jueves, 31 de enero de 2013
Análisis del primer State of the Union Address de James Earl Carter.
Análisis del primer State of the Union Address de James Earl Carter.
Autor: Tomás Vera Ziccardi.
James Earl Carter es el trigésimo noveno presidente de los Estados Unidos de América. Ocupó el máximo cargo político de dicha nación durante los años 1977-1981. Político demócrata de origen sureño y fiel defensor de los Derechos Humanos, debió afrontar a lo largo de su Administración uno de los períodos más inestables de la segunda mitad del siglo XX. Las secuelas dejadas por Vietnam, la crisis de la matriz energética estadounidense, la crisis de los rehenes de Irán (Iran hostage crisis), la caída del Sha de Irán y la creciente tensión entre el mundo árabe y el Estado de Israel fueron algunos de los momentos claves a los cuales debió enfrentarse. Dejando de lado el análisis de su Administración y dichos procesos aquí mencionados, en este trabajo analizamos el primer discurso del State of the Union pronunciado como presidente en el año 1978. La finalidad de dicho análisis es visualizar a través de las palabras de Carter su pensamiento y posición como presidente al igual que las políticas que buscó adoptar, algo que nos permitirá comprender parcialmente el accionar que llevó a cabo durante sus cuatro años en la Casa Blanca.
En primer lugar cabe señalar que nos encontramos imposibilitados de dividir el discurso del presidentente Carter en diversas secciones, ya que esto le quitaría relevancia a diversas ideas que expresa por separado, de lo que podríamos delimitar como los principales liniamientos de su discurso. Si bien Carter hace especial referencia a la economía norteamericana, la política exterior de su nación y el rol que debe llevar a nivel mundial, menciona otros tópicos por fuera de las ideas generales que son sumamente relevantes para nuestro análisis. El discurso tampoco puede ser delineado bajo la caracterización introducción, desarrollo y conclusión, ya que a pesar de poseer leves vestigios de este tipo de estructuración discursiva, Carter aparenta no mantener una línea cronológica-fáctica sino más bien la elaboración de un discurso consistente como un todo. Finalmente destacaremos los llamamientos que realiza el presidente al accionar americano, las relaciones que establece con el pasado, la invocación de la tenacidad y lucha norteamericana, algo que es sumamente característico de los discursos emitidos por mandatarios estadounidenses. Esto nos permitirá observar que a pesar de las diferencias de fondo con respecto a otros State of the Union Address, Carter busca señalar y pronunciar ante su nación que la unión es fuerte y que el mensaje esperanzador para el pueblo norteamericano se ha mantenido en pie a lo largo de las distintas administraciones que han comandado los designios de los Estados Unidos de América.
Carter comienza haciendo alusión al estado actual en el cual se encuentra la unión. Esto lo podemos ver reflejado el la siguiente frase "[...] Militarily, politically, economically, and in spirit, the state of our Union is sound [...]" (1). Desde un inicio el mandatario demócrata habla de la solidez de la Unión en las distintas áreas que incumben a la nación. La convicción con la cual el líder remarca la situación de su nación se ve reforzada con las alusiones que realiza para con su pueblo. Las podemos evidenciar en el siguiente párrafo: "[...] We are a great country, a strong country, a vital and dinamic country, and so we will remain. We are a confident people, a decent and compassionate people, and so we will remain [...]" (2). Claro está que este tipo de alusiones son comunes en todos los presidentes norteamericanos, exaltando el poderío de su nación, su posición en cuanto a la gobernanza mundial y el rol que juega el pueblo estadounidense para el Estado.
La retórica de James adquiere aún más valor cuando evoca a los históricos hombres que han guiado a los Estados Unidos a lo largo de su historia reciente. Esto forma parte de la tendencia a provocar en el oyente sentimientos de pertenencia e identificación con los valores que Estados Unidos ha defendido y a las diversas circunstancias a las cuales se ha enfrentado. Carter busca realizar un nuevo llamado a cierta especie de "encrucijada" en la cual ha de dirigirse el pueblo de los Estados Unidos (recordemos, con el impulso de los valores que defendió y defiende) para un mejor y próspero futuro. Retratamos a continuación algunas de las frases más patentes de lo mencionado en el presente párrafo: "[...] There are times of emergency, when a nation and its leaders must bring their energies to bear on a single urgent task. That was the duty Abraham Lincoln faced when our land was torn apart by conflict in the War Between the States. That was the duty faced by Franklin Roosevelt when he led America out of an economic depression and again when he led America to victory in War [...]" (3); "[...] the risk of inaction can be equally great. It becomes the task of leaders to call forth the vast and restless energies of our people to build for the future... [...]" (4); "[...] We live in such times now, and we face such duties [...]" (5). En la primera frase encontramos parte de lo apuntado en el inicio. El llamado a un rememorar histórico, en este caso remitido al accionar de otros dos grandes lideres demócratas como lo fueron Lincoln y Roosevelt. De todas formas dicha posición se vincula a los "tiempos de emergencia", como los denomina Carter. En dichos momentos es preciso afrontar los compromisos y actuar de forma correcta. Carter resalta, ya en la segunda frase, que el riesgo de inacción puede ser sumamente alto, y que por esto los líderes estadounidenses deben llamar a su pueblo para formar parte del accionar.
Me resulta interesante mencionar la siguiente frase relevante del discurso del presidente Carter: "[...] There is all across our land a growing sense of peace and a sense of common purpose [...]" (6). El presidente continúa haciendo referencia a la paz ganada por todos los ciudadanos en los párrafos siguientes del discurso, de todas formas he decidido detenerme en dicho lugar ya que podemos establecer, por lo menos, un paralelismo con la Guerra de Vietnam. El mensaje de Carter está destinado a resaltar la paz alcanzada por el pueblo y el sentido de propósito común a mantenerla. Los años de la larga guerra quedan atrás, en otro intento del bureau norteamericano por alejar los fantasmas de Vietnam, que incluso hacia fines de los '70s aún azotaban a los Estados Unidos. ¿Por qué es importante la mención a la paz que realiza Carter? Esto lo podemos vislumbrar en la siguiente frase "[...] This new atmosphere demands a new spirit, a partnership between those of us who lead and those who elect [...]" (7). Estados Unidos necesita de una década de paz, lejos de guerras en donde se vea involucrado directamente, para poder reafianzar la relación entre el pueblo y la burocracia (national administration/national bureaucracy). Durante gran parte de Vietnam, en especial a partir de la Administración Johnson, el pueblo norteamericano se sintió sumamente distanciado de sus líderes, de las decisiones y del accionar que estos tomaban. Aquí Carter aparece con un mensaje de compromiso, donde ambas parte se unen y dejen a un lado las secuelas vividas a lo largo de las décadas de los '50s, '60s y '70s.
A continuación, el líder demócrata comienza a posicionar argumentos en relación a la economía nacional y al desarrollo que la nación debe tomar como política para los años venideros. El cambio drástico de tópico a lo largo del State of the Union se produce con la frase que da inicio a la tratativa económica que da Carter, la misma es "[...] Everyday we spend more than $120 million for foreign oil [...]" (8). Para Carter, igual que para todo el pueblo norteamericano, las secuelas y la lección desprendida de la Primera Crisis del Petróleo aún estaban latentes. El golpe que desencadenaría la crisis energética más grande sufrida por los Estados Unidos en el Siglo XX, perduraría hasta la Administración Carter, teniendo que afrontar dicho mandatario la reconversión de la matriz energética estadounidense. La dependencia del petróleo proveniente de Medio Oriente continuaba siendo sumamente elevada, para el presidente sería preciso "acortar gastos". Todo lo mencionado hasta aquí se encuentra enmarcado en la necesidad de reactivar la economía estadounidense. Como bien lo menciona el mismo Carter en dicho discurso "[...] Our main task at home this year is the Nation's economy. We must continue the recovery and further cut unemployment and inflation [...]" (9). Para el presidente la reactivación económica serviría para reducir la tasa de desempleo de su nación, algo que se encontraba, de acuerdo a Carter, sumamente vinculado a la crisis energética. Esto lo apreciamos al visualizar que fue Carter quién asintió sobre el efecto de las importaciones de petróleo extranjero y su relación con la desaceleración económica, algo que agravaba aún más el desempleo y la inflación.
Para Carter la situación económica norteamericana mejoró notablemente desde su llegada a la Casa Blanca, en parte esto se debe a las políticas adoptadas en dicha área. Carter las divide en cuatro, los mismo son conocidos como los "Cuatro principios económicos de Carter". En primer lugar situamos la expansión económica. Para el presidente esto fue vital ya que permitió crear más puestos de trabajos, ubicar en el sector de asalariados a cientos de miles de nuevos trabajadores y mejorar los salarios. De todas formas, será vital continuar generando puestos de trabajo para incorporar a la economía a más personas. Esto lo vemos representado en parte de la siguiente frase "[...] First, the economy must keep on expanding to produce new jobs and better income [...]" (10).
El segundo principio, se encuentra relacionado a parte de la política que inició Richard Milhous Nixon durante los últimos años de su mandato y que continuó Gerald Ford. Dicha política también cobraría auge con Ronald Reagan, estamos hablando del incentivo al sector privado y al mismo tiempo de un mayor rol por parte de las corporaciones y bancos privados en la economía, tanto norteamericana como mundial. Es interesante ver como ya desde Carter las privatizaciones y el vuelco hacia el sector privado comienzan a fomentarse. Aquí lo apreciamos en el segundo principio "[...] private business and not the Government must lead the expansion in the future [...]" (11). Para todos aquellos que deseen adentrarse en lo que mencionamos en el presente apartado les recomiendo mi trabajo Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon, donde van a encontrar un análisis sobre algunos de los postulados que realiza Nixon para el futuro económico de la nación, en donde las privatizaciones y el apoyo al sector privado tienen primordial importancia (12). Aquí evidenciamos una continuación de políticas económicas, incluso entre mandatarios de distinto posicionamiento ideológico y partidario.
El tercer principio de Carter se encuentra expresado en la frase "[...] Third, we must lower the rate of inflation and keep it down. Inflation slows down economic growth [...]" (13). La inflación era una temática que cada vez preocupaba más a la ciudadanía. En especial luego de la crisis del petróleo, los índices de inflación generaron temor entre los principales economistas norteamericanos, quienes temían la expansión temporal de un período inflacionario que desgastara la economía nacional. Para el presidente la inflación debía ser combatida ya que producía efectos devastadores entre los pobres y los que menos tienen. Debemos agregar que a su vez para todos aquellos que poseían un fixed income, los años de inflación fueron demasiado duros.
El último de los cuatro principios postulaba la necesidad de mejorar la economía mundial. Carter hará especial énfasis en el rol de los Estados Unidos en la economía mundial a lo largo de su discurso, de todas formas aquí apuntaremos la frase que señala el líder y que es conocido como el cuarto principio, "[...] we must contribute to the strengh of world economy... [...]" (14).
"[...] Economic sucsess at home is also the key to success in our international economic policy [...]" (15). Aquí evidenciamos una relación doble entre la economía nacional y la economía internacional, de acuerdo a la perspectiva estadounidense. Para ellos el bienestar y crecimiento económico en casa le daría crecimiento a la economía internacional. En la presente frase se busca explicar que lo primero llevaría a triunfar en la política económica exterior de los Estados Unidos, de todas formas comprendemos que ellos siempre vislumbraron a su economía como uno de los motores económicos y productivos del mundo. Podríamos decir que bajo la lógica de "What's good for General Motors is good for America", en este caso se puede definir el pensamiento de los Estados Unidos como "What's good for America is good for the world" (16).
Un importante incentivo para mejorar la política económica exterior fue aumentar las inversiones en el extranjero, liberalizar mercados para permitir el ingreso de corporaciones norteamericanas en Asia, América Latina y Eruopa y mejorar los resultados de la balanza comercial. Por otro lado la economía norteamericana también se vinculaba ante el mercado internacional a través del dólar, proteger el valor de dicha moneda también se encontraba vinculado a la expansión de la economía nacional.
En un comienzo habíamos hablado de la distancia entre el pueblo y la burocracia. El distanciamiento experimentado durante todo los '60s y '70s había golpeado fuertemente la imagen del gobierno frente a los legítimos soberanos del poder. Carter se ocupa de disipar esta lógica, enviándole al pueblo un mensaje de cambio que a su vez posee, al igual que los primeros párrafos de su discurso, un componente histórico y patriótico. Lo analizamos a continuación. Tenemos en primer lugar la frase "[...] For some citizens, the Government has almost become like a foreign country, so strange and distant [...]", Carter continúa "[...] We must have what Abraham Lincoln wanted, a government for the people [...]" (17) (18). En primera instancia Carter establece un paralelismo entre su pueblo y el de otras naciones, al pronunciar que los estadounidenses han sentido a su propio gobierno como si fuera extranjero, mejor dicho el gobierno prácticamente se convirtió en un estado extranjero. Por otro lado, en la segunda frase, el presidente revoca momentos históricos de su nación para producir sentimientos de pertenencia en los oyentes y todos sus connacionales, menciona al presidente Lincoln y su búsqueda de un gobierno para el pueblo, posiblemente haciendo referencia al famoso Gettysburg Address (19). Tengamos en cuenta, también, que para Carter era necesario reorganizar la Administración Pública, otorgándole un mejor funcionamiento, un mejor rendimiento y haciendo que pueda entender las demandas del pueblo.
Cambiando el rumbo y la dirección de su discurso, Carter se centra en lo que es política exterior. Comienza apuntando que su nación se encuentra en paz con el mundo, algo que para varios ciudadanos era una necesidad luego de más de una década en guerra y constantes crisis internacionales en donde su nación de vio involucrada, "[...] Tonight, I am happy to report that because we are strong, our Nation is at peace with the world [...]" (20).
"[...] We have restored a moral basis for our foreign policy [...]", en este apartado Carter comienza a erigir su postura en torno a los Derechos Humanos, algo que será uno de los ejes centrales de su política exterior (21). Dicha política de respeto hacia los Derechos Humanos se encuentra planteada en las palabras del líder en su primera State of the Union. Algunos de sus frases más relevantes en torno a dicha condición son: "[...] the very heart of our identity as a nation is our firm commitment to human rights [...]", "[...] We stand for human rights because we believe that government has a purpose to promote the well-being of its citizens [...]", "[...] This is true in our domestic policy; it's also true in our foreign policy [...]" y finalmente "[...] their attitude toward fundamental human rights affects their relation with the United States [...]" (22).
Al igual que lo hizo con la política económica, en materia de política exterior Carter menciona tres ejes centrales o metas comunes. Las mismas son, en primer lugar la seguridad nacional. Para el presidente la seguridad se encuentra directamente vinculada a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, destaca algo trascendental durante la Guerra Fría, estamos hablando de las alianzas. La frase "[...] Security comes through the strength of our alliances. We have reconfirmed our commitment to the defense of Europe... [...]" deja patente la importancia que le otorga el Estado norteamericano a sus aliados (23).
La segunda meta en materia de política exterior es lograr la paz mundial. Sin Vietnam y otros conflictos, el líder reflota la relación con la Unión Soviética en la bipolaridad, por ejemplo en la presente frase "[...] In a nuclear age each of us is threatened when peace is not secured everywhere. We are trying to promote harmony... [...]" (24). La amenaza nuclear y la carrera armamentística experimentada por las dos superpotencias es un factor fundamental para poder lograr la paz, una paz que no se encuentra asegurada en ningún lugar del mundo, según Carter, mientras la era nuclear continúe vigente. Ahora bien, debemos señalar otro aspecto importante. Dentro de la segunda meta, Carter remite a la política que su nación mantiene en Medio Oriente para poder lograr la paz. Dejaremos el extracto para que cada uno pueda emitir a su juicio las caracterizaciones que considere pertinentes, "[...] In the Middle East, we are contributing our good offices to mantain the momentum of the current negotiations and to keep open the lines of communication among the Middle Eastern leaders. The whole world has a great stake in the success of these efforts [...]" (25). Claro está que Carter refiere a la situación de dicha región. La relación entre Israel y varios de sus vecinos, en especial Egipto, los clivajes vividos en el Irán del Sha, pronto a caer, y las tensiones entre dichas naciones, son para Carter algo fundamental a la hora de tomar acción en el plano internacional (siempre con el objetivo de alcanzar la paz mundial). Para la Administración Carter, desde sus inicios, hasta el '81, Medio Oriente fue un agujero en el cual Estados Unidos tropezaría en más de una ocasión. De todas formas, también cabe destacar que nos encontramos ante un momento donde gira el foco de conflicto internacional, desde el Sudeste Asiático hacia el Medio Oriente. A lo largo de su discurso, Carter no hace referencia alguna a dicha región, ni tampoco a la situación en Vietnam, Camboya o Laos. Esto debe ser tenido en cuenta.
La meta final de la política exterior de la Administración Carter es lograr el crecimiento de la economía mundial y su estabilidad. Para dichos aspectos el presidente resalta la necesidad de un mejor rendimiento por parte de las democracias industrializadas con el fin de resolver la crisis energética y la protección de la moneda nacional, esto lo vemos respectivamente representado en las siguientes frases "[...] strong economic performance by the industrialized democracies like ourselves and progress in resolving the global energy crisis [...]" y "[...] take the actions needed to protect the integrity of the American dollar [...]" (26).
El presidente Carter culmina su primer State of the Union con un mensaje característico de sus antecesores y sucesores, haciendo referencia al trabajo en conjunto, el espíritu de comunidad, el futuro en común y como no podía ser de otra forma, mencionando pasajes bíblicos. El cierre del discurso es el siguiente: "[...] Each of us here tonight, and all who are listening in your homes, must rededicate ourselves to serving the common good. We are a community, a beloved community, all of us. Our individual fates are linked, our futures intertwined. And if we can act in that knowledge and in that spirit, together, as the Bible says, we can move mountains [...]" (27).
Tomando en cuenta el análisis del discurso podemos concluir diciendo que el primer State of the Union pronunciado por James Carter incorporó varios aspectos de suma importancia para su nación hacia fines de la década de los '70s. Temáticas tales como la crisis energética, la política económica, el rumbo en materia de política exterior y la relación con Medio Oriente y la URSS ocuparon los principales puntos de su discurso. Un discurso que fue acompañado, por momentos, por un retórica propia de los presidentes americanos, estableciendo vínculos con momentos heroicos del pasado, llamando y convocando al pueblo norteamericano, haciendo hincapié en la unidad (recordemos que el propio mensaje que busca dar el State of the Union Address es el de la unidad nacional) y al igual que ha sucedido durante gran parte del siglo XX y XXI, resaltando el rol primordial que ellos juegan a nivel mundial y la necesidad de seguir trabajando para poder continuar en dicha posición trascendental para la gobernanza mundial.
Tomás Vera Ziccardi.
Fuentes consultadas.
- Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
- Carter, Jimmy., State of the Union Address 1978, Washington D.C, 1978., en Sitio Web Oficial de la Biblioteca y Museo Jimmy Carter, link: www.jimmycarterlibrary.gov/documents/speeches/su78jec.phtml .
- Sitio Web Oficial de la Biblioteca y Museo Jimmy Carter., www.jimmycarterlibrary.gov/library/ .
Referencias.
(1) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
Me resulta interesante mencionar la siguiente frase relevante del discurso del presidente Carter: "[...] There is all across our land a growing sense of peace and a sense of common purpose [...]" (6). El presidente continúa haciendo referencia a la paz ganada por todos los ciudadanos en los párrafos siguientes del discurso, de todas formas he decidido detenerme en dicho lugar ya que podemos establecer, por lo menos, un paralelismo con la Guerra de Vietnam. El mensaje de Carter está destinado a resaltar la paz alcanzada por el pueblo y el sentido de propósito común a mantenerla. Los años de la larga guerra quedan atrás, en otro intento del bureau norteamericano por alejar los fantasmas de Vietnam, que incluso hacia fines de los '70s aún azotaban a los Estados Unidos. ¿Por qué es importante la mención a la paz que realiza Carter? Esto lo podemos vislumbrar en la siguiente frase "[...] This new atmosphere demands a new spirit, a partnership between those of us who lead and those who elect [...]" (7). Estados Unidos necesita de una década de paz, lejos de guerras en donde se vea involucrado directamente, para poder reafianzar la relación entre el pueblo y la burocracia (national administration/national bureaucracy). Durante gran parte de Vietnam, en especial a partir de la Administración Johnson, el pueblo norteamericano se sintió sumamente distanciado de sus líderes, de las decisiones y del accionar que estos tomaban. Aquí Carter aparece con un mensaje de compromiso, donde ambas parte se unen y dejen a un lado las secuelas vividas a lo largo de las décadas de los '50s, '60s y '70s.
A continuación, el líder demócrata comienza a posicionar argumentos en relación a la economía nacional y al desarrollo que la nación debe tomar como política para los años venideros. El cambio drástico de tópico a lo largo del State of the Union se produce con la frase que da inicio a la tratativa económica que da Carter, la misma es "[...] Everyday we spend more than $120 million for foreign oil [...]" (8). Para Carter, igual que para todo el pueblo norteamericano, las secuelas y la lección desprendida de la Primera Crisis del Petróleo aún estaban latentes. El golpe que desencadenaría la crisis energética más grande sufrida por los Estados Unidos en el Siglo XX, perduraría hasta la Administración Carter, teniendo que afrontar dicho mandatario la reconversión de la matriz energética estadounidense. La dependencia del petróleo proveniente de Medio Oriente continuaba siendo sumamente elevada, para el presidente sería preciso "acortar gastos". Todo lo mencionado hasta aquí se encuentra enmarcado en la necesidad de reactivar la economía estadounidense. Como bien lo menciona el mismo Carter en dicho discurso "[...] Our main task at home this year is the Nation's economy. We must continue the recovery and further cut unemployment and inflation [...]" (9). Para el presidente la reactivación económica serviría para reducir la tasa de desempleo de su nación, algo que se encontraba, de acuerdo a Carter, sumamente vinculado a la crisis energética. Esto lo apreciamos al visualizar que fue Carter quién asintió sobre el efecto de las importaciones de petróleo extranjero y su relación con la desaceleración económica, algo que agravaba aún más el desempleo y la inflación.
Para Carter la situación económica norteamericana mejoró notablemente desde su llegada a la Casa Blanca, en parte esto se debe a las políticas adoptadas en dicha área. Carter las divide en cuatro, los mismo son conocidos como los "Cuatro principios económicos de Carter". En primer lugar situamos la expansión económica. Para el presidente esto fue vital ya que permitió crear más puestos de trabajos, ubicar en el sector de asalariados a cientos de miles de nuevos trabajadores y mejorar los salarios. De todas formas, será vital continuar generando puestos de trabajo para incorporar a la economía a más personas. Esto lo vemos representado en parte de la siguiente frase "[...] First, the economy must keep on expanding to produce new jobs and better income [...]" (10).
El segundo principio, se encuentra relacionado a parte de la política que inició Richard Milhous Nixon durante los últimos años de su mandato y que continuó Gerald Ford. Dicha política también cobraría auge con Ronald Reagan, estamos hablando del incentivo al sector privado y al mismo tiempo de un mayor rol por parte de las corporaciones y bancos privados en la economía, tanto norteamericana como mundial. Es interesante ver como ya desde Carter las privatizaciones y el vuelco hacia el sector privado comienzan a fomentarse. Aquí lo apreciamos en el segundo principio "[...] private business and not the Government must lead the expansion in the future [...]" (11). Para todos aquellos que deseen adentrarse en lo que mencionamos en el presente apartado les recomiendo mi trabajo Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon, donde van a encontrar un análisis sobre algunos de los postulados que realiza Nixon para el futuro económico de la nación, en donde las privatizaciones y el apoyo al sector privado tienen primordial importancia (12). Aquí evidenciamos una continuación de políticas económicas, incluso entre mandatarios de distinto posicionamiento ideológico y partidario.
El tercer principio de Carter se encuentra expresado en la frase "[...] Third, we must lower the rate of inflation and keep it down. Inflation slows down economic growth [...]" (13). La inflación era una temática que cada vez preocupaba más a la ciudadanía. En especial luego de la crisis del petróleo, los índices de inflación generaron temor entre los principales economistas norteamericanos, quienes temían la expansión temporal de un período inflacionario que desgastara la economía nacional. Para el presidente la inflación debía ser combatida ya que producía efectos devastadores entre los pobres y los que menos tienen. Debemos agregar que a su vez para todos aquellos que poseían un fixed income, los años de inflación fueron demasiado duros.
El último de los cuatro principios postulaba la necesidad de mejorar la economía mundial. Carter hará especial énfasis en el rol de los Estados Unidos en la economía mundial a lo largo de su discurso, de todas formas aquí apuntaremos la frase que señala el líder y que es conocido como el cuarto principio, "[...] we must contribute to the strengh of world economy... [...]" (14).
James Earl Carter ocupó el cargo de Presidente de los Estados Unidos de América desde 1977 hasta 1981. Pronunció su primer State of the Union Address en el año 1978.
"[...] Economic sucsess at home is also the key to success in our international economic policy [...]" (15). Aquí evidenciamos una relación doble entre la economía nacional y la economía internacional, de acuerdo a la perspectiva estadounidense. Para ellos el bienestar y crecimiento económico en casa le daría crecimiento a la economía internacional. En la presente frase se busca explicar que lo primero llevaría a triunfar en la política económica exterior de los Estados Unidos, de todas formas comprendemos que ellos siempre vislumbraron a su economía como uno de los motores económicos y productivos del mundo. Podríamos decir que bajo la lógica de "What's good for General Motors is good for America", en este caso se puede definir el pensamiento de los Estados Unidos como "What's good for America is good for the world" (16).
Un importante incentivo para mejorar la política económica exterior fue aumentar las inversiones en el extranjero, liberalizar mercados para permitir el ingreso de corporaciones norteamericanas en Asia, América Latina y Eruopa y mejorar los resultados de la balanza comercial. Por otro lado la economía norteamericana también se vinculaba ante el mercado internacional a través del dólar, proteger el valor de dicha moneda también se encontraba vinculado a la expansión de la economía nacional.
En un comienzo habíamos hablado de la distancia entre el pueblo y la burocracia. El distanciamiento experimentado durante todo los '60s y '70s había golpeado fuertemente la imagen del gobierno frente a los legítimos soberanos del poder. Carter se ocupa de disipar esta lógica, enviándole al pueblo un mensaje de cambio que a su vez posee, al igual que los primeros párrafos de su discurso, un componente histórico y patriótico. Lo analizamos a continuación. Tenemos en primer lugar la frase "[...] For some citizens, the Government has almost become like a foreign country, so strange and distant [...]", Carter continúa "[...] We must have what Abraham Lincoln wanted, a government for the people [...]" (17) (18). En primera instancia Carter establece un paralelismo entre su pueblo y el de otras naciones, al pronunciar que los estadounidenses han sentido a su propio gobierno como si fuera extranjero, mejor dicho el gobierno prácticamente se convirtió en un estado extranjero. Por otro lado, en la segunda frase, el presidente revoca momentos históricos de su nación para producir sentimientos de pertenencia en los oyentes y todos sus connacionales, menciona al presidente Lincoln y su búsqueda de un gobierno para el pueblo, posiblemente haciendo referencia al famoso Gettysburg Address (19). Tengamos en cuenta, también, que para Carter era necesario reorganizar la Administración Pública, otorgándole un mejor funcionamiento, un mejor rendimiento y haciendo que pueda entender las demandas del pueblo.
Cambiando el rumbo y la dirección de su discurso, Carter se centra en lo que es política exterior. Comienza apuntando que su nación se encuentra en paz con el mundo, algo que para varios ciudadanos era una necesidad luego de más de una década en guerra y constantes crisis internacionales en donde su nación de vio involucrada, "[...] Tonight, I am happy to report that because we are strong, our Nation is at peace with the world [...]" (20).
"[...] We have restored a moral basis for our foreign policy [...]", en este apartado Carter comienza a erigir su postura en torno a los Derechos Humanos, algo que será uno de los ejes centrales de su política exterior (21). Dicha política de respeto hacia los Derechos Humanos se encuentra planteada en las palabras del líder en su primera State of the Union. Algunos de sus frases más relevantes en torno a dicha condición son: "[...] the very heart of our identity as a nation is our firm commitment to human rights [...]", "[...] We stand for human rights because we believe that government has a purpose to promote the well-being of its citizens [...]", "[...] This is true in our domestic policy; it's also true in our foreign policy [...]" y finalmente "[...] their attitude toward fundamental human rights affects their relation with the United States [...]" (22).
Al igual que lo hizo con la política económica, en materia de política exterior Carter menciona tres ejes centrales o metas comunes. Las mismas son, en primer lugar la seguridad nacional. Para el presidente la seguridad se encuentra directamente vinculada a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, destaca algo trascendental durante la Guerra Fría, estamos hablando de las alianzas. La frase "[...] Security comes through the strength of our alliances. We have reconfirmed our commitment to the defense of Europe... [...]" deja patente la importancia que le otorga el Estado norteamericano a sus aliados (23).
La segunda meta en materia de política exterior es lograr la paz mundial. Sin Vietnam y otros conflictos, el líder reflota la relación con la Unión Soviética en la bipolaridad, por ejemplo en la presente frase "[...] In a nuclear age each of us is threatened when peace is not secured everywhere. We are trying to promote harmony... [...]" (24). La amenaza nuclear y la carrera armamentística experimentada por las dos superpotencias es un factor fundamental para poder lograr la paz, una paz que no se encuentra asegurada en ningún lugar del mundo, según Carter, mientras la era nuclear continúe vigente. Ahora bien, debemos señalar otro aspecto importante. Dentro de la segunda meta, Carter remite a la política que su nación mantiene en Medio Oriente para poder lograr la paz. Dejaremos el extracto para que cada uno pueda emitir a su juicio las caracterizaciones que considere pertinentes, "[...] In the Middle East, we are contributing our good offices to mantain the momentum of the current negotiations and to keep open the lines of communication among the Middle Eastern leaders. The whole world has a great stake in the success of these efforts [...]" (25). Claro está que Carter refiere a la situación de dicha región. La relación entre Israel y varios de sus vecinos, en especial Egipto, los clivajes vividos en el Irán del Sha, pronto a caer, y las tensiones entre dichas naciones, son para Carter algo fundamental a la hora de tomar acción en el plano internacional (siempre con el objetivo de alcanzar la paz mundial). Para la Administración Carter, desde sus inicios, hasta el '81, Medio Oriente fue un agujero en el cual Estados Unidos tropezaría en más de una ocasión. De todas formas, también cabe destacar que nos encontramos ante un momento donde gira el foco de conflicto internacional, desde el Sudeste Asiático hacia el Medio Oriente. A lo largo de su discurso, Carter no hace referencia alguna a dicha región, ni tampoco a la situación en Vietnam, Camboya o Laos. Esto debe ser tenido en cuenta.
La meta final de la política exterior de la Administración Carter es lograr el crecimiento de la economía mundial y su estabilidad. Para dichos aspectos el presidente resalta la necesidad de un mejor rendimiento por parte de las democracias industrializadas con el fin de resolver la crisis energética y la protección de la moneda nacional, esto lo vemos respectivamente representado en las siguientes frases "[...] strong economic performance by the industrialized democracies like ourselves and progress in resolving the global energy crisis [...]" y "[...] take the actions needed to protect the integrity of the American dollar [...]" (26).
El presidente Carter culmina su primer State of the Union con un mensaje característico de sus antecesores y sucesores, haciendo referencia al trabajo en conjunto, el espíritu de comunidad, el futuro en común y como no podía ser de otra forma, mencionando pasajes bíblicos. El cierre del discurso es el siguiente: "[...] Each of us here tonight, and all who are listening in your homes, must rededicate ourselves to serving the common good. We are a community, a beloved community, all of us. Our individual fates are linked, our futures intertwined. And if we can act in that knowledge and in that spirit, together, as the Bible says, we can move mountains [...]" (27).
Tomando en cuenta el análisis del discurso podemos concluir diciendo que el primer State of the Union pronunciado por James Carter incorporó varios aspectos de suma importancia para su nación hacia fines de la década de los '70s. Temáticas tales como la crisis energética, la política económica, el rumbo en materia de política exterior y la relación con Medio Oriente y la URSS ocuparon los principales puntos de su discurso. Un discurso que fue acompañado, por momentos, por un retórica propia de los presidentes americanos, estableciendo vínculos con momentos heroicos del pasado, llamando y convocando al pueblo norteamericano, haciendo hincapié en la unidad (recordemos que el propio mensaje que busca dar el State of the Union Address es el de la unidad nacional) y al igual que ha sucedido durante gran parte del siglo XX y XXI, resaltando el rol primordial que ellos juegan a nivel mundial y la necesidad de seguir trabajando para poder continuar en dicha posición trascendental para la gobernanza mundial.
Tomás Vera Ziccardi.
Fuentes consultadas.
- Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
- Carter, Jimmy., State of the Union Address 1978, Washington D.C, 1978., en Sitio Web Oficial de la Biblioteca y Museo Jimmy Carter, link: www.jimmycarterlibrary.gov/documents/speeches/su78jec.phtml .
- Sitio Web Oficial de la Biblioteca y Museo Jimmy Carter., www.jimmycarterlibrary.gov/library/ .
Referencias.
(1) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(2) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(3) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(4) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(5) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(6) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(7) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(8) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(9) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(10) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(11) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(12) Vera Ziccardi, Tomás., Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon , www.tomasveraziccardi.blogspot.com , Buenos Aires, 2012. En: http://tomasveraziccardi.blogspot.com.ar/2012/04/analisis-del-libro-no-more-vietnams-de.html?spref=tw .
(13) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(14) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(15) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(16) "What's good for General Motors is good for America" es una frase popular pronunciada por quien fuera Secretario de Defensa de la Administración Eisenhower y funcionario de General Motors, Charles Erwin Wilson.
(17) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(18) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(19) En el año 1863, el por aquel entonces presidente de los Estados Unidos de América, Abraham Lincoln, pronunció el Gettysburg Address. En el mismo tiende a señalarse la frase que emitió dicho mandatario "Government of the people, for the people, by the people".
(20) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(21) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(22) Las tres frases señaladas se encuentran en las páginas 343 y 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(23) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(24) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(25) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(26) Ambas frases se encuentran en la página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(27) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos de dicha obra quedan reservados a TVZC por expreso pedido del autor.
(3) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(4) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(5) Página 341, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(6) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(7) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(8) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(9) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(10) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(11) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(12) Vera Ziccardi, Tomás., Análisis del libro "No More Vietnams" de Richard Milhous Nixon , www.tomasveraziccardi.blogspot.com , Buenos Aires, 2012. En: http://tomasveraziccardi.blogspot.com.ar/2012/04/analisis-del-libro-no-more-vietnams-de.html?spref=tw .
(13) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(14) Página 342, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(15) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(16) "What's good for General Motors is good for America" es una frase popular pronunciada por quien fuera Secretario de Defensa de la Administración Eisenhower y funcionario de General Motors, Charles Erwin Wilson.
(17) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(18) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(19) En el año 1863, el por aquel entonces presidente de los Estados Unidos de América, Abraham Lincoln, pronunció el Gettysburg Address. En el mismo tiende a señalarse la frase que emitió dicho mandatario "Government of the people, for the people, by the people".
(20) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(21) Página 343, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(22) Las tres frases señaladas se encuentran en las páginas 343 y 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(23) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(24) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(25) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(26) Ambas frases se encuentran en la página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
(27) Página 344, Politics & International Affairs - Jimmy Carter, en Beare, Emma., 501 Must-Know Speeches, Octopus Publishing Group, Great Britain, 2009.
* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos de dicha obra quedan reservados a TVZC por expreso pedido del autor.
Etiquetas:
American Economy,
Demócratas,
Economía de Estados Unidos,
Estados Unidos,
James Earl Carter,
Presidente Carter,
Presidente Estados Unidos,
State of the Union Address,
Tomás Vera Ziccardi,
Washington D.C
Ubicación:
Tokio, Japón
jueves, 20 de diciembre de 2012
El Tratado de Tlatelolco.
El Tratado de
Tlatelolco.
Autor: Tomás Vera Ziccardi.
El presente trabajo se encuentra
dividido en tres unidades. La primera corresponde a una introducción al Tratado
de Tlatelolco, su conformación y el análisis respectivo a la coyuntura
histórica en la cual se encuentra enmarcado. La segunda unidad remite al
análisis del Tratado en sí, donde se explicara el cuerpo del tratado y los
aspectos más importantes del mismo. Finalmente encontramos la tercera unidad,
donde se abordará el alcance del Tratado.
Unidad 1.
Comúnmente
conocido como el Tratado de Tlatelolco, el Tratado para la Prohibición de Armas
Nucleares en América Latina y el Caribe es un tratado internacional de carácter
regional que buscó prohibir el uso de armas nucleares en América Latina y el
Caribe. Para poder comprender al tratado necesitamos remontarnos a los años
previos a su formación, algo que nos permitirá visualizar el proceso generado
en la región para poder limitar el uso de armas nucleares.
De
acuerdo a lo que expone el Organismo para la Proscripción de las Armas
Nucleares en América Latina y el Caribe en su sitio web, el Tratado de
Tlatelolco tiene como primer punto de partida la Declaración Conjunta realizada
en 1963 por cinco presidentes latinoamericanos. Los mismos fueron Adolfo López
Mateos (México), Víctor Paz Estenssoro (Bolivia), Joao Goulart (Brasil), Jorge
Alessandri (Chile) y Carlos Julio Arosemena (Ecuador). Debemos señalar dos
puntos sustanciales. En primer lugar la propuesta fue promovida por la
diplomacia mexicana, el propio presidente López Mateos enviaría la invitación a
los cuatro mandatarios previamente enunciados. Se destaca el rol activo de la
diplomacia mexicana. Por otro lado debemos tener en cuenta que tan solo un año
antes de la Declaración se produjo la Crisis de los Misiles. La presencia de
armamento nuclear en la isla de Cuba, proveniente de la Unión Soviética
despertó un tenso conflicto con los Estados Unidos en el marco de la Guerra
Fría. Las administraciones Kennedy y Kruschev atravesaron por lo que varios
autores denominan como “el momento más tenso de la bipolaridad”, lo cual es
cierto, no solo si tenemos en cuenta el balance de poder a nivel mundial entre
las dos potencias hegemónicas, sino también remitiéndonos a la región. Dicho
incidente se estaba produciendo en América Latina y el Caribe. Las naciones
latinoamericanas no dejarían pasar por alto dicho acontecimiento que estuvo a
punto de librar una c0ntienda nuclear en la región. El mismo temor a un
conflicto que presentara el uso de armas nucleares en América Latina alertó a
las naciones latinoamericanas. Lo que se buscaría sería prohibir el uso de
armas nucleares en la región, principalmente de las naciones que formaran
parte del acuerdo. Esto lo encontramos demostrado en la Declaración Conjunta de
1963 donde las cinco partes anuncian “[…]
el compromiso de no fabricar, recibir, almacenar ni ensayar armas nucleares o
artefactos de lanzamiento nuclear […]”. Podemos evidenciar que las partes
buscaban la no presencia de armas nucleares en la región bajo ninguna condición
especial. Recordemos que en Cuba se habían montado los misiles nucleares
provenientes y otorgados por la URSS. La Declaración hace referencia a
“almacenar”, algo que limitaba también el acceso a este tipo de armamento
otorgado por potencias extra continentales. Es decir que las naciones que
realizaban la Declaración no podían recibir ni almacenar armamento nuclear bajo
ninguna condición. Aquí evidenciamos lo que fue el legado que dejó la Crisis de
los Misiles en la región y la alarmante necesidad de impedir que otro
acontecimiento similar tomara lugar en el continente americano.
Destacamos
dentro de la Declaración el temor de los líderes latinoamericanos a una posible
guerra nuclear derivada del contexto internacional, la búsqueda de consenso
regional y ampliación de la Declaración a las demás naciones latinoamericanas y
la necesidad de formalizar la Declaración mediante la firma de un acuerdo
multilateral en el ámbito latinoamericano.
El
siguiente paso hacia la institucionalización de la Declaración de 1963 fue el
accionar llevado a cabo dentro del marco de las Naciones Unidas. Al llevarse a
cabo una nueva sesión en el Comité de Desarme de la ONU, las naciones
latinoamericanas presentaron la Declaración de los cinco presidentes. La
Declaración recibió el apoyo del Comité al igual que del Secretario General de
las Naciones Unidas, el birmano U Thant. Dicho aval fue de suma importancia ya que
permitió que ante el nuevo plenario de la Asamblea General de las Naciones
Unidas, se presentara un anteproyecto de resolución basado en la Declaración
para que se tratara la desnuclearización bélica de América Latina. Luego de ser
analizado por su respectiva comisión el proyecto fue aprobado, de la misma
forma que la Asamblea General lo ratificó y convirtió en la Resolución 1911;
1963 culminaría siendo un año sumamente positivo para el proceso de desarme y
prohibición nuclear en América Latina.
En 1964
se llevó a cabo la Reunión Preliminar sobre la Desnuclearización de la América
Latina donde las partes abalaron la Resolución 1911, apoyaron lo estipulado en
el marco de las Naciones Unidas y dieron paso a la conformación de la Comisión
Preparatoria para la Desnuclearización de la América Latina. En ambos casos se
comenzaría a trabajar en lo que sería la antesala al Tratado. Las partes
acordaron mediante la REUPRAL y COPREDAL la delimitación de los límites
geográficos de la zona libre de armas nucleares, los métodos para la
verificación, la creación de organismos para el control y supervisión y la
adopción de un reglamento.
Luego de
largos años de trabajo en conjunto y elaboración pertinente por parte de la
Comisión, se llevó a cabo en el año 1967 la firma del Tratado para la
Proscripción de Armas Nucleares en la América Latina, en la sede de la
Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la cual se encuentra ubicada en
el Barrio de Tlatelolco en México D.F (de ahí proviene el nombre con el cual se
lo conoce comúnmente al Tratado).
Durante
1969 se llevó a cabo la Reunión Preliminar para la Constitución del Organismo
para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina. En dicha reunión
se aprobaron el Reglamento de la Conferencia General, el acuerdo entre OPANAL y
el estado sede, la Convención sobre inmunidades de OPANAL, el reglamento
financiero del organismo, el primer presupuesto del organismo y el reglamento
para el personal de OPANAL. La importancia de OPANAL remite a que es el
organismo encargado de controlar la aplicación y vigencia del Tratado.
Observemos
a continuación aquellos miembros que firmaron el Tratado durante el año 1967.
Los mismos son Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Bolivia,
Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua,
Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Trinidad y
Tobago. Varias de estas naciones tardarían años en ratificar el Tratado de
Tlatelolco a nivel interno, de todas formas demuestra su compromiso para con la
prohibición de armas nucleares en América Latina. Por otro lado más de diez
naciones latinoamericanas y del Caribe firmarían el Tratado en décadas
siguientes.
Emblema oficial del Tratado de Tlatelolco.
Cabe
señalar otro punto importante en lo que remite al Tratado. El mismo posee dos
protocolos adicionales, los cuales fueron estipulados por potencias extra
regionales. Entre las mismas se encuentran Francia (con dependencias
territoriales en la región), Países Bajos (con dependencias territoriales en la
región), Estados Unidos (nación con fuertes vínculos para con América Latina),
la República Popular de China, la URSS (en su momento, a posterioridad y luego
de 1991 sería la Federación Rusa) y Gran Bretaña. Es extraño el caso de Gran
Bretaña, ya que por un lado posee territorios coloniales en América Latina,
pero por otro usurpa ilegítimamente las Islas Malvinas en donde hasta la
actualidad ha llevado a cabo presencia de buques con armamento nuclear, algo
que no se comprende, teniendo en cuenta que “dice ser” una nación que vela por la
paz internacional, pero la viola reiteradamente al usurpar la soberanía
argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y al
disponer de armamento nuclear en dicho territorio. Fue una de las naciones que
menos tardó en ratificar el protocolo adicional. Una vez más demostrando sus
intereses imperialistas, mayoritariamente remitidos al Siglo XVIII que al Siglo
XXI.
Unidad 2.
En la
Unidad dos analizaremos el Tratado de Tlatelolco. Comenzaremos por el Preámbulo
del Tratado. La proscripción de las armas nucleares es acompañada por el anhelo
de los pueblos de las Américas de contribuir a la paz, poner fin a la carrera
armamentista y asumir responsabilidades a nivel regional. El Preámbulo hace
énfasis en la Resolución 808 de las Naciones Unidas (prohibición total del
empleo y fabricación de armas nucleares), en la Resolución 1911 de la Asamblea
General de las Naciones Unidas (analizada en la Unidad 1), la Resolución 2028
de la Asamblea General de la ONU (responsabilidades y obligaciones mutuas para
las potencias nucleares y no nucleares) y los principios de seguridad
hemisférica y consolidación de la paz esgrimidos en la Carta de la Organización
de Estados Americanos. Tengamos en
cuenta el desarrollo que se realiza en los primeros artículos del Tratado ya
que clarifican sus principales elementos. El artículo 1 habla sobre las
obligaciones, donde las partes se comprometen a utilizar solo para fines
pacíficos el material y las instalaciones nucleares dentro de su jurisdicción.
Al mismo tiempo en el inciso a) se limita la posibilidad de armas nucleares al
enunciar la prohibición de ensayos, uso, fabricación, producción, adquisición,
por mandato de terceros, almacenamiento, recibo, instalación, emplazamiento o
cualquier otra forma de posesión de armas nucleares.
El
artículo 2 del Tratado se refiere a las partes contratantes, las mismas son
aquellas para las cuales el Tratado haya entrado en vigor. El artículo 3 limita
el territorio al cual se aplica el Tratado. El “territorio” es entendido como
el mar territorial, el espacio aéreo y cualquier otro ámbito sobre el cual el
Estado ejerza soberanía. Por otro lado debemos comprender que para limitar y
restringir la proliferación de armamento nuclear en América Latina fue preciso
estipular qué se consideraba como “armas nucleares”. Esto está detallado en el
artículo 5, el cual señala “[…] se
entiende por arma nuclear todo artefacto que sea susceptible de liberar energía
nuclear en forma no controlada y que tenga un conjunto de características
propias del empleo con fines bélicos […]”. La definición es bastante clara
y abarcativa.
Desde el
artículo 7 hasta el 11 se estipula la conformación interna, organización y
órganos propios del Tratado. Destacamos el establecimiento del organismo
internacional “Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la
América Latina” (OPANAL, del cual ya hemos hablado en la Unidad 1). El
Organismo goza de reuniones periódicas y extraordinarias entre los miembros, al
mismo tiempo debe supervisar el cumplimiento del Tratado. La sede de dicho
organismo se encuentra en México. OPANAL posee una configuración interna basada
en tres órganos: una Conferencia General, un Consejo y una Secretaría. Analicemos
la Conferencia General. La misma se encuentra compuesta por todos los
integrantes del Tratado y celebra reuniones ordinarias cada dos años, de la
misma forma que goza de la posibilidad de realizar sesiones extraordinarias. La
Conferencia, al ser el órgano máximo del organismo, elige a los miembros del
Consejo y de la Secretaría; al mismo tiempo es el encargado de las relaciones
con otros organismos y gobiernos externos al Tratado. Como ya mencionamos en la
Unidad 1 tiene a su cargo el presupuesto, las cuotas que realizan los miembros,
los salarios de los empleados, entre otras funciones. Dentro de la Conferencia
General todas las partes se encuentran en pie de igualdad al poseer cada una 1
voto. Es importante destacar que tanto la remoción del Secretario General, la
aprobación del presupuesto y la elección del Secretario general toman el voto
de mayoría por dos tercios de los miembros presentes. En cambio las decisiones
de procedimiento y aquellas que no competan a las enunciadas previamente, se
toman por mayoría simple de los miembros presentes. Analicemos ahora el segundo
órgano. El Consejo se encuentra compuesto por cinco miembros elegidos por la
Conferencia General. Los mismos ostentan sus cargos por un período de cuatro
años, los miembros salientes no gozan de la posibilidad de ser reelegidos al
período subsiguiente. El Consejo, de acuerdo a lo enunciado en el artículo 10
del Tratado, debe presentar un informe anual ante la Conferencia General donde
estipule sus actividades. Finalmente destacamos que las decisiones que toma el
Consejo son mediante el sistema de voto de mayoría simple. Al continuar nos
encontramos con la Secretaría, donde se hayamos al Secretario General (máximo
representante del organismo) quien ejerce sus funciones por un período de
cuatro años. Goza de la posibilidad de ser reelecto por un solo período contiguo
al ya ejercido. El Secretario General también se encarga de nombrar al personal
de la Secretaría, y tanto estos como el Secretario General responden ante el
Organismo y no ante otros gobiernos y organismos internacionales.
El
Tratado estipula un sistema de control para las partes. Los miembros deben
presentar informes semestrales en donde se declare que ninguna actividad
prohibida por el Tratado ha tenido lugar en sus respectivos territorios. Estos
informes se presentarán ante el Organismo y ante el Organismo Internacional de
Energía Atómica. El Tratado le otorga la posibilidad al Secretario General, al
Consejo y al OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) la posibilidad
de realizar inspecciones especiales en los territorios de las partes del
Tratado.
Los
artículos 17 y 18 mencionan el uso pacífico de energía nuclear y las
explosiones con fines pacíficos respectivamente. Por un lado el Tratado no
menoscaba los derechos de las partes a usar la energía nuclear con fines
pacíficos, del mismo modo permite las explosiones de dispositivos nucleares con
fines pacíficos. De todas formas para poder realizar esto, deberán notificar
previamente al Organismo y al OIEA sobre los artefactos a utilizar, las fechas
en las cuales se realizarán las explosiones, datos concretos e informes
previos.
Tomaremos
en cuenta lo que declara el Tratado en caso de violación del mismo. En caso que
una de las partes infiera un incumplimiento al mismo, de acuerdo a lo
mencionado en el Tratado, y donde se esté violando la paz y seguridad regional,
la Conferencia General informará al Consejo de Seguridad y a la Asamblea
General de las Naciones Unidas así como también al Consejo de la Organización
de los Estados Americanos y al Organismo Internacional de Energía Atómica. Aquí
el Organismo se encarga de remitir las violaciones al Tratado y de informar a
la ONU, OEA y OIEA. Todo esto se encuentra dentro del marco del Artículo 20 del
Tratado.
A partir
del artículo 22 y hasta el final del Tratado, se estipulan los aspectos
jurídicos y propios del Tratado. Destacamos, por ejemplo, al artículo 22, donde
se hace referencia a las inmunidades del Organismo. Goza de las mismas en los
territorios donde se haya establecido. Los representantes y funcionarios del
Organismo también gozan de prerrogativas e inmunidades para el desempeño de sus
funciones. El artículo 24 habla sobre la solución de controversias remitidas a
la interpretación y aplicación del Tratado, y menciona que si las partes
interesadas no arribaron a una solución pacífica de controversias serán
sometidas ante la Corte Internacional de Justicia, previo al consentimiento de
las partes. El artículo 25 señala que la firma del Tratado se encuentra abierta
a todas las repúblicas latinoamericanas y demás estados soberanos del
hemisferio occidental situados al sur del Paralelo 35 latitud norte. En el
inciso 2) del presente artículo se menciona de forma literal “[…] La Conferencia General no adoptará
decisión alguna con respecto a la admisión de una entidad política cuyo
territorio esté sujeto total o parcialmente y con anterioridad a la fecha de
apertura a firma del presente tratado, a litigio o reclamación entre un país
extra continental, y uno o más Estados latinoamericanos, mientras no se haya
puesto fin a la controversia mediante procedimientos pacíficos […]”. De
esta forma queda claro que no se acepta la admisión de territorios sujetos a
controversias respecto de reclamos internacionales. En el caso de la entidad
política que ilegítimamente reclama soberanía sobre Puerto Argentino en nombre
del gobierno británico, no goza de la posibilidad de ingresar al Tratado de
Tlatelolco. En el artículo 27 se aclara
la imposibilidad de realizar reservas al Tratado, mientras que en el artículo
29 se enuncia la posibilidad de realizar reformas.
Mediante
Resolución 267 (E-V) la Conferencia General amplió la denominación legal del
tratado, adicionando “y el Caribe”, tanto al mismo como para los organismos
pertinentes, dicha resolución fue dictaminada en el año 1990.
Finalmente
destacaremos que en la República Argentina el Tratado fue adoptado a nivel
interno por Ley Nacional 24.272, depositando de esta forma el instrumento de
ratificación durante el inicio del período 1993-1994.
Unidad 3.
En la
Unidad final del trabajo nos encargaremos de analizar el alcance y la
aplicabilidad del Tratado de Tlatelolco.
El
Tratado se aplica, como hemos mencionado en la Unidad 2, a los territorios
marítimos, terrestres y espacios aéreos de los estados firmantes. Al mismo
tiempo se aplica a los límites del hemisferio occidental en las siguientes
coordenadas 35º latitud norte y 75º longitud oeste, desde ahí se dirige hacia
el sur en los puntos 30º latitud norte y 75º longitud oeste, desde allí en
dirección hacia el este culmina en los puntos 30º latitud norte y 50º longitud
oeste, luego se dirige hacia las coordenadas 5º latitud norte y 20º longitud
oeste, desde allí en dirección sur hasta los puntos 60º latitud sur y 20º
longitud oeste, desde allí en dirección oeste hasta el punto de encuentro de 60º
latitud sur y 120º longitud oeste, luego hacia el norte hasta el punto 0º
latitud y 115º longitud oeste, desde allí emprende hacia el punto 35º latitud
norte y 150º longitud oeste y finalmente se dirige hacia el este hasta el punto
35º latitud norte y 75º longitud oeste. Abarca ampliamente todo el territorio
de Sudamérica y América Central hasta la frontera Norte de México con los
Estados Unidos. Se expande por el mar territorial argentino, el mar territorial
del Brasil y el de Chile. Tiene alcance superior a las Islas Malvinas, Islas
Georgias del Sur, Isla de Pascua e Islas Sandwich del Sur. Incluye los
siguientes territorios del Caribe Bahamas, San Kitts y Nevis, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucia,
Barbados, San Vicente y las Granadinas, Granada y Trinidad y Tobago. Para todos
aquellos que no se encuentren familiarizados con el territorio Sudamericano,
Centroamericano y Caribeño, pueden visualizar el mapa oficial del alcance del
Tratado, que incluye las longitudes y latitudes dentro de las cuales se
circunscribe.
Territorio al cual se circunscribe el Tratado. Incluyen los espacios aéreos, terrestres, mar territorial y espacios en los cuales los estados ejerzan soberanía.
- Imagen cortesía del sitio web oficial de OPANAL.
En la
actualidad son tres las naciones latinoamericanas que cuentan con tecnología
nuclear y que utilizan la energía nuclear en centrales especializadas para fines
pacíficos. Encontramos a México con la central nuclear de Laguna Verde I,
ubicada en el Estado de Veracruz e inaugurada en 1989. La otra es la central
nuclear de Laguna Verde II inaugurada en 1995. Ambas se encuentran en
funcionamiento y representan cerca del 4% total del suministro energético de
México. Luego nos encontramos con la República Federativa del Brasil que cuenta
con la central nuclear Almirante Álvaro Alberto, integrada por los reactores de
agua presurizada Angra I (1982), Angra II (2000) y Angra III (actualmente en
fase de construcción, sin previsión para cuando será concluida y puesta en
funcionamiento). El complejo nuclear con las tres centrales se encuentra
localizado en Río de Janeiro y genera un aporte total energético que representa
cerca del 3%. Finalmente, la República Argentina cuenta con la central nuclear
Atucha I, inaugurada en 1974 y localizada en la Provincia de Buenos Aires
(primer central nuclear de Latinoamérica), Atucha II localizada en la Provincia
de Buenos Aires y luego de largos años que se postergó el proyecto fue
oficialmente inaugurada en 2011, Argentina posee una tercer central nuclear
ubicada en la Provincia de Córdoba, estamos hablando de Embalse. El aporte que realizan las centrales nucleares a
la energía nacional es del 6%. Es importante destacar la actividad atómica de
las tres naciones más relevantes de América Latina ya que su uso es
exclusivamente para fines pacíficos y algunas de ellas han tenido una larga
tradición en la investigación y el desarrollo de energía atómica. Por otro lado
las tres poseen proyecciones para aumentar su número de centrales nucleares en
los futuros años. El Tratado sostiene que los fines pacíficos de la utilización
de energía atómica no se entrometen en el acuerdo, por lo cual el desarrollo de
centrales nucleares y la investigación en esta área continuará siendo de vital
importancia para América Latina en el futuro.
Tomás Vera Ziccardi.
Bibliografía
consultada.
-
Alterini Jorge (dirección); Compendio de Normas Internacionales de Derecho
Internacional Público, LA LEY, Buenos Aires, 2010.
-
Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el
Caribe; Vigésimo Aniversario del Tratado de Tlatelolco, Talleres Gráficos de la
Nación, México D.F, 1987.
- Pastor
Ridruejo, José A. ; Curso de Derecho Internacional Público y Organizaciones
Internacionales, Editorial Tecnos, Madrid, 2001.
-
Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el
Caribe; en Compendio de Normas Internacionales de Derecho Internacional Público
(páginas 139-151), LA LEY, Buenos Aires, 2010.
-
Tratados. Apruébese el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en
la América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco); Poder Legislativo de la
Nación, LEY 24272, 1993, en Archivo del Boletín Oficial de la República
Argentina, sitio web: www.boletinoficial.gov.ar .
Fuentes
utilizadas.
-
Tratados. Apruébese el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en
la América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco); Poder Legislativo de la
Nación, LEY 24272, 1993, en Archivo del Boletín Oficial de la República
Argentina, sitio web: www.boletinoficial.gov.ar .
-
Declaración Conjunta sobre la Desnuclearización de América Latina; 29 de Abril
de 1963, en sitio web oficial de OPANAL. Link:
http://www.opanal.org/Docs/t_tlatelolco/Declaracion1963.pdf
.
-
Resolución 1911 de las Naciones Unidas; Sesión Plenaria de la Asamblea General de las
Naciones Unidas, 1963, en sitio web oficial de OPANAL. Link: http://www.opanal.org/Docs/UN/UNAG18res1911e.pdf .
- Sitio
web oficial del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la
América Latina y el Caribe. http://www.opanal.org .
- Sitio
web oficial del Boletín Oficial de la República Argentina. http://www.boletinoficial.gov.ar .
* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos de dicha obra quedan reservados a TVZC por expreso pedido del Autor.
Etiquetas:
1967,
América Latina,
Angra,
Argentina,
Armas Nucleares,
Atucha,
Centrales Nucleares,
Laguna Verde,
Latinoamérica,
México,
OEA,
OPANAL,
Prohibición Armas Nucleares,
Tlatelolco,
Tratado,
Tratado de Tlatelolco
Ubicación:
Tokio, Japón
domingo, 16 de diciembre de 2012
La relación Estados Unidos - América Latina en la inmediata post Segunda Guerra Mundial.
La relación Estados Unidos - América Latina en la inmediata post
Segunda Guerra Mundial.
Luego de la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos de
América quedaron enmarcados como uno de los principales actores del Sistema
Internacional. Su posición económica, geopolítica y militar le permitieron,
junto a los demás estados victoriosos en la contienda mundial, consagrar lo que
sería el nuevo orden mundial que imperaría luego de la guerra.
Debemos remontarnos al año 1944, aun cuando los aliados
continuaban en batalla contra el eje,
para comprender un acontecimiento de suma trascendencia para lo que
sería el orden de post guerra. En dicho año se consagra la Conferencia de
Dumbarton Oaks, donde los aliados formularon las negociaciones pertinentes para
el establecimiento y creación de lo que sería la Organización de las Naciones
Unidas. Dumbarton Oaks fue previa a Bretton Woods y a la Conferencia de Teheran,
al mismo tiempo que fue posterior a Yalta y Postdam, esto es importante
señalarlo ya que nos demuestra un período clave de la conformación del mundo
que diseñaban las partes triunfantes en la contienda bélica.
Las tratativas alcanzadas en Washington buscaron la creación
de una institución internacional que lograra mejorar aquellos puntos donde su
predecesor, la Sociedad de las Naciones, había encontrado problemas, al mismo
tiempo que representó los intereses particulares de las partes. Esto puede
verse representado en la conformación del Consejo de Seguridad de la ONU. Ya
desde la presente reunión se diseñó su conformación, incluyendo a los miembros
triunfantes del bando de los aliados. Sería posterior el tema de China, y las
pujas entre la Unión Soviética y Estados Unidos con respecto a esta nación.
Recordemos que la situación del gobierno chino durante estos años sería
sumamente desequilibrada, los nacionalistas de Chiang Kai-shek y los comunistas
de Mao Tse-Tung llevaría a cabo una ardua lucha hasta la instauración de la
República Popular, pero esta temática no forma parte del presente trabajo, por
lo cual les aconsejo a los señores lectores que deseen expandir sus
conocimientos sobre la cuestión, que visiten mi trabajo CHIANG KAI SHEK Chiang Kai-shek.
Dentro de la configuración del Consejo de Seguridad también
se incluyó el derecho a veto. Cuestión que sería sumamente criticada por varios
estados latinoamericanos, y que incluso continúa siendo cuestionada el día hoy,
principalmente por naciones de suma importancia en América Latina y dentro de
las cuales incluso hoy día algunas empujan como eje de su política exterior la
reforma de dicho consejo, nos remitimos específicamente al caso de Brasil. Lo
importante a destacar del derecho a veto es que sentó las bases para un
desorden o desbalance en cuanto al poder real de los miembros del organismo. La
democratización de dicha institución no sería equitativa para todas las partes.
Recordemos cómo se encuentra diseñado el Consejo de Seguridad. El mismo posee
15 miembros, de los cuales 10 son rotativos, manteniéndose en su cargo por un
período de 2 años, los 5 restantes (Estados Unidos, Francia, Rusia, Gran
Bretaña y China) son permanentes y poseen el derecho a veto. Las cuestiones son
tratadas con una necesidad de aprobación de 9 votos afirmativos sobre el total
de 15, en general las más importantes tales como la autorización al uso de la
fuerza o la conformación de un contingente bélico para actuar en una
determinada misión, precisan de la aprobación necesaria de los 5 miembros
permanentes del Consejo, estimando que ninguno hará uso de su derecho a veto.
La formación de las Naciones Unidas plantearía ante las naciones latinoamericanas la posibilidad de emprender una tarea similar a la realizada en la Sociedad de las Naciones. A pesar de esto la conformación organizacional de la ONU sería sumamente criticada por las naciones de la región.
La postura de los Estados Unidos claramente correspondía a
la de una nación triunfante en la guerra que buscaría repartir ganancias entre
quienes participaron de la contienda en su favor, delimitando no solo la
participación de otras naciones, si no también, y como veremos luego limitando
la cooperación y ayuda hacia varias naciones.
Por parte de América Latina debemos tener en cuenta dos
cuestiones centrales, por un lado los años previos a la guerra, incluyendo el
accionar latinoamericano durante la década del '30, y por otro lado la
importante posición que vislumbró la región en la Sociedad de las Naciones y
que buscaría reiterar en las Naciones Unidas.
Las conferencias de Buenos Aires y Montevideo durante la
década del '30 habían logrado un importante triunfo para la diplomacia
latinoamericana. Estados Unidos reconocía el derecho a no intervención en los
asuntos internos de los estados y al no uso de la fuerza para el cobro de
deudas y demás cuestiones como justificación de la intervención. Desde la
Doctrina Drago a comienzo de siglo y la búsqueda de soluciones en conjunto para
la constante injerencia estadounidense en la región con métodos coercitivos,
América Latina había peleado por buscar limitar y restringir dichas prácticas
por parte de la potencia del norte. Es por esto que comprendemos que el largo
esfuerzo latinoamericano alcanza un punto de inflexión en la relación durante
la década del '30. A esto debemos sumarle la Política del Bueno Vecino
implementada por la Administración Roosevelt (de Franklin Delano Roosevelt
1933-1945) con búsqueda a mejorar la relación con la región. La Buena Vecindad
fue impulsada en correlación cronológica con la Séptima Conferencia
Internacional de Estados Americanos. Sería preciso, para los norteamericanos,
revertir su imagen en la región, la cual había sido bastante negativa durante
la dos primeras décadas del siglo XX, en especial debido a sus intervenciones
militares, uso de la fuerza, penetración en territorio de estados
latinoamericanos, apoyo por parte del poder político a corporaciones
norteamericanas en la región, y políticas tales como la del Big Stick o la
mismísima Diplomacia del Dólar.
La Administración Roosevelt encontró el apoyo de varios
vecinos latinoamericanos, y de esta forma la relación pudo mejorar en ciertos
aspectos. Lo cierto es que ya para la segunda mitad de la década la
administración demócrata se perfilaba principalmente hacia lo que era la
contienda mundial pronto a suscitarse en territorio europeo. Este período es
comprendido por varios analistas como el paso de la región a un lugar relegado
en la agenda norteamericana, a pesar de esto debemos tener en cuenta lo que
significó el cambio en la relación con la política de la Buena Vecindad y el
reconocimiento a ciertos principios que para América Latina eran primordiales y
fundamentales.
Centrémonos en el segundo aspecto que hemos introducido, el
accionar latinoamericano en la Sociedad de Naciones. El impulso y la creación
de la organización fue sumamente bien recibido por las naciones latinoamericanas.
Representaba la institucionalización de la búsqueda de consenso y formulación
de propuestas en común, un ámbito donde se podría reclamar como bloque
cuestiones centrales para la región. Es elocuente en relación a lo expuesto,
evidenciar la participación de dichas naciones en el organismo. Naciones tales
como Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia, Uruguay, Venezuela, Paraguay y
Nicaragua se apuntaron para formar parte desde sus inicios. México se uniría a
posterioridad. De todas formas evidenciamos como las principales naciones de la
región se unieron a la Sociedad de Naciones. América Latina realizaría un
importante accionar, principalmente en lo que sería la idea de seguridad
colectiva y también la de cooperación internacional, dos de los pilares y ejes
fundamentales del organismo. La experiencia latinoamericana en la SDN sería
notoriamente positiva y sentaría precedente para toda la región.
Considero relevante adicionar otro punto clave en lo que
sería este momento histórico para América Latina. En el año 1945 se lleva a
cabo en México la Conferencia de Chapultepec. La misma tuvo la participación de
gran parte de las naciones americanas, al mismo tiempo que contó con ausencias
relevantes. Las partes llevaron a la mesa de negociación las relaciones entre
sí y estados extra continentales ante cuestiones que afecten su seguridad. La
reciprocidad en cuanto a la asistencia y la limitación en conjunto a
restricciones al uso de la fuera serían las claves de dicha conferencia. Lo
importante a destacar va a ser la
necesidad de reunión buscada por las partes para responder frente al nuevo
escenario que se estaban gestando para la post Segunda Guerra Mundial. América
Latina precisaría una reacción en conjunto frente a los cambios, y varias de
las partes percibían que dicha respuesta sería necesaria bajo la relación con
Estados Unidos, algo que como veremos más adelante dará lugar a distintas
interpretaciones.
Franklin Delano Roosevelt. El trigésimo segundo presidente de los Estados Unidos de América sería el impulsor de la Política del Buen Vecino, la cual sentaría un cambio rotundo en la relación Estados Unidos - América Latina.
Habiendo estipulado la posición y el accionar de ambas
partes durante las décadas y años previos a la Segunda Guerra Mundial, es
momento de analizar cómo fue su relación en el inmediato futuro, y como se
vislumbra un choque de intereses, realidades divergentes y objetivos
particulares.
América Latina sufre un fuerte golpe al observar que dentro
del orden de postguerra no aparecía como un actor relevante. Esto lo tenemos en
cuenta dentro de todo, bajo el forjado multilateralismo de las Naciones Unidas.
La conformación del Consejo de Seguridad significó un severo cuestionamiento
por parte de las naciones latinoamericanas, quienes veían en dicho órgano un
avasallamiento a la democratización del multilateralismo. Para Estados Unidos
las cosas eran distintas. En el nuevo mapa geopolítico, la toma de decisiones y
el mando más alto se encontraba limitado a un restringido número de naciones,
no había lugar para una participación más amplia que incluyera a las naciones
latinoamericanas. A pesar que estados como Brasil y Colombia participaron de la
contienda, los beneficios que obtuvieron fueron más vinculados al sector
económico que a la inclusión en la toma de decisiones de la gobernanza mundial.
Aquí denotamos un primer clivaje entre las partes, América Latina esperaba un
lugar más acorde en el nuevo orden mundial, algo que era completamente
imposible de realizarse bajo la óptica estadounidense.
Tengamos en cuenta otro aspecto sustancial. La post guerra
significó un momento histórico donde los aliados se repartieron las ganancias
de la contienda previa, para lo mismo se llevaron a cabo varias conferencias
entre vencedores, en donde se conformó parte del sistema geopolítico de la
segunda mitad de la década del '40, en las mismas América Latina no obtuvo
lugar alguno de participación efectiva y real. Esto también nos demuestra la
exclusión realizada principalmente por Estados Unidos. El ideal activado por la
SDN y el accionar de las potencias latinoamericanas en dicho organismo, esperanzó
a un región entera, algo que no se repetiría con la creación de las Naciones Unidas,
donde a pesar de la participación como miembros fundacionales de varios estados
de la región, su visión con respecto a la conformación y estructura de dicha
organización distaba bastante de lo que habían esperado.
Se logra evidenciar un eje sustancial en la relación con el
cambio de administración en los Estados Unidos. La salida de FDR y la entrada
de Truman al poder significó también un cambio en la relación Estados Unidos -
América Latina. Ya habíamos hablando acerca del cambio rotundo en la agenda de
los Estados Unidos con respecto a la guerra y su participación. Esto se
experimentó durante el año previo al conflicto y ya durante todos los años que duró,
de todas formas, al entrar Truman a la Casa Blanca, se agudizó. Para la nueva
administración, América Latina poseía poca relevancia, y el esfuerzo de guerra,
en especial la culminación de la lucha contra los japoneses, estaba consumiendo
todas las energías de Washington. Truman contemplaría una mayor relevancia para
las cuestiones que atendían al rol de su nación en el orden de postguerra, las
problemáticas de América Latina habían quedado postergadas, y recibirían poca
atención.
Un tercer punto de suma relevancia, y del cual no hemos
hablado hasta el momento, es el inicio de la Guerra Fría. Los Estados Unidos ya
tenían bien en claro quienes resultarían vencedores de la guerra, y dentro de
la planificación posterior, se incluía el diseño de los límites al comunismo, su expansión y el rol cada vez
más preponderante que jugaba la Unión Soviética a nivel mundial. La puja de
poder con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas significaría la
centralización por parte de Estados Unidos de intereses primordiales. Combatir
al comunismo, diseñar un plan efectivo, restringir su accionar e influencia en
otras regiones del mundo (donde América Latina se encontraba incluida) y
comenzar a preparar a la nación para lo que sería la lucha ideológica contra el
comunismos internacional (donde evidenciamos el Macarthismo con un alto nivel
de relevancia). Sería para Estados Unidos central el inicio de la Guerra Fría,
y para América Latina si bien era uno de sus primordiales intereses comprender
y diseñar un accionar para dicho período, todavía no era relevante el clivaje
ideológico y el posicionamiento dentro uno de los dos bandos que tendrían
primacía durante la bipolaridad.
Harry S. Truman. Trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos de América. Sus políticas hacia América Latina difirieron en comparación a las de su antecesor. Vinculado a culminar la guerra y la posterior reconstrucción de Europa, dejaría de lado a la región en relación a los intereses primordiales de la agenda de Washington.
Centraremos nuestro cuarto eje de la relación en el aspecto
económico. Comenzaremos describiendo por un lado las estrategias
norteamericanas para la reconstrucción de Europa y luego nos posicionaremos en
la situación económica de América Latina para finalmente poder desarrollar la
relación en términos económicos.
Estados Unidos poseía como interés la planificación para
reconstruir Europa de la devastación que dejó la guerra. Por una parte varios
de sus aliados se encontraban allí, sumado a que ahora debía controlar parte de
un área geográfica que había sido ocupada por el enemigo. El apoyo a Francia,
Gran Bretaña y Alemania sería clave. Al mismo tiempo otras naciones tales como
los Países Bajos, Italia, Suecia, Noruega, Islandia, Grecia, Dinamarca,
Bélgica, Luxemburgo y la propia Austria eran trascendentales para los intereses
estadounidenses en Europa Occidental, Europa Central y Europa del Norte. La
reconstrucción de dichas naciones se llevó a cabo, en parte, mediante el
conocido Plan Marshall. Dicho mecanismo de préstamos e importantes flujos de
dólares hacia el viejo continente es una temática demasiado extensa, la cual
considero que debería llevar acompañado un desarrollo y análisis sumamente
fundamentado, pero me veo imposibilitado de realizar esto en el presente
escrito.
Vamos a señalar que el Plan Marshall arrojó beneficios
sumamente positivos. Los avances en cuanto a industria fueron excepcionales
durante los primeros años para gran parte de las naciones receptoras del plan.
Europa Occidental había logrado mejorar su situación social mediante la
reactivación económica, y comenzaba a sentar sólidas bases de lo que sería su
sostén durante la Guerra Fría. Las naciones que recibieron la ayuda claramente
estaban ubicadas bajo la órbita norteamericana en la Guerra Fría. En parte, la
ayuda económica fue concebida como la necesidad por parte de Estados Unidos
para reconstruir Europa, hacer de la misma una región fuerte económicamente, con
economías capitalistas y sociedades adaptadas a dicha mecánica económica, donde
el comunismo no pudiera ingresar, y fuera visto como un aspecto negativo para
dichas sociedades. Naciones avanzadas, vinculadas económicamente a Estados
Unidos, con un fuerte desarrollo industrial, posicionadas en oposición a la
URSS, eran un pilar fundamental para Washington en su rol a nivel mundial.
Contar con el apoyo de Europa no era algo menor.
Por otro lado debemos tener en cuenta que Gran Bretaña y
Francia no solo habían peleado junto a Estados Unidos (algo que debería ser mencionado
de forma inversa, es decir Estados Unidos peleó del lado de Francia y Gran
Bretaña) sino que ambas naciones eran miembros permanentes del Consejo de
Seguridad y aliados estratégicos en la lucha contra el comunismo internacional.
Tanto Francia como Gran Bretaña habían
obtenido control territorial sobre parte de lo que fuera la Alemania Nazi, en
la inmediata rendición alemana, algo que luego sería conformado en conjunto a
lo que disponía Estados Unidos, en la República Federal de Alemania, comúnmente
conocida como Alemania del Oeste.
En la imagen apreciamos a George Marshall. Secretario de Estado de la Administración Truman, llevó a cabo el plan que posee su apellido para la reconstrucción europea.
América Latina había estado experimentando durante la década
del '40 un proceso de industrialización de primera fase (en naciones como
Argentina, Brasil y Chile dicho proceso había sido previo a este período
histórico). El modelo agro exportador había demostrado sus límites,
principalmente frente a las fluctuaciones del mercado externo (al cual se
encontraba fuertemente atado) y a su vez en cuanto al deterioro de los términos
de intercambio que sufrían los productos primarios de la región frente a los
manufacturados que demandaba. En las naciones más avanzadas de la región,
tomaremos el caso de la República Argentina y la República Federativa del
Brasil, se vislumbró la necesidad de sostener un modelo industrial de segunda
fase, donde la dependencia con respecto al mercado externo no vulnerara la economía
nacional y también donde el gasto remitido a productos industrializados
provenientes de Europa y Estados Unidos no afectaran tan fuertemente la balanza
de pagos. El modelo de sustitución de las importaciones sería clave para la
segunda mitad de la década del '40 y durante toda la del '50. Sería preciso
ampliar las áreas del desarrollo industrial, suplantando con la industria
nacional producción propia que palearía a los productos extranjeros. Esto
implicaría una menor demanda de bienes del exterior, al mismo tiempo que la
dependencia del mercado externo disminuiría. Claro está que uno de los
principales ejes del modelo ISI fue el fortalecimiento de un mercado interno
que absorbiera la producción de materias primas y también la de bienes
manufacturados. El peronismo y varguismo implementaron dichos modelos
en sus respectivas naciones. Las clases sociales medias urbanas precisaban de
salarios acordes para poder consumir dichos bienes, por lo cual se llevaron a
cabo importantes reformulaciones en materia laboral, salarial y sindical. La industrialización
y la ampliación de la misma necesitaba de un elemento clave, el capital. Durante
las décadas del '20 y '30 en ambas naciones se había experimentado una
reactivación industrial, la cual precisó por un lado del financiamiento privado
(externo principalmente) y por otro del gasto público (principalmente de las
remesas remitidas a las aduanas y de los ingresos del sector agro exportador
redistribuidos hacia la industrialización). Esto evidenció la necesidad de
disponer de capital para el proceso industrial. Ahora bien, durante las décadas
del '40 y del '50 la necesidad de disponer de capitales e inversiones aumentó,
más si tenemos en cuenta la ampliación de los sectores industrializados y en
algunas naciones que llevaron a cabo la segunda fase de industrialización, con
ciertos rasgos de la denominada industrialización pesada.
Brasil, luego de idas y venidas con respecto a su
posicionamiento en la contienda bélica, se involucró en la guerra junto a los
aliados, una vez finalizada la misma, Getulio Vargas obtuvo apoyo
norteamericano para impulsar las industrias del sector ferroviario, químico, automotriz,
entre otras, las cuales se localizaron en las regiones sur, centro sur y centro
este del Brasil. Por su parte la Argentina de Juan Domingo Perón había
mantenido en años previos (con otros gobiernos) una posición bastante peculiar,
suscitando controversias para Estados Unidos, quien veía con cierta
desconfianza a la nación sudamericana. Argentina había declarado su
neutralidad, y no participó bélicamente del conflicto. Su declaración de guerra
hacia el eje fue tardía, ya sobre el final de la guerra cuando tanto Alemania
como Japón capitulaban. No obtuvo beneficios por parte de Estados Unidos debido
a que no participó bélicamente del conflicto, distinto al caso de Brasil que sí
desplegó tropas en el continente europeo. De todas formas la nación había sido
la más próspera económicamente de toda América Latina durante las décadas
previas, algo que históricamente le había otorgado un determinado margen de
maniobra. No poseía el grado de dependencia con respecto a Estados Unidos que
tenían otras naciones latinoamericanas, había sido sumamente crítica de las
políticas intervencionistas de los Estados Unidos en la región, y era un
hegemón regional consagrado con amplia influencia en varios de sus vecinos. Su bonanza
económica proveniente de un modelo agro exportador fuertemente vinculado a
Europa, sumado a un grado de industrialización notable, le permitían
desprenderse del grupo de naciones económicamente dependientes de Estados
Unidos (si bien en los últimos años las inversiones y los negocios
norteamericanos en territorio argentino habían aumentado). Al mismo tiempo, Argentina
se diferenciaba de otras naciones latinoamericanas en lo que remitía a su
estructura social. Las clases medias urbanas en los principales centros
industriales del país, tales como Córdoba, Rosario, y el sur de Buenos Aires
habían ampliado su número notablemente, al mismo tiempo disponían de salarios
sumamente elevados en comparación a los de sus pares de la región, por lo cual
el consumo interno existía, y a pesar de la dispersión y polarización del
mismo, existía un mínimo mercado de consumo a nivel nacional. Todo esto le
otorgaba a la nación argentina una posición distinta. Complementariamente, sus
reservas nacionales eran abundantes, lo cual le permitió financiar parte de los
proyectos industriales, al mismo tiempo que el gobierno central quitaba parte
de los réditos de las exportaciones de carne vacuna y trigo para invertirlos en
industria. Tanto Brasil como Argentina son la demostración más tangible de
dicho proceso industrial.
Las demás naciones latinoamericanas realizaron sus primeros
pasos en lo que refiere a industrialización, remitiéndose a sus pilares
económicos. En ciertos países la extracción de minerales obtuvo relevancia, en
parte debido a la inversión extranjera y a la del estado en materia
tecnológica. Otras naciones, realizaron un breve inicio industrial, sus
economías continuaban estando sumamente vinculadas al modelo exportador de
materias primas, y a pesar de esta nueva etapa, la demanda de bienes
manufacturados extranjeros no disminuyó en términos notorios.
El ISI arrojó resultados satisfactorios para países tales como
Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay, en sus primeros años la producción
industrial aumentó en porcentajes que superaban las dos cifras, el mercado
interno se expandió y la economía se reactivó luego de lo que había sido la
fluctuación debido al descenso del consumo de sus exportaciones en los mercados
europeos golpeados por la guerra. De todas formas el modelo ISI encontró sus
propios límites, fue un modelo sumamente satisfactorio en el corto y mediano
plazo, que debía ser acompañado a posterioridad por un segundo proceso de
industrialización, algo que no todos lograron realizar, y que alcanzaron tan
solo las históricamente poderosas naciones de la región.
El modelo ISI arrojó resultados satisfactorios en varias naciones latinoamericanas. A pesar de esto, su rendimiento fue de corto y mediano alcance, y necesitó de un segundo proceso de industrialización, algo que no todas las naciones latinoamericanas lograron llevar a cabo.
Teniendo en cuenta lo expuesto con anterioridad, las demandas
de una mayor atención por parte de América Latina hacia los Estados Unidos en
materia económica aumentaron. La región solicitaba la ayuda de su vecino del
norte para impulsar sus modelos industriales y al mismo tiempo para que absorbiera
sus productos. En primer lugar el mercado estadounidense, que contaba con
notable amplitud, no absorbió en grandes proporciones la producción
latinoamericana. En segundo lugar las corporaciones estadounidense operantes en
territorio latinoamericano (principalmente en América Central y el Caribe)
obtenían grandes cantidades de materias primas mediante la firma de acuerdos
establecidos en décadas previas, que eran sumamente desproporcionales y que prácticamente
no otorgaban beneficios económicos para dichas naciones.
Lamentablemente la ayuda económica por parte de Estados
Unidos hacia América Latina no era de su interés. Estados Unidos había señalado
que la ayuda del Plan Marshall iba destinada exclusivamente hacia las naciones
europeas, y que América Latina no formaría parte del plan. No solo es
interesante observar los intereses que ocultaba el Plan Marshall, sino también
tener en cuenta las palabras del propio Secretario de Estado, Marshall. Él
señaló que América Latina no se encontraba dentro de los intereses inmediatos
de Estados Unidos. Tanto en el accionar como en el discurso Estados Unidos se
alejaba de la región. Los términos económicos tomarían un nuevo impulso para
ambas partes, y quedó establecida la conflictividad emanada de las diferencias
económicas y del accionar llevado a cabo por el Plan Marshall.
Señalaremos y analizaremos a continuación otro de los ejes
centrales de la relación durante este período, el cual tomaremos como quinto
eje central de la relación Estados Unidos – América Latina.
En el año 1947 se reunió en la ciudad de Rio de Janeiro la
Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del Continente.
En la misma se da origen al famoso Tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca (TIAR) también conocido como Tratado de Rio. Naciones tales como Argentina,
Brasil, Chile, Colombia, México (que luego lo abandonaría), Estados Unidos y
Cuba (es importante mencionar el caso cubano-estadounidense ya que el TIAR será
invocado con motivo del bloqueo sobre la isla de Cuba), entre otros miembros.
Las principales naciones del continente reconocían un acuerdo de acción
conjunta ante el ataque de un estado sobre una de las partes signantes del
tratado, sosteniendo que un ataque sobre una nación americana sería
interpretado como un ataque hacia el conjunto de estados americanos. El tratado
estipula el uso de la fuerza en caso de legítima defensa (fundamentado en la
Carta de las Naciones Unidas) y el accionar en conjunto, es decir las partes
aportan su ayuda hacia aquella nación que se haya visto atacada. El mecanismo
de acción que compone el TIAR es de suma importancia si tenemos en cuenta el
momento histórico. No solo por el avance de la Guerra Fría, sino también por los
temores de Estados Unidos y de América Latina ante un ataque externo sobre una
de sus partes. Tengamos en cuenta que el TIAR se firma en 1947, es decir dos
años antes que el Tratado del Atlántico Norte (1949). No es un dato menor,
demuestra el accionar diplomática latinoamericano para crear mecanismo de
respuesta conjunta ante un mundo que se tornaría cada vez más violento. Ahora
bien, surge aquí una larga y controversial disputa de posturas académicas. Por
un lado están quienes sostienen que el TIAR fue la expresión estadounidense de
blindar la región a la entrada del comunismo y la posible presencia de una
potencia extra continental actuando en
el continente americano. Estados Unidos había comenzado a exacerbar su lucha
contra el comunismo, los años del macarthismo y la propaganda anticomunista en
el país del norte serían características de este período histórico. Tengamos en
cuenta que el temor a la fabricación de armamento nuclear por parte de la URSS
alertaba a los Estados Unidos, sumado a la influencia que había desplegado en
los últimos años la nación europea sobre América Latina a través de
organizaciones de amistad soviética, de sus embajadas y mediante el apoyo a
partidos políticos comunistas de la región. Para los Estados Unidos encontrarse
en una lucha de escala mundial frente a la URSS planteaba un desarrollado y
complejo accionar, pero aun más lo era si el enemigo se presentaba en sus
cercanías, ya no en suelo europeo o en el continente asiático, sino en el
continente americano. Por otro lado encontramos a quienes sustentan que el TIAR
es la conclusión de un largo proceso ejecutado por las naciones
latinoamericanas que poseía su origen en la necesidad de diseñar un mecanismo
jurídico que obligara a las partes a actuar conjuntamente en el caso de
amenazas externas. Al mismo tiempo, si Estados Unidos era signatario del
tratado, esta nación se vería imposibilitada de seguir interviniendo
militarmente en el continente, largo e importante anhelo de las naciones del
continente que durante décadas habían luchado para cesar el accionar unilateral
norteamericano sobre sus repúblicas. A esto ha de sumársele el temor que se
presenta en varias naciones de América Latina con respecto al inicio de la
Guerra Fría. Como hemos mencionado, la URSS había estado expandiendo su
influencia en la región, en lo que varios autores han denominado "de forma clandestina", y ahora se
presentaba para varios sectores sociales, agrupaciones y partidos de izquierda
como una opción interesante. Los gobiernos de derecha y centro derecha se
alertaron acerca del nexo entre dichos actores internos y la Unión Soviética,
por lo cual un acuerdo en el cual se vinculara a Estados Unidos sería sumamente
satisfactorio para reducir cualquier tipo de accionar soviético en sus naciones
que pudiera comprometer fuertemente a los grupos de poder.
El TIAR fue creado en 1947 cuando las naciones del continente americano se reunieron en Rio de Janeiro. Las interpretaciones sobre su constitución, eficacia y alcance fueron objeto de reiteradas críticas a lo largo de las últimas seis décadas.
Nuestro análisis propio no sustenta de forma unilateral la
supremacía de ninguna de las dos teorías, consideramos que el TIAR presenta
elementos por parte de ambas partes. Si bien no fue como varios se atrevieron a
decir en su momento, que el TIAR era "la
institucionalización más perversa de la Doctrina Monroe", consideramos
que dicho acuerdo denosta los intereses de Estados Unidos por emular ciertos
aspectos de la Doctrina Monroe de 1823, buscando limitar la participación de
las naciones y poderes extra continentales en suelo americano. Un tratado que
involucrara a la mayoría y más importantes partes de América Latina era
naturalmente un alivio para Estados Unidos, de corte momentáneo para asegurarse
la no injerencia de potencias tales como la URSS en el continente. Al mismo
tiempo no percibimos al TIAR como una imposición por parte de los Estados
Unidos, varias naciones latinoamericanas encontraban en el tratado la
conclusión de su larga lucha por limitar el accionar agresivo y unilateral de
Estados Unidos en la región, al mismo tiempo que buscaban preservar la paz en
la región en lo que sería un mundo que a partir de la independencia de la India
(1947-1948) y con el posterior proceso independentista de las colonias en Asia
y África, se tornaría sumamente beligerante y violento. Para naciones tales
como Brasil, Argentina, Chile y Colombia preservar la paz continental era
fundamental para poder centralizarse en sus proyectos nacionales y también para
incentivar el desarrollo económico. Varias naciones latinoamericanas observaron
con la conclusión de la firma del TIAR un triunfo de la diplomacia por sobre el
uso de la fuerza, y nosotros así también lo comprendemos. Podemos finalizar
diciendo que el Tratado fue un punto fundamental en la relación Estados Unidos
- América Latina durante el período de la post Segunda Guerra Mundial. El mismo
representó los intereses, temores, necesidades y proyectos de ambas partes con
respecto a lo que sería la dinámica del mundo durante la futura década de los '50s.
Desde el año 1889 cuando se inicia la Primer Conferencia
Panamericana en Washington se da lugar a un serie de largas conferencias bajo
el ideal del panamericanismo y el
auspicio de los Estados Unidos de América. Lo cierto es que en el año 1938,
cuando se lleva a cabo la Octava Conferencia Panamericana en Lima, tendrá lugar
la última de estas reuniones, ya que se verán interrumpidas por la contienda
bélica a nivel mundial. Durante todo el período en el cual se expandió la
guerra, no se celebrarían reuniones panamericanas. Sería en el año 1948 cuando
tomara lugar la Novena y anteúltima Conferencia Panamericana en la ciudad colombiana
de Bogotá. Analizaremos la importancia de dicha conferencia y lo emanado de la
misma, ya que representa el sexto y último aspecto fundamental que tomamos en
cuenta en este trabajo como punto de relevancia en la relación Estados Unidos -
América Latina en el período de la post Segunda Guerra Mundial.
La adopción de la Carta de la Organización de Estados
Americanos en la Conferencia de Bogotá creó la Organización de Estados
Americanos (OEA, conocida en inglés como Organization of American States),
organismo internacional de carácter regional donde se encuentran aglutinados
prácticamente la totalidad de miembros del continente americano desde Canadá
hasta Argentina. La creación de la OEA fue un importante paso dado por las
naciones latinoamericanas hacia la institucionalización de las reuniones,
conferencias y encuentros que habían estado realizando durante más de un siglo.
La OEA también significó la asistencia a un mecanismo regional
institucionalizado. Si bien el sustento de la ONU continúa siendo importante, ahora
el continente poseía su propio organismo. Los estados más importantes del
continente fueron signatarios y ratificaron internamente el tratado, entre los
mismos encontramos a la República Argentina, la República Federativa del
Brasil, los Estados Unidos de América, la República de Chile, la República de Colombia,
la República de Cuba (que luego sería expulsada, presentando un hito sumamente
relevante en la relación Estados Unidos - América Latina) y los Estados Unidos
de México. La Carta de la OEA constituyó los órganos internos del organismo,
entre los cuales se destacan la Asamblea General, el Consejo Permanente, el Consejo
Interamericano para el Desarrollo Integral y la Secretaría General. En la Conferencia
se dio origen a la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre,
primer tratado internacional de derechos humanos provisto por la región. La
Declaración sería el precedente de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
del año 1969. La Declaración de los Derechos enumera una serie de derechos,
deberes y obligaciones entre los cuales se destacan los derechos a la vida,
libertad, protección de la familia, protección de la infancia y derecho a la
educación, entre tantos otros. Es importante mencionar esto ya que observamos
cómo durante este período adquiere gran relevancia la cuestión de los Derechos Humanos
en el continente americano. Mientras que varias regiones del mundo aun se
encontraban bajo el yugo colonial, las naciones latinoamericanas creaban
mecanismos y acuerdos donde quedaran estipulados los derechos y obligaciones de
sus ciudadanos, lo cual es sin lugar a dudas un logro notorio para la región.
En la reunión de Bogotá también se estipuló la resolución pacífica de
controversias entre los estados miembros, y el no uso de la fuerza entre las
partes ante litigios en común. Como podemos observar el alto grado de
institucionalización que engloba 1948 para América Latina, sería fundamental.
Tanto en materia de Derechos Humanos, solución pacífica de controversias, la
misma OEA y el respaldo al TIAR, el proceso de institucionalización es uno de
los hitos más importantes en la relación Estados Unidos - América Latina. Para
el momento, América Latina disponía de un organismo con sede en Washington,
donde pudiera llevar sus reclamos y propuestas, y donde principalmente pudiera
sentar a Estados Unidos ante cualquier tipo de interferencia militar en la
región. Por parte de Estados Unidos la OEA significaría sentar las bases del panamericanismo, a la vez que buscaría
expandir sus políticas regionales a través del organismo, como lo fue por ejemplo la
negociación emprendida por dicha nación para expulsar a Cuba del organismo en
la década de los '60s.
La Organización de Estados Americanos se encuentra conformada por prácticamente la totalidad de las naciones del continente americano. Los estados más importantes del continente fueron signatarios y miembros fundacionales de dicha organización, constituída en la Conferencia de Bogotá en el año 1948.
Luego de haber enunciado, desarrollado y analizado los seis
hitos centrales podemos señalar que la relación Estados Unidos - América Latina
durante el período contiguo a la Segunda Guerra Mundial estuvo marcado por
conflictos, clivajes, cooperación y asistencia mutua. Sería un momento
histórico en el cual América Latina alcanzaría grandes logros, como la
limitación a la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de las
naciones de la región, pero también serían duros años, donde se evidenció la negativa
a cualquier tipo de ayuda económica para los proyectos nacionales de
industrialización, el Plan Marshall no miraría hacia América Latina. Los
Estados Unidos encontraron importantes acontecimientos tales como la adopción
del TIAR en Río 1947, pero vería seriamente cuestionada la mecánica que había implementado
en décadas pasadas en la región, ahora adoptaría una nueva articulación, la
cual la veremos representada en Guatemala 1954 y luego de la Revolución de 1959
en Cuba con la posterior Invasión a la Bahía de Cochinos, la Crisis de los
Misiles y las negociaciones en Montevideo para expulsar a Cuba de la OEA. El
temor al expansionismo del comunismo en la región guiaría los futuros años de
la relación para la perspectiva estadounidense, mientras que para América
Latina tanto Cuba como Guatemala demostrarían el descontento generalizado, al
ver como Estados Unidos continuaba operando de forma unilateral en la región,
mientras que también la agenda económica, el desarrollismo y las nuevas políticas
industriales cobraban fuerza.
Las décadas del '50 y '60 serán de gran valor para la
relación entre ambas partes, presentarán acontecimientos que marcaron un antes
y un después en la relación Estados Unidos – América Latina. Las políticas de
la Administración Eisenhower, el cambio de políticas con la llegada de Kennedy
al poder, La Alianza para el Progreso, la creación del BID (Banco
Interamericano para el Desarrollo), Cuba, los modelos desarrollistas en América
del Sur, la situación en México, la confrontación Estados Unidos - Unión Soviética
en Cuba (Crisis de los Misiles de 1962), el rol de Ernesto Guevara en América Latina,
la influencia de la United Fruit Company en las naciones de América Central y el
Caribe, la influencia castrense en América
Latina, el impacto de la revolución cubana, las posturas de Argentina y Brasil,
los golpes de estado en naciones como Brasil (1964) y Argentina (1962 y 1966),
el rol preponderante que juegan nuevamente las fuerzas armadas en la vida
política de los estados latinoamericanos, la bipolaridad y su influencia en el
contexto latinoamericano, ente tantos otros acontecimientos serían centrales
para la relación entre Estados Unidos y América Latina, y demostrarían que para
comprender su propio desarrollo es preciso remontarnos a los años de la inmediata
post Segunda Guerra Mundial, donde tanto América Latina como los Estados Unidos
diseñan su marco de acción frente a un escenario internacional que les
plantearía dilemas a ambos, demostrando que por momentos la cooperación sería
necesaria, por otros los clivajes fruto de las diferencias aflorarían y también
explicándonos otro de los capítulos más interesantes de la historia de las
relaciones entre Estados Unidos y América Latina.
Tomás Vera Ziccardi.
Bibliografía consultada.
- Connell Smith, Gordon; El Sistema Interamericano, Editorial Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 1971.
- Cottler, Julio; Relaciones Políticas entre América Latina y Estados Unidos, Editorial Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1974.
- De Faiva Abreu, Marcelo; La Argentina y Brasil en los años '30. Efectos de la política económica internacional británica y estadounidense, IDES, Buenos Aires, 1985.
- Diaz Alejandro, Carlos F.; Essays on the economic history of the Argentine Republic, Yale University Press, New Haven, 1970.
- Ferrer, Aldo; La Economía Argentina: Desde sus orígenes hasta principios del siglo XXI, Editorial Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2004.
- Furtado, Celso; The Economic Growth of Brazil, University of California Press, Berkeley, 1963.
- Guerrant, Edward; Roosevelt's Good Neighbor Policy, University of New Mexico Press, Albuquerque, 1950.
- Lieuwen, Edwin; U.S Policy in Latin America: A Short History, Praeger Publisher, Connecticut, 1965.
- Lieuwen, Edwin; Arms and Politics in Latin America, Praeger Publisher, New York, 1960.
- Morris, Arthur; Latin America: Economic development and regional differentiation, Hutchinson & Co. Publisher, London, 1981.
- Paradiso, José; Debates y trayectoria de la política exterior argentina, Editorial Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1993.
- Seitz, Ana E.; Tres Propuestas de Integración Política Latinoamericana, Editorial Juan Pablo Viscardo, Buenos Aires, 1983.
- Smith, Robert; The United States and Cuba: Business and Diplomacy, 1917 - 1960, Bookman Associates, New Haven, 1960.
- Sunkel, Osvaldo y Paz, Pedro; El subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo, Siglo XXI Editores, Ciudad de México, 1984.
- Vera Ziccardi, Tomás; La influencia de Estados Unidos en América Latina, en www.tomasveraziccardi.blogspot.com , Buenos Aires, 2010.
- Autores Varios; América Latina y Estados Unidos: de Monroe (1823) a Johnson (1965), Editorial Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1971.
* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos de dicha obra quedan reservados a TVZC por expreso pedido del Autor.
Etiquetas:
América Latina,
Argentina,
Brasil,
Conferencias Panamericanas,
Estados Unidos,
Latinoamérica,
Modelo ISI,
OEA,
ONU,
Panamericanismo,
Política del Buen Vecino,
Segunda Guerra Mundial,
TIAR,
Tomás Vera Ziccardi
Ubicación:
Tokio, Japón
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









