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martes, 11 de enero de 2011

Nigeria



Supo ser una reconocida colonia británica y llegó a ser uno de los países más importantes de África. De todas formas, a lo largo del siglo XX los cataclismos han sido una moneda corriente en el país más poblado del continente africano. Desde mi lugar como analista internacional, intento buscar las respuestas en la problemática étnica que impera en el país desde que fue conformado, terminando con una opinión que nos lleva a preguntarnos si fue correcto agrupar dentro de un mismo Estado Nación a más de 200 grupos étnicos.






INTRODUCCIÓN.



Ubicada en el Oeste de África, Nigeria es un país reconocido a nivel mundial por dos cosas, su gran población (la cual se encuentra entre las 10 más numerosas del mundo) y su fútbol.
De todas formas hay características muy importantes acerca de este país que me propongo analizar para tener una mejor comprensión de la realidad y poder visualizar el futuro que le espera a Nigeria.
Habiendo tenido que analizar el caso nigeriano en la universidad, obtuve gran información que me llamó la atención y que resulta interesante para este trabajo. Por empezar, poca gente sabe que durante la colonización del continente africano, a finales del siglo XIX, en África podíamos encontrar a diversas potencias europeas, dentro de las cuales resaltaban las más importantes de la época, Francia y Gran Bretaña. El ideal británico de constituir sus territorios coloniales desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo se enfrentaba al imaginario francés de controlar el Norte africano, conocido como el África Occidental Francesa. Luego de unos años y tras el “Incidente de Fachoda”, el ideal francés sucumbiría, de todas formas esto no impidió que tanto franceses como británicos tengan enclaves estratégicos en las regiones del otro.







La gran mezquita en Abuja, capital de Nigeria, demuestra la fuerte influencia islámica en el país.




Entre estos podemos mencionar a Madagascar, que supo ser colonia francesa en el Este y Nigeria que supo ser un protectorado británico en el Oeste. A lo mejor sea este el motivo por el cual comenzó a tomar importancia para los británicos, como también podemos mencionar el comercio de esclavos destinados hacia América. De todas formas Nigeria comenzaría a posicionarse como uno de los enclaves británicos más importantes fuera de las Islas Británicas.
El octavo país más poblado del mundo presenta una rica historia previa a la llegada de los europeos, la cual nos permite entender la constitución de las tres mayores etnias del país, estamos hablando de los Yoruba, Igbo y Hausa.






CONFORMACIÓN TRIBAL PREVIA A LA LLEGADA DE LOS EUROPEOS.




El Norte de Nigeria fue desde temprana edad influenciado por el Islam. Los reinos de los Hausa y los Kanem Bornu sirvieron como principales comunicadores y nexos entre el Noroeste de África y el África Subsahariana. Al mismo tiempo, todos sabemos que los musulmanes se dedicaron desde temprana edad en el Norte de África al comercio y a establecer vínculos económicos entre las ciudades.
El Norte de Nigeria siempre se encontró más vinculado al mundo islámico y esto se puede ver en la influencia cultural que predomina entre los Hausa. Desde la escritura hasta la vestimenta nos demuestra que al igual que gran parte del Norte de África, las ideas de Mahoma fueron fuertemente desplegadas en esta parte del continente.







Nigerianos de étnia Hausa, una de las tres predominantes en el país.




En el Sudoeste del país encontramos a los Yoruba. Actualmente forman parte del 35% de la población total de Nigeria, siendo una de las tres étnias más importantes del país. El grupo étnico de los Yoruba no solo se encuentra en el Sudoeste de Nigeria, si no que se expande por diversas partes del país e incluso fuera de las fronteras de la República Federal de Nigeria, por ejemplo en países como Benín.
Los Yoruba han sabido establecer importantes reinos desde los primeros siglos después de Cristo hasta nuestros días. Al miso tiempo que destaca su organización social estratificada tanto a nivel familiar como a nivel social y el respeto hacia la figura del "OBA", mejor conocido para nosotros como Rey.
Por último encontramos a los Igbo. Generalmente en Occidente se tiende a señalar a los Igbo como los habitantes del Sureste nigeriano, de todas formas la cultura y la sociedad Igbo se encuentra desplegada por otras partes del territorio nigeriano y tiene sus orígenes previos a la llegada de Jesucristo. Al mismo tiempo, los Igbo se encuentran en gran parte del Sur de Nigeria y hay varias comunidades de Igbo y descendientes de Igbo en Estados Unidos, Brasil, Haití, entre otros.







Ciudadanos nigerianos de étnia Yoruba con vestimentas e instrumentos músicales típicos.




Al hablar de los Igbo no podemos dejar de lado al Reino Nri. Los Nri tuvieron su apogeo durante los siglos XI y XIV después de Cristo y destacaron por su organización social, sus obras y esculturas, sus viviendas y sus vestimentas. De todas formas, con la llegada de los europeos gran parte de la población Igbo sería fuertemente golpeada por el tráfico y comercio de esclavos llevados a cabo por los occidentales.
Habiendo analizado a las tres étnias más importantes del país y sus principales características, a continuación realizo un seguimiento histórico de la llegada de los europeos y su relación en cuanto a la constitución de un territorio común que agrupara a estas tres étnias y 250 más que actualmente conforman el amalgama cultural nigeriano.







Una mujer de étnia Igbo con su vestimenta característica.






EL SOMETIMIENTO COLONIAL.



Es cierto que cuando hablamos de la colonización de África tendemos a generalizar lo que fue la llamada "repartición del territorio" por parte de las principales potencias europeas de finales del siglo XIX. Cercano a 1880 y 1890. De todas formas, los europeos habían comenzado a comerciar y a establecerse físicamente en África desde varios siglos atrás. Es cierto que esto fue debido al esplendor de dos reinos que durante el siglo XV y XVI tuvieron su apogeo, lo cual les permitió lanzarse a los mares en busca de nuevas rutas comerciales y nuevos territorios de donde abastecerse. Estamos hablando de los portugueses y españoles.







Nigeria supo ser un importante centro para el comercio de esclavos, principalmente durante el período de la primera colonización.




Desde América, en lo que ahora conocemos como Argentina, Brasil o México, hasta Asia, lo que ahora conocemos como las Filipinas, Macau o Vietnam (Antigua Cochinchina), los ibéricos han sabido tomar control de los mares y de varios territorios entre ellos parte del continente africano, establecieron nexos comerciales en la India, el Sudeste Asiático y a su vez en Extremo Oriente.
No es extraño que hayan sido ambos quienes comenzaran a instalarse en el Oeste de África para obtener esclavos que luego serían trasladados a diversos puntos del globo para cumplir múltiples tareas. Tal es así que rápidamente comenzaron a comerciar esclavos en el territorio hoy comprendido como Nigeria.
Ya hemos hablado del sometimiento al que fueron puestos tanto los Yoruba como Igbo, de todas formas podemos entender el por qué de la gran cantidad de descendientes Igbo y Yoruba que hay en diversas regiones del mundo. A pesar que se acentuaría con los británicos, pero estamos hablando de diferentes potencias y de diferentes épocas.
Con la Revolución Industrial y el apogeo que comenzó a obtener Gran Bretaña, la Corona Británica rápidamente se lanzaría a la conquista de los mares para abastecerse de materias primas, mano de obra y recursos que dentro de las Islas Británicas no se podían encontrar. No sería de extrañar que una cuarta parte del mundo llegara a estar bajo su dominio y que hoy en día el idioma inglés sea uno de los más hablados del mundo y distribuido en todos los continentes. Como ya he mencionado anteriormente los británicos localizaron en Nigeria un enclave territorial rodeado de la hegemonía y territorio colonial francés.







En la imágen un comerciante británico es transportado por sus súbditos. Los británicos provocaron más problemas que avances dentro de Nigeria, al mismo tiempo que demarcaron la lucha étnica dentro del territorio.




Estableciendo la Royal Niger Company para llevar a cabo lazos comerciales en este territorio, para fines de 1880 la influencia comercial británica haría destacar a la región del Niger. Este procedimiento de formar compañías comerciales en gran parte del mundo les proporcionó la posibilidad de comenzar a constituir la influencia política en las colonias. Tal es así, que para el año 1901 los británicos lograron establecer un protectorado en Nigeria. Cabe mencionar que previamente hubo resistencia por parte de diversos grupos étnicos opositores al dominio y tutelaje inglés, al punto que emanarían de estas diferencias, diversas guerras e incluso la conocida Conquista de Benin en el año 1897.
Al igual que en otros lugares de África, los británicos rápidamente evidenciaron la divergencia étnica en el territorio nigeriano, lo cual lo llevó a dividir el territorio en Norte y Sur, principalmente para llevar a cabo de mejor forma las funciones administrativas y a su vez para obtener una mejor relación con los jefes de las tribus.
Debemos recordar que los británicos llevaron a cabo como forma de gobierno durante su apogeo colonial, el sistema indirecto, mediante el cual nombraban a diversos jefes tribales como funcionarios de la corona en los diversos territorios. No se debe malinterpretar. Los ingleses tenían sus funcionarios y hombres de poder al igual que militares, en cada colonia, pero para mantener una mejor relación nombraban a nativos del territorio como jefes, de esta forma no sometían a los pueblos bajo un tutelaje directo por parte de europeos, tal como hacían los franceses con el sistema administrativo directo.






Lagos, la ciudad más poblada del país, fue fundada por los colonos ibéricos y sirvió como uno de los principales centros de abastecimiento de esclavos.




Al mismo tiempo que a la hora de haber problemáticas, se quitaban un peso de encima ya que ellos no eran totalmente dependientes de las consecuencias y estas le correspondían al funcionario local que habían nombrado previamente.
Durante el primer cuarto del siglo XX los británicos se focalizaron en poner mayor énfasis en el Sur, motivo por el cual el principal desarrollo económico del país, el principal aporte educativo y los mejores sistemas de salud se encontraban en esta región. Por el otro lado, el Norte debió sufrir los rezagos de la esclavitud, la falta de desarrollo industrial y económico, sumado a precarias condiciones de salubridad y educación. Como podemos ver, las diferencias entre Norte y Sur, se acentuaron más aun.
Como todos sabemos, luego de la Segunda Guerra Mundial y durante el período que abarca el segundo cuarto del siglo XX, los británicos comenzaron a plantearse la situación colonial y cual iba a ser su desarrollo. Al mismo tiempo que durante las décadas de los '50s y '60s del siglo pasado, los nacionalismos africanos comenzaron a acentuarse y a su vez el sentimiento de independencia y libertad, en parte proveniente luego de la Independencia de la India y del movimiento llevado a cabo por Mahatma Gandhi (quien estuvo en África) le brindaron la oportunidad a diversas colonias británicas de alcanzar su emancipación.





INDEPENDENCIA.



Nigeria obtuvo su independencia en 1960. De esta forma dejo de pertenecer a los británicos y obtuvo autonomía política, sin embargo económicamente continuó dependiendo de Gran Bretaña. En particular me gustaría centrarme más en la situación política que en la económica, para poder observar los acontecimientos que se van a desencadenar en las siguientes décadas.
La configuración de la arena política de Nigeria pronto demostró los problemas de fondo. No solo debido a la diferencia política y de ideales, si no también a la cuestión étnica.
El gobierno rápidamente se conformó mediante diversos partidos entre los cuales encontramos como fuerza predominante al partido constituido por el Norte Musulmán y un partido en el cual se encontraban aglutinados los Igbo y parte de los cristianos en el Parlamento. Como podemos ver, los Yoruba quedaron fuera de la formación y participación del gobierno. Sin embargo no permanecieron quietos, ya que conformaron el principal partido de la oposición, el Partido de Acción, que tenía como principal referente al estadista Jeremiah Obafemi Awolowo.






Jeremiah Obafemi Awolowo fue unas de las figuras más importantes de la Independencia nigeriana. Supo ser uno de los opositores más fuertes al gobierno nacional recientemente establecido.




Rápidamente la situación política se tornó en una lucha racial, que cada vez se acercaba más a la confrontación que a una buena relación.





GUERRA DE BIAFRA.



El comienzo de lo que sería algo nunca antes visto le daría al mundo una de las primeras guerras televisadas en vivo, casi como si fuera un show televisivo que mantenía ocupados a los periodistas de todo el mundo, mientras la comunidad internacional miraba hacia otro lado.
Diversos grupos liberales, revolucionarios y pertenecientes a la izquierda (este último procedente de la oposición) decidieron levantarse frente al gobierno central, asegurando de esta manera que el gobierno era ilegítimo y que se había generado participación con la oposición. Lo cierto es que luego de haber llevado a cabo un sangriento golpe al poder ejecutivo y luego de haber masacrado a diversos miembros de este último, la intención y la habilidad para mantenerse en el gobierno no fue su fuerte. Debido a este motivo podemos ver una de las primeras intromisiones fuertes de las Fuerzas Armadas en la arena política. Los militares se ocuparon del poder luego de los asesinatos de diversos funcionarios del Norte. Sin embargo, era de esperarse una represalia por parte de los damnificados. Tal es así que en el Norte decidieron masacrar a ciudadanos, políticos y militares Igbo, asegurando que había un verdadero llamado religioso y esencial a restablecer el orden y ajusticiar a los culpables. Por más elocuente que parezca, la situación empeoró aun más y se acercaba a un circulo vicioso que terminaría desencadenando en uno de los peores conflictos armados que sufrió África a lo largo del siglo XX.
Luego de más de un año de conflictos políticos y étnicos, nos encontramos con una decisión que afectaría las relaciones étnicas de mayor forma y que culminaría en el conflicto bélico. Luego de haber tolerado la segregación racial y luego de haberles sido negado el acceso al gobierno, los Igbo, mayoritariamente concentrados en la región del Sudeste decidieron llevar a cabo la secesión y conformar su propio Estado Nación independiente, de ahora en más llamado Republica de Biafra.
A continuación y como era de esperarse, tanto el Norte como el Sudoeste decidieron llevar a cabo un ataque hacia la Republica de Biafra para recuperar el territorio y reincorporarlo a Nigeria. De esta forma se iniciaría el 6 de Julio de 1967 la Guerra de Biafra, para muchos considerada una Guerra Civil, para varios internacionalistas una guerra interestatal. Lo cierto es que durante los próximos 3 años se llevaría a cabo una sangrienta guerra que dejaría un saldo de más de un millón de muertos, terribles consecuencias económicas para la región del Sudeste y una tensión étnica aun mayor a la vista anteriormente.







La Guerra de Biafra significó un antes y un después en la historia de Nigeria, al mismo tiempo que se caracterizó por ser uno de los conflictos armados más trascendentes del continente africano.




Un factor a tener en cuenta, además de recuperar parte del territorio, lo cual significaba hacer respetar su soberanía, fue el descubrimiento de yacimientos petrolíferos cercanos al delta del Río Niger.
El descubrimiento de petróleo en el Sudeste del país claramente significaba un nuevo beneficio para el Norte y para los líderes del país, que no solo buscaron el ingreso a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) si no que también buscarían rédito, teniendo en cuenta los beneficios del petróleo durante esta época y sin saber la necesidad del mismo en los años venideros, teniendo en cuenta lo que sería la Crisis del Petróleo.
Es cierto que el Norte inició los ataques hacia el Sudeste y que varias ciudades cayeron rápidamente a pesar de los diversos focos de resistencia, de todas formas el Sudeste realizó un contraataque, cruzando el Río Niger y llegando hasta Lagos. La escalada de ataques entre los diferentes bandos sería ininterrumpida, más teniendo en cuenta que había otros participantes, típicos y característicos de la Guerra Fría, que se volcaron por un bando o el otro. Tanto la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) como Gran Bretaña
se volcaron hacia el lado de Nigeria. Aunque parezca contraproducente encontrar a estos dos países apoyando a un mismo sector, Gran Bretaña no podía dejar de apoyar a su antigua colonia y con quien mantenía relaciones comerciales de gran valor, al mismo tiempo que debía demostrar su poderío en el continente africano para impedir levantamientos en otros territorios que todavía permanecían bajo dependencia colonial.







La guerra trajo consigo consecuencias directas en la población. La desnutrición y las enfermedades rápidamente afectaron a los niños de Biafra.




Los Estados Unidos de América decidieron apoyar a Biafra, de todas formas las posiciones de estos países nombrados hasta el momento y de otros más que brindaron su apoyo, no fue más que armamentística, económica, en materia de campañas sanitarias y a su vez con apoyo de un bajo nivel de tropas (excepto Gran Bretaña hacia el final del conflicto). Lo cual nos explica, como ya he mencionado más arriba, que la Comunidad Internacional no decidió involucrarse en su manera justa sobre el territorio para impedir la masacre, al igual que pasaría años más tarde en Rwanda.
A partir de este momento la guerra se transformaría en una pesadilla, el capturar la ciudad central de Biafra fue casi imposible a pesar de las oleadas libradas por el ejército de Nigeria. Al mismo tiempo miles de soldados caían día a día en el intento por cruzar el Niger y capturar Biafra. La resistencia de la ciudad le dio una dura lección en más de una ocasión al ejército nigeriano.
Las ofensivas en las principales ciudades circundantes a la capital y principalmente los ataques provenientes del Norte llevaron a conformar un círculo en el cual se comenzó a rodear a los soldados de Biafra. De esta forma el Norte comenzó a tomar control de la situación. Biafra se vio forzada a recurrir a la contratación de mercenarios para hacer más duradera la guerra. Lo mismo sucedió del bando opositor, Nigeria por su parte
contrató mercenarios de diversas nacionalidades, de todas formas el más reconocido fue el ataque por parte de la Fuerza Aérea Egipcia, en donde sus principales objetivos y blancos eran civiles y los campamentos de la Cruz Roja y demás organizaciones que atendían a los ciudadanos de Biafra.
Ya que hablamos de las organizaciones que colaboraron para ayudar sanitariamente a los refugiados y heridos, es necesario señalar que se llevó a cabo un fuerte plan para lograr ayudar a los millones de ciudadanos y soldados de ambos bandos que padecían hambre y enfermedades.







El hambre y la muerte de civiles sirvió para elaborar un fuerte circo mediático en el extranjero. La labor de los periodistas y corresponsales fue superior a la de la Comunidad Internacional que demostró su inhoperancia a la hora de evitar el conflicto.




Este fue otro factor clave de la guerra, las enfermedades tropicales y la falta de apoyo por parte de ambos gobiernos a estas causas, por supuesto debido a su única mirada puesta en el conflicto bélico, llevó a que cientos de miles de niños murieran de hambre o padecieran enfermedades derivadas de la falta de bienes. Durante gran parte de la guerra el gobierno de Biafra se quejó del bloque que realizó Nigeria a la ayuda alimenticia proveniente del exterior para Biafra. Esto fue un duro golpe para Biafra, ya que el abastecimiento por cielo y tierra era prácticamente imposible, complicándole, de esta forma, aun más la situación a los ciudadanos y al ejército.
Las diversas ofensivas de Nigeria continuaron siendo frenadas por Biafra. Incluso se llegó a recapturar varias ciudades que Nigeria había vencido, y el avance hacia territorio nigeriano comenzó a ser más certero.
Posiblemente esto sea debido al rol de los mercenarios contratados por Biafra, los cuales no solo bombardearon por aire al ejercito nigeriano si no que también lograron realizar importantes operaciones para abastecer con armamento y comida a Biafra.
Luego de varias ofensivas finales por parte de Nigeria, y teniendo en cuenta el apoyo de los británicos y el abastecimiento armamentístico soviético, Nigeria logró realizar la ofensiva final y capturar la totalidad del territorio de Biafra. A pesar de la huida de varios políticos de Biafra hacia Costa de Marfil, la rendición fue firmada y a su vez aceptada por los nigerianos.
Para mediados de Enero de 1970 la guerra había terminado, ahora sería necesario reorganizar el territorio, reconstruir ciudades, ayudar a la población y tomar las medidas necesarias para evitar cualquier tipo de nuevas secesiones.





CONSECUENCIAS DE LA GUERRA Y AÑOS VENIDEROS.



La guerra dejó fuertes consecuencias para los Igbo. No solo por perder cerca de 1 millón de personas en el conflicto, de las cuales el 70% fueron victimas del hambre y las enfermedades, si no también por las políticas que llevó a cabo el gobierno nigeriano, principalmente de la mano de los Yoruba y los Hausa.
Por ejemplo, los Igbo quedaron fuera de toda participación política, a pesar de la reconstrucción de parte de las ciudades del ex territorio de Biafra gracias a los beneficios del petróleo la reactivación de la economía en este territorio y las inversiones fueron muy bajas, gran parte de las propiedades de los Igbo fueron tomadas por el resto de la población con la total autorización del gobierno central, fuertes impuestos fueron fijados a la clase media Igbo impidiéndoles crecer económicamente y desarrollar negocios o inversiones. Durante las próximas décadas los Igbo sufrieron más que durante la guerra, al mismo tiempo que la segregación racial aumentó, llevando el conflicto étnico a niveles altos.
Luego de la guerra, el control y poder político estaba en manos de los Yoruba y principalmente de los militares Hausa del Norte. Estos se vieron fuertemente beneficiados debido al ya mencionado boom petrolífero que experimentó el país para este momento. Luego de unos años el poder fue entregado a un gobierno democrático a manos de Shehu Usman Shagari, un político aristocrático del Norte. Durante finales de los '70s y comienzos de los años '80s el gobierno de Shagari logró mantenerse en el poder a pesar de su gran nivel de corrupción y la poca inversión en los bastos sectores del país (económico, internacional, educativo, etc). Para este momento Buhari realizaría un golpe de Estado y se centraría en el poder. De todas formas solo se mantendría en el poder hasta 1985, cuando otro golpe de Estado, a manos de Ibrahim Babangida, lo derrocaría.
Este último logró desempeñar el funcionamiento de diversos organismos internacionales en el país, e intentó hacerle frente al la gran deuda externa que ostentaba Nigeria para aquel momento. También fue llamativo durante su mandato el llamado a elecciones que realizó en 1992, sin embargo el descontento por parte de la sociedad y la violencia callejera lograrían que el gobierno más corrupto de la historia de Nigeria, tenga sus días contados.







Los años posteriores a la guerra se caracterizaron por los sucesivos golpes de Estado al mismo tiempo que la población Igbo fue duramente castigada en todos los aspectos.




En 1993 Sani Abacha realizó un golpe de Estado y logró mantenerse en el poder hasta 1998 cuando apareció muerto por circunstancias aun dudosas. Su gobierno también fue acusado de altos niveles de corrupción, más aun cuando se encontraron grandes sumas de dinero suyas depositadas en bancos del exterior, de todas formas su gobierno fue caracterizado por el gran uso de la fuerza, la represión hacia la oposición y para frenar la violencia callejera.
En 1999 Nigeria demostró al mundo su búsqueda de cambio, al acabar con más de 30 años de gobiernos militares, exceptuando el mandato de Shagari, y llamando a elecciones democráticas que finalmente ganaría Obasanjo.
Tras la finalización de su primer mandato, en 2003, Obasanjo lograría vencer por segunda vez consecutiva.
Sus 8 años en el poder no demostraron grandes cambios, sin embargo intentó frenar los altos niveles de corrupción estatal, atraer la inversión extranjera y mejorar el sistema económico del país.
En el año 2007 y tras unas fraudulentas elecciones, Umaru Musa Yar'Adua se alzó como Presidente de la República. Sin embargo falleció en el año 2010. De su mandato se puede destacar la búsqueda de apertura hacia el exterior y los acuerdos con diversos líderes de los países de primer mundo. De todas formas la violencia, el tráfico de personas, el tráfico de armas y los asesinatos diarios continuaron en Nigeria.





NIGERIA EN LA ACTUALIDAD.



Tras la muerte de Umaru Musa Yar'Adua, Ebele Jonathan se hizo cargo del gobierno. Deberá mantenerse en el poder hasta este año, cuando se lleven a cabo las elecciones presidenciales.
A pesar del leve crecimiento económico que ostentan los países africanos, Nigeria intenta demostrar crecimiento económico y apuntarse como una de las economías emergentes del continente. Sus relaciones comerciales con los principales países del mundo y sus vínculos políticos intentan llevar al país hacia una mejor situación. Recordemos que Nigeria es uno de los países de África que brinda mayor apoyo a las Naciones Unidas, incluso posee su propio contingente de cascos azules en las Naciones Unidas. A lo mejor esto sea un disparador que nos demuestre la voluntado de Nigeria por alzarse como una de las potencias del continente africano.
Sin embargo, Nigeria ha demostrado en los últimos años un alto grado de violencia. Las pandillas y mafias en las calles de las principales ciudades son un temor diario tanto para los locales como para los extranjeros que desean visitar el país. Debería ser uno de los puntos principales por parte del gobierno a solucionar si se quiere mejorar la calidad de vida del país y atraer inversiones. No muchos países desearían colocar sus empresas en un lugar donde la violencia supera los 5 muertos por día y donde el tráfico de drogas y armas comenzó a acentuarse.
Por otro lado el respeto a los Derechos Humanos sigue siendo uno de los puntos negativos del país.
Los diversos abusos en el uso del poder, la escasa repartición igualitaria y la corrupción en todas las esferas del poder es algo que no se logra reducir en el país. La discriminación, racial, sexual y de género afecta diariamente a miles de nigerianos. El poder político se encuentra eclipsado debido a las miles de denuncias que ostentan sus funcionarios por negocios oscuros y turbios, lavado de dinero y concesiones a empresas multinacionales para evadir impuestos y no cumplir con la regulación y reglamentación que posee el país.
Lo cierto es que la violencia en las calles continua golpeando los índices del país. De vez en cuando 200 o 500 personas pierden sus vidas en manifestaciones y libres reclamos de derechos. No solo por parte del gobierno si no también por la violencia étnica que impera en el país. Es a lo mejor este tipo de violencia la que lleva a los principales problemas del país, teniendo en cuenta que diversos grupos étnicos se ven relegados en la política, economía e incluso dentro de la sociedad, en algunos casos esto lleva a la conformación de grupos armados opositores al gobierno que tienen un trasfondo cultural y étnico.







El descubrimiento de petróleo significó un alivio para el país y durante largas décadas fue uno de los principales ingresos debido a la demanda proveniente del extranjero.




El crimen organizado dentro de Nigeria impera desde el regreso de la democracia al país. En varios casos estos grupos criminales están vinculados con fuertes nexos de la droga y trafico de personas en Asia y Europa del Este. A su vez en más de una ocasión estos grupos poseen mejor armamento bélico que la policía y el ejército nigeriano. Esto impide aun más la persecución y las iniciativas para juzgar y encarcelar a estos grupos criminales, que al igual que en México funcionan como carteles de droga que poseen nexos en todas partes del mundo, manejándose en una red criminal internacional que difícilmente el gobierno nigeriano pueda atacar, si tenemos en cuenta que en el año 2005 se acusó a diversos funcionarios de estar vinculados con estos grupos de crimen organizado.
Los “Area Boys” también son un fuerte problema para el gobierno y la sociedad en su conjunto.
Estos jóvenes que poseen entre 8 y 17 años se ocupan del tráfico de droga y los negocios oscuros en las principales ciudades del país. Su labor es la de nexo entre la gente común y los grandes grupos de droga, generalmente poseen mejor armamento que la policía, en algunos casos poseen armamento bélico de última generación. Se cree que desde Enero de 2000 hasta Enero de 2010 son culpables de más de 5000 crímenes en todo el territorio.
Su escasa edad y su gran numero los llevan a ser un problema difícil de afrontar y muy complicado de controlar.
El sistema educativo nigeriano presenta grandes deficiencias. La dificultad para los Igbo de acceder a escuelas superiores y universidades que están bajo control de los Hausa complica el avance en niveles educativos del país. El alto promedio de 5 hijos por mujer en Nigeria no alcanza para apalear el 59% de alfabetización del país. Las cifras de un 88% de nivel primario completo son dudosas ya que la Comunidad Internacional pone en duda las cifras provistas desde el gobierno central. Muchas mujeres y niños en las ciudades del interior del país no saben leer ni escribir, tienen un difícil acceso al sistema de salud, visitando en promedio una vez cada 6 meses a un médico y subsistiendo mediante una economía de cultivos domésticos que acrecenta los altos niveles de mortalidad infantil y desnutrición en el país.







La violencia callejera, el crimen organizado y el uso de la fuerza por parte del Estado son algunos de los aspectos negativos que presenta Nigeria.




De cada 100 niños que nacen, 87 van a alcanzar el primer año de vida. De esos 87 chicos se estima que solo 63 van a alcanzar los 5 años de edad y de esos 63 niños tan solo 29 sabrán leer y escribir para cuando tengan 10 años. A su vez continuando con este seguimiento, tan solo 3 de esos 30 alcanzarán algún día a finalizar sus estudios completos. Lo cual nos indica que 1 de cada 10 personas que cumplieron el ciclo básico y primario de educación van a finalizar el sistema educativo de forma completa.
Esto nos deja a la vista los cientos de miles de personas que no pueden terminar con el nivel educativo nigeriano completo, ni hablar de los pocos que van a llegar al nivel universitario.
Por último cabe señalar que frente a los grandes índices que publica el gobierno acerca de crecimiento tanto a nivel de salud, educación como macroeconómico, Nigeria posee uno de los más elevados índices de emigrantes en el mundo. A su vez uno de los mayores niveles de comunidades nigerianas viviendo en el exterior. Esto nos señala dos cosas de suma importancia. Por un lado en Nigeria hay muy pocas posibilidades de crecimiento y de prosperidad, tanto a nivel personal como a nivel profesional.







A pesar de los beneficios económicos que trajo el petróleo para el país, la falta de tecnología y los conflictos étnicos llevan a una ineficiente explotación del recurso.




Por otro lado, un país con un alto índice de emigrantes anuales nos señala que el propio gobierno no le puede asegurar las posibilidades necesarias a su sociedad para permanecer en su país y crecer, lo cual llevaría a un mayor crecimiento del país en general.
Las oleadas migratorias hacia fuera del país, no solo se dieron de forma forzada con la esclavitud y durante la época colonial, lo cual explica las grandes comunidades de descendientes nigerianos por el mundo, si no que también durante la década de los '60s y aun más con la Guerra de Biafra, los nigerianos, especialmente los Igbo y los Yoruba, entre otras étnias, han buscado una solución a sus problemas saliendo del país. Esto se acentuó durante los gobiernos militares que duraron hasta finales de la década de los '90s del siglo pasado.
Ya entrando en el nuevo milenio, las problemáticas de la droga y los grupos de violencia organizada, sumado al poco crecimiento en los niveles esenciales que debería tener un país han llevado a miles de nigerianos a emigrar de su país.





CONCLUSIONES FINALES.




Habiendo analizado gran parte de la dura historia por la cual ha atravesado Nigeria, teniendo en cuenta la gran variedad étnica que impera en el país, las diferencias entre estas étnias y los sometimientos de unos por sobre otros, analizando la transición de regimenes burocráticos autoritarios a democráticos, habiendo analizado la Guerra Civil Nigeriana, también conocida como Guerra de Biafra y habiendo analizado sus consecuencias, teniendo en cuenta las variables económicas, el descubrimiento de petróleo y la poca inversión económica a nivel local, como también los avances y retrocesos que posee el país en el siglo XXI es hora de realizar una conclusión que considero sustentable y correcta en base a todo lo comprendido en este trabajo.
Desde temprana edad y acentuándose durante la época colonial bajo sometimiento británico, Nigeria ha sabido ser un país que agrupa a más de 200 etnias. De entre las cuales hemos visto principalmente a las 3 más importantes. Es en mi opinión el agrupamiento de estas étnias bajo una misma bandera lo cual ha provocado la escalada de conflictos y las atrocidades que se han cometido en el país. Al igual que en el caso rwandés, por parte de los colonos siempre hubo una cierta inclinación hacia uno u otro grupo étnico, lo cual claramente fogueó el descontento por parte del resto. Esto es claramente visible en Nigeria desde las épocas del protectorado británico.
Con la independencia se agudizó aun más ya que el gobierno fue ocupado por dos de los tres principales grupos étnicos del país. No habiendo podido acceder a iguales condiciones políticas y económicas en el poder y en cuanto a la participación, uno de los grupos claramente estalló luego de tantos años de sublevación lo cual desencadenó en una de las guerras más terribles que ha visto el continente africano y en un hecho que llevó a la secesión de un territorio y el sentimiento de dejar de pertenecer a un estado conformado.
 Los conflictos étnicos entre estos 3 grupos predominantes continuaron incluso luego del genocidio que fue la Guerra de Biafra. No solo supieron mantener los Hausa y Yoruba con gobiernos militares principalmente de líderes del Norte, si no que han demostrado cierta incapacidad, reiterando, por casi 30 años ininterrumpidamente golpes palaciegos o golpes entre los propios militares al mismo tiempos que los Igbo eran sometido a las peores condiciones luego de su derrota en la guerra y teniendo que pagar las consecuencias de la misma. El descubrimiento de petróleo logró mantener económicamente al país durante algunos años al mismo tiempo que logró mejorar la situación del país teniendo en cuenta la horrenda guerra por la cual se vio forzado a pasar. De todas formas con la llegada de la democracia el país no logró prosperar en gran medida ya sea económicamente como políticamente. En parte, porque las diferencias raciales continuaron. Lo cierto es que en pleno siglo XXI Nigeria busca encontrar un camino viable y afianzarse como una potencia hegemónica del Oeste de África. Sin embargo si tenemos en cuenta los bajos índices de educación, salubridad y economía y si a su vez observamos los altos índices de crimen, desnutrición, asesinatos por año, escaladas de violencia, enfermedades y mortalidad infantil podemos comprender que el país todavía sigue manteniendo una traba para el crecimiento.
Es claro que manejar un país con semejante población es demasiado difícil. De todas formas es la población y la gran cantidad de mano de obra lo cual lleva a Nigeria a ser posicionada como una de las futuras economías emergentes (y una de las más importantes de África). A lo mejor la gran cantidad de población y el bajo precio para contratar mano de obra beneficie a las grandes multinacionales que buscarán en estos indicadores una mejor intromisión dentro del amplio mercado africano. Al igual que con China, Brasil e India, una gran población, al mismo tiempo que una gran mano de obra, significa un gran mercado. Teniendo en cuenta los crecimientos que tienen algunos de estos tres países mencionados anteriormente, el surgimiento de una clase media nigeriana fuerte puede llegar a generar un mercado de alto consumo que logre activar la economía nigeriana a tasas de crecimiento anual que varíen entre el 10% y 15%.
Es cuestión de esperar. A lo mejor la violencia continúe en sus altos niveles y para peor pueda acrecentarse.
Como podrán ver estoy haciendo variaciones y análisis a futuro que pueden dar saldos positivitos como también negativos. Es aquí a donde quise llegar a lo largo de todo este estudio. Estas variables, la economía, la educación, la salud, la violencia, los índices y la confiabilidad política pueden empeorar o mejorar, es decir pueden variar tanto para bien como para mal.
Sin embargo hay algo que no va a poder cambiar jamás y es algo que no ha cambiado en más de 100 años de historia nigeriana. Como podrán imaginar estoy hablando de las diferencias étnicas entre los Igbo, los Yoruba y los Hausa. Este es el principal dolor de cabeza para un país que desea crecer, porque la lucha y las diferencias entre estas 3 grandes comunidades jamás van a cesar más teniendo en cuenta que han pasado por terribles incidentes políticos como también bélicos.
Es posible apoyar la teoría que sugiere que Nigeria partió en mal camino ya desde su conformación como Estado Nación, al aglutinar dentro de un mismo Estado a muchas Naciones. Este es el motivo por el cual hace cerca de 50 años una parte del país intentó secesionarse y separarse, es el motivo por el cual Nigeria tiene tantos problemas en la política y es la causa de tantos males que posee su sociedad. La lucha entre estas tres etnias se da desde las calles y la vida diaria hasta las esferas más altas del poder político, militar y económico. De todas formas yo me remito a no apoyarme tanto en aquella premisa que sugiere que fue un error británico el agrupar a estas étnias bajo una misma bandera. Esto lo puedo demostrar mediante la siguiente afirmación, ¿cómo puede ser que varias comunidades Igbo han sabido asentarse en el resto del mundo y no han tenido problemas? ¿Cómo puede ser que grandes colectividades de Yoruba crezcan a grandes escalas en el exterior? ¿Es posible que estas étnias puedan convivir con otras pero no entre si
mismas? Más teniendo en cuenta que son compatriotas. Es para mí este el principal problema que posee Nigeria y que no me extrañaría que explote algún día de nuevo como supo suceder hace medio siglo atrás. La solución, no la poseo. No creo que sea factible dividir en país y conformar nuevos estados independientes. Tampoco creo que sea factible la convivencia y coparticipación entre los tres grupos a nivel político y económico, ya que la historia lo ha demostrado. A lo mejor la solución que beneficie al conjunto y logre armonizar la convivencia sea otorgándoles ciertos poderes a cada grupos, por igual.
Esto sería que dentro del parlamento tanto Igbo como Yoruba y Hausa tengan el mismo número de representantes y que cada uno tenga su propio partido general para las elecciones nacionales, sin posibilidad de otros partidos, y cuando digo esto creo que debe ser de forma realista y no falsa o poco confiable. Al mismo tiempo tendrían que tener las administraciones y gobernaciones de un mismo número de ciudades y los mismos derechos para todos. De todas formas hay quienes puedan criticarme y decirme que esto
llevaría a una mayor tensión entre las partes y que acentuaría el deseo de secesión y separación, por consiguiente la conformación de tres estados independientes para los Yoruba, para los Igbo y para los Hausa. Los problemas podrían no acabar ahí ya que las antiguas disputas jamás sucumbirán, y podrían llegar a guerras entre los tres estados para recuperar sus territorios. De todas formas son puras y meras especulaciones. A lo mejor Nigeria deba continuar como Nigeria pero con mejores derechos e igualdad de oportunidades para todos sin distinción de tribus y de procedencia, eso es lo que intento decir y buscar como solución. Después de todo, como señalan unas estrofas del Himno Nacional de Nigeria "The labour of our heroes past, shall never be in vain, to serve with heart and might, one nation bound in freedom, peace and unity".






                                                                                     Tomás Vera Ziccardi.



martes, 28 de septiembre de 2010

Sudamérica: análisis de los trabajos elaborados por Holsti, Kacowicz, Paradiso y Luna Pont.








Holsti, Kacowicz, Paradiso y Luna Pont plantean un nuevo enfoque con respecto a Sudamérica que se contrapone con la visión generalizada que se posee a nivel internacional con respecto a las áreas constituidas por estados débiles. En esta visión se establece que las áreas conformadas por estados débiles o inestables son más proclives a desarrollar guerras, que a largo plazo se traducen como un fenómeno habitual. Este concepto que se cree aplicable a todas las regiones donde encontramos estados débiles, tales como determinados sectores de África, el Sudeste Asiático, los Balcanes, entre otros, se intenta aplicar también a Sudamérica. Generalmente estos estados, que se encuentran dentro de estas regiones mencionadas, poseen las siguientes características. La estructura estatal es escasa, las instituciones no logran llevar a cabo sus funciones de manera adecuada, hay polarización y crisis social, hay cuestiones étnicas, tribales y religiosas, hay varios sub grupos dentro de la sociedad que atentan contra el bienestar de la totalidad de la población y contra el Estado mismo, encontramos grupos armados que operan desde la clandestinidad y que se enfrentan a las fuerzas armas. Estas características, llevan a tensiones limítrofes, políticas y regionales entre los estados acaparados en un determinado sector. Los métodos coercitivos y el uso de la fuerza surgen como la primer y más eficaz vía para resolver estas disputas. Lo cual más allá de surgir victorioso uno u otro estado, a la larga se perjudican ambos debido a las consecuencias económicas y  las sanciones que le impone la comunidad internacional. Generalmente en estas áreas los conflictos son cíclicos, es decir la guerra entre dos o más estados puede terminar y dar como resultado un ganador, pro con el tiempo aquellos que se encuentran dentro del bando perdedor tienden a rearmar sus fuerzas para volver a atacar, por lo cual se ve alterada la situación de los individuos de cada Estado debido a que se invierte casi en su totalidad en armamento bélico en lugar de hacerlo en alimentación y desarrollo. Pero a su vez también afecta a toda la región, no solo porque la sumerge en una crisis regional, si no porque se produce un fenómeno muy común, principalmente en sectores de África, denominado la regionalización, es decir el conflicto ya no se localiza en un lugar determinado si no que se traslada al resto de los estados de la región, generando mayores perdidas aún para la totalidad de los actores a nivel regional. Ahora bien, lo que plantean Paradiso y Luna Pont, Kacowicz y Holsti es ¿cómo puede ser que Sudamérica o mejor dicho los estados de la región presenten ciertas características de los estados débiles y sin embargo no presente las crisis y conflictos regionales que se dan en otros sectores del mundo y que llevan a un estado de guerra generalizado? Para esto los autores se remontan a las características que surgen desde temprana edad, incluso algunas tradiciones provienen del legado colonial y fueron heredadas por las jóvenes naciones sudamericanas, y que permiten explicar porque a la inversa de lo ocurrido en varias regiones del mundo, Sudamérica se acerca cada vez más a una paz regional.
Por otro lado lo desarrollado por los autores intenta poner en contraposición la visión realista y su relación con el sistema regional sudamericano. Explicando conceptos como el balance de poder, el uso de la fuerza, los intereses definidos en términos de poder, el rol del hegemón regional y la situación de tensión entre las unidades, vamos a ver como en determinado momento de la historia sudamericana (ya que los autores van a dividir su análisis en dos etapas, una desde los momentos posteriores a la independencia y hasta fines del siglo XIX y la otra a partir de comienzos del siglo XX en adelante) estas características se dan, pero luego a partir de la segunda etapa, principalmente utilizamos las definidas por Holsti, Paradiso y Luna Pont, estas características que enuncia el realismo no tienen lugar. Por lo cual vamos a ver que el realismo no es del todo aplicable para poder caracterizar a la región.
Como mencioné al comienzo durante el siglo XIX encontramos un escenario en donde los supuestos del realismo son completamente aplicables. Un sistema en donde hay tensión entre las partes, en donde la cooperación no es vista como una solución directa de las controversias si no que el uso de la fuerza es la medida más efectiva. Hay varias tensiones territoriales y referidas a la delimitación de fronteras entre las nuevas naciones y Brasil se consolida como el hegemón de la región. Con guerras formalmente declaradas e intervenciones y alianzas de por medio para obtener beneficios de los estados más débiles, el sistema claramente demostraba que no estaba garantizada la seguridad para los estados sudamericanos. Mucho menos frente a la amenaza de una invasión dada por una potencia extra territorial. De todas formas, antes de comenzar a explicar los mecanismos que desde temprana edad se buscan e intentan alcanzar, voy a continuar con el cambio durante el siglo XX.
A diferencia del siglo XIX, en el XX los conflictos armados interestatales se habían reducido drásticamente. Por una parte desde la guerra de Malvinas, que supuso el enfrentamiento de una nación regional frente a una no regional, no se encontraban conflictos armados interestatales en Sudamérica desde 1941. Por lo cual el escenario era completamente diferente, algo había cambiado que les permitió a los Estados Sudamericanos dejar de lado el uso de la fuerza y comenzar a utilizar nuevos mecanismos de solución de controversias. Por otro lado, los acuerdos y pactos ya sean de carácter bilateral o multilateral aumentaron considerablemente, de esta forma la doctrina realista sufre un fuerte golpe ya que los estados no buscan como primera y única solución efectiva el uso de la fuerza, si no que comienzan a tener en cuenta, ya desde el siglo XIX y debido a la tradición mencionada anteriormente, una tendencia a utilizar mecanismos de carácter más liberales.  Por otro lado el rol del hegemón cambia sustancialmente. La política imperialista llevada a cabo por el Brasil durante gran parte del siglo XIX y una parte del XX, que generaba miedo e incertidumbre por parte del resto de los estados, se deja de lado, y comenzamos a ver mayor interacción con el resto de los actores regionales. En fin este gran cambio, tiene sus raíces en los ideales de unidad y de confederación que promulgaban los primeros libertadores del continente. Ideales heredados de una tradición cristiana occidental que presenta un origen relativamente similar, al ser España y Portugal los principales actores durante la época colonial en Sudamérica. Si bien y como explico más adelante, según Holsti hay otras características más referidas al Estado que explican el cambio entre el siglo XIX y el XX, sin dejar de lado los mecanismos de solución de controversias mediante medios pacíficos y legales.
Una tradición que comienza a proponer lo mecanismos de solución de conflictos mediante la mediación, el arbitraje, la diplomacia y haciendo referencia al respeto del derecho internacional. Lo que caracterizo puntualmente más adelante. De todas formas es evidente que comienza a haber una tendencia desde temprana edad a llevar a cabo una buena relación entre los estados y una cooperación fuerte a nivel regional. Si bien según Luna Pont y Paradiso posee un carácter utópico, debido a cuestiones que también aclaro y analizo a lo largo del trabajo.
Retomando los cambios que los autores introducen en el nuevo enfoque es claramente evidenciable que los países sudamericanos debido a su tradición, a su progresivo desarrollo y a su búsqueda de ejecución han intentado alcanzar la cooperación entre estados como un mecanismo de resolución pacifica de controversias. En donde la diplomacia y el derecho internacional juegan un rol fundamental, que necesita de mayor relevancia durante la década de los 90s y la actualidad, según Kacowicz, para alcanzar una comunidad pluralista de seguridad y poder establecer en la región la paz. La región ha ido evolucionando de una Paz Negativa o de una Zona de Guerra a una Paz Estable o Zona de Paz, pero claramente es evidenciable que los mecanismos que han intentado alcanzar y utilizado los estados mediante Congresos, Acuerdos, Pactos y conformación de Organismos Internacionales ha jugado un papel fundamental para alcanzar la Zona de Paz. Para los autores esta tradición y este gran número de pactos, acuerdos, cartas, tratados y acuerdos bilaterales y multilaterales ha fortalecido los lazos de la región y logró convertirla enana zona muy próxima a la paz absoluta. En donde no solo no se han evidenciado gran cantidad de conflictos armados en el último siglo, si no que los métodos utilizados para alcanzar esa paz han sido constituidos en un orden primordial para toda la región.
Los autores mencionan la tradición proveniente de Europa, la especialización de varios próceres en ramas como el derecho, lo cual promovió las relaciones enmarcadas en un contexto de legalidad y respeto al derecho internacional, el origen común de los estados sudamericanos y su relativa homogeneidad, el avance progresivo hacia mecanismos bilaterales y multilaterales para establecer acuerdos y buscar alcanzar intereses mutuos entre los estados de la región, la búsqueda de mayor interdependencia económica, volcar el mercado particular de cada estado hacia la región, para poder no solo mejorar las relaciones económicas de la región si no también obtener beneficios del comercio, consolidar organismos que permitan todas estas medidas y que a su vez pueda tener un carácter y un rol determinante dentro de la región. Todas estas características acercan a lo que la mayoría de los autores tienden a mirar como un futuro esperanzador para la región, es decir la posibilidad de continuar con todos estos mecanismos para mejorar cuestiones particulares pero principalmente para fundamentar el análisis comprendido por los autores, de intentar demostrar que no solo Sudamérica posee otra clasificación y otras características de las cuales se les tiende a atribuir si no que de poder alcanzar estos objetivos de la mano de una comunidad pluralista y de organismos regionales pueda convertir la región en una Zona de Paz absoluta, que es el rumbo hacia el cual se encamina.
Tanto Paradiso y Luna Pont, Holsti y Kacowicz coinciden que Sudamérica posee una característica que la hace una región completamente diferente a las demás. Principalmente a la hora de poner en debate las teorías que sugieren que en las áreas constituidas por estados débiles o inestables se da la guerra como un fenómeno habitual y recurrente. Esta mencionada característica por los autores es el bajo grado de conflictividad bélica entre los Estados de la región, lo cual nos habla de un alto grado de cooperación y resolución de conflictos mediante mecanismos tales como la diplomacia y el derecho internacional. Esta característica la diferencia del resto de las regiones, lo cual hablando en términos de un bajo nivel de conflictos bélicos a partir del siglo XX (más adelante vamos a ver que varios autores establecen una diferenciación entre el período que abarca desde las independencias hasta fines del siglo XIX y por otro lado el escenario en el cual se desenvuelven las naciones sudamericanas a partir del siglo XX y mediados de este mismo)  que para algunos autores tales como Kacowicz nos permite hablar de Sudamérica como una “Zona de Paz”, entendiendo la clasificación que el hace de una región geográfica cuyos estados han mantenido relaciones pacíficas entre ellos por un período no menor a treinta años, a pesar de conflictos entre ellos y momentos de crisis.
Hay una característica que la mencionan todos los autores, la cual nos habla que ninguna otra región del mundo posee tantos tratados, cartas, documentos, convenciones y resoluciones de carácter bilateral y multilateral que conllevan al arreglo pacífico de controversias en las disputas internacionales. Esto nos habla del desarrollo progresivo que han ido llevando a cabo las naciones latinas desde sus respectivas independencias hasta el día de hoy. A pesar de haber atravesado por conflictos regionales, las problemáticas la hora de insertarse en el mercado mundial (en lo cual respecta al orden económico) y regímenes autoritarios, los estados de Sudamérica  han continuado con este mencionado mecanismo de cooperación, resolución pacífica de controversias y de buscar la mediación y el arbitraje local a la hora de resolver disputas.
Los estados estuvieron siempre pendientes de buscar sus independencias y de garantizar o preservar a los estados independientes de la región. De esta forma para los autores hay un nexo con los ideales de nuestros padres fundadores y las políticas regionales que llevaron a cabo los estados de la región. Esta idea de establecer y garantizar un mecanismo de resolución pacífica de controversias y el Principio Interamericano de Defensa Mutua fueron ideales originalmente planteados por Bolívar, que a pesar de las diferencias y los diversos escenarios a lo cuales debieron enfrentarse los estados en sus primeros años de independencia de una u otra forma se intentaron de llevar a cabo. La paz regional y garantizar las independencias de todos los estados, ya sea frente a una amenaza externa o frente a la posibilidad de sabotaje a la independencia de un estado, siempre se buscó alcanzar mediante mecanismos de coordinación mutua.
Es importante mencionar lo que Holsti y Kacowicz denominan como la tradición derivada de los europeos, lo cual le permitió a la región alcanzar un alto grado de civilidad para poder llevar a cabo estos mecanismos mencionados. Parte de la cultura occidental, ya sea de acuerdo al desarrollo ideológico o a los sistemas políticos y diplomáticos, tuvo gran influencia en la herencia que obtuvo Sudamérica y que permitió alcanzar el estado pacífico frente al cual nos encontramos hoy en día. No solo en el marco de la legalidad, la democracia, y lo que Paradiso y Luna Pont mencionan como el ideal por parte del Viejo Continente de transferir a América una responsabilidad en donde los ideales creados por ellos pudieran ser puestos en práctica  y correctamente implementados, si no que también en lo que hace a la tradición y al legado común que comparten las naciones. Aquí Kacowicz señala un punto interesante. Es cierto que la América Española y la América Portuguesa no presentaban grandes diferencias y controversias referidas al ámbito social, religioso y político, lo cual nos permite hablar de determinadas similitudes entre ambos sectores. Una vez llegada las independencias, si bien Brasil optó por un rumbo diferente del que optaron la gran mayoría de estados pertenecientes a la antigua América Española, ambas conservaban una identidad común relacionada con la tradición cristiana europea y occidental. Lo cual permitió y favoreció al desarrollo de un ambiente aún más pacífico, debido a los conflictos étnicos, los tribalismos y los choques entre religiones y dogmas. Claramente lo podemos contraponer con otras regiones tales como África y el Sudeste Asiático. En donde los tribalismos, la influencia de diversas religiones y dogmas, sumado a la gran cantidad de étnias, perjudicó el desarrollo pacífico entre los estados y en cierta forma perjudicó al sentimiento de pertenencia regional que sí encontramos en Sudamérica. A lo mejor queda un poco confusa esta última caracterización que realizo, pero para aclarar, Latinoamérica posee un origen común y características derivadas de la tradición cristiana europea. Por consiguiente podemos hablar que a la hora de mencionar conflictos ideológicos, ya sea debido a varias religiones en la región o a la influencia de ordenes coloniales muy divergentes entre sí, esto no se da en América Latina, por lo cual la región no debió enfrentarse a esos conflictos, que sí otras regiones aún hoy en día disputan.
Por otra parte, y ahora haciendo más hincapié en el análisis que llevan a cabo Paradiso y Luna Pont, me interesa mencionar la temprana búsqueda de consagrar y llevar a cabo Congresos Regionales en donde los diferentes estados puedan ponerse de acuerdo para llevar a cabo las cuestiones más importantes de la agenda regional. Desde un principio como ya mencioné, los temas se abocaban más a la unidad y a la coordinación para impedir cualquier intento de nueva colonización por parte de una potencia extranjera que pudiera llegar a amenazar el equilibrio. Paradiso y Luna Pont van esquematizando como progresan estos Congresos y la periodicidad con la cual se van llevando a cabo. Además de por supuesto, hacer referencia a los nuevos temas que van surgiendo en la “Agenda Grande”. Mencionan los ideales de Monteagudo, la posibilidad de plasmar y llevar a cabo el proyecto de Bolívar, la conservación de la paz regional y el arreglo de controversias mediante vías pacíficas. A su vez como se mencionó anteriormente la agenda se amplia. Se comienza a hablar de normas aduaneras, de la trata de reos y acusados de crímenes políticos, la navegación y por supuesto un incremento de relaciones comerciales entre las naciones.
En el ámbito político, vemos como la democracia y la forma de gobierno republicana es la dirección hacia la cual tienden las naciones y de las cuales se hablan en los Congresos. Se busca mantener una unidad regional, acrecentar las relaciones bilaterales y multilaterales las cuales permiten reforzar los vínculos entre los estados. En fin vemos como las naciones buscan mediante los Congresos consagrar valores políticos y económicos que favorezcan a la región y que impidan las contiendas bélicas, las agresiones, las carreras armamentísticas y la guerra entre los estados.
Pero según Paradiso y Luna Pont esta perspectiva sería utópica. En primer lugar debido a la debilidad de las comunicaciones entre los estados, no solo la geografía de la región dificultaba las comunicaciones si no que también los medios de transporte que poseían no eran tan avanzados ni estaban expandidos como en Europa, luego los vínculos económicos entre los estados latinos no era tan grandes, principalmente debido a que individualmente cada uno comerciaba con potencias extra regionales, por otra parte aún encontramos disputas territoriales principalmente relacionadas con la delimitación de las fronteras entre los estados, y finalmente muchos de los estados se encontraban con disputas internas que los remitían a tener que volcar gran parte de su tiempo y atención a las cuestiones locales. A pesar de todo esto, queda bien claro en el texto “Paz y guerra en la trayectoria latinoamericana” que la formación de Congresos y Encuentros entre los estados no se interrumpiría ni tampoco fracasaría, si no que en mi opinión, se intenta mencionar que presentaban ciertos contratiempos debido principalmente a la temprana edad de los estados Latinoamericanos.
Retomando lo que mencioné muy brevemente al comienzo, los autores coinciden en señalar una partición en el transcurso en el cual se desarrollan estos mecanismos en la región. Aquí me parece importante destacar la apreciación que realiza Holsti. Teniendo en cuenta que en su análisis, él mismo divide en dos partes ambos desarrollos para poder caracterizarlos y a su vez diferenciarlos de si mismos. Holsti habla de un siglo XIX que se presenta como una zona clásica de guerra, en donde encontramos 6 guerras formalmente declaras y 5 invasiones o intervenciones. De esta forma es evidente el uso de la fuerza y la amenaza mediante el uso de la fuerza que se da desde 1816 hasta 1900. Tanto las alianzas, el balance de poder, el rol del hegemón  regional, Brasil, y el uso de las armas para resolver los conflictos, nos permite caracterizar a la región como una traducción del escenario europeo. Principalmente las cuestiones entre estados, más allá de los intereses de cada estado que podemos caracterizar con la visión realista que nos ayudaría a comprender este período según Holsti, hacían referencia a las problemáticas en cuanto a los límites territoriales. Las contiendas bélicas se desarrollaron a mediana y gran escala, principalmente en Sudamérica, y en cuanto a las relaciones bilaterales y al comercio, los estados latinos miraban más hacia Europa que hacía la propia región. También me gustaría mencionar que Holsti hace una caracterización que la podemos relacionar con los impedimentos geográficos y de vías de comunicación que hacían el afán de unidad regional y de confederación que Luna Pont y Paradiso señalan como utópico. Aquí es cuando Holsti menciona las grandes barreras geográficas y la problemática para demarcar los limites, que llevan a las contiendas bélicas entre los estados. Creo que esta característica de la región remitida al territorio geográfico y a localización de los estados dieron lugar a conflictos o a impedimentos a la hora de intentar alcanzar una fuerte unidad regional dada por vínculos entre los estados. A pesar que encontramos barreras geográficas y sacando el nivel de desarrollo logístico y las redes de conexiones, Europa resultó más privilegiada que América Latina. Una América Latina que desde la época de la colonización podemos hablar de las fallas de comunicación entre los antiguos virreinatos y los centros comerciales. Pero es una apreciación propia que a lo mejor no sea del todo correcta, aun así me parecía importante señalarla.
Por otro lado Holsti caracteriza al siglo XX en América del Sur como una “Zona de no guerra”. Esta era fue de relativa paz, llevando a la región junto con Norteamérica a ser una de las zonas mundiales con mayor grado de paz.
Muchas de las características que encasillamos dentro del realismo, tales como el balance de poder, la supremacía bélica y el uso de la fuerza o el rol del hegemón regional, no se vieron caracterizadas en este periodo, ya que el arbitraje y la resolución pacifica de controversias fueron de índole primaria en toda la región. Por su parte los acuerdos multilaterales, los vínculos diplomáticos, las relaciones comerciales y la apertura de mercados se intensificaron en esta época. Por último Holsti menciona dos características más de este periodo a tener en cuenta. Una es el escaso cambio de fronteras y los cambios en cuanto a los territorios de los estados. Hay que tener en cuenta que desde las independencias no desapareció ningún estado de los originarios ni tampoco surgió uno nuevo, lo cual nos demuestra el respeto y el compromiso que mantuvieron los estados entre si. La otra característica que menciona Holsti es el rol del hegemón. Brasil, no continuó llevando a cabo una política imperialista, que pudiera perjudicar a la región o que pusiera en riesgo la soberanía de los estados sudamericanos, si no que durante el siglo XX demostró estar “satisfecho”, como detalla Holsti, con sus posesiones territoriales. Luego de la década de los 70s y los 80s, Brasil comenzó a llevar a cabo fuertes relaciones bilaterales  con miembros de la región, principalmente con la Argentina, que es con quien había mantenido varias disputas y tensiones a lo largo de las décadas anteriores.
Conjuntamente con la división que realiza Holsti entre el Siglo XIX y el XX, él señala ciertas visiones para poder explicar el porque de estos cambios abruptos entre un momento y otro. Se encarga de buscar explicaciones en el realismo, en la tradición cultural, en la visión liberal, entre otras. Pero el menciona que la clave para comprender su caracterización es visualizar a los estados fuertes como una explicación. Aquí vemos que los estados fuertes generan un ambiente de paz en su región, por lo cual cuesta entender que Sudamérica esté en camino de una zona de paz completa, debido a que no se toman en cuenta a los estados de la región como estados fuertes. Las políticas locales son débiles, a lo largo de la historia han habido cambios de gobiernos constantes, en el primer período los problemas debido a la falta de delimitación territorial llevó a conflictos bélicos y a la estabilidad de aquel período, los estados carecían de sociedades civiles fuertemente conformadas y de políticas de integración. Pero en el plano internacional los estados han intentado respetar la identidad territorial, principalmente a partir del siglo XX, en parte debido a que las disputas territoriales no acaparaban la totalidad o un gran sector de  territorio, si no que eran espacios, o mejor dicho, territorios reducidos. Por otro lado las controversias se buscarían solucionar mediante la cooperación y el arbitraje, recurriendo al derecho internacional y no a contiendas bélicas que terminarían desgastando a los estados en cuestión. A su vez, las problemáticas internas generalmente han sido más de carácter ideológico que bélico, lo cual si bien encontramos cuestiones internas a tener en cuenta, estas no alcanzaban el grado tal como para impedir una buena relación y un orden pacifico en la región. Por último a diferencia de Centroamérica, no se ha intentado utilizar al Estado para debilitar a sectores sociales o a subgrupos de la sociedad.
Para finalizar me parece interesante señalar lo que Kacowicz denomina como Comunidad Pluralista de Seguridad en Sudamérica. A lo largo de su desarrollo de la “Larga Paz Sudamericana”  Kacowicz menciona el transcurso que va sufriendo la región desde 1883 con la Paz Negativa hasta la Paz Estable en 1995 y en adelante y como los estados van buscando alcanzar la resolución de las controversias mediante mecanismos avalados por el  derecho internacional que no inciten a las partes al uso de la fuerza, lo cual nos permite visualizar lo que el autor claramente evidencia como el aumento de interdependencia económica y de integración política, ya sea mediante los acuerdos bilaterales (menciona principalmente la relación post década de los 80s entre la Argentina y el Brasil) o mediante la conformación de instituciones y organismos internacionales tales como el MERCOSUR.
El plantea que al máximo nivel al cual puede aspirar los estados sudamericanos es a la conformación de una comunidad pluralista de seguridad. La cual va a estar avalada por un alto grado de institucionalización, donde el peso de las instituciones sea fuerte y ejerza control entre los estados, una fuerte identidad comunitaria principalmente fortalecida mediante un régimen político común y una mayor interdependencia económica. Aunque menciona que la presencia de regimenes democráticos no es una condición necesaria para la constitución de la comunidad pluralista. Él señala que los estados sudamericanos deben buscar alcanzar una alta identidad regional para articular políticas en común y llevar a cabo planes económicos con beneficios para todos.





                                                                         Tomás Vera Ziccardi.