto en política interna como externa y que a su vez se encontraba en la misma línea que el progresismo kennedista.
Frondizi es uno de los máximos exponentes del Desarrollismo, corriente que sostiene que los países en subdesarrollo deben llevar a cabo políticas de alta participación financiera y de desarrollo económico, para esto era necesario romper con la dependencia que creaba el agotamiento de los términos de intercambio entre los países desarrollados y los subdesarrollados, lo cual mantenía en una situación de constante dependencia por parte de los países subdesarrollados, económicamente hablando. El líder radical buscó alcanzar una política de autoabastecimiento en materia de combustible, destacándose la política petrolera, el desarrollo de las industrias automotrices y siderurgicas y por la instalación de industrias multinacionales que ayudaran al desarrollo de empresas nacionales. Si bien el modelo estaba fuertemente centrado, era necesario un sustento económico para implementarlo, el cual difícilmente se lograría alcanzar con la exportación de materias primas, por lo menos en el corto y mediano plazo. Sin embargo la administración Kennedy también sostenía la entrada de capitales y multinacionales norteamericanas en la región como un camino hacia el desarrollo de la región.
Al buscar el desarrollo nacional, que como ya mencionamos necesitaba de un fuerte sustento económico, Frondizi se acercó a Estados Unidos para poder alcanzar sus metas. Es aquí donde es preciso hablar de las líneas ideológicas.
El presidente argentino Arturo Frondizi fue uno de los principales exponentes del Desarrollismo. Este modelo fue implementado en la República Argentina durante fines de los años '50s y comienzos de los '60s.
El Desarrollismo impulsado por Frondizi era complementario al progresismo de Kennedy, no solo por el rol democrático y el progreso en materia económica, si no porque para ambos sectores (países desarrollados y países subdesarrollados) era preciso mantener relaciones mutuas. Estados Unidos precisaba de mercados para exportar capitales y productos manufacturados, mientras que establecía aliados con fuertes lazos económicos para luchar contra el comunismo e impedir que los países subdesarrollados cayeran en la zona de influencia soviética. Para la Argentina era preciso contar con capitales extranjeros y nexos económicos de los países desarrollados para activar las industrias nacionales y generar un desarrollo sustentable capaz de mantenerse en el corto plazo e ir evolucionando a mediano plazo. Cabe destacar que Frondizi, al igual que Frigerio y Florit, no buscaban una dependencia de Estados Unidos a través de la instalación de empresas y capitales norteamericanos, si no que creían que era preciso contar con este apoyo económico para desarrollar industrias fuertes y de esta forma alcanzar el desarrollo económico, lo cual permitiría autonomía política a la hora de la toma de decisiones a nivel mundial y por consiguiente una menor vulnerabilidad ante la dependencia económica del extranjero.
Frondizi incluso tuvo la posibilidad de reunirse con el presidente norteamericano y este último, al igual que su antecesor destacó el rol de Frondizi en materia económica, la cual no estaba muy lejos de los pensamientos norteamericanos para con los países de la región. Más allá de lo anecdótico y de las reuniones entre ambos mandatarios es preciso destacar que tanto en las reuniones en Punta del Este como en las visitas formales de estado por parte de Frondizi hacia Estados Unidos se terminó consolidando la idea de la integración regional a nivel económico para el desarrollo, así es como surge la Asociación Latino Americana de Libre Comercio (ALALC), desde donde se buscó complementar e integrar las economías de la región. Desde la Cancilleria argentina se buscó impulsar una política exterior apoyando el programa de ayuda económica tanto en las relaciones bilaterales como en los foros internacionales para que los precios de las materias primas en el mercado mundial se estabilizaran, los giros de dinero para sustentar el desarrollo industrial se llevaran a cabo y para que la Alianza para el Progreso tenga aplicabilidad.
El modelo desarrollista, a nivel interno, era claramente representado a nivel externo, esto puede demostrarse mediante la Ley de Radicación de Capitales y la posterior Ley de Promoción Industrial. Era precisa la entrada de capitales norteamericanos para poseer mayores ingresos, algo que fue visto con malos ojos a nivel interno pero que tanto por parte de los empresarios extranjeros como del gobierno norteamericano era un gran acierto. Si Argentina aceptaba y defendía la Alianza para el Progreso, era un paso adelante para que los diversos sectores opositores de Latinoamérica se unieran a la misma, más observando el crecimiento en el corto plazo de la Argentina.
A pesar de la ya mencionada Revolución Cubana y de las medidas adoptadas por Estados Unidos, aquí voy a desarrollar un planteo personal, mediante el cual sostengo que la intención de mediación por parte de Frondizi en las problemáticas entre ambos países no estaba tan relacionada con el apoyo a Estados Unidos y la necesidad de ayuda económica, si no más bien con la línea independiente en materia de política exterior que se podía adoptar debido al desarrollo económico.
Parte de la política económica de Frondizi estuvo orientada al desarrollo de diversas industrias, entre ellas la automotríz. En la imagen se puede observar al presidente argentino probando un automovil de fabricación nacional.
Imagen cortesía de Wikipedia.
El Desarrollismo no solo traía beneficios en cuanto a la toma de decisiones a nivel internacional sin depender de otros estados debido a las conexiones y a los vínculos económicos, si no que era representado por la influencia en política exterior y la intención de sostener la postura de no alineados a ninguno de los dos bloques hegemónicos durante la Guerra Fría, algo que también podría explicar el acercamiento de Frondizi con países de la talla de Indonesia e India, al igual que el acercamiento con Tailandia ejemplificado en la visita oficial del mandatario argentino a Bangkok.
El sustento para la construcción de escuelas, la construcción de carreteras y la inversión en infraestructura, la instalación de empresas extranjeras, los prestamos para la creación de industrias, medidas antiinflacionarias para permitir un crecimiento que se sustente en el tiempo y no sea contrarestado por la inflación, los programas económicos para atraer capitales extranjeros, el inicio de la inversión interna y el apoyo a los mercados locales fueron las principales medidas que sobresalen de la Alianza para el Progreso. Como podemos observar todas eran favorables para la administración de Frondizi y ayudaban al desarrollo del país. Como las medidas económicas de mayor peso tendían hacia un plan de largo plazo, vamos a observar como el cambio de políticas a nivel interno de Estados Unidos perjudicaron al desarrollo de los países latinoamericanos.
Otra diferenciación que se debe enunciar es que durante los años de Eisenhower, la reducción del gasto público norteamericano fue considerable, al mismo tiempo que se buscó acrecentar las reservas del Estado e impulsar la inversión en escuelas, infraestructura, caminos y carreteras entre otras medidas. Esto permitió que con el paso de los años, Estados Unidos lograra alcanzar reservas de suma importancia, gracias al ahorro propiciado desde la administración Eisenhower. Este accionar, sin lugar a duda estuvo caracterizado no solo por la ideología de Dwight si no que también por la mayoría de los asesores que lo rodearon. Varios consideraban que era necesario reducir el gasto publico ya que la Guerra Fría iba a ser un conflicto que se extendería en el tiempo y que daría para un largo rato, otros aseguraban que la carrera armamentística con la Unión Soviética iba a llevar a un desplome de la economía norteamericana, lo cual llevaría a la adopción de medidas proteccionistas que terminarían llevando a la fuga de capitales norteamericanos por el mundo, lo que a su vez sería una grave consecuencia para la esfera de influencia norteamericana desde el Caribe hasta el Sudeste Asiático. De todas formas, si hay algo que quedó claro fue que un gran beneficiario de estas medidas fue Kennedy y por consiguiente los demócratas que lo acompañaron en el poder. La inversión en armas nucleares y misiles de largo alcance fueron compensados por los largos años de protección económica nacional llevada a cabo por Eisenhower, al mismo tiempo que le permitió a los demócratas afrontar los planes económicos hacia los distintos puntos del mapa. Esto se vería demostrado en la Alianza para el Progreso. Si Estados Unidos estaba decidido a lanzar un plan de ayuda económica para América Latina debía tener con qué sostenerlos, por lo cual una parte de los ahorros conseguidos en los 8 años anteriores fueron destinados a la región en forma de prestamos directos, a través de inversores, a través de empresas norteamericanas o mediante organismos regionales y el BID. Kennedy consideraba necesario que por lo menos los grandes países de la región aceptaran la Alianza para el Progreso, tanto México, Brasil como Argentina debían apoyar el plan norteamericano, porque era principalmente en la zona de América Central y el Caribe donde la propuesta norteamericana encontraba mayores detractores, es cierto que a nivel interno de los grandes países también había criticas hacia estas medidas, pero se creía que al ser adoptadas por los principales estados de la región, aquellos de menor influencia y desarrollo económico terminarían aceptando las medidas en lugar de oponerse a ellas. Esto es algo sumamente comprensible, si Estados Unidos lograba la aceptación argentina y brasilera, pronto Paraguay, Chile y Uruguay terminarían posicionándose del mismo lado, lo cual se traduciría a la amplia mayoría de Sudamérica apoyando las medidas de la administración Kennedy. Mientras que en América Central el rol de México y Colombia (este último debido a su influencia en el Caribe) sería trascendental para que triunfen las medidas en el Caribe y los demás países de Centroamérica, ya que estos no seguirían el ejemplo de Cuba al ver las grande sumas de dólares que estaban gastando sus potenciales vecinos.
Dentro del modelo frondizista tenía vital importancia el desarrollo petrolero nacional. Para esto Frondizi optó por diversas medidas que iban desde la sanción de leyes hasta la reestructuración de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
La estrategia norteamericana ocultaba cierta intención de frenar el avance del comunismo, porque así como la Alianza activaría a los demás estados a seguir el ejemplo del resto, de no hacerlo el efecto domino sería inverso, pronto la región podría caer bajo la zona de influencia soviética, y esto es algo a lo que tanto demócratas como republicanos temían profundamente. Tener a los soviéticos en Europa y en Asia era una cosa, pero ahora tenerlos en Cuba o México era algo sumamente preocupante. La instalación de misiles nucleares en alguno de los países de la región sería catastrófico para Estados Unidos, por lo cual esto debería evitarse a toda costa, a pesar que como todos sabemos unos años más tarde esto terminaría tomando lugar en Cuba.
Por otro lado la intención norteamericana se apoyaba sustancialmente en los foros internacionales y principalmente los regionales. Además de los discursos que preconizaban la Alianza, esta fue formalmente enunciada a través de la OEA, en Uruguay. Era preciso que el plan sea visible para todos los miembros de la organización. El Plan Panamericano fue otro proyecto para ejecutar la transferencia de fondos a los estados de la región, era preciso que los flujos de dinero llegaran a las capitales latinoamericanas para que se ejecute el plan económico.
Si bien mencioné la intención de frenar el avance del comunismo mediante la ayuda económica, es preciso enunciar de qué forma esto se impediría. Los norteamericanos creían fuertemente en que la ayuda económica sería un camino hacia el desarrollo de los países, recordemos que la línea política que tenía el control de la Casa Blanca estaba integrada por liberales y progresistas, por lo cual su visión era que la inversión económica llevaría al desarrollo de estos países. No se pensaba en los mismo términos que el Plan Marshall, como comúnmente se tiende a señalar erróneamente, porque además de la diferencia entre regiones, el Plan Marshall llamaba a la recomposición y reconstrucción de las economías europeas para no generar dependencia europea de Estados Unidos, ya que como bien había preconizado Kennan, uno de los principales, por no decir el principal, exponente de la Doctrina de la Contención, justamente para aquellos tiempos, en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, exactamente 1947, para cuando se ejecutaba el Plan Marshall, Estados Unidos no debía mantener economicamente al resto del mundo.
Si Estados Unidos dejaba que Europa Occidental continuara con las economías destruidas pronto el triunfo del comunismo sería evidente en aquella región. Pero en los años ‘60s y teniendo en cuenta que estamos relacionándonos con América Latina, el ideal no era el mismo, no se buscaba que los estados latinos sean autosuficientes para que luego no generaran una dependencia económica de Estados Unidos, lo cual se traduciría en mayores costos que beneficios vistos desde una óptica norteamericana en la región, si no que se buscaba desarrollar las economías de América Latina mediante planes de ayuda económica para que las poblaciones, en un mediano plazo, luego de haber recibido aportes en la educación, economía y liberalismo económico y construyendo un régimen democrático fuerte, optaran por seguir los designios norteamericanos en lugar de los soviéticos.
La Alianza para el Progreso fue la última gran propuesta de Estados Unidos dirigida, a través de su política exterior, hacia América Latina. Las posteriores administraciones, desde Johnson hasta Obama, dejaron mucho que desear en sus proyectos destinados a la región.
Aquellos que sostienen que la Alianza para el Progreso buscaba que los países de la región sean autosuficientes se encuentran en un grave error, ya que debemos tener presente que a Estados Unidos tampoco le convenía tener a importantes centros industriales autosuficientes muy cerca, por lo cual la Alianza para el Progreso presentaba serias dudas de acuerdo a si Estados Unidos verdaderamente buscaba el crecimiento y desarrollo de la región. Es preciso también enunciar que el apoyo en Europa estuvo destinado a generar ejércitos fuertes, que pudieran hacerle frente al comunismo hasta que Estados Unidos lograra movilizar grandes contingentes al Viejo Continente, en América Latina no se creía que surgieran movimientos armados poderosos como para poder desestabilizar a Estados Unidos o que cayeran en la lucha contra el comunismo, si no que, como terminaría sucediendo años más tarde, se creía que la región caería en conflictos internos debido a la división social entre un y otro bloque hegemónico, lo cual generaría fricciones internas que no se traducirían al exterior o que de hacerlo tendrían corto alcance. Esto llevaría al apoyo militar y táctico norteamericano durante los años 70’s para combatir la llamada Guerra Sucia y los movimientos subversivos en la región. Repito, para no generar dudas, no era necesario invertir grandes cantidades de dinero en el desarrollo de ejércitos poderosos en la región para contener al comunismo, la Unión Soviética no se lanzaría a la conquista de América Latina, militarmente hablando, por lo cual era mejor invertir económicamente para producir sociedades que persiguieran las medidas del mundo capitalista en lugar de las soviéticas. Sin embargo con el paso del tiempo las tácticas cambiarían y la Escuela de las Américas reemplazaría al BID y a los designios de la CEPAL. En parte porque Estados Unidos tampoco podía aplicar el mismo plan en todas las regiones, y también porque hasta cierto punto, y como veremos a continuación, Estados Unidos no veía con buenos ojos el desarrollo económico auto sustentable en América Latina, luego de la administración Kennedy.
Otro de los sectores primordiales para el modelo desarrollista fue la industria siderúrgica. De todas formas la inversión en este sector dependía de los préstamos y capitales extranjeros.
Cuando realizamos el cruce de variables podemos observar que en la línea ideológica tanto el Desarrollismo como el Progresismo norteamericano comparten las mismas características. Como ya analizamos en materia de política exterior, teniendo en cuenta el planteo de país desarrollado y país subdesarrollado, ambos países eran complementarios y se necesitaban unos a otros, motivo por el cual dirigieron sus políticas exteriores hacia un entendimiento y relacionamiento mutuo. En materia económica ambos necesitaban lo mismo, tanto Argentina de la entrada de capitales extranjeros, planes de ayuda económica para el desarrollo y de inversión externa, como Estados Unidos de un mercado donde posicionar sus productos, capitales y empresas como también donde generar progreso para contrarrestar al comunismo. En cuanto a la política de ambos estados vamos a encontrar ciertas similitudes, en primer lugar ambos estaban conformados por regimenes democráticos que provenían de vertientes ideológicas similares, (a pesar de las diferencias entre ambos) lo cual llevó al acercamiento entre Argentina y Estados Unidos. En materia de desenvolvimiento regional si bien ambos tenían intereses distintos (uno buscaba la no propagación del comunismo y el otro el crecimiento nacional para erigirse como una potencia económica a nivel regional) los medios utilizados para alcanzarlos eran similares: la Alianza Para el Progreso. Ahora bien, teniendo en cuenta esto uno debe preguntarse ¿con tantas similitudes e intereses de por medio, la Alianza para el Progreso triunfó? ¿La Argentina pudo alcanzar sus metas desarrollistas y sus metas económicas? ¿Hubo consecuencias o acontecimientos externos que provocaron la caída del plan? La respuesta central que voy a dar es Sí, la Alianza para el Progreso alcanzó a ejecutarse en la Argentina mediante el acercamiento con Estados Unidos propiciado con una de las políticas exteriores frondizistas, pero no como se esperaba, de ambos bandos. Más allá de la entrada de multinacionales norteamericanas, de la ayuda económica que recibió la República Argentina a través de organismos regionales y de forma directa de Estados Unidos, más allá de la inversión norteamericana en ciertos sectores de la economía argentina, la Argentina no alcanzó a cumplir las metas centrales de la Alianza para el Progreso. En primer lugar porque estas eran a mediano plazo, y en cuestión de 4 años las cosas cambiaron rotundamente desde ambos lados. En segundo lugar, Argentina no alcanzó el desarrollo económico propio que le hubiese permitido consagrarse como una potencia desarrollada, básicamente porque esto no iba a ser posible por más que Frondizi alcanzara a cumplir su mandato, debería haber sido una política nacional prolongada a través de 2 ó 3 mandatos presidenciales más. En tercer lugar hubo serios agravantes externos que perjudicaron el triunfo de la Alianza para el Progreso. Como todos sabemos Frondizi fue removido de su cargo por los militares, quienes fueron un actor central durante la época y no quería mencionarlos hasta hablar del derrocamiento de Arturo Frondizi. Dos factores claves llevaron al derrocamiento, debido a cuestiones de política exterior, ejecutadas por parte de la administración Frondizi. En primer lugar el grado de sospecha por parte de los militares en torno a la posición de Frondizi, a quien por momentos pensaban que por su pasado tenía tendencias de izquierda y además estaba vinculado en cierta medida con el peronismo. Los militares temían que Cooke, a pesar de que este personaje de la izquierda argentina hiciera declaraciones en contra del presidente, tenga cierta vinculación con Frondizi que permitiera el levantamiento de movimientos de izquierda, principalmente de la izquierda peronista, es aquí donde también se puede tener en cuenta el Plan Conintes, por ejemplo. Por otro lado podemos observar indecisión interna de la administración Frondizi hacia la exclusión de Cuba de la OEA durante la reunión en Punta del Este, por lo cual a pesar que luego Argentina rompiera formalmente relaciones diplomáticas con Cuba, los militares sospecharon de Frondizi y de sus verdaderas aspiraciones. El otro hecho de política exterior que resultó trágico para Frondizi fue su reunión secreta con Ernesto “Che” Guevara en Argentina. Esto claramente iba en contra de la orientación que buscaban los militares para la política exterior argentina. Para aquellos que no logran comprender el rol de los militares durante este periodo en la Republica Argentina, es preciso que mencione algunas cuestiones que O’Donnell expone en “El juego imposible”, donde al comparar un juego con la política argentina de la época, acertadamente vincula a los militares con el arbitro, es decir con quienes imponían las reglas y quienes arbitraban el juego, de tal forma las elecciones y el cambio de gobiernos estaba controlado a su menester.
Comodoro Rivadavia, situada en la Provincia de Chubut, fue uno de los centros de abastecimiento hidrocarburífero más importante para el modelo de Frondizi. Su vital trascendencia continúa hasta nuestros días, siendo una de las principales ciudades del país.
Regresando a la reunión del Che y Frondizi, esto levantó aun más sospechas, a pesar del encubrimiento que se realizó para que el Che entrara a la Argentina, por parte de las Fuerzas Armadas contra Frondizi. Todo esto sumado a otras cuestiones de política interna, terminaron decantando en el derrocamiento de Frondizi y el fin de sus medidas político-económicas que determinaron su política exterior. También hay que mencionar que en 1963 Jack es asesinado en Dallas. Esto terminó poniéndole fin, en mi opinión a la Alianza para el Progreso, por esto menciono la frase “con el asesinato de Kennedy, murió la Alianza para el Progreso”. El sucesor presidencial, Lyndon Baines Johnson, no creía ni confiaba en la Alianza para el Progreso, por algo entendemos el giro que su política exterior realiza. Esto sumado a cuestiones sumamente internas de Estados Unidos, que por aquel momento, y principalmente a partir de 1964 con los Incidentes en el Golfo de Tonkin, va a dirigir prácticamente la totalidad de su política exterior hacia Vietnam y la lucha por impedir la caída de todo el Sudeste Asiático bajo influencia comunista. Creo que la fórmula Kennedy Johnson que venció al candidato presidencial por el partido republicano Richard Nixon, en 1960, tenía pocas similitudes en materia de política exterior. Sostengo que Kennedy creía con convicción en un plan para América Latina (pasan a un segundo plano sus verdaderas intenciones con respecto a este plan) mientras que Johnson estaba fuertemente conectado con otras regiones del mundo, más allá que podamos hablar de la complejidad de la formula presidencial demócrata que incluyó a Johnson para ganar los votos del Sur donde a un oriundo de Massachussets como Kennedy se le complicaba ganar.
Como los sucesores de ambos presidentes, tanto de Frondizi como de Kennedy, buscaron otros lineamientos en materia de política exterior, la Alianza para el Progreso terminó sepultada. Los posteriores gobiernos argentinos continuarían buscando relaciones directas con Estados Unidos, pero no buscarían una continuación de la Alianza para el Progreso, en parte porque esta opción, con Johnson y durante los próximos 4 años no iba a estar disponible.
Hemos visto como cuestiones internas y externas provocaron la caída del modelo propuesto por la Alianza para el Progreso. La propia Alianza dio réditos, pero inicialmente y en un corto plazo, mientras sus principales impulsores y sostenedores estuvieron en los máximos cargos, luego con el cambio de mandatarios y de políticas, esta terminó quedando en el olvido, y tanto Argentina como el resto de la región afrontarían nuevos procesos, lejanos a los defendidos por Kennedy.
En 1964, con los Incidentes del Golfo de Tonkin, el involucramiento norteamericano en Vietnam se intensificó, provocando de esta forma una mayor atención por parte de la política exterior norteamericana hacia el Sudeste Asiático, lo cual dejaría de lado todo tipo de propuesta para América Latina.
La Alianza para el Progreso, de acuerdo a lo planteado en la introducción del trabajo, sí marcó fuertemente la política exterior del frondizismo, pero este lineamiento fue bipartito, por un lado el modelo desarrollista de Frondizi encontraba en la Alianza un gran soporte para el modelo interno, lo cual llevó a que Argentina dirigiera su política exterior hacia ese sector. Por otro lado, la propia Alianza generó un gran atractivo para Argentina y otros países de la región, independientemente de los modelos económicos y políticos de cada estado nación.
¿De haber continuado Frondizi en el poder, la Alianza para el Progreso hubiera podido permanecer en el tiempo como un vínculo entre Estados Unidos y Argentina que sostendría el modelo nacional? No, porque la posterior muerte de Kennedy hubiera significado, si Frondizi continuaba en el cargo, la desaparición de la Alianza, lo cual hubiera llevado al derrocamiento de Frondizi o a un fin de su mandato con grandes cuestionamientos de por qué su modelo económico fracasó. ¿Si Kennedy no hubiera sido asesinado y por consiguiente hubiera continuado en el cargo, la Alianza para el Progreso hubiera generado consecuencias positivas en Argentina, que hubieran llevado al desarrollo económico de la Nación? No, por más que Kennedy y la Alianza hubieran continuado, si los militares derrocaban a Frondizi, por las dos variables ya mencionadas, sus sucesores no hubieran continuado con el mismo modelo, y la Alianza hubiera sido inaplicable sin que la intelligentsia argentina y los militares la respaldaran. ¿Hubiese sido posible que la Alianza para el Progreso, de continuar Kennedy en el poder, generara el desarrollo económico industrial argentino a lo largo de toda la década del ‘60? No, teniendo en cuenta las medidas y políticas y adoptadas por los sucesores de Frondizi, tanto la Alianza como el Desarrollismo hubieran llegado a un punto final como posibles salidas y/o caminos hacia el desarrollo económico de la Nación. ¿Qué rol tuvieron los militares de ambos países en cuanto a la Alianza y al modelo Desarrollista? En Argentina, controlaron y monitorearon cada movimiento de Frondizi, terminaron derrocándolo al malinterpretar ciertas jugadas en materia de política exterior. En Estados Unidos los militares, y aquí lo dejo planteado para el propio criterio de los lectores, al ver que Kennedy podría optar en 1963 ó 1964 por un cambio en la política exterior con respecto a Vietnam, decidieron asesinarlo, con el apoyo de los principales grupos de poder en Estados Unidos (para esto debe conocerse la Pirámide de Poder norteamericana), quienes tenían fuertes intereses y para quienes Vietnam era un gran negocio, no es casualidad que unos meses más tarde del asesinato de Jack, Johnson pronunciara el famoso Discurso de los Incidentes del Golfo de Tonkin, donde casualmente un buque norteamericano fue atacado por norvietnamitas, poniendo de esta forma el inicio formal a la Guerra de Vietnam, a pesar que los norteamericanos hayan estado presentes en la Indochina (ayudando económica y militarmente a los franceses) desde luego de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente continuarían hasta 1954 con los Acuerdos de Ginebra, donde se acuerda la división de Vietnam en dos.
¿De no haber tomado los militares y los grupos de poder de ambos países las medidas que conocemos y de haber continuado Kennedy y Frondizi en el poder (¡y a su vez si pensamos en una reelección por parte de ambos¡) podría haber triunfado la Alianza para el Progreso en Argentina? Sí, creo que lo enunciado en el último interrogante eran las condiciones sin e qua non para que la Alianza triunfara, por lo menos para el caso argentino.
Lyndon Johnson, vicepresidente de Kennedy que posteriormente ocuparía la presidencia, cambió la política exterior que Kennedy había dirigido hacia Latinoamérica. Esto claramente perjudicó todo lo propuesto por la Alianza para el Progreso.
Como hemos visto a lo largo del trabajo se ha llevado a cabo el planteo de ambas variables, se ha procedido a explicar las cuestiones internas y externas que acontecían y repercutían en ambos estados independientes, se han explicado los modelos y las ideologías defendidas por ambas administraciones, se han desarrollado las políticas exteriores de ambos países (principalmente la de Argentina que es la cual nos interesa para este trabajo), se ha realizado el cruce de variables, se han obtenido resultantes, se han planteado posibles escenarios para la Alianza para el Progreso y el modelo Desarrollista y finalmente se han formulado una serie de interrogantes que nos permite jugar con los actores, las variables y la coyuntura interna y externa, para poder responder a la problematización inicial del trabajo.
La historia argentina ha demostrado grandes cambios, al mismo tiempo que nuestra política exterior con respecto a Estados Unidos también ha producido diversos virajes, pero creo trascendental para comprender parte del desarrollo de nuestra historia, el planteo norteamericano realizado a través de la Alianza para el Progreso y como el modelo Desarrollista de Frondizi encontró nexos económicos, políticos e ideológicos de donde sostenerse. Esto claramente determinó la política exterior de nuestra Nación durante los primeros años de la década del ’60, pero como sabemos los acontecimientos cambiaron y este modelo no pudo ser profundizado. A pesar de esto, el Desarrollismo como un camino hacia el crecimiento de una nación a nivel interno y externo fue un modelo interesante de analizar dentro de la historia argentina, al mismo tiempo que me pareció interesante encontrar sus vinculaciones con la Alianza para el Progreso, lo cual queda plasmado en este trabajo. Los procesos económicos y políticos continúan, pero es necesario analizar los antecedentes y los modelos predecesores para comprender la política exterior de un país, en este caso la política exterior argentina durante los tiempos de Arturo Frondizi.
Tomás Vera Ziccardi.
Bibliografía Consultada.
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Documentos.
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Aclaración: Los derechos de este trabajo se encuentran bajo propiedad de TVZC.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
Vietnam War Part V.
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México y el fin de una era.
Al realizar este trabajo deseo brindarle al lector una clara visión de lo que fueron los grandes cambios a nivel político, económico y social en México durante la década de los '90s. Gran parte de estos cambios estuvieron dados por la influencia externa, principalmente de Estados Unidos, sin embargo diversos acontecimientos internos provocaron la reestructuración del sistema financiero y político del país. Desde la "Crisis del Tequila" hasta el triunfo del Partido Acción Nacional en las elecciones presidenciales, esta década va a generar clivajes de suma importancia en México, que sin lugar a duda denota como máximo hito el fin de los 70 años de influencia príista en el poder que claramente nos conduce al "Fin de una Era".
Para comprender este trabajo es necesario visualizar la sucesión de acontecimientos que se van a ir generando en México los cuales varios ya habían comenzado décadas atrás, que nos conducirá al fin de una era como bien lo cataloga el titulo y que finaliza con los 70 años de mandato del PRI. Con la llegada al poder del PAN y el giro hacia la derecha en México, el PRI deberá afrontar grandes cambios, de todas formas ese cambio de poder y transición de periodos va a tomar lugar durante estos años, principalmente durante la Presidencia de Ernesto Zedillo Ponce de León, tiempo que transcurre desde 1994 hasta el año 2000.
Comenzando a analizar lo transcurrido en este periodo debemos mencionar que el cambio de Presidencia fue acompañado de una fuerte crisis económica que tuvo repercusiones en todo el país al igual que en varios países de América Latina. Estamos hablando de la Crisis Económica Mexicana del año 1994, comúnmente llamada “Efecto Tequila” por las repercusiones en Latinoamérica y también caracterizada como el “Error de Diciembre” por parte del ex Presidente Salinas Gortari, en un tono apaciguante con la intención de reducir la crisis para dejar una buena imagen de su gestión. De todas formas se inició una fuerte lucha entre las administraciones de ambos presidentes para responsabilizar y culpar al otro por la Crisis Económica.La Crisis Económica de 1994 generó un "Efecto Tequila" que se trasladó a varios países de la región, justamente provocando la fuga masiva de capitales extranjeros que temían una crisis similar en el resto de la región.
La rápida transición hacia el capitalismo de finales del siglo XX y la inserción en un mundo completamente neoliberal generó fuertes cambios en México. Como hemos visto la inversión extranjera creció fuertemente, las privatizaciones jugaron un papel fundamental durante este periodo y el Estado comenzó a tener una fuerte cantidad de dinero para invertir o manejar a su gusto. De esta forma y principalmente debido a la salida de Salinas, el Estado comenzó a gastar gran parte del dinero en infraestructura y obras públicas, lo cual se entendió como una gran movilización de dinero por parte del sector estatal.
En la imagen se puede apreciar el Banco de México. Esta institución atravezó grandes problemas financieros a partir de 1994, cuando la crisis estalló y la situación ya era practicamente incontrolable.
Del otro lado encontramos una gran cantidad de capitales extranjeros radicados en el país que además de invertir en empresas que pertenecían al Estado, con las denominadas privatizaciones, comenzaron a invertir en títulos públicos. No solo los extranjeros decidieron invertir en los títulos del Estado, que se creía por la administración salinista frenarían la problemática que le estaba generando al Estado una fuerte emisión de moneda y a su vez le demostraba la gran cantidad de dinero circulante en el país. Lo cierto es que este dinero no poseía el respaldo necesario atribuido por la producción, principalmente debido a que las privatizaciones y la inversión extranjera no generarían en el corto plazo un gran excedente de producción, por lo cual el Estado intentó frenar la alta circulación de dinero emitiendo bonos, los cuales atrajeron a gran parte del empresariado mexicano y como ya mencionamos a inversores y empresarios extranjeros, viendo la posibilidad de cobrar luego de unos años un determinado interés que les sería altamente favorable esperando el crecimiento económico que supuestamente alcanzaría México en los años venideros.
El Presidente Salinas de Gortari mantuvo fuertes cruces con la siguiente administración, al intentar disminuir la crisis como un simple "Error de Diciembre". Las luchas de poder dentro del PRI comenzaron a marcar el camino hacia su crisis institucional.
Por otro lado el gasto público continuó aumentado, generándole al Estado grandes perdidas de las reservas que poseía. A continuación el gobierno consideró que el peso mexicano se encontraba fuera de los niveles comparativos con el dólar norteamericano, por lo cual el Estado intentó recuperar parte de la emisión de bonos y afrontar la deuda pública mexicana, de esta forma y sumado al temor de los inversores de perder sus inversiones y ahorros, gran parte de los acreedores de aquellos bonos decidieron venderlos, por lo cual como podemos visualizar, si al ir todos a retirar su dinero el colapso de los bonos era ya un hecho, seguido a la perdida de valor de los mismos, que habían comenzado a perder valor real con la compra de deuda pública por parte del Banco de México, de esta forma en los últimos meses de 1993 y comienzos de 1994 la fuga de capitales sumado al retiro de prácticamente todas las reservas del Estado generaron el colapso del sistema económico mexicano.
El Presidente Ernesto Zedillo, del Partido Revolucionario Institucional, sucedió a Salinas de Gortari. México debió observar como dos presidentes mantenían una fuerte lucha para responsabilizar al otro de la crisis, algo que desfavoreció al PRI pero que terminó siendo una oportunidad para el Partido Acción Nacional.
La nueva administración de Zedillo intentó llevar a cabo una devaluación de la moneda, logrando reducir parte de la inflación imperante por aquel entonces. De esta forma la fuga de capitales cesaría y las reservas podrían comenzar a crecer y así lograr un control sobre las mismas por parte del gobierno.
Debemos comprender que Zedillo buscó la libre flotación de la moneda para intentar dejar a las mismas fuerzas del mercado restablecer la economía. Esto generó un golpe más fuerte no solo para la economía mexicana si no también para la moneda local ya que la misma se disparó en relación al dólar y la devaluación no logro estabilizar ambas monedas.Con respecto a las consecuencias internas, gran cantidad de las clases medias y clases bajas que habían iniciado créditos personales, los cuales iban desde inversión en casas, campos, pequeñas empresas, autos y motos no pudieron llevar a cabo los pagos de las mismas, de esta forma perdieron todo lo que tenían, quedando en la calle un gran numero de familias de las clases medias y bajas. Por otro lado el aumento generalizado de los precios debido a la fuerte inflación en el país generó la imposibilidad de poder consumir bienes esenciales, dejando en crisis a la totalidad de la población. Las tasas para los créditos aumentaron a niveles inalcanzables para aquellos ciudadanos que a duras penas podían adquirir los bienes primarios y básicos.
El PAN comenzó obteniendo un fuerte apoyo en los diversos estados donde el PRI ya no podía mantener su hegemonía, algo que lo conduciría a ganar las eleciones presidenciales acabando con 70 años de hegemonía príista.
En cuanto a los países que azotó debemos señalar que la crisis imposibilitó a México de llevar a cabo las exportaciones que tenía previstas, generando desabastecimiento de materias primas y bienes manufacturados a varios países de la región, al mismo tiempo que al concentrarse en México las casas matrices de la región de varias empresas multinacionales, el fuerte impacto de la crisis provocó el cierre de varias sucursales en países de Centroamérica y Sudamérica. A su vez la caída de la bolsa de valores mexicana repercutió en varias bolsas de Latinoamérica vinculadas a la mexicana, generando una caída en los valores de varias bolsas de la región.
Por último me gustaría señalar el por qué del nombre “Efecto Tequila”. Principalmente debemos diferenciar entre las grandes multinacionales y las empresas de menor calibre. Cuando nos referimos a estas últimas, debemos comprender que su información y su experiencia en la inversión no es perfecta. Por lo cual varios inversores extranjeros que poseían capitales y empresas en la región decidieron rápidamente retirar sus empresas de los distintos países, por lo cual el efecto que provocó la crisis de México logró que la fuga de capitales se tradujera al resto de los países de la región, generando de esta forma confusión en los inversores lo cual claramente queda explicado por el tequila mexicano y sus consecuencias.
El Paquete Económico, proveniente mayoritariamente de Estados Unidos, logró frenar el avance de la crisis económica, de todas formas esta última ya había generado fuertes consecuencias a nivel social y a nivel estructural del sistema económico.
La Crisis generó el fuerte cruce entre Salinas y Zedillo para responsabilizar al otro acerca de la Crisis, por lo cual la sociedad mexicana ya fuertemente azotada por la crisis económica debió afrontar el cruce de dos presidentes del mismo partido, y en cierta forma a quienes se habían considerado como allegados varios años atrás. Esta medida fue drástica para gran parte de la población vinculada al Partido Revolucionario Institucional y a su vez contraproducente para el mismo partido. De todas formas alguien logró aprovecharse de las pujas en el PRI y le valdría la Presidencia de la Nación.
El Partido Acción Nacional, que había sido el principal opositor al PRI durante los comienzos en las décadas del ’30 y ’40 hasta estos días, había logrado acceder a las gobernaciones de ciertos estados a comienzos de los ’90, sin embargo su gran golpe fue cuando en el año 1997 logró romper con la mayoría que ostentaba el PRI en el Parlamento, terminando así con 70 años de influencia y mayoría príista en el Congreso. A este acto le siguió la victoria del PAN en gran parte de los estados mexicanos, generando así una alianza para el progreso a lo largo del país, intentando llegar al poder frente a un PRI que venía en caída. La alianza se consolidaría y como observaremos más adelante logró romper con el esquema político que había mantenido el PRI durante tantas décadas y que le imposibilitaba a los partidos de la oposición llegar al poder Nacional.Vicente Fox Quesada logró llegar a la Presidencia en el año 2000, luego de varios años de lucha política a nivel nacional el PAN lograría acabar con el poderío del PRI.
En el año 1994 tomó lugar en Chiapas un levantamiento armado por parte del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, compuesto mayoritariamente por indígenas que buscaba la revolución social mexicana para terminar con la opresión que el capitalismo estaba generando en México. El llamado a la revolución evocando a Emilio Zapata y la lucha contra las medidas neoliberales que el gobierno estaba generando consistía en atacar diversos focos del país para tomar el gobierno e instaurar un Estado Socialista en México, opositor a las medidas de apertura económica vinculadas a Estados Unidos. La lucha armada continua hasta nuestros días, a pesar de haber sido constantemente reprimida por las Fuerzas Armadas. Sin embargo la lucha ideológica continúa y se expandió por diversos sectores del país. Con el Subcomandante Marcos como líder Nacional, pero haciendo escuchar al pueblo, se oponen fuertemente al gobierno y a las medidas que este tomó para la apertura, señalando que los derechos del pueblo de México, los legítimos soberanos del poder, fueron quitados por gobernantes que alcanzan el poder por fraude. El accionar del EZLN se concentra principalmente en el Sur del país y las negociaciones con el gobierno, o mejor dicho con los distintos gobiernos de turno, han llevado a tensiones y acercamientos, que para los gobiernos de turno es un punto menor en la agenda político del Estado y para el movimiento de liberación es una lucha que jamás cesará.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional comenzó como un levantamiento armado en Chiapas en 1994. Con el tiempo su convicción para luchar contra las medidas neoliberales que implementaba el gobierno le otorgó la oportunidad de expandir su movimiento hacia gran parte del Sur del país.
Hay un punto importante a destacar durante estos años y es el asesinato del político príista Luís Donaldo Colosio. Conocido como uno de los grandes políticos mexicanos de los últimos años, integró parte del gabinete del presidente Salinas. Sin embargo comenzó a distanciarse de Salinas y a generar gran popularidad entre la población debido a su discurso que hablaba de la unión entre mexicanos, la participación de todos los partidos en las decisiones del gobierno y con una fuerte critica hacia la política económica del por entonces presidente Salinas. Esto le valió ser asesinado durante un acto político. Aun hoy no se sabe con certeza quien fue el autor de su asesinato, más aún luego de una serie de cuestiones que dificultaron la causa. De todas formas se cree que fue asesinado por el PRI debido a su creciente poder y popularidad y al haber criticado las acciones del PRI y su búsqueda por un cambio político en el país. Lo cierto es que su intención de alcanzar la Presidencia quedó obstruida, generando así la posibilidad para Salinas de comenzar a elegir en conjunto con los altos lideres del PRI a su sucesor, quien seria nada más y nada menos que Ernesto Zedillo.
Luis Donaldo Colosio, quien formó parte del gabinete de Salinas, obtuvo gran popularidad durante esta época. Sus ideales de inclusión partidaria para la toma de decisiones a nivel nacional y de unidad entre mexicanos le terminaron costando la vida. Hoy día su asesinato continúa siendo un misterio.
A pesar de la recuperación económica luego de la crisis, debido a la ayudad económica proveniente de los Estados Unidos y diversos países de América Latina al igual que de Organismos Internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional, la política y la economía fueron por caminos diferentes. El incentivo económico proveniente del paquete económico norteamericano, le posibilitaron a la economía mexicana mantenerse estable por unos años y frenar la inflación y devaluación de la moneda. Sin embargo en el aspecto político el auge de la Alianza por el Cambio, constituida por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México, comenzó a ser la formula con mayor poder en la arena política. Por un lado el PRI había perdido la mayoría en la Legislatura, al igual que las gobernaciones estatales, a estos actos debemos sumarle la campaña que emprendió el miembro del PAN Vicente Fox Quesada hacia la Presidencia, ya desde el año 1997. Al parecer el pueblo también se encontraba opositor al PRI, que debido a las acusaciones de demagogia y relación con el narcotráfico perdió imagen y a su vez confianza.
El triunfo de Vicente Fox en las elecciones presidenciales del año 2000 supuso el fin de la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional en la política mexicana, poniendo fin a más de 70 años de influencia príista.
Luego de 70 años de hegemonía príista, el PAN, partido principal de la oposición, logró alcanzar la Presidencia y obtener apoyo del Congreso y de los gobiernos estatales, de esta forma el escenario político mexicano cambió drásticamente. Varios sectores de la población y del empresariado mexicano deberían convivir con una realidad que les era adversa, acatar las ordenes de un partido de centro derecha que les resultaba totalmente opositor debido a tantos años de influencia del PRI y al discurso príista que señalaba al mismo PRI como el único partido capacitado para gobernar el país. De todas formas el PAN instauraría grandes cambios en el país, a pesar de la fuerte influencia que ostenta el PRI hasta nuestros días, sin embargo la ruptura de un esquema político totalmente hermético creado por el PRI y mantenido durante siete décadas es un hecho histórico en la vida política de México que debemos destacar dentro de los más importantes de la historia del país.
Tomás Vera Ziccardi.
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