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jueves, 15 de enero de 2015

Vietnam a 40 años del fin de la guerra




Vietnam a 40 años del fin de la guerra





La fecha 30 de abril de 1975 quedó marcada en la historia por la icónica Caída de Saigón que representó nada menos que el fin de la Guerra de Vietnam. Bastante se ha escrito respecto al mencionado momento histórico desde los 70s hasta la actualidad. A pesar de ello, poco ha sido lo que se ha desarrollado respecto al aniversario del fin del conflicto bélico que paralizó a toda una región durante más de dos décadas. Dentro del mencionado microclima, buena parte de lo expuesto apuntó a rememorar tanto la visión estadounidense como el dolor y padecer del pueblo vietnamita. Como si Vietnam fuera símbolo de la guerra y sus posteriores efectos, no ha habido una apertura de visión en cuanto a la Vietnam contemporánea. Se ha dejado de lado la nación que sin encontrarse ajena a las consecuencias del conflicto en años recientes demostró un profundo deseo por mirar hacia el futuro, rompiendo el prejuicio de un mundo que obstinadamente le recuerda su pasado.

Desde este medio hemos abordado exhaustivamente la Guerra de Vietnam. Consideramos que tanto los acontecimientos previos como sus posteriores consecuencias cuentan con primordial relevancia. Sin embargo, siendo el presente año tan preeminente es preciso tomar en cuenta y a su vez desarrollar nuevos juicios críticos robustecidos de valor para dar cuenta de la nación que surgió luego de 1975. Desde dicho momento hasta mediados de los 80s, comienzos de los 90s, Vietnam padeció un aislamiento multidimensional forzado por Estados Unidos en el plano internacional. El precio del conflicto no solo se pagó caro, se amortizó a lo largo de las próximas décadas. Una nación con un potencial humano y material de la talla de Vietnam no podría quedar fuera de un mundo cada vez más globalizado. A medida que los nuevos paradigmas de poder iban tomando lugar en el sistema internacional, tanto la cúpula de poder nacional como las potencias hegemónicas comprendieron que había llegado el momento de un rotundo cambio. Las reformas de los años 80s, más conocidas en occidente como "reformas del Đổi Mới", comenzaron a dar sus frutos en la década siguiente, cobrando notoriedad a partir de 1995 cuando no solo la República Socialista de Vietnam regulariza sus relaciones exteriores con gran parte de sus vecinos sino también cuando tomaban lugar cambios intrarregionales en el Sudeste Asiático. 

De las reformas económicas a los cambios políticos tuvieron lugar otro tipo de virajes tales como los culturales y generacionales. Una nación con ansias de insertarse en el mundo y convertirse en un referente asiático pronto comprendió que las nuevas generaciones debían recibir una educación más abarcativa y menos condensada en el pasado (no solo por la guerra, más bien por el deseo de romper una dialéctica incongruente con el proceso global de la segunda mitad de los años 90s). A partir de aquel momento Vietnam desarrolló un cambio económico que entre otras cuestiones le permitió: ampliar su comercio con el resto del mundo, recomponer relaciones bilaterales signadas por el pasado, acrecentar el desarrollo interno, estructurar uno de los mercados internos más prósperos de Asia, potenciar sus recursos humanos y tornarse un referente geopolítico en clave regional. Actualmente Vietnam es un actor fundamental de la región Asia-Pacífico, uno de los principales miembros de ASEAN, un productor de manufacturas destinadas a posicionarse más allá del mercado regional, una nación con estrechos vínculos diplomáticos y comerciales con todas las regiones del sistema, un potencial socio económico y una nación con una de las monedas más atractivas para realizar proyectos de inversión. 

Cuando tomamos en cuenta casos de estudio tan complejos como el de Vietnam no puede darse lugar a un simplismo historiográfico que más que vincular naciones a su pasado las ata y consecuentemente condena ad eternum. Hoy, a cuarenta años del fin de una guerra de semejante envergadura como lo fue la desempeñada en Vietnam, es el momento indicado para revalorizar la evolución histórica que si bien no se disocia de su pasado busca superarlo. El Vietnam contemporáneo es más que la guerra. Luego de cuatro décadas han tomado lugar una infinidad de cambios de índole tanto exógena como endógena que conllevaron a una nueva nación. De igual forma debería tomar lugar una nueva concepción internacional respecto a dicho actor y su presente. Es hora de superar juiciosamente las heridas del pasado, varias de las cuales provienen de prejuicios inaceptables en los albores del siglo XXI. Posiblemente debamos seguir el ejemplo de Vietnam, una nación que ha buscado mirar hacia el futuro. A cuatro décadas del fin de la guerra imploramos por un nuevo enfoque respecto a una nación que merece más de lo que le hemos dado hasta el momento. 





Los derechos del presente editorial son propiedad de TVZC



viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Los medios globalizan o la globalización mediatiza?

Para poder analizar conceptos como la globalización, los medios de comunicación en el Siglo XXI, la aldea global, la opinión pública o el rol de la comunidad internacional es preciso disponer de las herramientas que la disciplina de las relaciones internacionales nos provee.





La óptica que generamos desde las relaciones internacionales posee un sustento teórico y analítico que permite observar en detalle el rol de los medios de comunicación y la propia globalización con respecto a la injerencia de ambos en el sistema internacional. Haciendo referencia a este concepto debemos tener en cuenta el rol del Estado, las consecuencias que tanto la globalización como los medios generan sobre el mismo, las fuciones de los demás actores del sistema y por último la actual configuración del sistema internacional, para poder responder al título del trabajo.
A pesar de las diversas diferencias, las principales corrientes de pensamiento de las relaciones internacionales coinciden en que el Estado continúa siendo el principal actor del sistema internacional. Es cierto que la Interdependencia Compleja, el Poder Transnacional y los efectos de la globalización permitieron el fortalecimiento y una mayor injerencia de otros actores tales como las organizaciones internacionales, las empresas transnacionales, los grupos de terrorismo organizado, entre otros. De todas formas el estado independiente, que ha ido variando desde Westafalia hasta las primeras décadas del corriente siglo, sigue siendo el actor que mayor peso posee y a su vez que más poder ostenta dentro del sistema internacional.
En parte, los acontecimientos mencionados anteriormente (transnacionalismo, globalización y demás) tuvieron lugar gracias al rol de los medios de comunicación. La capacidad de influencia directa de la televisión, la búsqueda de información oficial de los estados a través de internet y las telecomunicaciones, con la posibilidad de conectar al mundo en cuestión de segundos, cambió la interacción y la mecánica de las fuerzas en el sistema. Los medios más importantes, desde la radio hasta internet, le han permitido a la opinión pública y a simples ciudadanos poder acceder a información que antiguamente solo poseía el estado. Esto comenzó a otorgarle mayor participación a determinados actores dentro de los estados, produciendo una ruptura en cuanto a las denominadas "voces" dentro del Estado. Ahora el estado dejó de ser univoco, una multiplicidad de actores tienen la palabra en el sistema internacional, actores que encontramos dentro de un estado y que van desde ciudadanos comunes hasta instituciones locales y organizaciones no gubernamentales. Esta visión puede ser comprendida gracias a los nuevos flujos de información que circulan en todo el mundo, donde al no poder controlar todas las cadenas y agencias de comunicación, el Estado ya no puede ser la única voz para sus ciudadanos. De todas formas así como los medios pueden jugarle una mala pasada al estado, este último también puede aprovechar de los medios para promover determinadas cuestiones. Es sin lugar a duda un acontecimiento característico la famosa visita del presidente norteamericano Richard Nixon a China en el año 1972. Las principales cadenas de televisión del mundo le permitieron visualizar a millones de teleespectadores a través del globo un acontecimiento que marcaría un nuevo rumbo en las relaciones Estados Unidos - China. Aquí podemos apreciar como los medios fueron una herramienta beneficiosa para el gobierno republicano de Nixon.
Al producirse los cambios ya mencionados, los estados independientes devieron amoldarse a la nueva coyuntura, que con el tiempo fue posicionando en una mayor escala a los medios de comunicación.
Todo internacionalista analizó el pensamiento de autores como Robert Keohanne y Joseph Nye, quienes ya para mediados de los años '70s (con la Guerra de Vietnam, la Crisis de Petróleo, la tensión Sino Soviética y el acercamiento de la Administración Nixon hacia la China de Mao) comenzaron a advertir acerca de los cambios que estaban produciendo los medios de comunicación y las telecomunicaciones en el mundo. No es casualidad que los acontecimientos mencionados anteriormente desde Vietnam hasta el saludo entre Nixon y Mao hayan sido fuertemente televisados y reportados a lo largo y ancho del mundo por los medios de comunicación. Si bien nos faltan varias décadas para poder hablar sobre "globalización" aquí podemos trabajar sobre una primer hipótesis, ¿los medios globalizan?










Los años '90s, con la propagación del New World Order y la locura por el neoliberalismo, llevaron a acortar las distancias en el mundo. Los pueblos se acercaron y estrecharon lazos. La conectividad inter societal fue extremadamente compleja en comparación a los largos años de la Guerra Fría. Aquí también jugaron un papel fundamental los medios de comunicación, quienes permitieron mostrarle al mundo "En Vivo y en Directo" el saludo entre Rabin y Arafat o el momento en el cual Estados Unidos iniciaba la Operación "Libertad Iraquí". Tales acontecimiento que se fueron gestando repetidamente desde los '60s y '70s provocaron en la población civil no solo un acercamiento a la actividad y la agenda de los gobiernos mundiales si no que también les permitió tener un mayor conocimiento del accionar de los estados. Indudablemente esto terminó decantando en que sea el Estado quien se tenga que adecuar a los medios y a la opinión pública internacional. Los comunicados de embajada, los cables entre el gobierno central y sus representaciones en el mundo y los encuentros entre mandatarios de forma secreta hoy son cada vez menos frecuentes o mejor dicho ya no son tan importantes como fueron siglos atrás, ya que los estados han comenzado principalmente a partir de los '80s y '90s a generar una articulación en el plano internacional habiendo comprendido y analizado a los medios, sus funciones, ventajas y desventajas.
En la segunda década del siglo XXI las cosas han cambiado drásticamente desde los escritos de Poder e Interdependencia y Poder Transnacional. La Caída del Muro de Berlín hacia fines de la década del '80 del siglo pasado, la construcción del New World Order durante la década de los '90s, entre otros tantos acontecimientos, han generado cambios profundos en el sistema internacional y han alterado el modus operandi de las fuerzas del sistema. En relación a nuestra temática de analísis debemos tener en cuenta el fortalecimiento y el grado de influencia que adquirieron los medios de comunicación.
Hoy día todos conocen Fox News, CNN, BBC, Youtube y Google, pero observando el largo camino y la construcción progresiva para llegar hasta la globalización que experimentó el mundo con fuerza durante los '90s, no podemos decir que fue gracias a los medios de comunicación este fenómeno estructural. La globalización tiene su Mainstream en el vacío por el cual atravezó el mundo post Caída de la URSS, lo cual conllevó al fin de más de 30 años de Guerra Fría y de una configuración sistémica particular.
Fue preciso conocer más, viajar más, reducir distancias, entablar nuevas relaciones, abrir horizontes e incurrir en áreas completamente cerradas debido a un proceso de reducción de contacto experimentado durante la Guerra Fría. Los medios ayudaron a que esto tomara lugar, incluso ayudaron a que la globalización tomara lugar, pero no fueron la condición sin e qua non para que esta existiera. Si no preguntémonos ¿qué sucede en Corea y Cuba? ¿Más allá de sus características propias, qúe sucede en países que continúan viviendo como en los años de la Guerra Fría? ¿Por qué en estos lugares los medios de comunicación y las grandes corporaciones mediáticas mundiales no penetraron en el colectivo imaginario social? Cientos de otras variables entran en juego, pero básicamente por no haber atravezado por el proceso de cambio mencionado anteriormente y que modificó a gran parte del mundo, los medios no alteraron estas sociedades.
Teniendo en cuenta lo ya expuesto, ¿la globalización mediatiza? Sí, el fenómeno más paradójico del siglo XX y XXI tiende a ampliar más de lo real los acontecimientos que toman lugar en el sistema, de la misma forma en la cual lo hace con los cambios profundos que alteran nuestro mundo. Esto se debe a que los medios y las grandes corporaciones mediáticas tienen la capacidad de influenciar en ciertas sociedades, de marcar agenda, de marcar tendencias ideológicas y son potenciales generadores de opinión, pero a diferencia de los acontecimientos históricos que han marcado los cambios del sistema internacional, como por ejemplo los mencionados en este trabajo que tomaron lugar entre 1989 y 1991, los medios de comunicación no poseen, todavía, la capacidad de cambiar el rumbo de la historia ni de alterar la estructura del sistema.
Es aquí cuando nos remontamos al comienzo del trabajo, donde se señaló la importancia del uso de las variables que nos aporta la disciplina de las relaciones internacionales, y donde podemos observar que después de todo, los estados siguen siendo los actores por excelencia del sistema, sí es cierto que otros actores han aumentado su poder e influencia a lo largo de las últimas décadas, pero todavía no producen quiebres, pueden ayudar, pero no disponen de la capacidad, poder e influencia necesaria que posee el estado, un estado que a lo largo de los siglos ha sabido sobrellevar los cambios en el sistema, y que desde Westfalia hasta nuestros días ha mantenido la capacidad de alterar el orden del sistema.






                                                                                  Tomás Vera Ziccardi.





*Todos los derechos de propiedad intelectual presentes en este trabajo quedan reservados para TVZC®.












viernes, 27 de agosto de 2010

Latinoamérica, tan homogénea pero a la vez heterogénea.

¿Alguna vez se preguntaron, por qué los países latinoaméricanos reiteran ciertos procesos? Ya sean éstos políticos, económicos o sociales. ¿De donde viene esa homogeneidad que caracteriza al continente? ¿Hay algunos casos que se encuentren por fuera de esta clasificación?




A continuación intento hacer un breve análisis de esta temática, aplicando mis conocimientos.



En primer lugar hay que aclarar que América Latina presenta un origen en común a partir de la llegada de los colonizadores europeos. Si bien se puede distinguir la América Española de la Portuguesa o en algunos casos de Centroamérica a territorios bajo tutela francesa o neerlandesa, el territorio nos demuestra las similitudes entre portugueses y españoles, principalmente con su política colonial. Aquellos que sean muy puntuales, van a discutir que las diferencias entre la América Española y la Portuguesa eran enormes y demasiado demarcadas, pero presentan ciertas características comunes en relación a las que llevaban a cabo otras potencias como sería el caso de Gran Bretaña o Francia.
Llegado a la época de las independencias, debemos entender el fuerte cambio en España. En primer lugar con el cambio de dinastía, lo cual llevaría a las famosas Reformas Borbónicas, justamente llevadas a cabo por la familia de los Borbones. Cambios que instalarían nuevas formas de gobierno a nivel territorial en América, una mayor cantidad de municipios, nuevos virreinatos, la apertura de nuevos puertos y la designación de nuevos representantes. Principalmente porque los Borbones luchaban por mantener el control colonial que se había visto debilitado últimamente, ellos buscaban devolverle a España su "status" de potencia colonial. Pero la creciente demanda de autonomía por parte de los criollos, la presión de otras potencias europeas para comerciar y un anhelo de independencia fomentado por la Independencia de los Estados Unidos de América, La Carta de Virginia y la captura de Fernando VII, monarca español, a manos de Napoleon Bonaparte incentivarían a los criollos a buscar su Independencia.
Es cierto que la Independencia de la América Española fue mucho más sangrienta que en los territorios portugueses. Los procesos en tierras que se encontraban bajo dominio español fueron de carácter más revolucionario y radical, mientras que en Brasil fue de forma más moderada y conservadora, principalmente debido al papel que jugó Pedro I Emperador de Brasil y sus Cortes Gerais que trasladó desde Portugal hacia su dominio en América.
Países como Argentina, Chile, Peru y Uruguay encontrarían en los años por venir un desarrollo tanto político como económico bastante similar. Destacando el comercio con potencias extranjeras, la dependencia de España principalmente en lo económico y la lucha por afianzar un poder centralizado.
Brasil demostraría un rápido crecimiento, principalmente debido a su tamaño, el volumen de su población y las relaciones que mantenía con Gran Bretaña. México también llevaría un crecimiento, no tan rápido, pero demostrando algunas temáticas a resolver en el ámbito local.









Con el correr de los años se destacarían el rol de la burguesía y de las clases dominantes, la llegada al poder de las clases medias, el surgimiento de presidentes que representaban los intereses de los inmigrantes, el rol de los inmigrantes, el posterior rol de las clases trabajadoras, el pedido de escucha que sería recibido por parte de líderes, aquí es cuando surgen los gobiernos populistas, los posteriores gobiernos de facto con las dictaduras militares, la ola democratizadora con la apertura política y finalmente la inserción de los países latinoaméricanos en el Mundo Globalizado de finales del Siglo XX y comienzos del XXI.
Si bien me encantaría explicar todos estos últimos procesos que mencioné al final, por una cuestión de no hacer aburrido el artículo y largo, lo pasé por encima para poder centrarme en el punto final que es como siendo tan homogéneos hay tantas diferencias entre los países y heterogeneidad.
Habiendo explicado los procesos de cambio en América Latina, es la hora de responder ¿por qué el continente demuestra ser heterogéneo por momentos?
Como en todos los continentes hay países que sobresalen por encima de otros. Ya sea por su relación con potencias mundiales, por sus recursos, por su capacidad de captar inversores, en fin, por una gran cantidad de motivos que los hacen ser por así decirlo "mejores" que otros. En nuestro continente podemos destacar a 3 países. Denominados los 3 Grandes, para aquellos que no me crean o tílden de errónea esta clasificación les recomiendo que lean autores como Halperín Donghi o Felipe Pigna . Volviendo, estos 3 países son Argentina, Brasil y México. Generalmente el resto de los países tiende a calificar de creídos, de soberbios y altaneros. Pero la realidad es que desde un comienzo sobresalieron por encima del resto, ya sea debido a su gran territorio, lo cual permitía mayores posibilidades para acaparar inversores o para cultivar o ya sea para abrir industrias, su gran población, lo cual creaba un mercado bastante amplio donde posicionar productos y donde la mano de obra nunca faltara, la gran influencia de los inmigrantes, NO en México, pero de gran influencia en Argentina y en Brasil, y por último su historia política y diplomática, que les facilitó en gran cantidad de ocasiones tener excelentes relaciones con potencias mundiales tales como Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Rusia, Japón, Italia, España, China y demás. Con esta última apreciación no busco fomentar las diferencias entre los países, tan solo doy los motivos que como analista debo objetar para fundamentar el análisis. Generalmente cuando la gente se pregunta ¿por qué motivo los argentinos presentan un status mayor al de sus pares locales? o ¿por qué Brasil tiene mayor facilidad para atraer inversores? o ¿por qué México mantuvo políticas tan eficaces? las respuestas pueden estar en estos últimos análisis que brindé. las diferencias van a estar siempre, porque son parte de la historia del continente. Pero nos permite comprender porqué algunos países y sus ciudadanos tienen ciertas actitudes o modales que a lo mejor no son las mismas que llevan a cabo otros países, pero aún así creo que las similitudes son mayores que las diferencias. Los países mas importantes de la región siempre han buscado ayudar a los menos beneficiados, encontramos una hermandad que está presente hasta hoy en día, y que la podemos ver representada desde la ayuda económica, la ayuda en cuanto a cuestiones territoriales con estados ajenos al continente como lo fue el conflicto de las Islas Malvinas, el apoyo político en las mediaciones para la cuestión entre Venezuela y Colombia en la actualidad. Por todo esto creo que la hermanadad entre los latinos debe continuar fortaleciendose día a día, para poder ser fuertes ante cuestiones locales como también frente a las amenazas externas.



                                                                                         Tomás Vera Ziccardi.