Mostrando entradas con la etiqueta Asia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asia. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de enero de 2015

Vietnam a 40 años del fin de la guerra




Vietnam a 40 años del fin de la guerra





La fecha 30 de abril de 1975 quedó marcada en la historia por la icónica Caída de Saigón que representó nada menos que el fin de la Guerra de Vietnam. Bastante se ha escrito respecto al mencionado momento histórico desde los 70s hasta la actualidad. A pesar de ello, poco ha sido lo que se ha desarrollado respecto al aniversario del fin del conflicto bélico que paralizó a toda una región durante más de dos décadas. Dentro del mencionado microclima, buena parte de lo expuesto apuntó a rememorar tanto la visión estadounidense como el dolor y padecer del pueblo vietnamita. Como si Vietnam fuera símbolo de la guerra y sus posteriores efectos, no ha habido una apertura de visión en cuanto a la Vietnam contemporánea. Se ha dejado de lado la nación que sin encontrarse ajena a las consecuencias del conflicto en años recientes demostró un profundo deseo por mirar hacia el futuro, rompiendo el prejuicio de un mundo que obstinadamente le recuerda su pasado.

Desde este medio hemos abordado exhaustivamente la Guerra de Vietnam. Consideramos que tanto los acontecimientos previos como sus posteriores consecuencias cuentan con primordial relevancia. Sin embargo, siendo el presente año tan preeminente es preciso tomar en cuenta y a su vez desarrollar nuevos juicios críticos robustecidos de valor para dar cuenta de la nación que surgió luego de 1975. Desde dicho momento hasta mediados de los 80s, comienzos de los 90s, Vietnam padeció un aislamiento multidimensional forzado por Estados Unidos en el plano internacional. El precio del conflicto no solo se pagó caro, se amortizó a lo largo de las próximas décadas. Una nación con un potencial humano y material de la talla de Vietnam no podría quedar fuera de un mundo cada vez más globalizado. A medida que los nuevos paradigmas de poder iban tomando lugar en el sistema internacional, tanto la cúpula de poder nacional como las potencias hegemónicas comprendieron que había llegado el momento de un rotundo cambio. Las reformas de los años 80s, más conocidas en occidente como "reformas del Đổi Mới", comenzaron a dar sus frutos en la década siguiente, cobrando notoriedad a partir de 1995 cuando no solo la República Socialista de Vietnam regulariza sus relaciones exteriores con gran parte de sus vecinos sino también cuando tomaban lugar cambios intrarregionales en el Sudeste Asiático. 

De las reformas económicas a los cambios políticos tuvieron lugar otro tipo de virajes tales como los culturales y generacionales. Una nación con ansias de insertarse en el mundo y convertirse en un referente asiático pronto comprendió que las nuevas generaciones debían recibir una educación más abarcativa y menos condensada en el pasado (no solo por la guerra, más bien por el deseo de romper una dialéctica incongruente con el proceso global de la segunda mitad de los años 90s). A partir de aquel momento Vietnam desarrolló un cambio económico que entre otras cuestiones le permitió: ampliar su comercio con el resto del mundo, recomponer relaciones bilaterales signadas por el pasado, acrecentar el desarrollo interno, estructurar uno de los mercados internos más prósperos de Asia, potenciar sus recursos humanos y tornarse un referente geopolítico en clave regional. Actualmente Vietnam es un actor fundamental de la región Asia-Pacífico, uno de los principales miembros de ASEAN, un productor de manufacturas destinadas a posicionarse más allá del mercado regional, una nación con estrechos vínculos diplomáticos y comerciales con todas las regiones del sistema, un potencial socio económico y una nación con una de las monedas más atractivas para realizar proyectos de inversión. 

Cuando tomamos en cuenta casos de estudio tan complejos como el de Vietnam no puede darse lugar a un simplismo historiográfico que más que vincular naciones a su pasado las ata y consecuentemente condena ad eternum. Hoy, a cuarenta años del fin de una guerra de semejante envergadura como lo fue la desempeñada en Vietnam, es el momento indicado para revalorizar la evolución histórica que si bien no se disocia de su pasado busca superarlo. El Vietnam contemporáneo es más que la guerra. Luego de cuatro décadas han tomado lugar una infinidad de cambios de índole tanto exógena como endógena que conllevaron a una nueva nación. De igual forma debería tomar lugar una nueva concepción internacional respecto a dicho actor y su presente. Es hora de superar juiciosamente las heridas del pasado, varias de las cuales provienen de prejuicios inaceptables en los albores del siglo XXI. Posiblemente debamos seguir el ejemplo de Vietnam, una nación que ha buscado mirar hacia el futuro. A cuatro décadas del fin de la guerra imploramos por un nuevo enfoque respecto a una nación que merece más de lo que le hemos dado hasta el momento. 





Los derechos del presente editorial son propiedad de TVZC



lunes, 15 de diciembre de 2014

La ética de los negocios en Singapur



La ética de los negocios en Singapur









Autor: Tomás Vera Ziccardi






La República de Singapur suele ser presentada como uno de los más exitosos modelos de transformación nacional. La historia ha demostrado que de la convulsión social en la era posterior a la independencia británica a la moderna y próspera nación del siglo XXI existió una profunda transformación de carácter multidimensional. La nación asiática hoy cuenta con los indicadores socioeconómicos más elevados de la región, sin embargo la liberalización de mercado y los éxitos financieros escondieron la mano de hierro con la cual se gobernó la nación durante décadas. Nuestro interés no es ingresar en un debate ideológico respecto de la evolución histórica de Singapur desde los 60s hasta la actualidad. Ello traería aparejado un análisis sumamente complejo respecto de una nación difícil de comprender. Este artículo busca desarrollar algunas de las conceptualizaciones y creencias más arraigadas que tienen los singapurenses en materia de negocios, finanzas y comercio. La nación ha desarrollado progresivamente una fuerte cultura comercial, empresarial y bancaria que la posicionó como el principal referente en clave regional. Actualmente Singapur es un centro estratégico para los negocios, las finanzas internacionales, el comercio global, las inversiones y las operaciones bancarias. Los singapurenses se han tornado unos expertos en dicha materia, algo que sostiene la economía nacional desde hace décadas.

Una nación con escasos recursos naturales y un territorio sumamente limitado debió realizar un gran esfuerzo en torno a explotar sus recursos humanos. Influenciados por la estructura comercial legada de los británicos, el rol de las clases altas vinculadas al comercio (de ascendencia china) y el capitalismo estadounidense, los singapurenses buscaron perfeccionar el arte de los negocios. Dentro de varios valores que destacan se puede mencionar la idea de dedicación completa. No es compatible mantener negocios divergentes al mismo tiempo. Siempre es preciso comenzar centrando esfuerzos en un proyecto determinado. Actualmente son varios quienes emprenden un negocio personal a la par de sus actividades profesionales, lo cual dificulta mantener un equilibrio entre ambos. En occidente esto suele ser bastante común, donde las personas esperan que el crecimiento de su negocio los llevará por decante a dar un salto desde sus respectivos trabajos formales. En Singapur se considera necesario otorgarle dedicación completa a todo negocio que uno emprenda, ya que por otro lado la competencia es elevada, no dando margen para quienes deben fragmentar su tiempo y recursos en otras actividades. Algo similar se evidencia en el proyecto de nación erigido por Lee Kuan Yew, quien luego de un proceso industrial centró esfuerzos para convertir a Singapur en un centro financiero y comercial de alcance global. Posiblemente esto también encuentre relación con la matriz productiva y la posición geográfica de Singapur, dadas sus limitaciones centraron esfuerzos en determinadas variables específicas. 









Con una población de 5,5 millones de habitantes (la menor de la región sin tomar en cuenta a Brunei y Timor Oriental) distribuida en menos de 700 kilómetros cuadrados (el territorio más pequeño de todo Asia) Singapur es una de las naciones más desarrolladas del mundo. Gran parte de su poderío económico posee una fuerte base en la ética de los negocios que han desarrollado a lo largo de la historia los singapurenses.





Los liberales (económicos) tienden a poner a Singapur como uno de los grandes ejemplos de cambio estructural de una nación mediante la liberalización económica. Si bien es cierto que actualmente la nación asiática es uno de los principales actores internacionales abocados al respeto de las reglas del libre mercado, la historia ha dado cuenta que el estado ha tenido un rol central en cuanto a control y regularización. Ello no implica como sostienen ciertos académicos que Singapur ha sido un modelo que combinó las reglas del libre mercado con la centralización planificada. De todas formas, el estado ha sido un actor determinante fijando las áreas en las cuales se invertiría, los mecanismos para atraer inversores, la competencia de las corporaciones extranjeras arraigadas en el país y las reglas bajo las cuales coexistirían las fuerzas de mercado. Gran parte de dicha ética perdura en la Singapur del siglo XXI. El estado continúa fijando las regulaciones impositivas, la entrada de corporaciones, los negocios con otras naciones y las finanzas globales. Ello no quita que los parámetros que haya fijado sean cercanos al liberalismo, donde las regulaciones, los gravámenes impositivos y las restricciones comerciales sean escasas. En ciertos casos Singapur ha sido señalado como un caso donde el estado funciona a modo de válvula de presión y control. Fija normas buscando que las partes las respeten, pero de ahí en adelante su intervención es prácticamente mínima. No queremos decir que dicho modelo sea bueno o malo, mejor o peor que otros, más bien es la descripción de la forma mediante la cual el estado ha buscado regular la economía. La burocracia nacional cree que en las economías abiertas y dinámicas debe existir una regulación clara para emprender negocios. Donde existen puntos oscuros la competencia de torna injusta dando lugar a pocos beneficiarios y varios perjudicados. 









Desde la década de los 60s en adelante el estado ha tenido un fuerte rol en el diseño de los lineamientos generales de la economía. El gobierno de Lee Kuan Yew, que administró la isla durante más de tres décadas, estableció las reglas bajo las cuales funcionaría la economía. 





En Singapur prevalece la creencia dentro del mundo de las finanzas que todo aventurero debe conocer el equipo que llevará durante su travesía. Dicha visión ha sido fuertemente vinculada al mundo de los negocios, donde los singapurenses consideran necesario que un inversor debe conocer las reglas del juego, los elementos centrales del rubro y el funcionamiento sistémico. Emprender un negocio tan solo porque se quiere obtener una ganancia no suele ser muy recomendado por los habitantes de la isla. Tienden a ser más adversos al riesgo porque creen que cuando uno no tiene conocimiento de lo que realiza pronto aflorarán dificultades perjudicando los resultados emanados del ejercicio. Si bien los negocios en Singapur buscan especialistas, difieren de la visión occidental donde el inversor es exclusivamente alguien que aporta capital. Es preciso saber hacia donde se dirige uno. Como reza el dicho popular entre los habitantes de Singapur: "un cuerpo sin una cabeza conocedora del camino difícilmente pueda transitarlo". La ética de los negocios aquí tiene gran arraigo cultural. Recordemos que Singapur ha sido durante las últimas décadas una nación donde los gobernantes se han mantenido en el poder de forma prolongada. Su respeto hacia la autoridad y los superiores tiende a ser elevada, por lo cual creen en la conducción y la necesidad de que quien tira de las riendas conozca el camino mejor que los demás. El disenso no es premiado en Singapur, a diferencia de como sucede en occidente. 









En la imagen se puede apreciar la Terminal Pasir Panjang del puerto de Singapur. Dicho puerto maneja el mayor tráfico regional y el segundo a nivel global tan solo por detrás del puerto de Shangai. En años recientes se han realizado fuertes inversiones a fin de duplicar su capacidad para el año 2020.





Si existe una palabra que ha tenido fuerte arraigo en la sociedad singapurense es "inversión".  La necesidad de invertir de forma dinámica en los negocios ha sido una de las claves de su progreso económico. En Singapur invertir es sembrar la semilla del éxito. Si se desea emprender un negocio se debe tener seguridad y convicción respecto a lo que uno realiza. No es común ver a los singapurenses invertir de forma desinteresada o poner su dinero en algo que no consideran que vaya a arrojar beneficios. La posibilidad de perder lo invertido siempre estará presente, sin embargo en dicha nación asiática la necesidad de invertir es prácticamente constante. Esto se encuentre fuertemente vinculado con otro precepto que es el de future growth. Dicha terminología, ampliamente utilizada, es lo que le ha permitido a Singapur anticiparse al crecimiento. Claro está que invertir implica poner la vista en el futuro y estar siempre atentos a cualquier tipo de negocios que pueda surgir. Parte de este pensamiento nacional ha sido influenciado por lo que los estadounidenses promovieron en la nación durante las décadas del 60 y 70 con el concepto de forward-thinking. Generalmente los grandes negocios provienen de grandes proyecciones y las grandes naciones surgen de grandes proyectos. Singapur planeó un proyecto de nación a largo plazo donde la atracción de inversiones internacionales ocupó un papel fundamental que repercutió enormemente en la economía local. La mirada no suele ser puesta en el corto plazo a la hora de emprender un negocio y las ganancias inmediatas no desesperan a quienes deciden invertir. Lo interesante de dicho concepto es que la mirada siempre está puesta a futuro, eso le da dinamismo a la vida económica de Singapur. Son una nación que vive del futuro, trabajando en el presente para alcanzar beneficios que posiblemente una generación no alcance a ver. 









Los singapurenses viven con la mirada puesta en el futuro. La forma de hacer negocios se encuentra fuertemente relacionada con el modelo estatal emprendido desde fines de los años 50s en adelante. Conceptos tales como forward-thinking, future growth y future value han sido pilares fundamentales para transformar a un enclave colonial sumido en la pobreza a una de las naciones más avanzadas del mundo.





El modelo de nación adoptado por Singapur buscó posicionarse internacionalmente con un grado de participación elevado. Para ello se promocionó a nivel internacional como una nación próspera en la cual invertir. En pocas palabras, Singapur salió a buscar al mundo en lugar que fuera a la inversa. Durante los años que se suscitaron entre los 80s y 90s fue preciso generar una atmósfera proclive a la inversión y el desarrollo. Para esto fue necesario que quienes desearan invertir en la nación se vieran rodeados por dicho clima de negocios y seguridad. Fue importante la seguridad jurídica y la estabilidad política, aspecto que siempre es el más criticado desde los espectros de centroizquierda ya que ponen en evidencia las violaciones a los derechos y las libertades democráticas. El capital va hacia donde hay estabilidad y proyección largoplacista de tranquilidad sociopolítica. El comercio global del siglo XXI se vuelve sumamente dinámico para lo cual las naciones deben adaptarse a las reglas generales. Quienes son menos rápidos se quedan en el camino. Por lo cual otra de las características fundamentales de la ética de negocios singapurense es la importancia de los tiempos. En Singapur no se puede malgastar el tiempo y los recursos, ello genera enormes perdidas tanto materiales como de oportunidades. Algunos aspectos pueden verse, por ejemplo, en materia regulatoria donde Singapur tiene uno de los marcos más atractivos para comenzar negocios. La creación de empresas puede llevar menos de dos días. Al mismo tiempo, la simplicidad impositiva busca no desviar al empresario e inversor de sus principales preocupaciones haciéndole gastar su tiempo en trabas burocráticas e impositivas. Si se es una nación eficiente, creen los singapurenses, aumentarán las ganancias. En materia de comercio exterior los tiempos vuelven a ser fundamentales. Para ello los aeropuertos y puertos nacionales buscan reducir el tiempo que los transportes de bienes malgastan en otros puertos debido a trámites. En años recientes los clusters (de lo cuales hablaremos luego) singapurenses han sido sumamente efectivos, permitiéndole a Singapur convertirse en una de las naciones más activas a la hora de recibir y alojar embarques de mercancías. 









En Singapur el tiempo es oro. Se aprovecha al máximo la capacidad de hacer negocios en cualquier momento del día. Durante las últimas décadas la nación se ha embarcado en la búsqueda de socios comerciales e inversores, algo que generalmente la ha catalogado como una nación que salió a buscar al mundo. 





Para comprender en mayor medida parte de la visión que posee Singapur respecto al comercio, pondremos un caso que remite a su poderío regional en dicha cuestión. La nación se encuentra en un punto estratégico del mundo, en una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio intraasiático y entre Asia-Pacífico y el resto del mundo. El negocio marítimo para el comercio ha sido uno de los puntos fuertes de Singapur durante décadas. Tomando en cuenta que gran parte del comercio mundial se maneja a través de los océanos es indispensable contar con servicios portuarios de alcance global para tornarse una nación relevante en la economía global. Desde los 80s en adelante Singapur creó un modelo de atracción de grandes corporaciones y firmas de comercio marítimo (principalmente de los Estados Unidos, Japón y Europa). Mediante el mencionado proceso y debido a los atractivos arancelarios y servicios que ofrecía la nación asiática, pronto se transformó en un enclave fundamental a nivel comercial. Durante dichos años Hong Kong, que se mantenía bajo arrendamiento británico, era el principal punto de comercio en la región, de todas formas con la apertura de relaciones entre Estados Unidos y China, el comercio extrabloque y el auge de los grandes contratos comercial, Singapur logró desplazar a Hong Kong (que pronto comenzaba un proceso de cambio) y otras plazas regionales. La ventaja sobre HK se dio cuando en 1984 se firmó la Declaración Conjunta Sino-Británica, algo que le permitió a Singapur absorber inversiones de naciones que precisaban mantener rutas marítimas efectivas para su comercio con Asia. Una de las claves de dicho proceso fue que Singapur salió a buscar inversores y socios comerciales. A diferencia de otras naciones de la región, Singapur atrajo socios deseosos de contar con plazas en los puertos regionales durante décadas de profunda inestabilidad sociopolítica desde Laos hasta Indonesia. Esto también debe ser mencionado, la región se encontró sumida en serios problemas estructurales de índole política y militar durante varias décadas, mientras que algunas de las naciones más estables tales como Tailandia continuaron manteniendo una política más restrictiva en los mencionados términos. Para algunos analistas internacionales Singapur fue un adelantado a los tiempos que pronto estaría por atraer la mirada internacional hacia la región. 
Retrotrayéndonos a tiempos más cercanos observamos que la política de lago plazo trajo beneficios para consolidarse como el "puerto de la región" y uno de los principales puertos del mundo. Actualmente gran parte de las inversiones y los beneficios derivados de dicha variable son reinvertidos para crear los famosos clusters marítimos. Recordemos que Singapur posee limitaciones debido a su espacio territorial. Desde hace varios años ha optado por construir islas artificiales específicamente destinadas al comercio marítimo. Dicho enfoque ha llevado a problemas diplomáticos con otros actores regionales de relevancia tales como Malasia. Básicamente los clusters tienen como objetivo crear puertos de fácil alcance y salida para evitar que tengan que ingresar hasta territorio peninsular. Las medidas allí son menos restrictivas que en los puertos en tierra firme, generalmente conocidos en la jerga comercial como "zonas liberadas" debido a la mayor facilidad de amarre y descarga. Singapur ha obtenido ventajas comparativas en dichos términos respecto de otras naciones. Continuando con la comparación respecto de Hong Kong, dicho zona especial tiene limitaciones e impedimentos para expandirse dada su política territorial. Son varias las voces que critican el alcance adoptado por la República de Singapur, es decir ha obtenido cuantiosas ganancias pero la pregunta es a qué costo. 
Otros datos relevantes son la importancia que ha adquirido el Aeropuerto Changi en términos de comercio aéreo, catalogado por varios como el mejor aeropuerto de Asia. Ello demuestra la visión diversificadora de Singapur, que no solo se centra en el comercio marítimo. De todas formas cabe mencionar que de acuerdo al Ministerio de Finanzas de Singapur, la nación cuenta con el segundo puerto en términos de tráfico de containers mundial, tan solo por detrás de Shangai (República Popular China). La visión a futuro ha llevado a que recientemente se diera a conocer la inversión de US$ 2,5 billones para expandir al doble la capacidad de la Terminal Pasir Panjang para el año 2020. Recordemos que el puerto de Singapur es el que maneja el mayor flujo comercial del Sudeste Asiático. 









El Aeropuerto de Changi es considerado uno de los más modernos y efectivos del mundo. De acuerdo a las estadísticas oficiales de la entidad que lo administra, en años recientes el aeropuerto ha tenido un tráfico anual de pasajeros cercano a los 55 millones de personas, algo que representa diez veces la población de la nación. Durante el año 2014 pasaron por el principal aeropuerto de Singapur cerca de 350.000 naves comerciales, convirtiéndolo en el principal aeropuerto de la región.





Finalmente se considera relevante hacer mención a determinados aspectos que han influenciado la visión comercial de Singapur. Los singapurenses han hecho de la solución de problemas un baluarte. No solo es relevante atraer inversiones, también se debe estar a disposición de quienes invierten para mejorar sus negocios. De acuerdo a los datos del Banco Mundial, Singapur se posiciona segunda en el ranking mundial de solución de problemas para los negocios. La nación busca no perjudicar ni obstruir la labor de los inversores, después de todo ellos contribuyen a su economía. La solución de problemas también se relaciona con la protección de quien decide hacer negocios en la nación. Por esto último, la protección de las mercaderías, los intereses y las proyecciones económicas de los socios es fundamental. En términos de protección a la propiedad intelectual Singapur es una de las naciones líderes de Asia, manteniéndose tan solo por detrás de Japón, uno de los abanderados históricos de la protección en materia de derechos intelectuales. El sistema legal singapurense cuenta con regulaciones estrictas respecto a las patentes y los derechos intelectuales. Esto genera un marco de seguridad que suele atraer a mayores inversores; hablando de atracción es relevante tener en cuenta que Singapur se destaca a nivel regional por la atracción de cerebros y talentos que puedan potenciar la capacidad de la nación. Las inversiones en dicho sentido han despertado el interés de profesionales de todo el mundo, no solo de Asia (como se suele creer). Es por ello que Singapur mantiene una política migratoria sumamente liberal, la cual busca fomentar la inmigración de jóvenes deseosos por iniciar negocios de forma fácil y eficaz en Asia. Por supuesto dichas cuestiones tienen relevancia a la hora de analizar la forma de hacer negocios en Singapur. Posee cierta relación con el modelo hongkonés. Recordemos que en nuestros tiempos el comercio y las relaciones humanas se manejan a una velocidad diferente a la de otros momentos históricos, por ello la radicación de empresas, la inmigración calificada y las visas laborales fomentan la facilidad para instalarse en Singapur, algo que no sucede en otras naciones de la región. Podría mencionarse, por otro lado, el valor extra que le agregaría el manejo del idioma inglés (nuevamente similar a Hong Kong). Dicho idioma es fundamental en el comercio mundial y en otras naciones de la región el tailandés, viet o khmer no facilitan la presencia de firmas extranjeras y trabajadores dispuestos a radicarse de forma temporal o permanente.









Singapur posee un sistema legal fuertemente orientado hacia la protección de los derechos de propiedad intelectual. Dentro del ranking regional se posiciona tan solo por detrás de Japón en materia de protección de derechos intelectuales, lo cual la convierte en una nación pionera dentro del Sudeste Asiático. 





Los negocios representan un aspecto fundamental de la vida en Singapur. Dicha nación creció y se forjó bajo preceptos fuertemente arraigados a la ética empresarial. Algunas variables poseen influencia milenaria, provenientes de pueblos como el chino que han tenido injerencia directa, mientras que otras son más cercanas a nuestros tiempos y fueron adoptadas del capitalismo estadounidense de posguerra. También coexisten elementos propios de la cultura singapurense, una nación que cambió estrepitosamente desde la era poscolonial hasta las primeras décadas del corriente siglo. Nosotros hemos expuesto tan solo algunos de dichos aspectos, dejando en claro la cultura que predomina en Singapur respecto de los negocios. El modelo de nación no es mejor ni peor que otros, es tan solo el adoptado por un pueblo que ha cambiado radicalmente a lo largo del último siglo. Actualmente Singapur es una nación altamente desarrollada, sumida profundamente en el mundo globalizado y dispuesta a competir en diversas áreas contra otros estados que históricamente han controlado variables fundamentales como el comercio, las finanzas y la banca. Para ello deberá continuar desarrollando el modelo que viene llevando a cabo desde hace años, a la par de ir introduciendo ciertos cambios para adaptarse progresivamente a la fluctuante realidad global. De todas formas queda claro que a lo largo de dicho proceso será preciso conservar aquello que les ha otorgado tantos beneficios, lo cual no es otra cosa que la ética que posee Singapur a la hora de hacer negocios.





                                                                             Tomás Vera Ziccardi





* El presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos del mismo quedan estrictamente reservados a TVZC por expreso pedido del autor

miércoles, 15 de octubre de 2014

La otra Guerra de Vietnam



La otra Guerra de Vietnam









Autor: Tomás Vera Ziccardi





Cuando se habla de la Guerra de Vietnam automáticamente viene a nuestras mentes la imagen de la derrota estadounidense, el largo esfuerzo de guerra, la posición de las diversas administraciones estadounidenses respecto al conflicto, el contexto internacional marcado por la bipolaridad, la pertenencia vietnamita al bloque comunista, los cambios en cuanto a las tácticas de guerra y los efectos sufridos por los Estados Unidos luego de 1975. Desde el análisis académico hasta las representaciones cinematográficas, Estados Unidos ha sido quien le contó al mundo la historia de la Guerra de Vietnam. En la escuela y la universidad nos enseñan los cambios en la estrategia global de acuerdo a los gobiernos de Kennedy, Johnson o Nixon, la Teoría del Domino, la guerra de guerrillas y la necesidad de frenar el avance comunista en una región sumamente relevante para la época como lo fue el Sudeste Asiático. Por otro lado, cuando escuchamos hablar de dicho conflicto surge la idea del largo sufrimiento y la angustiosa agonía del pueblo estadounidense. La muerte de los jóvenes soldados estadounidenses en tierras lejanas, la protesta social a nivel local contra la guerra, el enorme gasto bélico y el efecto postraumático derivado de una aberrante e interminable retirada. En otros términos, la Guerra de Vietnam representó una seria derrota a nivel internacional para los Estados Unidos de América. Más allá de los esfuerzos de Nixon y Kissinger por maquillar la derrotar y presentarla ante el mundo como una salida honorable, la imagen del último Bell UH-1 retirándose de lo que supo ser en su momento la sede de la CIA en Saigón o la de los tanques del ejército de Vietnam del Norte ingresando en el palacio presidencial de Vietnam del Sur, expusieron ante el mundo la inminente derrota por parte de la super potencia del bloque occidental. Para muchos, la Guerra de Vietnam puede ser dividida en diversa etapas, períodos y momentos. Hay quienes han teorizado respecto a la Primera Guerra de Indochina, la Segunda Guerra de Indochina, la guerra de los franceses, la de los estadounidenses, la intromisión con Roosevelt y Truman o la desesperación con Kennedy y Johnson. Resumiendo, la Guerra de Vietnam es para gran parte del mundo la historia de la guerra luchada por los Estados Unidos. En otras palabras, es la guerra contada por quienes perdieron y quienes fueron los agresores. Acostumbrados a la constante retórica imperante en occidente, donde la historia es contada por los vencedores, han sido pocos quienes se han preguntado qué tenían para decir los vencedores ¿Por qué motivos jamás se nos ha enseñado la historia de la Guerra de Vietnam contada por el propio pueblo vietnamita? ¿Por qué conocemos del sufrimiento de las familias estadounidenses que perdieron a sus hijos en Indochina o de los veteranos que sufrieron la humillación nacional pero no el de los vietnamitas que padecieron el flagelo del napalm o los niños que actualmente continúan sufriendo los efectos del agente naranja? Si deseamos ahondar con mayor profundidad, deberíamos preguntarnos ¿qué tiene para decirnos el pueblo vietnamita? Después de todo hay otra guerra por contar, una guerra que no se divide de acuerdo a la administración de turno en la Casa Blanca o el período de influencia internacional, más bien se trata de una sola y larga guerra, la guerra contra las imposiciones externas sobre el pueblo vietnamita. Desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la homóloga del XX, los vietnamitas padecieron la injerencia de las potencias extranjeras en su territorio. Las generaciones locales experimentaron la opresión francesa, la lucha armada contra los colonos franceses, la intromisión de Estados Unidos, la división del territorio en dos estados, la influencia ideológica imperante en la posguerra (Segunda Guerra Mundial) y la lucha entre los propios vietnamitas. Ninguna generación experimentó la paz, fueron décadas de angustia y sufrimiento. Lo que para algunos se trató de otro punto en el tablero internacional, para otros fue una lucha de vida frente a la imposición externa.











Claramente la guerra no fue una construcción colectiva uniforme, diversos sectores apreciaron distintas cuestiones que generaron diferencias incluso dentro de los locales. Durante el dominio colonial francés hubo familias que se vieron sumamente beneficiadas por los negocios fruto del capital europeo, así como también luego de la Conferencia de Ginebra (1954) quienes vivían en el norte conformaron una identidad ideológica y social diferente a la de quienes vivían en el sur. Por otro lado, también estuvieron aquellos que fueron oprimidos por el colonialismo francés, perseguidos por los regímenes de Ngo Dinh Diem y Ho Chi Minh y asesinados por las tropas estadounidenses. Podría señalarse que ha habido varias "guerras de vietnam", sin embargo habría que preguntarse si de no haber tomado lugar una intromisión foránea, el resto de los acontecimientos hubiesen tomado lugar. A lo mejor Vietnam jamás hubiese sido dividida y Estados Unidos no hubiese desplegado sus tropas en el Sudeste Asiático. Los procesos de cambio desde el período previo al establecimiento de Indochina hasta el desarrollo económico a partir de los 90s estuvieron fuertemente marcados por la presión externa ejercida sobre los vietnamitas y la respuesta que estos últimos dieron. Justamente eso también fue parte de la otra guerra. Por otro lado, no debe pasarse por alto que esta otra guerra también fue una lucha por la construcción de una identidad nacional en un contexto mundial de profundos cambios. La conformación de los estados independientes a nivel extra-europeo, la posterior lucha contra el colonialismo, el surgimiento de los movimientos nacionalistas, la construcción de entidades propias en la era poscolonial y la alineación internacional durante la Guerra Fría también tuvieron incidencia sobre la sociedad vietnamita. Aquí las fuerzas sistémicas condicionaron la construcción de dicha identidad nacional, forjada e influenciada por las luchas constantes y la determinación durante la guerra. El Vietnam que conocemos hoy día ha sido la construcción emprendida desde 1858 hasta 2014, algo que incluye todos los condicionantes que surgieron durante dicho período. En otras palabras, Vietnam es lo que ha sido la guerra. Con estas palabras finales lo que se busca es hacer énfasis en la existencia de otra guerra, aquella que no ha sido contada, aquella que ha sido tapada. El pueblo vietnamita tiene una historia por contar, la cual no es su versión de la guerra. Debe dejarse de lado esta visión incongruente donde imperan dos versiones de la misma, la estadounidense y la vietnamita. La "otra Guerra de Vietnam" no es la otra versión, es la legítima historia de un pueblo que experimentó la agonía sufrida por la injerencia externa en todos los ámbitos posibles. Una guerra sin fin, una guerra que el pueblo vietnamita la continúa peleando hasta nuestros días, porque su historia de la guerra es la guerra contra la propia historia. 





                                                                                   Tomás Vera Ziccardi.





* La totalidad del presente trabajo es obra material e intelectual del Señor Tomás Vera Ziccardi. Los derechos del mismo quedan estrictamente reservados a TVZC por expreso pedido del Autor.


domingo, 10 de agosto de 2014

Bad News for Ōsaka's Dragon



Bad News for Ōsaka's Dragon







Author: Tomás Vera Ziccardi.





When the figure of Hashimoto Tōru managed to consolidate itself nationwide, about two years ago, everybody predicted a prosperous future for who is known as the Ōsaka Dragon. Time showed a different reality. The year 2014 was one of political, electoral and social setbacks for Ōsaka's leader. After months of struggle in order to succeed his famous project for the unification of prefectural and municipal entities, rejection from Ōsaka's Legislature and further lack of support from the public, gave Mr. Hashimoto a total defeat. It was Hashimoto himself who admitted failure when recognizing the lack of social support.
Political setbacks were crystallized in the scarce support from major parties, both nationally and locally. Jimintō always had in mind that Hashimoto is a double-edged sword, ergo its relationship with the young leader strongly varied. Another important point in political terms has been the dismemberment of what once managed to be Japan’s third political force, Nippon Ishin no Kai (known in English as Japan Restoration Party). The breakup between Mr. Hashimoto and Ishihara Shintarō, mostly affected the first one, making him loose support from parliamentarians at Kokkai.
Finally it is worth noting failures at the decision-making level. This has not been a year in which the Ōsaka Dragon succeeded at making appropriate decisions. His interest in calling a snap election that allowed him to expand his power in the City and Prefecture of Ōsaka was demolished by poor social support.
Throughout this article these and other issues shall be addressed, seeking to expose the domino effect generated by Hashimoto's bad decisions. The vicious cycle of bad news neither seems endless nor pious, this has left Tōru against a fragile situation, mostly looking forward to the Diet elections planned for December. Undoubtedly 2014 was a year of setbacks for Mr. Hashimoto, in order to understand one of Japan’s most relevant political figures, this paper wills to evaluate the scope and implications of each of the most important events.







Mr. Hashimoto Tōru is the incumbent Ōsaka Mayor. Being one of the most relevant political figures of Japan, he had to go through a year of major setbacks.





Recalling the discussion in the work The Ōsaka Dragon, the back then Ōsaka Governor, Mr. Hashimoto Tōru, designed with his working team a bill for the creation of the Ōsaka Metropolitan Area. This project sought to create a bureaucratic-administrative structure similar to that one of Tōkyō-tō. A powerful Ōsaka Ishin no Kai, could thus extend its control through Kansai's central area. Hashimoto's interests for establishing such a structure, which affected Sakai, Ōsaka-shi, other political forces in the local assembly, the interests of the bureaucracy and the citizens' needs, were not meant to stop that easily. This led the Governor to further seek to achieve his ambitious plan. From the beginning, it lacked clearness in order to explain the public the benefits it might bring. On the other hand, a strong Ōsaka Ishin no Kai at the regional level raised the alarm of Tōkyō's political establishment. The plan was precocious; the electorate had more doubts than certainties, while the entire political spectrum turned against Tōru. Despite his efforts to approach Nagatachō and get support from the Abe Administration, the plan went further than what national leaders expected. Over time, Hashimoto lost the support of Jimintō and Kōmeitō, which resulted in the unilateral imposition of party line at the local level.

During the first quarter of the year a snap election was held regarding the control of Ōsaka's City executive branch. The main national parties did not submit candidates, highlighting their opposition towards the Hashimoto Administration. The election was a strategy from this administration in order to strengthen power and achieve the goal of creating a metropolitan area. Political opposition and social distrust decanted in an attendance of around 25% of eligible voters (the lower register in history). The election that crowned Hashimoto (the only relevant contestant compared to four other virtually unknown ones) exposed the lack of social interest for redesigning Ōsaka's legal & administrative system. For Tōru, the election threw a bittersweet result. Despite securing to be the only winner, the scarce social support ended up impacting on his main political project. Ōsaka Ishin no Kai now controlled both the prefectural and city governments, however it lost social support, at the same time that the other political parties exposed their lack of support towards the government. This cost was meant to be faced by Mr. Hashimoto, but also by his party.







The elections for Ōsaka Mayor held during March of the current year showed the distance between Ōsaka Ishin no Kai and the rest of the political spectrum. The billboard depicts a lonely Hashimoto due to the decision of major parties to not submit candidates because of their opposition towards Mr. Hashimoto's unilateral actions.





The domino effect soon took place: by midyear intraparty differences led to the breakup of Nippon Ishin no Kai (the party emerged as the third political force after national elections in late 2012). One of the most relevant parties in recent years, result of the alliance between conservative leader Ishihara Shintarō (former Tōkyō Governor) and the Ōsaka Dragon, dissolved because of the lack of consensus between two factions that had different styles and visions. The Ōsaka faction was always under Hashimoto’s control, and sought to consolidate the party from their base in Kansai. On the other hand, the Kantō faction, commanded by Mr. Ishihara, began to adopt a more distant position regarding the Kansai one, primarily due to differences with Mr. Hashimoto. Unilateral measures driven by the latter, his whims and the call for elections in advance were some of the reasons that allowed the Tōkyō faction to split apart from once and for all. For Hashimoto this was another major setback. His image at a national scale was strongly affected. Loyal to his style, Hashimoto quickly sought to reach agreements with other political forces, knowing that not doing such a thing would end up isolating him in Ōsaka, destroying the possibility to project to the East and consequently to the whole nation. Hence Tōru approached Kenji Eda, leader of Yui no Tō (Unity Party) a minority group of no more than 20 parliamentarians, in order to seal a possible political agreement. Of course this was done in order to not to lose political momentum and future capabilities, while at least, in some way, maintaining a nationwide image.

Nippon Ishin no Kai’s local branch also suffered the effects of the election. Despite controlling the Prefecture and City executives (Matsui-san and Hashimoto-san respectively), the party lost its majority in both assemblies. Without exerting force at the legislative level, Ōsaka Ishin no Kai has lost even more power in order to push forward legislation, such as the one referred to the special metropolitan region.
Further analysis shows that Ōsaka Ishin no Kai will need to form coalitions with other parties in order to approve legislation. Currently, the problem seems to be: who would want to form coalition with Hashimoto, since this implies getting involved with a political figure that has accumulated a negative image? Definitely, something like this could have political costs for other parties. It should be also taken into account that the advantage is now on the opposition's side, not on the ruling one. This shows the trend that it must be Hashimoto the one who makes concessions, not vice versa.







Fond memories! Mr. Hashimoto and Mr. Ishihara smile while shaking hands during an event of their party Nippon Ishin no Kai. Unfortunately, their alliance did not last long, affecting the base of what once was called to be Japan's third political force.





Crossing the thin line that separates the leader's problems from those of the party, it is understandable that bad news transcend both and directly affect third political forces. Non-traditional parties have constantly faced difficulties to survive in the complex Japanese political system. Having achieved an important victory two years ago, Nippon Ishin no Kai emerged as a possible third force with a view to consolidate over time. While being distant from the center-left spectrum, the party has repeatedly criticized the incumbent government (more linked to the center-right). This gave Japanese voters a new possibility, mostly because they could choose an option that was not part of the mainstream. On the other hand, the figure of Hashimoto, at least in the beginning, attracted several voters looking for a change of leadership. It should be stressed that Tōru is not part of the political establishment, he is an outsider with a background linked to media. In spite of what was mentioned before, the problem is that both the party and the leader have rapidly lost strength in almost every front. Hashimoto has the difficult task of rebuilding the party as a third political force. This is complex, especially if we consider the upcoming elections in December and the vicious cycle of political errors committed by Tōru. The situation recalls that of a dragon which ends up destroying everything due to its own weight and power. Hashimoto has made mistakes that are unforgivable for the systemic power, something that explains the lack of support they gave him. Thus, Mr. Hashimoto ended up destroying his own political capital. Apparently, the best option seems to be keeping a low profile regarding the next elections, hoping to obtain a much clearer post-electoral landscape. Thereafter he should act in accordance to the new socio-political scenario. Hashimoto should not forget that the major problems have been the mistakes committed this year, undoubtedly they have had high costs.
As for his personal actions, Mr. Hashimoto has glimpsed the loss of power at the national level after the breakup with Ishihara Shintarō. It should also be noted the loss of confidence from voters. Several Japanese wonder if perhaps Hashimoto would end up being one of those politicians who constantly changes from party and reshuffles alliances. Clearly, the Ōsaka Dragon pursues his own interests. As for his view it remains vital erecting a political figure with national projections. For such purpose he must strength power and redesign alliances with other actors.







There's always time for a new beginning: Mr. Hashimoto and Mr. Eda shake hands during an event of the recently launched Ishin no Tō. The party is co-leaded by both politicans. Would it have the same fate as Nippon Ishin no Kai or this time Hashimoto's commitment would be higher?





In September, the national platform of Ishin no Tō (Innovation Party), co-led by Eda Kenji and Hashimoto Tōru, was launched. The culmination of the alliance gave a final balance of 50 lawmakers in Kokkai. The party has a relevant position in the Lower House. Given its short history, its proposals are still unclear. It is early to analyze its possible scope as well as the social response. However, it is relevant to note that in recent months the party has made a major media campaign for the elections to the Diet hoped to be held by the end of this year.

Recently, Mayor Hashimoto has faced Zaitokukai (an extreme far right group) due to the activity they have been doing in the Kansai region, more specifically in Ōsaka. Such controversial group has a strong base of social support in this city. Their constant demonstrations have led to criticism towards the Hashimoto Administration due to its lack of response regarding such issues. The Mayor did not miss the opportunity and established an open debate with the main referent of the mentioned group. Undoubtedly, Hashimoto was highly favored. He was more focused, something that allowed him to obtain approval from various sectors of society that had previously been quite critical of his political positions. The debate was algid and at times it generated tension among those present. Two scenarios arose. On the one hand we have a moderate Hashimoto being critical of extremist groups. On the other one, we appreciate a politician who used the event to clean up his image and obtain attention from the moderate spectrum of Japanese society. Let's recall that these sectors have always been strong critics of Mr. Hashimoto, especially after the issue linked to his comments regarding “comfort women” and Japan's role in the Korean Peninsula during the first part of the XX Century. In other words, the appointment with Makoto Sakurai (leader of the extremist group) may have served Tōru as a momentum for the upcoming election, particularly referring to issues such as tolerance towards minorities, his position on “heito supichi”, respect towards diversity and discursive moderation.







Bad news for Ōsaka's Mayor: Ōsaka Ishin no Kai has also suffered the effects of Hashimoto's political mistakes. During the upcoming twelve months the party will have to improve in several fronts in order to fulfil its main goals.





Approaching the fourth trimester of the year, we appreciate that bad news continued arriving at the residence of Ōsaka's Mayor. In October Tōru received another tough setback: Ōsaka's Local Assembly voted against the government's project for the creation of an autonomous zone. As mentioned above, the opposition parties did not support the proposal introduced by Hashimoto. Considering that the political establishment itself turned its back on Tōru, he has now chosen another option. This measure that we could catalog as a final, unilateral and no-return solution involves the search of social support for calling a referendum. The measure is highly complex mostly because it does not give Hashimoto alternative escapes or new channels to renegotiate the issue. Two problems arise from the applicability of this controversial mechanism. On the one hand, before promoting it, the referendum needs approval from the Assembly. Given that it already voted against the project, it is difficult that the referendum receives the green light. The concessions to be made by Ishin no Tō's leader need to be really high, because the truth is that so far the opposition has not shown any sort of predisposition towards negotiation. From another point of view, the Ōsaka Dragon should reconsider whether the measure is appropriate: given the scarce social support received in the last elections, the referendum might not obtain the values needed in order to achieve social approval. Being a "final solution", if citizens express themselves in opposition, the project would be buried, drowning Mr. Hashimoto much deeper than what he might expect.


The elections planned for mid-December emerged as a possibility for Hashimoto. Despite further endeavor to promote unknown candidates, some party members from Ōsaka assure that Ishin no Tō could win some seats in the Lower House. Some time ago rumors rose regarding a possible candidacy from Hashimoto himself, however it was quickly abandoned. This candidacy would mean giving a step forward towards the national level, but at a second range. Hashimoto seems eager to continue building power from the local level, making the next move towards Kokkai would end up showing a total lack of legislative functions by the Ōsaka Dragon. It is also eloquent having in mind that Hashimoto's candidacy might produce a setback for his party, directly affecting its position for the upcoming elections in Ōsaka next year. The situation is even worse if we consider that Tōru would be abandoning public office once more. The second resignation in three years, jointly with an exercise of less than a year as Ōsaka's Mayor, would imply a total loss of confidence and commitment from the society that elected him. In conclusion, Hashimoto's candidacy to the Lower House of the Diet of Japan was completely abandoned due to the high costs it could bring in the near future. The cost-benefit equation resulted highly unfavorable for him and his party.







One of Japan's most influential political figures is going through a difficult moment. Hashimoto Tōru has received bad news during 2014. It would be relevant to appreciate his reaction towards the changing political scenario, mostly because this time Mr. Hashimoto and his party are disputing something more than a regular election.





Hashimoto Tōru remains an important figure in Japanese politics. As usual he continues generating mistrust and adhesions at the same time. Recently, he has poorly performed on several fronts. His power has been reduced both locally and nationally. The constant party breakdowns and alliances have shifted the social and electoral response regarding the Ōsaka Dragon. National elections of 2014 and local ones of 2015 will be relevant landmarks in order to determine the future evolution of Ōsaka's most important political figure. Currently, his actions and the response of other actors based thereon have placed him into a spiral of poor results that over time have continued developing bad news. Hashimoto appears to be going through an impasse, but he always manages to find a “last moment” way out. It will be a matter of observing whether this strategy will last longer. For example, regarding his interest in calling a referendum based on the project of creating a new administrative area in Ōsaka. This year might be characterized as one where his main projects and partnerships were rejected and dismembered. At times Hashimoto's image is affected, however he has managed to take advantage of certain circumstances, such as the debate with Mr. Sakurai. The future seems uncertain, however we should not dismiss the fact that Hashimoto is a clever leader. It will be relevant to observe his actions and response to the changing political scenario over the next 6-12 months. After all, this time he has much more to lose than to win, something that definitely calls for a higher level of acuity in a political system where mistakes carry a high price.





                                                                     Tomás Vera Ziccardi.





* This work is physical and intellectual property of Mr. Tomás Vera Ziccardi. All rights are reserved to TVZC® by express request of the Author.