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sábado, 1 de noviembre de 2014

JFK: los inicios de un gobierno llamado a cambiar el destino de la nación



JFK: los inicios de un gobierno llamado a cambiar el destino de la nación







Autor: Tomás Vera Ziccardi





Luego de lo que fue una de las elecciones presidenciales más reñidas de toda la historia electoral de los Estados Unidos de América, en noviembre de 1960 la fórmula Kennedy-Johnson logró imponerse a nivel nacional, permitiéndole al Partido Demócrata regresar a la Casa Blanca. La ajustada victoria sobre la fórmula Nixon-Cabot Lodge, sumada a la derrota en estados claves, dejó en evidencia que la flamante administración demócrata tendría que hacerle frente a una oposición influyente. Ciertas medidas propuestas durante la campaña electoral deberían ser abandonadas, al tiempo que otras experimentaron modificaciones fruto de las negociaciones que el ejecutivo debió emprender a fin de no acumular derrotas políticas. El primer año de gobierno evidenció a un Kennedy dispuesto a ceder en ciertas cuestiones, pero al mismo tiempo reacio a otorgar concesiones en aspectos que consideraba fundamentales para mantener una imagen positiva. Al igual que durante la campaña, ejes tales como política exterior, derechos sociales y economía acapararon gran parte del esfuerzo gubernamental. Fue justamente allí donde el joven Kennedy comenzó a evidenciar que las cosas no eran tan simples como pensaba y que estar sentado en el Despacho Oval no implicaba contar con una autonomía total en cuanto a la toma de decisiones. Los primeros días y el primer año de gobierno estuvieron signados por éstas y otras cuestiones relevantes. Buscaremos exponer puntualmente el desarrollo en cada área específica a fin de poder comprender de mejor manera el esfuerzo de la administración Kennedy por cambiar el destino de la nación más importante del mundo para la época.


Uno de los ejes más relevantes de la administración Kennedy fue la cuestión de los derechos civiles. Durante la campaña cobró gran relevancia, atrayendo a electores de estados donde las diferencias sociales en dicha materia eran elevadas. Para quienes conocían a Kennedy y su posición al respecto de la mencionada cuestión, no se trataba de nada nuevo. Durante su campaña al Senado, la década previa, realizó énfasis en combatir las desigualdades sociales en su estado, cooptando el voto en los distritos donde residían las comunidades de inmigrantes. En otras palabras, la denominada cuestión social fue una bandera defendida por Kennedy desde los comienzos de su carrera política. Ahora bien, para impulsar reformas en materia social el presidente precisaría no solo de apoyo por parte de la ciudadanía, también del poder legislativo. Rememorando la configuración del Congreso a inicios de la administración Kennedy observamos que los demócratas contaban con 267 escaños frente a 173 de los republicanos. A pesar de disponer de una mayoría simple, un total de 100 congresistas demócratas pertenecían a lo que era denominado en aquel entonces como el “Viejo Sur”. Dichos representantes estaban más dispuestos a unirse con los republicanos en materia de derechos civiles que apoyar legislación progresista impulsada desde la Casa Blanca. Desde otro punto de vista, recordemos que Lyndon Johnson había sido uno de los principales contrincantes de Kennedy en la interna a la nominación por parte de la Convención del Partido Demócrata, proveniente del “Viejo Sur”, Johnson sabía que no podía impulsar inicialmente las medidas que Kennedy deseaba, porque ello despertaría la alarma en su distrito. Jack comprendía que un Congreso dominado por el Sur, donde los demócratas conservadores de dicha región tenían notoria influencia, dificultaba su intención de impulsar reformas sociales durante el primer año de gobierno. Para los flamantes congresistas sureños, al igual que para el vicepresidente, era preciso limitar la llegada de dichos proyectos al Congreso, porque debían dar una imagen menos reaccionaria respecto a sus votantes. El accionar de la administración Kennedy mostró notoria habilidad política en dicho sentido. Los cambios a través del poder legislativo se veían momentáneamente bloqueados, de todas formas el gobierno contaba con la carta del ejecutivo. Aquí fue donde las ideas de Robert Kennedy cobraron fuerza. El hermano del presidente creía que se debía actuar desde el ejecutivo de forma cautelosa, impulsando reformas graduales que incrementaran el apoyo social y al mismo tiempo mantuvieran calmo al Sur. El presidente defendía dicha posición ya que creía que la ejecución de medidas consistentes en materia social podría acarrear costos elevados para un gobierno que se había impuesto por escaso margen en las elecciones. Algunas de las denominadas “medidas del ejecutivo” fueron por ejemplo el nombramiento de Weaver (un líder afroamericano) al frente de la Agencia de Vivienda. El mensaje era claro, Kennedy abogaba por mayor participación de los afroamericanos en la estructura gubernamental nacional. Fue así como el nombramiento de Weaver en una cartera relevante en materia de derechos sociales tal como vivienda fue recibida con entusiasmo por parte de la ciudadanía. Respecto a la presencia de afroamericanos dentro de la burocracia americana (históricamente dominada por familias tradicionales del Noreste), los cambios fueron lentamente tomando lugar. Podríamos mencionar el nombramiento de otro afroamericano, Warthon, en calidad de embajador en Noruega. No solo comenzaba a evidenciarse un cambio en las altas esferas de la estructura estatal, también en cuanto a la aceptación social. Finalmente, cabe destacar durante este período inicial lo que es reconocido como uno de los logros más grandes en la construcción de instituciones destinadas a defender los derechos sociales de toda la ciudadanía, estamos hablando de la creación del Comité de Igualdad de Oportunidades Laborales (más conocido como EEOC, proveniente del inglés Equal Employment Opportunity Comission). Dicha institución perdura hasta nuestros días y fue la encargada de fortalecer la igualdad de oportunidades en el mercado laboral estadounidense. Para ser el inicio de un gobierno, la administración Kennedy introdujo importantes cambios en materia de derechos civiles. A pesar de las limitaciones y los mecanismos a los cuales debió recurrir el ejecutivo demócrata, dichos cambios sentaron las bases para las medidas por venir en años próximos.







La administración Kennedy inició un profundo cambio remitido a derechos civíles. A pesar de las dificultades iniciales para impulsar legislación en materia social, el gobierno optó por canales alternativos para cumplir con las promesas de campaña. Algunas de las reformas impulsadas por John Fitzgerald Kennedy continúan teniendo efecto en nuestros días, demostrando la importancia de la convicción y decisión política a la hora de introducir cambios de fondo.





El último tramo de la administración Eisenhower estuvo signado por un período recesivo que se extendió hasta los primeros meses de 1961. El estancamiento económico elevó el malestar social. Los problemas económicos ya habían cobrado relevancia durante la campaña presidencial, ahora el nuevo gobierno debería empujar nuevas medidas para reactivar la economía. La administración Kennedy se centró en lo que sería uno de los pilares de su desarrollo económico, la renovación urbana. Varias áreas de la nación mantenían una estructura económica improductiva, carente de valor alguno para hacer frente a los desafíos macroeconómicos de la nueva década. El gobierno creía que la remodelación del aparato productivo, las estructuras locales y también la infraestructura nacional llevarían a un crecimiento sostenido en el tiempo. A diferencia del gobierno saliente, se puso énfasis en la inversión dentro de dichas áreas. Fue así como el desarrollo de nuevas estructuras urbanas, la relocalización de empresas y la construcción de autopistas aumentaron la eficiencia y productividad en el corto plazo. El gobierno explayó en su discurso frente a la ciudadanía el esfuerzo que se estaba realizando en materia económica, dando respuestas a una de las principales demandas sociales. Otro de los ejes relevantes sería aumentar la eficacia de los servicios públicos. Recordemos que varios servicios, a nivel local, continuaban estando bajo la órbita estatal, por lo cual se buscó mejorar la performance pública en dichos términos. Con el tiempo, el mencionado enfoque llevaría a lo que sería conocido como la renovación del aparato estatal estadounidense durante la primera mitad de la década del ‘60. Por otro lado también debe tenerse en cuenta que uno de los sectores con menor crecimiento para el período 1958-1961 fue el campo. La administración Kennedy impulsó un programa de subvenciones al sector agrícola, principalmente para reducir la demanda de bienes de dicho sector provenientes del extranjero, obteniendo un respiro, por lo menos temporal, en cuanto a la balanza comercial. Si bien las mejoras no tardaron en llegar (trayendo aparejadas la aprobación social y empresarial), durante el primer año de gobierno se buscó comenzar a darle forma a lo que sería el programa de planes estatales financiados por el gobierno federal y el impulso al aumento del salario mínimo. Respecto al primero, dichos planes buscaron reactivar las economías regionales, signadas en una profunda crisis durante fines de la década pasada. En cuanto al incremento del salario mínimo, los beneficios tardarían en llegar y serían observables ya para el final del primer año de gobierno. Los efectos globales fueron positivos, Kennedy incrementó sus niveles de aprobación social, principalmente porque otorgó una imagen vinculada al activismo, nuevos enfoques económicos, responsabilidad de gobierno y respuestas contundentes frente a los problemas sociales. Sumado al alcance de los nuevos medios de comunicación, así como también a la buena relación inicial entre el gobierno y éstos, las primeras medidas económicas del ejecutivo fueron satisfactorias. Estados Unidos logró salir de la recesión y el panorama respecto al año próximo era alentador por primera vez en años.







"My call is not to those who believe they belong to the past.
My call is to those who believe in the future". 

La llegada de Kennedy a la Casa Blanca esperanzó a toda una generación. El presidente llamó a los jóvenes a creer, participar e impulsar el cambio. Uno siempre puede ampliar la frontera, ir más allá. Para ello debe tener la convicción necesaria de poder realizarlo. Kennedy estaba en lo cierto cuando declaraba: "Necesitamos hombres que puedan soñar con cosas que nunca sucedieron y preguntarse ¿por qué no?". 





En ‘An Unfinished Life: John F. Kennedy 1917-1963’ Robert Dallek comienza el capítulo remitido a la llegada de Kennedy al poder sosteniendo que 14 años en Washington le habían enseñado a Jack que los presidentes tenían mayor control sobre la política exterior que la interior. Si a esto le sumamos la relevancia que adquieren los asuntos internacionales para Estados Unidos en dicho momento de la Guerra Fría, comprendemos que la política exterior fue uno de los ejes más relevantes de la administración Kennedy. Graduado en relaciones internacionales por la Universidad de Harvard y habiendo abordado temáticas internacionales durante su paso por el Congreso, Kennedy comprendía que los desafíos internacionales habían cobrado mayor relevancia. Justamente por ello comenzó a tomar serias medidas a nivel de política exterior. Nosotros tomaremos cuatro de sus principales ejes: la Alianza para el Progreso, la Crisis de Laos, la relación con la Unión Soviética en el marco de la bipolaridad y el enfoque nuclear de la administración demócrata. Quedarán fuera otros temas sumamente relevantes que acompañarán a la administración Kennedy ad eternum, tales como Europa, la Alianza Atlántica, OTAN, Cuba y África.

Durante el primer tramo de su gobierno, Kennedy propuso un cambio de paradigma respecto de la relación con las naciones de América Latina. Su enfoque convalidaba el deseo del Departamento de Estado por fortalecer las economías de la región al mismo tiempo que se afianzaran las instituciones donde la democracia pudiese mantenerse estable. En el marco de la Guerra Fría, Estados Unidos buscaba impedir que el comunismo irrumpiera en la región ya que ello implicaría convivir con el enemigo puertas adentro del continente americano. De esta forma Kennedy propuso la Alianza para el Progreso, la cual buscaría impulsar el desarrollo económico de América Latina aportando fondos estadounidenses y fomentando la radicación de corporaciones americanas. El proyecto le permitiría a la nueva administración mantener una mejor relación con el resto de naciones americanas, algo sumamente complejo teniendo en cuenta que la región siempre miró a Washington con mayor desconfianza que aceptación. En otros trabajos tales como La influencia de Estados Unidos en América Latina y La relación Estados Unidos - América Latina en la post Segunda Guerra Mundial se ha ahondado la relación de los Estados Unidos con América Latina, por lo cual los lectores podrán ampliar la lectura en ellos. Al mismo tiempo se recomiendan los trabajos John Fitzgerald Kennedy y La política exterior argentina en tiempos de Frondizi: el camino hacia la Alianza para el Progreso para tener un acercamiento a la Alianza para el Progreso. Retomando, la propuesta de Kennedy despertó el interés de las naciones latinoamericanas las cuales enviaron sus representantes a la presentación del proyecto conocido como la Alianza para el Progreso. Es evidente que detrás de las buenas intenciones de Kennedy se escondía el aparato burocrático estadounidense que históricamente controló las relaciones con la región. En lo que el presidente llamó una “nueva unión hemisférica” muchos entendieron el ansioso anhelo estadounidense por blindar la región impidiendo el ingreso del comunismo. Una menor injerencia soviética implicaba el aislamiento de los sectores que puertas adentro de la región reivindicaban la lucha contra el imperialismo estadounidense. Pronto comenzarán a asomar los problemas en Cuba y el deseo de Washington por aislar a Castro del resto de la región. La diplomacia estadounidense también se encargó de impedir cualquier tipo de reconocimiento al régimen cubano por parte de otras naciones latinoamericanas, algo que en los años por venir se agudizaría con el bloqueo sobre la nación caribeña y el impedimento a ingresar en la Organización de Estados Americanos. De todas formas, no solo el efecto Cuba sino que también el asesinato de Kennedy y el cambio de paradigma estadounidense a partir del Incidente del USS Maddox en el Golfo de Tonkín, tendrían injerencia sobre las proyecciones de la Alianza. La misma caería en el olvido, los fondos prometidos jamás lograron llegar en su totalidad a la región, al tiempo que el compromiso político se diluyó. Con el gobierno de Johnson la relación Estados Unidos – América Latina variaría rotundamente y pronto comenzaría a dar un cambio de enfoque en vísperas del inicio de la administración Nixon. A modo de conclusión: la Alianza para el Progreso fue una innovadora propuesta por parte del nuevo gobierno demócrata que buscó impulsar un cambio en la relación con América Latina. La misma despertó el interés de varias naciones latinoamericanas, quienes creyeron que con Kennedy podría llegar a tomar lugar un acercamiento con Washington. De todas formas el establishment estadounidense también formó parte del proyecto y dejó en evidencia su interés por tener mayor injerencia en Latinoamérica a fin de limitar la expansión del comunismo en una región clave para la seguridad hemisférica de los Estados Unidos. La situación interna en varias naciones de la región, el caso Cuba, el asesinato de Kennedy y el nuevo enfoque en la relación por parte del Departamento de Estado dejaron sin efecto los alcances de la propuesta. En la histórica y compleja relación entre América Latina y los Estados Unidos, la Alianza para el Progreso representó una propuesta positiva con vistas a mejorar la relación bilateral, algo que sería más bien una excepción, por lo menos durante el resto del siglo XX.  

La primera crisis de envergadura internacional que le tocó afrontar al flamante gobierno fue la de Laos. Kennedy ya había tenido en años previos llegada a los problemas que se suscitaban en el Sudeste Asiático, principalmente en Vietnam y Laos. Durante el desarrollo del conflicto interno en esta última nación, Estados Unidos navegó entre la posibilidad de una intervención directa y la negativa a tomar parte en un conflicto interno. Lo cierto es que los problemas se agudizaron si tenemos presente que el nuevo gobierno acababa de llegar al poder, cualquier tipo de medida sería fuertemente analizada por la oposición, los medios y la comunidad internacional. A medida que las reuniones tomaban lugar entre el círculo más cercano al presidente, las salidas a la crisis conducían indefectiblemente hacia dos caminos: la intervención militar o una salida negociada. Los costos eran demasiado elevados como para desplegar tropas estadounidenses en la región y para Kennedy no parecía haber rédito alguno, por lo menos en el corto plazo. En el mediano plazo, la evolución de los acontecimientos desprendidos de una intervención podría llegar a comprometer aún más al gobierno. Kennedy optó por abstenerse a intervenir, algo que fue acertado teniendo en cuenta que el conflicto se agotó por la disputa entre las facciones internas. El mismo no logró captar la atención internacional, por lo cual Washington evadió la crisis sin pagar costo alguno. A pesar del alivio que rebalsó los pasillos de la Casa Blanca, pocos lograron advertir la seria situación que se suscitaba cada vez con mayor intensidad en Vietnam. Luego de Dien Bien Phu y la Convención de Ginebra, Vietnam escaló posiciones en la agenda de intereses globales estadounidenses. La política de Eisenhower comprometió en mayor medida a su nación con los problemas entre ambas naciones (Vietnam del Norte y Vietnam del Sur). Para Kennedy Vietnam no era un mero problema heredado de administraciones pasadas, representaba una cuestión a tener en cuenta a fin de no ver afectados los intereses estadounidenses en la región. Durante su primer año, JFK incrementó los fondos destinados a la asistencia militar en Vietnam. Las discusiones en el Despacho Oval se crispaban cuando el propio Kennedy sostenía que no deseaba enviar militares para terminar escalando el conflicto. Las fuerzas armadas eran partidarias de una intervención directa, pero por el momento eso sería bloqueado. El presidente no podía esperar por mucho más tiempo a que los problemas se solucionaran por si solos, principalmente porque el sector militar, la industria bélica nacional, la estructura diplomática y los gobierno de Laos y Vietnam del Sur reclamaban cada vez mayor atención por parte del ejecutivo. Este primer capítulo de la administración Kennedy dejó en evidencia los serios problemas que afrontaría Estados Unidos en la región durante la próxima década. Vietnam tuvo sus limitaciones, incluso para el accionar presidencial. Sin ansias de defender los postulados de la teoría kissingeriana de “Ingreso al Pantano”, debe ser destacado que Estados Unidos vio como el espiral de problemas no solo se amplió sino que también lo arrastró, de a poco, hacia un conflicto que pocos lograban comprender en 1961. Algunos actores tales como Johnson, McNamara y Westmoreland continuarían involucrados una vez finalizada la administración Kennedy, aun más, serían fundamentales para el desarrollo de los acontecimientos.

Los dos últimos elementos serán analizados de forma conjunta, no solo por su interrelación, también porque conforman cuestiones esenciales para comprender la estrategia global de los Estados Unidos durante el período en cuestión de la Guerra Fría. El gobierno de Kennedy mantuvo inicialmente una relación conflictiva con el poder militar estadounidense. El presidente no compartía los preceptos de la “Respuesta Rígida”. Él creía que la carta nuclear frente a la URSS conducía a una inevitable crisis global. En este sentido, probablemente haya sido Bobby quien mantuviera el mayor nivel de confrontación con la cúpula castrense que había perdurado desde la Segunda Guerra Mundial (con contadas excepciones que fueron quedando a un lado luego de Corea). Teniendo no solo llegada sino también influencia sobre el presidente, Bobby siempre fue partidario de optar por lo que denominaba la “vía propia”, algo que le valió de poderosos enemigos dentro de las estructuras de poder más relevantes tales como la CIA, el Pentágono y el Departamento de Estado. En este caso, los Kennedy buscaron desligarse de las ideas que pululaban dentro del establishment americano. Fue así como propusieron la “Respuesta Flexible”, dejando de lado alternativas con las cuales contrastaba notoriamente, como por ejemplo la “Represalia Masiva”. Para Kennedy la relación con la Unión Soviética debía deshacerse del elemento de tensión constante y omnipresente, para ello otorgar una respuesta flexible parecía una salida positiva. El único inconveniente aparentaba ser la reticencia de los grupos de poder a reducir el rol preponderante de Estados Unidos en los asuntos globales. La cuestión nuclear debía mantenerse como última opción viable, impidiendo que fuera utilizada indiscriminadamente. El elemento disuasorio cobraría valor. Una de las principales medidas fue la de centrar el uso de las capacidades nucleares en torno al presidente, limitando el grado de decisión de otros actores. Para los militares esto fue un duro golpe, recordemos que en aquel momento eran partidarios de la respuesta nuclear. Frente al joven y recientemente llegado al poder Kennedy, el Kremlin contaba con la experiencia de un líder como Nikita Jruschov. Para Kennedy, figura proveniente de la élite, acostumbrado a debatir cuestiones internacionales con los intelectuales de la Ivy League, Jruschov era un hombre rígido, rudo y poco propicio a ceder (por lo menos eso emana de las declaraciones en privado del presidente luego de las cumbres mantenidas con el líder soviético). Los primeros meses de gobierno aun dejaban en evidencia las estrategias de los actores respecto a los cambios de poder en Washington, sin embargo pronto Cuba cobraría mayor relevancia y con ello vendrían aparejados los problemas derivados de Bahía de Cochinos, el eje La Habana-Moscú y la Crisis de los Misiles. Finalmente, es necesario destacar que para 1961 Kennedy aumentó el presupuesto destinado al sector militar. Al mismo tiempo se incrementaron el número de cabezas nucleares en más del 400%. El gobierno de Kennedy también duplicó la cantidad de misiles balísticos operativos, tanto en Estados Unidos como en el exterior. A su vez debemos mencionar que en los dos primeros años de gobierno demócrata aumentaron la cantidad de bombarderos B-52 a nivel internacional. La estrategia global de Estados Unidos para la Guerra Fría continuaba en expansión, a pesar del eje discursivo pacificador mantenido por su presidente. Esto último expuso las limitaciones del presidente a la hora de poner límites serios a la carrera armamentista. Cuando Eisenhower advirtió en uno de sus últimos discursos oficiales como presidente el creciente poder del sector industrial-militar, en cierto modo envió un mensaje a la futura administración. Puede que Kennedy haya comprendido el mensaje, empero podría dejarse abierta la puerta al debate respecto a las capacidades reales para hacerle frente a semejante grupo de poder.







La relación entre los Kennedy y los sectores más relevantes del poder militar no fue buena a lo largo del mandato presidencial de JFK. La discrepancia respecto a la cuestión nuclear, las intervenciones militares y las instancias de toma de decisiones afectaron los niveles de entendimiento entre la Casa Blanca y El Pentágono. Luego de Bahía de Cochinos la relación no volvería a recuperarse jamás.  





La llegada de Kennedy al poder esperanzó a toda una generación que creía en el verdadero cambio. Su imagen, sus convicciones, su accionar y el país que prometía convencieron al pueblo estadounidense que la década de los ‘60 sería el momento en el cual cambiarían la historia. El lema de campaña “Kennedy-Johnson: Leadership for the ‘60s” entusiasmó a un pueblo dispuesto a creer nuevamente en la política. Durante la campaña los demócratas realizaron grandes promesas, en parte porque tenían la convicción propia en que las podrían llevar a cabo. Una vez en el gobierno, Kennedy encontró limitaciones al ejercicio de sus funciones, problemas de índole externa, conflictos intrapartidarios, pujas sociales aun no preparadas para ser modificadas, un escenario internacional mucho más hostil de lo que esperaba y un conflicto global con otra superpotencia que no parecía dispuesta a ceder en la lucha por le hegemonía global. Durante el lapso de los primeros 365 días de ejercicio de funciones, el nuevo gobierno experimentó éstas y otras sensaciones. La desazón, el enojo, los fracasos, las victorias, el apoyo social, los cambios de rumbo, las confrontaciones directas, la negativa interna a un cambio y la empatía generalizada. Por momentos resultó difícil materializar las promesas de campaña una vez en la Casa Blanca, por lo cual varias cuestiones programáticas debieron ser abandonadas al tiempo que otras mutaron o mejor dicho fueron mutadas. Gobernar no fue tarea fácil, incluso la elección del gabinete y los principales funcionarios de su gobierno le demostraron a Kennedy que el presidente debía tomarse su tiempo para atender a cada cuestión de forma particular. En un sistema presidencialista como el estadounidense, el jefe de estado debe estar constantemente preparado para responder a todo contratiempo respecto de toda área y bajo cualquier circunstancia. Nadie puede negar que Kennedy cumpliera con la formación y trayectoria necesaria para hacer frente a semejantes obligaciones. A lo mejor es una cuestión que atañe a todo gobernante, siempre surgirán contratiempos. En la experiencia demócrata quedó claro que Kennedy buscó responder a toda cuestión que surgiera en cada frente. Por momentos el agotamiento afectó su accionar, como lo sería Bahía de Cochinos, pero jamás sus convicciones. En un período de tiempo tan limitado, la administración Kennedy trabajó con profesionalismo para mantener en la cúspide internacional a una nación que tenía cada vez más demandas tanto internas como externas. A la hora de rememorar el gobierno de John Fitzgerald Kennedy se tiende a trazar una línea cronológica sobre la cual se posicionan los aciertos y errores desde la investidura hasta el asesinato en Dallas. Inevitablemente (o deberíamos decir lamentablemente) se dejan afuera elementos sumamente relevantes. En este caso hemos buscado exponer algunos de los aspectos más sobresalientes de la primera fase de gobierno, donde coexistieron elementos de toda índole. Dicho momento fue importante porque expuso las respuestas iníciales de Kennedy una vez en el poder frente a la compleja tarea de gobernar los Estados Unidos de América. A pesar del nefasto desenlace que le impidió a Kennedy continuar con su propuesta de nación, algunas de las medidas inicialmente adoptadas por su gobierno continuaron teniendo relevancia en administraciones posteriores, incluso tornándose piezas fundamentales del estado norteamericano que perduran y son rememoradas en pleno siglo XXI.





                                                                                                    Tomás Vera Ziccardi





* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos del mismo quedan estrictamente reservados a TVZC por expreso pedido del autor.


domingo, 28 de noviembre de 2010

John Fitzgerald Kennedy.

Perteneciente a una de las familias más importantes, políticamente hablando, de los Estados Unidos de América, siendo considerada despectivamente como un clan, y en las últimas décadas señalada bajo la influencia de una maldición que persiguió a la mayoría de sus integrantes, John Fitzgerald Kennedy ha dejado una huella imborrable en la historia de los Estados Unidos. A pesar de estas características mencionadas, hay diversos temas que nos permiten visualizar el lado positivo de este político norteamericano, que a lo mejor a lo largo de los últimos 50 años han sido dejadas de lado o perdieron relevancia, frente a otros temas relacionados con el misterio en torno a su asesinato y quién o quienes fueron sus autores. Lo cierto es que más allá de mi simpatía por este gran político, Jack ha dejado mensajes bastante interesantes y una ideología que trasciende el aspecto político y va dirigida a toda la humanidad. En lo posible intentaré realizar este trabajo en torno al desarrollo de su administración, tanto los aspectos negativos como positivos, la opinión del pueblo norteamericano con respecto al joven Kennedy y cual fue su verdadero mensaje, que como ya mencioné trasciende las fronteras de la política y la economía.
Proveniente de una familia católica debido al origen irlandés de sus ancestros, como ya todos saben, Jack fue el primer presidente perteneciente a la Iglesia Católica. Su padre supo ser el embajador de los Estados Unidos ante el Reino Unido de Gran Bretaña, a su vez por parte materna su abuelo supo ser un importante político a nivel local.
Luego de sus estudios primarios, donde pasó por escuelas públicas y privadas, John Fitzgerald buscaría comenzar su camino en la vida, el cual encontraría en Harvard, de donde se graduó con el título de Licenciado en Relaciones Internacionales. Posiblemente sea el rol que desempeñaba su padre el cual le facilitó a John acceder rápidamente a sectores de la política y de la diplomacia de forma rápida. No tardo en acceder a la cámara de representantes, como también al Senado de la Nación. Por supuesto pertenecía al Partido Demócrata de los Estados Unidos. Ya desde temprana edad sus tendencias demócratas tanto en lo económico como en los aspectos sociales principalmente se hicieron notar, lo cual le valió encontrarse en oposición a muchos de sus pares que todavía no consideraban la apertura social en los Estados Unidos. De todas formas es interesante mencionar que Jack participó en la Segunda Guerra Mundial, combatió en el Pacífico y recibió el Corazón Púrpura luego de haber sido herido en combate mientras luchaba por socorrer a sus compañeros.





Kennedy recibiendo una condecoración luego de su participación en la Segunda Guerra Mundial.




Uno de los acontecimientos políticos más importantes de la década pasada fue el popular debate para la candidatura presidencial de 1960 entre el Senador Kennedy y el Vicepresidente Nixon. Este debate político televisado nos da mucho para hablar, tanto en lo anecdótico como en lo político. Lo cierto es que Kennedy representaba al Partido Demócrata, habiendo desarrollado una amplia campaña a lo largo de todo el país y ofreciendo una nueva América con mayores derechos para la población, un rol de intervención estatal en la economía, otorgándole ayuda a los sectores marginados del país, un sistema sanitario que cubra a todos los ciudadanos y a su vez una política exterior de "Buena Vecindad", que se oponía a la rigidez que ostentaban los republicanos, principalmente para con la Unión Soviética. Muchas de estas premisas enunciadas por Kennedy fueron tildadas de utópicas, difíciles de alcanzar en un mundo afligido por la distensión nuclear y el choque entre las dos potencias hegemónicas de la época (Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).
Por su parte, Nixon, quien se encontraba en el cargo de vicepresidente durante el mandato de Dwight Eisenhower, representaba al Partido Republicano. Ofrecía continuar con las medidas llevadas a cabo durante los últimos años, en donde hubo por parte del Estado una fuerte inversión en la infraestructura a nivel nacional, una economía estable por momentos y una política exterior rígida, demostrando el poderío de los Estados Unidos y su intención de no transmitir debilidad frente a la Unión Soviética.
Hay quienes pueden considerar este debate, como un típico debate entre Realistas e Idealistas. Nixon representando a los realistas, con un Estado nacional fuerte para hacer frente a la amenaza externa del comunismo, defensor de la Doctrina Eisenhower y de la intervención en cualquier parte del mundo, frente a un Kennedy que defendía la igualdad social a nivel interno y un respeto por los Derecho Humanos sin importancia de nacionalidad, con un Estados Unidos que cumpliera un rol pacífico a nivel mundial y redujera la tensión con la URSS.





Jack junto a su padre Joseph Kennedy, un destacado hombre de negocios que desempeño cargos tales como el de Embajador de los Estados Unidos ante el Reino Unido.




En cuanto a lo anecdótico me resulta interesante mencionar que este famoso debate de 1960 fue el primero en transmitirse por televisión, como también fue transmitido por radio. Lo cierto es que Richard Nixon fue acusado de encontrarse sumamente nervioso frente a la tranquilidad que aparentaba Kennedy y la seguridad que este transmitía. Nixon llegó a transpirar más de lo común y a encontrarse sin respuestas frente a determinadas preguntas de la audiencia presente. En contraposición, Kennedy emitió uno de los discursos más atrapantes que jamás haya escuchado en mi vida. Comenzando a establecer una analogía entre lo que se planteaba el país en 1860 y lo que se estaba planteando para 1960. Mencionando una lucha por el respeto hacia los derechos de todo norteamericano y buscando la paz e igualdad en todo el mundo.
Aquellos que visualizaron el debate por televisión dieron como ganador a Kennedy, mientras que aquellas personas que lo escucharon por radio hablaban de Nixon como vencedor. De todas formas llegamos a las elecciones con un duelo fuertemente demarcado que incluso llegó a dividir al país. Fue una de las elecciones más ajustadas de toda la historia norteamericana, de todas formas la fórmula Kennedy Johnson se alzó como triunfante, sustituyendo a partir de 1961 a Eisenhower Nixon.
Muchos sugieren que entre Jack y Lyndon no había una buena relación, recordemos que ambos se habían enfrentado en las elecciones a nivel partidario para determinar el representante demócrata a la presidencia. Es probable que desde los cuarteles del Partido Demócrata hayan visto en ambos una fórmula ganadora, de todas formas con el paso de los años la relación mejoró entre compañeros de fórmula. No creo en las teorías que sugieren que fue Lyndon quien mandó a matar a Kennedy para ocupar la presidencia y llevar a cabo diversas medidas políticas que con Kennedy hubieran sido imposibles.
La llegada de Kennedy al poder demostró el triunfo de los demócratas por sobre los republicanos, como también el triunfo de una nueva corriente ideológica que instauraría cambios en lo político, social y diplomático.





El slogan del Partido Demócrata Liderazgo para los '60. Por supuesto este liderazgo venía de la mano de Kennedy y Johnson.





Al igual que en el discurso que proclamó en su debate con Nixon (que en realidad fueron 3 debates), cuando Kennedy promulgó su primer discurso como presidente, el discurso inaugural, el pueblo norteamericano quedó atónito frente a uno de los mejores oradores que ha tenido la política norteamericana. En lo personal aconsejo escuchar estos discursos, que fácilmente pueden ser encontrados en Internet, ya que demuestran de forma textual los ideales kennedistas. Ya sea pronunciando su famosa frase "No te preguntes lo que tu país puede hacer por ti, si no lo que tu puedes hacer por tu país" o dirigiéndose al pueblo en temáticas como las misiones militares en el Sudeste Asiático o en referencia a los avances espaciales, Kennedy supo ser un excelente orador que le agregaba carisma a cada uno de sus discursos.
En cuanto a las medidas sociales nos encontramos en una época de gran tensión social. En donde por ejemplo se les negaba el ingreso a los afro americanos a las universidades, poseían un transporte público diferenciado del resto de la sociedad, y demás cuestiones que resultan contraproducentes para nuestros días. Kennedy intentó garantizar los derechos de cada norteamericano sin importar su origen ni procedencia. Generó una apertura en cuanto a derechos sociales mediante la sanción de varias leyes. Motivo por el cual fue criticado en diversos estados conservadores a los cuales las medidas de Kennedy les resultaron negativas.
Por otra parte el presidente demostró un acercamiento para con Martin Luther King, otorgándole apoyo a gran parte del sector afro americano. De esta forma se ha señalado a lo largo de estos años que gran parte de la popularidad de Kennedy fue debido al apoyo que recibió de este sector de la sociedad.
En materia diplomática la administración Kennedy demostró altos y bajos. En el caso Latinoamericano la "Buena Vecindad" fue tan solo un ideal, que no alcanzó a desarrollarse plenamente, en parte debido al asesinato de Kennedy y al cambio de política exterior que introdujo Johnson. Kennedy intentó mantener relaciones pacíficas con los diversos estados independientes del mundo, lo cual le valió serias críticas a nivel interno, ya que gran parte de la sociedad quería una postura fuerte frente a la Unión Soviética. Un rol agresivo frente al avance del comunismo en Europa, Asia y América. Durante la administración Kennedy vamos a experimentar cuatro acontecimientos que nos permiten observar las variaciones en la política exterior que experimentó Estados Unidos durante aquellos años.
En primer lugar el Incidente de la Bahía de Cochinos demostró la inoperancia de la administración Kennedy frente al apoyo que desde el gobierno se otorgaba a los exiliados cubanos que habían sido desterrados con el triunfo de la Revolución Cubana de 1959. Debemos tener en cuenta que Cuba siempre fue uno de los puntos estratégicos mas importantes para Estados Unidos, y visualizar el triunfo de una revolución de carácter socialista que rápidamente se alinearía a la ideología comunista proveniente del Kremlin, no era nada bueno para los Estados Unidos. Por lo cual ya desde el gobierno de Eisenhower se había comenzado a idear un plan para contrarrestar la revolución, o mejor dicho el gobierno que alcanzó el poder con la revolución, de la mano de Fidel Castro. Varios exiliados políticos e importantes empresarios cubanos con lazos en el gobierno norteamericano incentivaron mediante la CIA y vínculos empresariales, el apoyo para derrocar a Castro. En lo que nos incumbe a nosotros, durante la administración Kennedy se llevó a cabo el plan para invadir Cuba en el sector Occidental de la isla, en la Bahía de Cochinos.





John Fitzgerald Kennedy junto a su par soviético Nikita Jruschov. Durante un tiempo Kennedy fue acusado de mantener cierta debilidad frente al mandatario soviético que representaba la unidad y fuerza de la URSS.





Luego de las intervenciones militares, desembarcos e intentos de ataques aéreos, los movimientos norteamericanos y de los exiliados cubanos fueron reprimidos. Por lo cual observamos una falla  tanto por parte de los Estados Unidos, luego Kennedy se negaría a llevar a cabo un segundo ataque conocido como el segundo intento de la invasión, lo que le valdría de criticas internas debido a la intromisión en este tema y al fracaso en la misma, y criticas por parte del grupo de cubanos que deseaba derrocar a Castro. De esta forma observamos a otro de los sectores que se ha señalado como posible gestor del asesinato del presidente. Ya que este grupo de exiliados se sintió traicionado como humillado y obviamente, perdieron sus posibilidades de recuperar el control de Cuba y continuar con sus negocios.
Me hubiese gustado explayarme más en este tema, lo cierto es que nos desviaríamos del trabajo en sí, de todas formas es un punto importante a mencionar durante la administración Kennedy.
Generalmente cuando menciono que soy simpatizante de Kennedy, lo primero que escucho es El Bloqueo. De acuerdo al bloque hacia Cuba voy a exponer mi punto de vista.
Si bien, como ya mencioné Kennedy se había negado a autorizar el desembarco del grueso de las tropas norteamericanas en Cuba, debió encontrar un artilugio para mantener en calma a los exiliados cubanos y a su vez ocultar el fracaso norteamericano en esta operación, que para el pueblo sería un supuesto triunfo del comunismo (ya que todo aquello con tendencias socialistas era visto como comunista acérrimo, claramente entendible por la propaganda contra el comunismo desplegada durante los '50 y '60). Al no intentar nuevas acciones militares en Cuba, debido a sus propias convicciones, Kennedy terminó aceptando lo que muchos republicanos sugerían en el Congreso. Realizar un bloque económico a Cuba, imposibilitando a otros países comerciar con Cuba, lo cual claramente vamos a comprender si pensamos que la mayoría de los países de Occidente alineados a Estados Unidos iban a preferir frenar sus vínculos con Cuba con tal de no perder la relación y el apoyo de los Estados Unidos.
Por esto mismo, considero que el bloque fue un artilugio utilizado por Kennedy para apaciguar las aguas tanto entre sus pares como con los exiliados cubanos, para reducir las consecuencias del fracaso de Cochinos. El bloque es criticable hasta hoy en día, en un mundo completamente diferente, luego de la caída de la Unión Soviética y con un mundo globalizado. De todas formas es entendible esta medida durante una época de distensión entre dos potencias que controlaban el mundo y luchaban directa e indirectamente en las periferias.
Por último me gustaría mencionar que en cierta forma Kennedy y todo lo que significó la intervención en Cuba, fue un legado de la previa administración, que el mismo Eisenhower había comenzado, por lo cual creo que es erróneo otorgarle a Kennedy las negativas de la invasión en Cochinos y del bloque.





Kennedy fue uno de los presidentes de Estados Unidos que impulsó la carrera espacial. A su vez representó el ideal del hombre de llegar a la Luna.




Cuando analizamos los cambios económicos durante la administración Kennedy debemos comprender que estamos imposibilitados de comparar diversos ciclos económicos ya que en dos años de gestión nuestro índice de análisis es más reducido que si analizáramos la economía en tiempos de Eisenhower o en tiempos de Nixon. De todas formas Kennedy intentó acabar con parte de la recesión que había a comienzos de los años '60. Fomentó un mayor consumo, lo cual aumentó la demanda agregada, generando una reactivación
económica en el sector de la producción. Durante los últimos tiempos del mandato de Eisenhower nos encontrábamos con un leve estancamiento en la producción, que Kennedy logró reactivar en poco menos de dos años. Otras medidas que llevó a cabo fue reducir el desempleo. No solo logró reducirlo, si no que también logró aumentarlo en comparación a los 2 años previos a su mandato. Kennedy fomentó una mayor inversión en sectores como por ejemplo la educación y la salud. Parte de su presupuesto se focalizaba en destinar una mayor cantidad de fondos al sector educativo, no solo invirtiendo en la infraestructura si no también aumentando los salarios. En cuanto al sistema de salud, buscó mejorar la situación de aquellos sectores menos favorecidos que se encontraban imposibilitados de acceder al sistema privado. Este intento de mejorar el sistema de salud para que se beneficien más norteamericanos iba en contra de las grandes corporaciones vinculadas con el sistema de salubridad, sector al cual también  se acusa como uno de los posibles grupos involucrados en el asesinato de Kennedy, ya que los ideales de este último y su búsqueda por reformar el sistema de salud norteamericano iba en contra de los intereses de este poderoso sector.
En 1962 estalló la Crisis de los Misiles. La Fuerza Aérea norteamericana había identificado bases en construcción para el almacenamiento y por supuesto, uso de misiles nucleares en Cuba. Claramente esto era una fuerte amenaza para los Estados Unidos, tener en su continente y en sus cercanías no solo a soviéticos y a comunistas, si no también misiles de largo alcance con potencial nuclear. Claramente Kennedy debía hacer algo al respecto. No podía continuar con una imagen norteamericana débil y con poca firmeza en las cuestiones directas con la URSS. Sin embargo no podía mostrar una postura demasiado dura ya que una posible Guerra Nuclear se podría librar entre ambos países. De esta forma nos encontramos con un Kennedy que debe enfrentarse a cuestionamientos internos que solicitaban una posición frente a la URSS más rígida, y por el otro lado debía mantener la paz para no librar una Guerra Nuclear. De todas formas la amenaza nuclear de los misiles soviéticos en Cuba era una realidad. De esta forma vamos a experimentar uno de los momentos de mayor tensión de la Guerra Fría. La Crisis de los Misiles supuso un nuevo hito en la Guerra Fría, la posibilidad de choque entre las dos grandes potencias, no debido a cuestiones bélicas, si no a las amenazas que la expansión del comunismo o capitalismo generaba en las periferias del mundo. La Guerra de Corea había demostrado uno de los momentos de mayor tensión para ambas naciones, ahora casi 10 años más tarde, Estados Unidos se encontraba frente a la amenaza de Jruschov con misiles nucleares en Cuba, y con un presidente demócrata que buscaba la paz universal y una relación pacifica entre las naciones, claramente en un contexto de extrema tensión.
De todas formas los acuerdos entre Kennedy y Jruschov lograron reducir la tensión, que si bien ya por aquel entonces se hablaba de la posible guerra nuclear entre ambas potencias, ambos mandatarios llegaron a un acuerdo que según la opinión generalizada no demostró una victoria para los soviéticos, pero sí una falencia y debilidad por parte de los norteamericanos. Probablemente sea por el carácter de este presidente demócrata, a lo mejor un republicano hubiera mostrado firmeza y hubiera amenazado a la URSS, de todas formas Estados Unidos demostró cierta debilidad frente a la URSS, en este momento específico.
La lucha con la URSS se desplegaba en todos los aspectos, desde lo bélico hasta lo deportivo. Es por esto que durante esta época la lucha entre ambas potencias por la carrera espacial sería un punto de suma importancia. Si bien los soviéticos realizaron la primer salida al espacio exterior y lograron colocar el primer satélite artificial en orbita, los norteamericanos no podían quedarse por detrás. De esta forma buscaron ir aun más allá que la URSS, y a partir de Kennedy la carrera espacial para llegar por primera vez a la Luna comenzaría a gestarse. Kennedy destinó una gran cantidad de fondos federales a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (traducción al español de NASA) para mejorar las investigaciones aeroespaciales. Es famoso el discurso en el cual Kennedy menciona "Nosotros elegimos ir a la Luna", parte de este mensaje y de la carrera espacial para llegar a la Luna formaban parte de la extrema competencia entre ambas potencias para demostrar su hegemonía. Es sabido que fue durante el mandato del republicano Richard Nixon que el primer hombre llegó a la Luna, en el año 1969, justamente alcanzando el sueño de Kennedy, lograr que el hombre llegue a la Luna para fines de la década de los '60.
Este acontecimiento demostró una victoria norteamericana por sobre la URSS y a su vez la conclusión de un ciclo iniciado por Jack 8 años antes.





John Fitzgerald Kennedy en el despacho presidencial. En la imágen se puede apreciar a su hijo John Fitzgerald Kennedy Jr jugando en la oficina de su padre.




Posiblemente un tema de suma importancia para los latinoamericanos sea la Alianza para el Progreso. Al igual que con la Invasión a la Bahía de Cochinos no voy a explayarme demasiado en temas particulares con la intención de desviarme del análisis general. De todas formas voy a mencionar que Kennedy llevó a cabo una Alianza que demandaría 10 años, en la cual desde los Estados Unidos se destinaría una importante suma de dinero para mejorar diversas cuestiones de la realidad latinoamericana durante la década de los '60, tales como la educación, el modelo agrícola y las relaciones entre los estados de la región. La Alianza que traería el progreso se apoyaba en los modelos de presidentes de la región como Frondizi o Betancourt. Se debía sostener parte de estos modelos, a medida que el Desarrollismo comenzaba a ser el proceso primordial de la región. De todas formas hay quienes sugieren que la Alianza para el Progreso fue una medida impulsada por los Estados Unidos con el fin de mantener el orden en la región y frenar los ideales que supusieran una inclinación hacia el comunismo. Cuba no se adhirió a la Alianza, a pesar de las diferencias entre este país y la potencia Occidental, nos demuestra el ideal norteamericano de frenar la expansión del comunismo en la región y mantener gobiernos democráticos que respondieran a los intereses norteamericanos. De todas formas no es momento para hablar de los regimenes burocrático autoritarios en la región, que van a tomar mayor importancia durante la siguiente década, ya si con un apoyo por parte de los Estados Unidos para frenar el avance del comunismo y hacer frente a los grupos de izquierda mediante el uso de la fuerza y gobiernos militares. Ya sea desde mejorar cuestiones sanitarias hasta proporcionar una importante suma de dinero para que los gobiernos de cada país los inviertan en infraestructura, Kennedy asumió un compromiso para con la región. Puede ser visto como un engaño detrás de un interés de mantener fuera de los lineamientos comunistas a la región, de todas formas es una realidad que no puede ser cuestionada, a pesar de las posturas particulares de cada individuo.
Posiblemente uno de los puntos más criticados de la administración Kennedy fue Vietnam. Para empezar quiero señalar que Vietnam no era un tema particular de la administración Kennedy si no que era una cuestión nacional. Como he mencionado en otros estudios e incluso en mis videos, los cuales pueden seguir en mi página de Youtube, hablar de Vietnam nos remonta a Truman y Eisenhower. Incluso he hablado de la relación de Vietnam con Franklin Delano Roosevelt. Para los '60 ya era una cuestión de suma
importancia que alcanzó una jerarquía nacional. En parte debido a la Doctrina Einsehower, a la Teoría de la Contención y a su vez a la Teoría Domino, era necesario establecer un cordón de seguridad en el Sudeste Asiático para frenar el avance del comunismo, impidiendo que una de las regiones más pobladas del mundo y donde Estados Unidos intentaba mantener cierto control, cayera a manos de los comunistas. Principalmente luego de la Revolución China y durante la Primera Guerra de Indochina, Estados Unidos comenzó a involucrarse más y más en Vietnam. Lo cierto es que durante la administración Kennedy no podía mantener una postura liviana frente a esta importante temática para los Estados Unidos, por lo cual el envío de tropas y el apoyo a Vietnam de Sur continuó notablemente. Hay quienes sugieren que la carrera espacial y otras cuestiones fueron utilizadas para desviar la mirada del pueblo norteamericano de lo que se estaba realizando en Vietnam, de todas formas no comparto esta postura, a pesar de señalar que la Casa Blanca cada vez se hundía más en el pantano del Sudeste Asiático.
Si Rusia, China, Corea del Norte, pronto Vietnam del Norte y posteriormente Laos, Camboya y el resto de los países del Sudeste Asiático formaban, mediante la Teoría del Domino un bloque comunista, Estados Unidos no lograría hacer frente a todo un bloque homogéneo que pondría en jaque sus relaciones en Asia.
Vietnam era necesario para Estados Unidos, por lo cual durante la administración Kennedy la tensión aumentó y el camino hacia la Guerra parecía acercarse.







Kennedy explicando la situación en el Sudeste Asiático para 1961. Al igual que sus pares, Vietnam le generó serios problemas a su administración.




En este último tiempo he escuchado una hipótesis en la cual me planteaban que hubiera sucedido con Vietnam si Kennedy no hubiera sido asesinado y por consiguiente hubiera continuado en el poder, hubiera ganado las elecciones de 1964, y Lyndon jamás hubiese llegado al máximo cargo. Creo que es interesante señalar que Kennedy, a pesar de lo ya mencionado, buscaba apartar a Estados Unidos de Vietnam, el veía la dura realidad a la cual se habían enfrentado los franceses y la posibilidad de crisis y convulsión en una región con dos países sumamente importantes. Es posible que Kennedy a largo plazo intentara desviarse de Vietnam, incluso es probable que si hubiera seguido vivo jamás hubiésemos escuchado hablar de la guerra, principalmente si entendemos la gran diferencia que había entre Johnson y Kennedy con respecto a esta, y teniendo en claro que fue Johnson quien dio inicio formal a la misma. De todas formas Vietnam hubiera existido. Los dos sectores más poderosos de la pirámide de poder norteamericano, (ver trabajo ¿Podemos hablar de fracaso del "Change We Need"?) estaban completamente convencidos de iniciar una guerra en Indochina. El Poder Ejecutivo no podía oponerse, y aquí es cuando surge otra vez la posibilidad que haya sido Vietnam el motivo por el cual Kennedy terminó siendo asesinado en Dallas.
Posiblemente el sector de la industria bélica y de la defensa de los Estados Unidos sabía la intención de Kennedy de frenar Vietnam, por lo cual sabiendo que Johnson haría oficial la guerra, decidieron acabar con Kennedy para alcanzar sus objetivos. De similar forma la cúpula de la mencionada pirámide, compuesta por el mundo de las finanzas de Wall Street y el Tesoro norteamericano se beneficiaria ampliamente de la Guerra, aumentando sus fondos y su poderío económico. Por lo cual Vietnam representaba un negocio para gran parte de los sectores que manejan los Estados Unidos.
Con tan solo ver que tanto Demócratas como Republicanos formaron parte de esta guerra y de sus inicios, entendemos que una guerra de esta magnitud favoreció a pocas personas, a costa de la vida de millones, entre los cuales encontramos más de 58.000 norteamericanos.
Por otro lado me gustaría señalar que la frase del pantano nos describe claramente la situación.
Kennedy ya había permitido el envío de diversos contingentes a Vietnam, había realizado el envío de dinero a Vietnam del Sur y a su vez se dirigía a la población norteamericana con respecto a este tema, por lo cual vemos que cada vez le resultaría más difícil salir del conflicto, a cada paso que Estados Unidos daba, destruía cualquier posibilidad de retirada. Kennedy no quería un Bahía de Cochinos II, pero tampoco buscaba hacerle frente a una guerra directa con Vietnam del Norte y a su vez con Rusia y China. De todas formas creo correcto señalar que Kennedy colaboró con lo que sería la posterior Guerra de Vietnam, desde Truman hasta Nixon todos los presidentes formaron parte de la posterior guerra. Hablar de culpables es duro, más si entendemos que encontrarse en ese cargo es lidiar con diversos grupos de poder que pujan por sus intereses propios, y a veces oponerse a una guerra puede resultarle muy caro a un presidente, ya sea perdiendo el apoyo económico, perdiendo el apoyo del Parlamento, quedando imposibilitado a la reelección o siendo disparado en un acto público.
Por último sin quitarle a Jack su responsabilidad con Vietnam, creo que Estados Unidos ya estaba decidido desde hacia varios años antes, a realizar cualquier tipo de medidas en el Sudeste Asiático. Por más que tenga que sostener una ardua guerra en el otro lado del mundo, enfrentarse a territorios poco conocidos y frente a un nuevo concepto de guerra que les daría más de un dolor de cabeza. No nos olvidemos del momento histórico. La guerra Fría correspondió en varias ocasiones a la lucha en las periferias y la lucha ideológica, a pesar que Estados Unidos haya considerado acertado llevar a cabo una de las luchas armadas mas duras y crueles del siglo XX con sus propias manos y de forma directa.
Como último acontecimiento a destacar de la administración Kennedy voy a mencionar la construcción del muro de Berlín.
Recordemos que Berlín se encontraba dividida en dos, Berlín Occidental (asesorada por Estados Unidos) y Berlín Oriental (bajo tutela soviética). Durante este momento de la Guerra Fría, ambas potencias se encontraban en una situación de tensión. Por lo cual Estados Unidos, en parte buscó tener un acercamiento con sus pares europeos. De esta forma consideró importante focalizar parte de su agenda en Alemania Occidental.






JFK emitiendo su famoso discurso en Berlín. Uno de los tantos artilugios utilizados durante la Guerra Fría.




Con la construcción del muro encontramos una división entre cualquier acercamiento por parte de ambas potencias en el continente europeo. Sumado a la visita de Kennedy a Berlín Occidental, donde pronunció su famoso discurso donde menciona "Ich bin ein Berliner" haciendo alusión a su apoyo y reconocimiento para con el pueblo de Alemania Occidental y demostrando el notable acercamiento para tener una postura más rígida hacia la Unión Soviética. Parte de este vínculo con Alemania Occidental se debe al embargo soviético, de todas formas Kennedy consideró necesario ganarse al pueblo alemán y demostrarles su apoyo, como otro de los tantos artilugios utilizados durante la Guerra Fría. En esta ocasión, no se si hablar de periferia, pero sí de un punto de suma importancia para ambas potencias mundiales, pero de nuevo fuera de sus respectivos territorios, y orientados hacia el continente europeo, donde todo se había originado, y a su vez donde las alianzas y luchas diplomáticas serían esenciales para ambos bloques.
Para aquellos que jamás hayan escuchado de la frase mencionada anteriormente, significa “yo soy berlinés”. La utilizó John en su visita a Berlín Occidental en 1963, y fue una forma de ganarse el apoyo del pueblo de Berlín y Alemania Occidental y asegurar el respaldo hacia Estados Unidos de estos últimos. Fue a su vez un acercamiento con un punto clave durante la Guerra Fría que permitió tener mayor relevancia para los Estados Unidos en Europa.
Como mencioné al comienzo del trabajo, mi segundo punto de análisis es la opinión del pueblo americano con respecto a Kennedy. Claramente observamos en un comienzo dudas con respecto a este joven político. Principalmente por su procedencia, su religión y debido a su edad y su intención de alcanzar la presidencia. De todas formas y a pesar de diversas críticas que se le realizaron durante su mandato, logró obtener el apoyo y cariño de gran parte del pueblo norteamericano. A lo mejor varios sectores de los mencionados anteriormente veían en Kennedy una amenaza para llevar a cabo sus planes y obtener amplios beneficios, motivo por el cual podemos entender su asesinato. A pesar de las cuestiones en Cuba, la tensa relación con la URSS, la inoperancia en diversos momentos y Vietnam, Kennedy obtuvo un gran apoyo. Claramente el mismo aumentó considerablemente luego de su asesinato. La idolatría que acompañó a Jack luego de su muerte fue enorme. Reconocido hoy en día como uno de los mejores presidentes de los Estados Unidos, y uno de los políticos más queridos por el pueblo, a pesar de mantenerse en la presidencia durante 2 años, Kennedy supo ganarse a gran parte de la sociedad desde su debate de 1960 con Nixon, con su discurso en Berlín o demostrando su interminable lucha por la igualdad social y el respeto de los valores y derechos fundamentales de los seres humanos.
Kennedy generó una nueva línea política en Estados Unidos, centrada hacia la visión de Lincoln y los ideales de una mejor América que sea respetada por todas las Naciones y que guíe a la humanidad hacia un futro más prospero. De todas formas podemos entender que tanto él como su hermano Robert o Luther King, terminarían de la misma forma. Al igual que Lincoln, en muchos casos la lucha contra los grupos de poder más influyentes de Estados Unidos puede llegar a costarles la vida, a pesar del cariño del pueblo norteamericano, que jamás olvidará a uno de los políticos más destacados del siglo pasado.
Habiendo mencionado tantos acontecimientos en tan poco tiempo, es innegable que Kennedy no malgastó su tiempo, ni intentó dejarlo pasar sin luchar por diversas cuestiones. Creo que Kennedy representó a gran parte de la población que durante la Guerra Fría buscaba otro camino que no sea la guerra ni la enemistad. Un mundo más armonioso, sin tensión y donde sea posible luchar por otras cuestiones tales como la carrera espacial o los deportes. El mensaje de Kennedy va más allá de lo político, nos demuestra que es posible alcanzar las metas propias y mejorar la vida de diversas personas, a pesar de las piedras en el camino y de la oposición que se genere a lo largo del camino. Kennedy luchó por diversas causas, ya sea por el reconocimiento de los derechos para sectores que habían sufrido demasiado en las pasadas décadas, como buscando mejorar la situación sanitaria y económica de cada norteamericano. A pesar de haber sido asesinado y de no llegar a concluir todas sus metas, Kennedy alcanzó la más importante, la de dejar una ideología que logre la paz y armonía internacional y nacional para el caso de los Estados Unidos.
La guerra no siempre es el mejor camino, de lo contrario no hubiera promulgado sus palabras "debemos poner un fin a la guerra antes que esta ponga un fin a la humanidad". Muchos van a mencionar Vietnam y Cuba. No debemos mirar siempre cuestiones que van más allá de un ser humano, y deberíamos focalizarnos en los verdaderos mentores y defensores de esas guerras. Kennedy intentó luchar a su manera contra ellos. Ya sea atacando las sociedad secretas o los sectores de la industria pesada armamentística. A lo mejor su lucha contra estos sectores le terminó costando la vida, lo cierto es que nos deja una seria advertencia. Esta es el peso y el nivel en el cual se manejan estos grupos, y como pueden acabar con la vida y la lucha de los hombres más importantes del mundo.
Habrá quienes se opongan a Kennedy y cuestionen determinados tópicos de su vida y administración, lo cierto es que no podemos negar su lucha por mejorar la vida de los seres humanos tanto en su país como en el mundo fue algo maravilloso. Su ejemplo de lucha y sacrificio, a pesar de los desaciertos que tenemos los seres humanos constituye un ideal para todo político honorable. Sin embargo el carisma y la formación demostraron serles herramientas sumamente importantes para conducir uno de los países más importantes del mundo, por no decir el más importante.






Kennedy momentos antes de su asesinato en Dallas. Los motivos y autores de su asesinato son un misterio que aun perdura en la historia.




Seguramente luego de todo este análisis, muchos tendrán la misma pregunta que nos hacemos los seguidores de Kennedy todos los días. Esta no es si su administración fue buena o mala, o si verdaderamente buscaba determinados ideales o si fue uno de los mejores políticos del siglo XX. Seguramente se preguntarán ¿Quién mató a Kennedy? Bueno, lamentablemente no tengo la respuesta exacta a esta pregunta. De todas formas puedo dar mi opinión fundamentada en mi conocimiento y mis estudios a lo largo de este período. Creo que Kennedy se oponía a los intereses de varios sectores de poder sumamente importantes en los Estados Unidos, a lo mejor esta oposición no era directa, si no que Kennedy les generaba un obstáculo para llevar a cabo sus planes. Posiblemente le haya sucedido lo mismo que a Lincoln, estos grupos acabaron con sus vidas y enmascararon el asesinato en simples civiles. Es posible. Como también lo sea un ajuste de cuentas por parte de los exiliados cubanos que confiaban en Kennedy y esperaban un apoyo que finalmente no llegó como lo esperaban. No creo que Lee Harvey Oswald haya sido el mentor e incluso el actor de su asesinato. Fue tan solo un títere colocado por estos sectores para desviar la atención y continuar con sus planes. Vietnam tenía que llevarse a cabo, lo lograrían con Johnson 1 año más tarde, lo cual no es casualidad. Tenían que frenar las reformas sociales y sanitarias, lo cual lo lograron. Por último tenían que generar un cambio para modificar su situación  desfavorecida en plena Guerra Fría, y lo lograron. De todas formas la verdad la sabremos en unas décadas, cuando los archivos de la investigación acerca de su asesinato sean abiertos al público. Como también puede ser que jamás conozcamos lo sucedido aquel 22 de Noviembre de 1963. Lo cierto es que a pesar de nuestra eterna curiosidad, no debemos recordar a este gran político y ser humano por un acontecimiento trágico, si no por su vida, obra y legado que perdura hasta nuestros días. Después de todo Jack puede estar muerto, pero al igual que la llama eterna que ilumina sus restos desde Arlington, sus ideales están presentes constantemente en la historia universal.





                                                                                                Tomás Vera Ziccardi.